Mostrando entradas con la etiqueta Petróleo en Uruguay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Petróleo en Uruguay. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de enero de 2019


Podcast en Radio Pedal- Petróleo en Uruguay

Hace ya varios días retumba por todos los medios la noticia de que se realizó, en Paysandú, una perforación exploratoria en donde se descubrieron hidrocarburos. Esta noticia generó especulaciones y opinión pública de todo tipo, y nosotros recibimos una vez más al profesor y geógrafo, Danilo Antón, para que nos dé su visión sobre el tema.
Danilo comienza por aclarar que aún no se sabe exactamente qué tipo de hidrocarburos se descubrieron y que es muy probable que no sean explotables. Agregó que ya hubo varias noticias de hallazgo de hidrocarburos en nuestro territorio en los últimos años y nunca resultaron ser útiles ni comercializables.
Es por eso que opina que no debemos exaltarnos con la noticia. Más allá de que sea real o no que haya hidrocarburos explotables, asegura que no debemos darle tanto peso ni expectativas al tema. “En nuestra sociedad el petróleo es considerado con un enfoque mágico, como si fuera algo que resuelve problemas. Sin embargo, se sabe que hay muchos países petroleros donde no es así”.
Más allá de los aspectos de interés científico que conlleva el descubrimiento, existen muchas otras razones y motivaciones detrás de la mediatización de los hechos. Cuenta Danilo que la perforación la está realizando una empresa llamada Schuepbach Energy Uruguay, cuyo principal accionista es Petrel, empresa internacional de energía que tiene gran interés en la explotación de nuestro territorio. “Me resulta bastante raro cómo está organizada la perforación desde el punto de vista institucional y corporativo”, expresa Danilo. Las acciones de Petrel subieron un 125% desde la noticia de que se han encontrado hidrocarburos en Uruguay, lo cual significa que, simplemente divulgando una información que ni siquiera aclara si esos hidrocarburos serían explotables, la compañía se beneficia directa y rápidamente. El profesor explica cómo cree probable que detrás de la mediatización masiva de esta noticia, incluso antes de investigar los hidrocarburos, hayan particulares (incluso uruguayos) interesados en hacer subir las acciones de empresas como Petrel para vender las suyas y generar ganancias. “En unas semanas el ruido que hubo sobre esta noticia va a ir disminuyendo, la gente se va a olvidar; en un tiempo va a pasar de nuevo y las acciones volverán a subir. Hay una serie de negocios financieros asociados”, explica Danilo.
Además de los intereses financieros y económicos de empresas o particulares, también se plantea que puede haber intereses políticos de generar ilusiones y emociones positivas con esta novedad para mitigar otros temas negativos. Nada es tan simple ni transparente como parece.
Texto: Martina Vilar del Valle

jueves, 10 de diciembre de 2015

Gas y petróleo en  el  Uruguay
 Una revisión paradigmática radical: el gas y el petróleo son prácticamente inagotables

Danilo Antón

Una de las noticias más importantes y permanentes en los medios de difusión periodísticos nacionales y mundiales es la oscilación aparentemente incontrolada de los precios del petróleo a nivel mudial. De niveles de precios del orden de 10 dólares por barril o menos subió a más de 100 dólares y poco tiempo después había bajado a menos de 40 dólares este comportamiento errático a primera vista parece incomprensible. Sobre todo cuando se plantea contradictoriamente por un lado que las existencias de petróleo y gas son limitadas (se pronosticaba su agotamiento próximo) y por otro es claro que hay sobreabundancia que al saturar los mercados ha provocado un descenso de los precios. Según algunas previsiones seguirían bajando por un tiempo prolongado. La configuración actual del mercado petrolero y gasífero, los aspectos psicológicos, políticos y comerciales que impulsan la dinámica de los precios, la redistribución económica y monetaria generada por los mismos, se basan en un concepto paradigmático incierto: el origen fósil de los hidrocarburos.
Si el petróleo y el gas fueran de origen fósil, tal como se sostiene generalmente en el mundo científico oficial, sus existencias estarían limitadas a las cuencas sedimentarias. Estas cuencas poseen volúmenes totales relativamente pequeños con espesores ínfimos si se los compara con la masa total de La Tierra. Por esa razón, las cantidades de hidrocarburos disponibles serían muy limitados.
Sin embargo, a la luz de los nuevos datos de la astronomía planetaria, provenientes de las sondas que visitaron gran parte del Sistema Solar, y de la experiencia de la explotación de numerosos yacimientos petroleros y gasíferos, parece cada vez menos probable que esta teoría del origen “fósil” del petróleo y el gas refleje la realidad geológica y astronómica.

