Se calcula que su población es de aproximadamente 120 mil personas (CODENPE, 2002), y que además representa el 45% del total de la población de las provincias ecuatorianas de Morona Santiago y Zamora Chinchipe.
La economía se basaba tradicionalmente en la horticultura itinerante de tubérculos, complementada con
la caza, pesca y la recolección de frutos e insectos. En las labores agrícolas
utilizan el sistema de cultivo de roza y quema. Cultivan yuca (mandioca), papa china,
camote (boñato), maní, maíz, palma de chonta y plátano. A las mujeres corresponde el
cuidado de la parcela y también la recolección, la preparación de la chicha y
la cocina; la caza y la pesca al hombre.
En la actualidad la mayoría
del territorio tradicionalmente usado para la caza está siendo sustituido por
pastizales para ganadería, lo que ha traído como consecuencia el agotamiento
progresivo del suelo y una menor disponibilidad de tierras. Esto ha ocasionado
la implantación de un patrón de asentamiento sedentario, el mismo que está
produciendo cambios en su sistema socioeconómico.
Ancestralmente el
asentamiento era disperso, zonificado de acuerdo a las relaciones de
parentesco. Actualmente se integran a la estructura político administrativa de
la Federación Shuar, y otras organizaciones como FICSH, OSHE, FIPSE, CISAE. Hay
varias unidades llamadas
«centros» que están compuestos por el asentamiento donde funcionan servicios tales como escuela, capilla centro de salud, campos de juego y lugar de reuniones sociales.
«centros» que están compuestos por el asentamiento donde funcionan servicios tales como escuela, capilla centro de salud, campos de juego y lugar de reuniones sociales.
La
mitología shuar está estrechamente vinculada a la naturaleza y a las leyes de
Universo, y se manifiesta en una amplia gama de seres superiores relacionados
con fenómenos tales como la creación del mundo, la vida, la muerte, y las
enfermedades. Los principales son Etsa que personifica el bien en lucha contra
el mal Iwia, que siempre están en continua lucha para vencer el uno sobre el
otro; Shakaim da la fuerza y habilidad para el trabajo masculino; Tsunki, ser
primordial del agua, trae la salud; Nunkui causa la fertilidad de la chacra y
de la mujer.
En el cultivo de la huerta
daban el poder del crecimiento de las plantas a Nunkui, quien además se
encargaba de enseñar a la mujer shuar a sembrar. Pero se necesita concretar el
poder de Nunkui a través de ritos, trayendo al presente las fuerzas creadoras,
para que la chacra rinda sus frutos. Creen que la selva está llena de espíritus
que habitan en las cascadas o las orillas de los ríos. El gran mundo espiritual
de los shuar es cíclico. No creen en que el ser humano tenga un final. El
Arutam es considerado como un espíritu clave para los varones, porque creen les
da más potencia y fuerza. Piensan que quien posee un Arutam, no puede morir
sino de enfermedades contagiosas.
Los niños comienzan a buscar
este espíritu en la selva desde los seis años de edad. En la cultura de la
selva, los elementos de la Naturaleza guían la vida de sus habitantes. La
palmera de chonta, su fruto maduro, representa el mito del Uwi. Éste señala la
estación de la abundancia en la selva. En la cosecha de sus frutos se celebran
rituales con ruegos a Uwi. Piden que fermente la chicha de chonta, dé
fertilidad a los animales, a las plantas y vitalidad al hombre. Si estos ritos
son celebrados muy ceremoniosamente, se cumplirá con todo lo pedido; de lo
contrario vendrá escasez de alimentos y muerte. La secuencia del día y la noche
en la mitología de los shuar la relacionan con la victoria. El shamán, llamado
uwishin, es una especie de sacerdote mediador con el mundo sobrenatural y a la
vez es un líder político.
A consecuencia de la
expansión de la frontera de extracción petrolera y minera, de la presión
demográfica y de los incontrolables procesos de colonización, paulatinamente
los Shuar perdieron una parte de sus territorios ancestrales, y se vieron
empujados a ocupar tierras ribereñas y de selva baja en territorios vecinos,
pertenecientes a los Achuar, en el Transkutukú de Morona Santiago, y a los
Huaorani, Zápara, entre otros en la provincia de Pastaza. Actualmente los Shuar
reivindican un territorio de 900.688 ha. La extensión legalizada es de
718.220 ha, mientras que 182.468 ha se encuentran aún sin reconocimiento legal.
