Mostrando entradas con la etiqueta Diego de Alvear. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diego de Alvear. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de noviembre de 2018

El mestizo General San Martín

Hay muchas referencias que confirman el origen mestizo de José de San Martín.
Alberto J. Lapolla en su libro “El origen mestizo del General San Martín” señala las expresiones de la viajera británica Mary Graham: “En Sudamérica, se considera a San Martín como de raza mixta. El tema también fue abordado por Hugo Chumbita, en su libro: “El secreto de Yapeyú, el origen mestizo de San Martín” quien aporta numerosas pruebas que ratifican estos antecedentes del lider americano.
Por su parte, el historiador chileno Vicuña Mackenna escribió: ‘San Martín era un libertador, pero era también un intruso, un extranjero, un paraguayo, el “mulato San Martín”, como llamaban los señores vecinos del Mapocho al ilustre criollo.(...) El instinto del insurgente, es decir, del criollo, triunfó siempre de la idea especulativa(...) había servido a la independencia americana, porque la sentía circular en su sangre de mestizo.
No era casualidad que José Francisco de San Martín y Carlos María de Alvear, hermanos por parte de padre, fueran ambos miembros  del grupo secreto denominado Logia Lautaro que tanta importancia
tendría en el desarrollo ideológico de la revolución americanista en el sur de América.
Alvear y San Martín también lideraron la revolución que reemplazó al Primer Triunvirato por el Segundo, y que convocó a la Asamblea del año XIII.
La trayectoria personal posterior de Carlos María de Alvear, habría de ser muy diferente a la de José de San Martín. Carlos María fue uno de los jefes porteños que se opuso al caudillo oriental José Artigas y su gestión como Director Supremo en Buenos Aires (ejercida cuando tenía tan sólo 25 años de edad), duró apenas tres meses. Su breve administración fue muy polémica y, paradójicamente, terminó refugiándose en una fragata inglesa.
La trayectoria de José de San Martín es conocida. Organizó el ejército de las Provincias Unidas del Sur y al frente de sus tropas derrotó a las fuerzas realistas en Chile y Perú.
En las principales instancias de su vida de combatiente revolucionario no ocultó la identidad mestiza.
Pastor Obligado escribió lo siguiente:
Época hubo en que corría, como moneda corriente, y fue entre ciertas gentes creencia vulgarizada, que don José de San Martín, no obstante la de y el don de su padre, procedía de muy modesto linaje, al menos por la línea materna. Bastante bronceado, de rostro anguloso,
indio misionero le llamaron los godos, y tape de Yapeyú, el mariscal de las veinte batallas, [Miguel] Brayer, que él destituyó la mañana de Maipú.”

sábado, 25 de noviembre de 2017


Diego de Alvear: el verdadero padre de José de San Martín 

Diego de Alvear y Ponce de León fue un militar español nacido en 1749 en Córdoba, Andalucía. Alcanzó el rango de Brigadier en 1771 y fue destinado a las colonias españolas del Río de la Plata tres años más tarde.
Durante su estadía en el sur De Alvear fue un importante protagonista de la historia del Virreinato del Río de la Plata. En el marco de sus funciones militares recorrió gran parte del dominio virreinal español incluyendo el pueblo misionero de Yapeyú en el litoral del río Uruguay.
Su pasaje por Yapeyú habría de dejar un legado inesperadamente trascendente en la vida futura de los pueblos del Sur. Allí fue que conoció fugazmente a Rosa Guarú, una nativa  guaraní que servía en la casa del Capitán Juan de San Martín, teniente-gobernador en la jurisdicción. 
Algunos meses después Rosa daría a luz un niño que presagiaba un destino continental e  histórico.
Diego de Alvear permaneció en la región virreinal hasta 1804 cuando viajó de regreso a España rumbo al puerto de Cádiz junto con su familia compuesta por la esposa y nueve hijos.  En el período que estuvo en Sud América, había acumulado importantes riquezas que luego intentó llevar consigo al volver a la península ibérica.
Antes de llegar a destino, la flotilla de cuatro fragatas en que viajaba Diego De Alvear fue interceptada por una flota británica cerca del Algarve portugués. De Alvear se encontraba en la fragata Mercedes junto con su familia y bienes personales. Debido a su conocimiento del idioma inglés, se requirieron sus servicios de intérprete y debió trasladarse al buque insignia de la flota interceptora acompañado de su hijo Carlos María. En ese momento uno de los barcos ingleses efectuó un disparo de intimidación que hizo explotar la santabárbara de la fragata y la embarcación se hundió. La familia pereció en la explosión y posterior naufragio y se perdieron todos los objetos transportados.
Diego de Alvear fue hecho prisionero y permaneció detenido en Inglaterra con ciertos privilegios que le permitieron ser liberado en corto tiempo. Durante el lapso que estuvo en las islas británicas conoció a una joven irlandesa con la que màs tarde se habría de casar en segundas nupcias en 1807.  Con ella tuvo diez hijos.
El único hijo que había sobrevivido del naufragio fue Carlos María.
Algunos años después, tanto Diego de Alvear como Carlos María, habrìan de regresar a Buenos Aire (1805). 
Allì Carlos Marìa se involucrò en la revolución independentista formando parte de la Logia Lautaro masónica (al igual que José de San Martín).  Participó en el movimiento de Mayo en Buenos Aires, llegando a ser Director Supremo en 1815  por un período breve de 3 meses.  En los siguientes años fue desplazado de su rol protagónico, enfrentándose al propio San Martin, y debiendo exilarse en más de una oportunidad. Tuvo diez hijos, uno de los cuales, de nombre Joaquina escribió una carta testamento que da una idea del conocimiento que había en la familia del origen mestizo del “Gran Capitán”.

