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viernes, 8 de febrero de 2019


Los gitanos en España, crónica de una discriminación histórica

En España viven 750.000 gitanos, el 40% en Andalucía. Y en contra de lo que muestran los ‘realities’, cada vez más son abogados, químicos, ingenieros, maestros, enfermeros, informáticos… Derribando tópicos. 
Mi abuelo tenía un galgo y salía a cazar con él. Era la única manera de que su familia comiera carne. Vivían en cuevas. Mi madre nació en un camino, ‘como las cabras’, contaba mi abuela. También decía que había tenido nueve hijos y no había ‘desgraciado’ a ninguno».
Antonio Campos, actor teatral, está orgulloso de sus ancestros. «Eran gitanos canasteros, salieron adelante haciendo cestas de mimbre. Tenían una cultura de su entorno impresionante y casi no necesitaban dinero para sobrevivir. Se apañaban con lo que encontraban, como indios arapahoes. Con inventiva y capacidad de adaptación, y conociendo muy bien las posibilidades del lugar. En cierto modo, pienso que no hay tanta diferencia entre aquellas cuevas y el garaje de Bill Gates».
La historia de las tres últimas generaciones de la familia Campos dibuja una radiografía muy precisa de cómo ha evolucionado el pueblo gitano en España. Desde la marginalidad a la normalidad. Es una hoja de ruta del camino recorrido, que no ha sido poco. Y también de lo que queda por recorrer. «A nosotros no nos ha faltado nada. Somos hijos de las escuelas públicas y los hospitales públicos. Quizá hemos vivido una excepción histórica. Ojalá eso no se esté acabando. Sería una pena muy grande para los que vienen detrás. Cuando monto una obra en un instituto, siempre se lo digo a los chavales. no os dais cuenta de que sois unos privilegiados. Gente de vuestra edad está en la guerra, en las fronteras… Y vosotros os estáis cultivando. Aprovechad la oportunidad».
El índice de desempleo entre los gitanos es muy superior al del resto de la población: alcanza el 37,5% por ciento
El último informe Foessa calcula en unas 750.000 personas la población gitana que vive en España. Una población, además, muy joven, con una media de edad inferior a los 16 años. Y una tasa de natalidad más alta que la del conjunto de la población, aunque la diferencia se está reduciendo. El 40 por ciento reside en Andalucía. Otras comunidades con fuerte implantación son Cataluña, Valencia, Madrid, Castilla-La Mancha y Murcia. También han llegado romaníes de Bulgaria y Rumanía, sobre todo desde 2002, cuando se eliminó el visado, y 2007, cuando estos países se adhirieron a la Unión Europea. Están menos integrados que los españoles.