718.220 ha, mientras que 182.468 ha se encuentran aún sin reconocimiento legal.
La
familia constituye la unidad de reproducción biológica, económica, social,
política y cultural más importante entre los Shuar; se trata de una sociedad
clánica, en la que sus miembros se encuentran unidos por lazos de sangre y
conformados por familias ampliadas. La poliginia o matrimonio de un hombre con
varias mujeres, preferentemente sororal, es decir con las hermanas de la esposa
(sus cuñadas), y el levirato (matrimonio con la viuda del hermano), han sido
entre los Shuar las reglas tradicionalmente aceptadas. El número de esposas
dependía de las cualidades del hombre, este debía ser, un valiente guerrero,
trabajador, buen cazador, demostrar su honradez y veracidad; los futuros
suegros juzgaban si estas cualidades se cumplían, para poder autorizar el
matrimonio.
Hoy son pocos los hombres que
tienen dos mujeres, ese privilegio lo tienen casi siempre los ancianos
guerreros y los shamanes. Actualmente, esta regla poligámica de matrimonio se
encuentra en un proceso de transición a un tipo de matrimonio monogámico y
exógamo (fuera del grupo) debido a las continuas y más ampliadas relaciones
interétnicas que establecen. Tradicionalmente los Shuar, como la mayoría de
pueblos amazónicos, no llegaron a constituir, en el sentido formal, una unidad
política y social. La estructura de poder tradicional era descentralizada; el
poder político y religioso estaba ejercido por un uwishin shamán. En caso de
guerra se nombraba un jefe cuyo mandato terminaba con la finalización de la
misma.
Las familias se aglutinaban
en «vecindarios dispersos», cuya unidad conformaba una comunidad. Actualmente
han adoptado el nombre jurídico de «centros». La unión de varios centros
conforma organizaciones más amplias, las asociaciones, que se encuentran
agrupadas en federaciones, estructura socio-política a través de la cual
establecen las relaciones externas. En cuanto a sus organizaciones federativas,
cabe mencionar, entre otras, a las siguientes: Federación Interprovincial de
Centros Shuar, FICSH, organización que agrupa a gran parte de la nacionalidad,
que cuenta con 490 centros; Nación Shuar del Ecuador, NASHE, antes Federación
Independiente del Pueblo Shuar del Ecuador, FIPSE, que tiene 47 centros
asentados en el Transkutukú; estas dos federaciones constituyeron los pilares
del proceso organizativo Shuar a partir de los años 60. Las dos organizaciones
forman parte de la CONFENIAE y de la CONAIE.
De reciente conformación son la Organización Shuar del Ecuador, OSHE, con 40
Centros; la Federación Shuar de Zamora Chinchipe, FSHZCH, con 18 Centros; la
Organización Independiente Shuar de la Amazonía Ecuatoriana, OISAE, entre
otras. La Federación y las asociaciones tienen como organismos políticos a los
directorios, mientras que las directivas de los centros están presididas por
Síndicos (FICSH) o Presidentes (NASHE). En el nivel federativo, la Asamblea es
la máxima autoridad y está dirigida por un directorio electo cada tres años,
presidido por un presidente. Existe una coordinación interfederacional entre la
FICSH, FIPSE y NAE (Achuar); realizan reuniones regulares de información y
coordinación de acciones en defensa de los derechos de las nacionalidades ante
la presión de las compañías petroleras. El sentido de pertenencia a la
nacionalidad es muy marcado, de lo cual se sienten orgullosos. Con la firma del
tratado de paz entre Ecuador y Perú, se han realizado encuentros binacionales
entre miembros de la nacionalidad Shuar que fueron separados por el tratado de
1941.
En los últimos años los shuar se han enfrentado a los proyectos para la explotación de petróleo y minerales metálicos, así como a las propuestas de REDD para la disminución de las emisiones de carbono.
(continúa)
En los últimos años los shuar se han enfrentado a los proyectos para la explotación de petróleo y minerales metálicos, así como a las propuestas de REDD para la disminución de las emisiones de carbono.
(continúa)
Referencia:
http://chankuap.org/comunidades/shuar/


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