La carta-testamento de Joaquina de Alvear, hija de Carlos Marìa de Älvear y nieta de Diego de Alvear:  mucho tiempo después, en 1877, una de las hijas de Carlos Marìa de Alvear, Joaquina de Alvear escribió una carta a modo de testamento que es bastante ilustrativo del conocimiento que tenía la familia del origen mestizo del Gran Capitàn.

Carta-testamento de Joaquina de Alvear y Quintanilla de Arrotea, nieta de Diego de Alvear e hija de Carlos María de Alvear escribió:
Yo, Joaquina de Alvear Quintanilla y Arrotea, declaro ser nieta del capitán de fragata general español señor don Diego de Alvear Ponce de León, que era gobernador de la isla de León cuando, con motivo del rey José, ocuparon los franceses a España(...) Soy hija segunda del general Carlos María de Alvear, que arrojó al usurpador brasilero del territorio oriental(...). Soy sobrina carnal, por ser hijo natural de mi abuelo el señor don Diego de Alvear Ponce de León, habido en una indígena correntina, el general José de San Martín, que tan brillantemente descolló cuando [era] sólo coronel y dejando su nombre grabado en el templo de San Lorenzo, provincia de Santa Fé, en la grande victoria alcanzada con su famoso escuadrón granaderos de a caballo, y que más tarde selló la libertad hispanoamericana de todo un continente en Chacabuco y Maipú.[1]
[1] Joaquina de Alvear y Quintanilla de Arrotea, Rosario, 22 de Enero de 1877, publicado por Hugo Chumbita y Diego Herrera Vegas en suplemento Zona del diario Clarín, Buenos Aires, 16-7-2000, y en El manuscrito de Joaquina, uenos Aires, Catálogos, 2006 referidos por Alberto J. Lapolla  “El origen mestizo del General San Martín”.

miércoles, 16 de agosto de 2017

El origen mestizo de un prócer (2)

Rosa Guarú había nacido en 1761 a orillas del río Uruguay, en la población misionera jesuítica de Yapeyú. En esa época las comunidades guaraní-misioneras estaban reponiéndose del trauma que significó la expulsión de los jesuitas por parte de la monarquía española. 
Rosa pasó su niñez en el pequeño pueblo y en su adolescencia servía en la casa del teniente gobernador local que desde 1774 era el Capitán Juan de San Martín. 
Poco después de cumplir sus 17 años conoció a un joven oficial español que había tenido una estadía breve en el lugar, de quien quedó embarazada.  
El oficial español era Diego de Alvear, 
En el verano de 1778 Rosa tuvo un niño que fue llamado José Francisco. De Alvear no reconoció a su hijo, seguramente porque menospreciaba a los guaraníes, y no era muy apropiado reconocer un hijo de “vientre inferior”.
El niño quedó al cuidado de don Juan de San Martín, quien se habría comprometido a criarlo y sostener su educación. 
Cuando Juan de San Martín se retiró de Yapeyú se llevó al pequeño José Francisco como su quinto hijo. Al principio recaló en Buenos Aires y dos años más tarde se iría a España con toda su familia, incluyendo al vástago más joven, el pequeño José Francisco.
Mucho tiempo después, en 1812, José Francisco de San Martín regresaría al Río de la Plata donde habría de ser principal protagonista de la gesta revolucionaria en el antiguo Virreinato. 
La versión oficial argentina descarta un origen indígena para su héroe máximo. Sin embargo existen múltiples pruebas que demuestran que su verdadera biografía fue diferente a la que cuentan los libros vigentes.  
En 1877, Joaquina de Alvear y Quintanilla de Arrotea, nieta de Diego de Alvear e hija de Carlos María de Alvear escribió: 
‘Yo, Joaquina de Alvear Quintanilla y Arrotea, declaro ser nieta del capitán de fragata general español señor don Diego de Alvear Ponce de León, que era gobernador de la isla de León cuando, con motivo del rey José, ocuparon los franceses a España(...) Soy hija segunda del general Carlos María de Alvear, que arrojó al usurpador brasilero del territorio oriental(...). Soy sobrina carnal, por ser hijo natural de mi abuelo el señor don Diego de Alvear Ponce de León, habido en una indígena correntina, el general José de San Martín, que tan brillantemente descolló cuando [era] sólo coronel y dejando su nombre grabado en el templo de San Lorenzo, provincia de Santa Fé, en la grande victoria alcanzada con su famoso escuadrón granaderos de a caballo, y que más tarde selló la libertad hispanoamericana de todo un continente en Chacabuco y Maipú.
Entre las referencias incluidas por Alberto J. Lapolla  en su libro “El origen mestizo del General San Martín” se señalan las expresiones de la viajera británica Mary Graham: “En Sudamérica, se considera a San Martín como de raza mixta”.
El tema también fue abordado por Hugo Chumbita, en su libro: “El secreto de Yapeyú, el origen mestizo de San Martín” quien aporta numerosas pruebas que ratifican estos antecedentes del lider americano.
Por su parte, el historiador chileno Vicuña Mackenna escribió: ‘San Martín era un libertador, pero era también un intruso, un extranjero, un paraguayo, el “mulato San Martín”, como llamaban los señores vecinos del Mapocho al ilustre criollo.(...) El instinto del insurgente, es decir, del criollo, triunfó siempre de la idea especulativa(...) había servido a la independencia americana, porque la sentía circular en su sangre de mestizo.”
No era casualidad que José Francisco de San Martín y Carlos María de Alvear, hermanos por parte de padre, fueran ambos miembros del grupo secreto denominado Logia Lautaro que tanta importancia tendría en el desarrollo ideológico de la revolución americanista en el sur de América. (continúa)
De "Crónicas de la Peripecia Humana", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.