Los nuevos retos
La primera piedra de toque es la educación. «Hace 30 años podía ser difícil que los niños gitanos fuesen a la escuela», explican desde la Fundación Secretariado Gitano (FSG). «Hoy, casi la totalidad están escolarizados. Y cada vez más jóvenes continúan estudiando, y ahora son abogados, maestros, ingenieros, informáticos, médicos, enfermeros… Pero existen todavía graves problemas, como las altísimas tasas de abandono escolar en la educación secundaria. Solo uno de cada cinco alumnos gitanos termina la ESO. «Mi hermana es la primera mujer de la familia que tiene una carrera. Ha terminado Educación Infantil y está opositando. Mis primos, sin embargo, se dedican a la venta ambulante y a coger ajos, caracoles…», cuenta Antonio Campos.
El índice de desempleo entre las personas de etnia gitana (37,5 por ciento) es muy superior al del resto de la población (22,7), y se ha multiplicado por tres desde que empezó la crisis. Además, el porcentaje de estas personas que viven en hogares con un sustentador principal en paro de larga duración se ha multiplicado por seis, pasando del 5 por ciento en 2007 al 30 en 2013. Por otra parte, las estrictas normativas que regulan las actividades económicas consideradas como tradicionales por la población gitana la venta ambulante, la recogida de chatarra y cartones, o el temporerismo merman notablemente sus ingresos económicos.
El 88 por ciento de las personas gitanas reside en una vivienda normal. Solo el 4 por ciento lo hace en chabolas
Pero conviene matizar, en contraposición a un estereotipo muy extendido, que la población gitana tiene una alta tasa de actividad. «Las personas gitanas han trabajado siempre y, aunque por su baja tasa de ocupación en empleos por cuenta ajena (solo el 37 por ciento, en comparación con el 83 de la población asalariada española), esta realidad es poco reconocida», subraya el informe Foessa. La venta ambulante concentra casi el 40 por ciento de esta actividad. El gitano normalmente trabaja por cuenta propia. el 35 por ciento frente al 16 del total de la población ocupada. O colabora con la actividad económica familiar (el 26 por ciento).
Hastío ante los estereotipos
En cuanto a la vivienda, también hay que desmontar tópicos. El 88 por ciento de las personas gitanas residen en una vivienda normalizada; solo el 4 por ciento en chabolas, y otro 8 por ciento en viviendas muy deterioradas. En los años 90, el chabolismo y las infraviviendas eran lo habitual para una de cada tres familias gitanas. No obstante, persisten el problema del alto grado de ocupación de las casas, la precariedad de los equipamientos y el deterioro.
La mayoría de ellos conviven a su vez diariamente con personas no gitanas, y esta interacción es más intensa que en otros países europeos. El Eurobarómetro revela que el 39 por ciento de la población española afirma tener amigos gitanos, frente al 17 por ciento de media en la Unión Europea. Eso no quiere decir que el rechazo social se haya erradicado. Una encuesta del CIS señaló que al 60 por ciento le importaría mucho o bastante tener como vecinos a personas gitanas. Y aunque se dan casos de discriminación, no hay un racismo declarado y abierto, como sucede en algunos países centroeuropeos, como Hungría, donde el partido ultra del Jobbik ha logrado el segundo puesto en las elecciones practicando redadas contra asentamientos gitanos, a quienes acusa de ser culpables de la inseguridad y de copar los servicios sociales.
Por eso, los colectivos gitanos ven «con preocupación, hastío e impotencia» los realities televisivos que se sirven de técnicas engañosamente documentales para pintar con brocha gorda la sociedad gitana en España. «Estas prácticas contribuyen a la solidificación de los estereotipos y los prejuicios hacia cientos de miles de personas corrientes, de carne y hueso, que luchan por salir adelante como las demás», se lamentan. Antonio Campos puntualiza. «Algunos se han dedicado a vender drogas, a vivir por encima de sus posibilidades para tener una pantalla de plasma… Sin embargo, para el pueblo gitano, la felicidad siempre se ha centrado en estar con la familia. Hay una manera de vivir gitana que se hereda genéticamente, comportamientos que nadie enseña. Eres feliz trabajando con tus manos y ganando un dinero, lo justo para vivir. Y reuniéndote con tu familia para asar unas chuletas en la lumbre y cenar bajo el cielo estrellado. Y no necesitas más. No querer abarcar más te da una tranquilidad muy grande».
Juan José Santiago, 22 años: está opositando para guardia civil
«Estoy opositando para la Guardia Civil. ¿Gitano y guardia civil? ¡Por qué no! Tiene que haber de todo. En el cuartel de Albacete ya hay uno. No se puede vivir apartado de la sociedad. Pero es el primer año que oposito y se presentan 44.000 para 1700 plazas; así que me lo tomo como una preparación. Haber terminado el bachillerato me da puntos. Soy el mayor de cuatro hermanos.
Mis padres son ambos gitanos, pero mi padre nos inculcó que había que estudiar, que de la venta ambulante ya no se puede vivir. Nunca he tenido problemas por ser gitano, ni en el colegio ni en el instituto. Mis amigos son todos payos».
Sarai Piqueras, 21 años: estudia enfermería en Cuenca
«Vivo con mis padres. Mi padre no es gitano, mi madre sí. Mi hermano ha terminado Ingeniería. Saqué matrícula de honor en el bachillerato, quería estudiar Medicina, pero me quedé a las puertas porque me bajó la nota en selectividad. Ahora me gusta la enfermería y no quiero cambiarme a pesar de que me convalidan muchas asignaturas. Lo que más me gusta es el quirófano y psiquiatría, donde atiendes a mucha gente joven con drogodependencias. Me implico. Mi padre es pastor evangélico, pero antes que la religión nos enseña valores. Tengo novio, payo. Si nos casamos, será una ceremonia muy sencilla».
Antonio Amador, 36 años: abogado
«Tengo bufete propio con un socio. Estudié Derecho y luego hice un máster en comercio exterior y otro en consumo. En mi familia somos todos gitanos. Un tío mío es ingeniero, otro podólogo… Mi abuela, que murió en noviembre pasado con 92 años, tenía una biblioteca con más de mil libros. Ella no estudió, pero pintaba y leía todos los días hasta que perdió la vista. Fue la primera de la familia que se puso Internet. Y nos inculcó a los nietos el gusto por la lectura y la importancia de labrarse una educación».
Lydia Vargas, 26 años: estudió magisterio
«Trabajo dando clases de apoyo a niños. Estoy muy contenta porque al final todos han aprobado. Tengo dos hermanas. La mayor hizo un grado de administrativo. Jerez es una ciudad donde hay mucha población gitana y, además, muy mezclada. Nunca he tenido problemas de integración. Aunque es verdad que en la facultad se ven menos gitanos. Alguna vez oyes algún comentario, pero es algo muy esporádico. Por eso los realities hacen tanto daño: alimentan los estereotipos. Para mí son vergonzos. No nos representan».
Antonio Campos, 36 años: productor teatral
«Vi a Els Joglars y me pareció tan mágico que dejé los estudios para ser actor de teatro. Empecé
de modelo, pero ganaba más dinero de albañil. A veces desfilaba en Madrid por la noche y, por la mañana temprano, estaba en la obra. Estuve así dos años. Trabajé de chófer en una editorial y eso me dio muchos contactos. Hoy soy productor cultural. Por necesidad. Un actor no puede estar pendiente de que suene el teléfono, así que gestiono mis propios proyectos. Lo haces todo. Y tienes que venderlo. Es un poco como la venta ambulante. Coges la furgoneta y haces bolos. Con 28 años puse en pie mi primera obra y hoy tengo en cartel El Buscón. Soy autodidacta, pero me estoy planteando el acceso a la universidad para mayores de 25. Llevo a mis hijas a exposiciones, a museos, a ver obras… Quiero despertar su inquietud cultural».
Familia Fernández
Los Fernández Pantoja vienen de una estirpe de cantaores que inauguró el abuelo Fernando Fernández Monje, Terremoto. Pero entre sus descendientes hay todo un abanico de profesiones. un químico, un maestro, una auxiliar de enfermería, un estudiante de Derecho, un empleado de una empresa de publicidad…
Por Carlos Manuel Sánchez
Publicado por El Cuaderno de un Gitano 
Referencia:
http://www.xlsemanal.com/actualidad/20160821/gitanos-sobradamente-preparados.html