La hipótesis sustitutiva, que pregona el origen mineral de los hidrocarburos, es muy antigua. A fines del siglo XIX, Dmitri Mendeleev, padre de la química moderna, sostenía que el petróleo y el gas eran de origen mineral y provenían de las profundidades de la tierra. En tiempos posteriores, varios geólogos rusos (particularmente Nikolai Alexandrovitch Kudryavtsev en 1951) y ucranianos (por ejemplo, Emmanuil Chekaliuk en 1967) continuaron desarrollando la hipótesis con datos experimentales orientando las búsquedas petroleras en la Unión Soviética en ese sentido. Basada en esta hipótesis la Unión Soviética se convirtió en el primer productor mundial de hidrocarburos en la década de 1980. Desafortunadamente, durante muchos años los científicos europeos y norteamericanos (que se negaban a leer las revistas científicas rusas) no se enteraron de estas importantísimas experiencias petroleras soviéticas.
En los últimos años, apoyándose en los trabajos antes citados y con los datos recientes de la astronomía, el astrofísico austríaco Thomas Gold, replanteó la teoría incluyendo varios elementos innovativos desarrollando una verdadera revisión paradigmática del tema expresada en su reciente libro “La biosfera profunda y caliente”. Consideramos que este libro podrá representar un jalón trascendental en la evolución del pensamiento geológico universal y recomendamos encarecidamente su lectura.
En base a los autores rusos y ucranianos mencionados y a los trabajos de Thomas Gold, se puede sostener que NO hay suficientes elementos científicos como para seguir afirmando a rajatablas que el petróleo y el gas son de origen fósil. Existen numerosos yacimientos de petróleo contenidos en rocas ígneas y metamórficas inexplicables con la teoría “fósil”. Los yacimientos petroleros no se agotan de acuerdo a las previsiones. Extrañamente, parecería que los reservorios se “recargan” desde las profundidades. La composición química de los hidrocarburos es contradictoria con un origen orgánico (p.ej. su elevado contenido en helio que no existe en los restos biológicos). Hay muchos otros argumentos y datos en el mismo sentido y que podríamos citar pero que consideramos exceden el marco de esta nota.
Todos estos elementos tienden a mostrar que la teoría del origen “fósil” es, por lo menos, insatisfactoria. De acuerdo a la visión de los geólogos rusos y ucranianos antes mencionados y de Thomas Gold, el petróleo y el gas resultan de la desgasificación geológica del planeta que comenzó hace 3,000 millones de años y continúa en la actualidad. Los volúmenes de petróleo y gas existentes constituirían un porcentaje muy elevado de la masa del planeta, con volúmenes muchísimo mayores a los estimados actualmente (tal vez miles de veces mayores). En otras palabras, a todos los efectos de nuestra arrogante civilización humana, las existencias de petróleo y gas serían inagotables.
Esto quiere decir que el gas y el petróleo no se van a acabar (por lo menos en los próximos miles de años) y que las principales limitantes para las sociedades humanas podrían ser sus impactos ambientales en la atmósfera, pero no el agotamiento de las “reservas”. Estos impactos incluirían el aumento del dióxido de carbono (que podría dar lugar a un posible efecto invernadero, cosa que aún no está probada) y la disminución del porcentaje de oxígeno contenido en el aire (hecho mucho más grave aunque sus efectos serían inciertos y a muy largo plazo).
Otra consecuencia de la teoría es que pueden ocurrir emanaciones petroleras y gasíferas en TODA la superficie del planeta. Por supuesto que hay zonas donde la presencia de fracturas y trampas estructurales permiten o permitieron la acumulación de grandes volúmenes de hidrocarburos y allí se encuentran los yacimientos más grandes y accesibles. Sin embargo, es dable esperar la surgencia de hidrocarburos en TODAS las zonas fracturadas de la corteza, especialmente en la periferia de las regiones montañosas, en las zonas de fallas, en los bordes continentales, y por supuesto en todas las cuencas sedimentarias que permitieron el entrampamiento de los hidrocarburos ascendentes (por ejemplo, en las cuencas del Golfo en el Medio Oriente).
Esta teoría tiene algunas implicaciones para el Uruguay. Por lo pronto, es probable que existan en el territorio nacional surgencias potenciales de petróleo en varias zonas del país. En primer lugar, seguramente hay hidrocarburos (afloramientos de gas, tal vez también hidrocarburos líquidos) en el borde continental, como está demostrado por las ocurrencias de hidratos de metano en el fondo marino de la plataforma atlántica uruguaya y por la generalizada ocurrencia de emanaciones de gases y petróleo a lo largo de la costa de Brasil, desde Río Grande hasta Bahía.
En segundo lugar, pueden haber ocurrencias explotables de hidrocarburos en las grandes fosas, particularmente en la cuenca permocarbonífera del noreste (departamento de Cerro Largo) así como en sus bordes (p.ej borde occidental de la Cuenca de la Laguna Merín). Las surgencias en la cuenca de Cerro Largo (actuales o pasadas) están avaladas por la presencia de carbones en la base (formación Tres Islas, explotados en Candiota) y los esquistos bituminosos de Mangrullo (Iraty en Brasil). Esta cuenca tiene seguramente importantes volúmenes de gas natural que podrían ser ezplotados ventajosamente. Ya una empresa australiana propuso un plan de explotación muy conveniente que fue curiosamente ignorado por Ancap. En cambio se busca explorar las formaciones infrabasálticas de perforación muy onerosa sin que haya mayores esperanzas de obtener hidrocarburos. El basalto eruptivo seguramente se llevó por delante los antiguos yacimientos, si alguna vez existieron y ya hsn hsbido una decena de perforaciones a través del basalto sin encontrar indicios de hidrocarburos. El gasto en perforaciones en el basalto además de ser excesivo parece inútil (excepto para las empresas perforadoras)
No creo que deba aceptarse esta teoría del origen mineral a pie juntillas pero creo que introduce suficientes elementos de incertidumbre como para que se la considere seriamente en el momento de discutir y decidir las políticas energéticas del país.
En definitiva, este nuevo enfoque genético del origen de los hidrocarburos puede cambiar radicalmente el panorama energético a nivel mundial y nacional y debería replantear las estrategias de exploración petrolera de ANCAP que hasta el presente parecen estar sometidas a las opiniones (e intereses) de algunos gerentes y a la escasa información y conocimiento de los políticos que toman las decisiones..

Nota del autor:

A los efectos de proporcionar datos y argumentos sobre el tema hemos escrito run libro titulado “Petróleo y gas: ¿Inagotables?” que se puede obtener a través de dantonster@gmail.com , tel.29004339. Por otra parte, se recomienda especialmente la lectura del libro “The Deep Hot Biosphere” de Thomas Gold. También se puede acceder a numerosos trabajos de este autor a través de google.