jueves, 19 de octubre de 2017

La emergencia de un nuevo estado en la península ibérica:
la República de Cataluña
D,A.
La aparición de nuevos estados viables económica y políticamente y con reconocimiento internacional es un fenómeno periódico a nivel internacional, que normalmente se relaciona con el desenlace de conflictos armados, con el desmembramiento de estados plurinacionales o con procesos de dearticulación de los imperios coloniales. 
España es a la vez una nación histórica, con su propia identidad política y geográfica,  y un estado plurinacional, con diversas regiones que poseen sus propios elementos culturales. Algunas de estas regiones tienen una identidad muy fuerte que pueden llevar, y en los hechos están llevando, a que se concreten iniciativas populares para lograr su separación (independencia) del estado español. 
Estas iniciativas han avanzado considerablemente en Cataluña expresándose en un fuerte movimiento independentista que ha creado fuertes inestabilidades en el contexto del Reino de España.
Frente a estas iniciativas (que incluyeron un plebiscito y fuertes manifestaciones populares) que fueron reflejadas en todos los medios de prensa internacionales, el gobierno de España amenaza con aplicar el artículo 155 de la constitución que daría lugar a que el gobierno central asuma la dirección y gestión de Cataluña. 
Ello incluiría la destitución de los dirigentes catalanes y la toma de control de la polic'ía, los Mossos d'Escuadra. 
Aparentemente ello va a ocurrir a la brevedad y probablemente esta acción se traduzca en un aumento de las tensiones sociales en la región.

Claramente, una parte importante de la población de Cataluña quiere separarse de España formando una república, y rechaza fuertemente tanto el régimen monárquico como la centralidad burocrática del gobierno de Madrid.
La obtención de la independencia de Cataluña no será facil. 
Hay antecedentes de regiones dentro de estados constituidos que han intentado independizarse del estado del que forman parte con variado éxito.
 La separación de regiones específicas en los Estados implica modificar profundamente las relaciones de poder y las redes de intereses existentes, generando incertidumbres e inseguridades.
En los hechos, los nuevos países (desde ese punto de vista Cataluña sería un "nuevo país") se forman: luego de conflictos armados (caso de  las Primera y la Segunda Guerra Mundial donde surgieron o desaparecieron varios estados europeos), a raíz de los procesos de descolonización (por ejemplo a principios del siglo XIX en América Latina y a mediados del siglo XX en Africa y Asia) y de la desarticulación de estados inestables como ocurrió con Yugoeslavia y con el desmoronamiento de la Unión Soviética.
En America Latina surgieron una veintena de estados reproduciendo en gran medidas la fronteras de las antiguas provincias del Imperio Español que han permanecido estables por más de un siglo.
Otros estados latinoamericanos fueron el resultado de guerras (por ejemplo, Cuba, debido a la guerra de EEUU con España), o a presiones políticas y/o militares muy fuertes (que llevaron a la independencia del departamento colombiano de Panamá, que se transformó en la República de Panamá como resultado de la futura construcción de un canal en ese sitio. 
En Africa los nuevos estados fueron la consecuencia del reparto colonial con límites artificiales, a veces absurdos, pero que han sido relativamente respetados, incluso con el apoyo de la propia Organización de la Unidad Africana. En el período pos-colonial solo se formaron un par de estados nuevos (Sudán del Sur, Eritrea)
En la Unión Soviética fueron las antiguas repúblicas soviéticas que se transformaron en estados (p.ej. Armenia, Moldavia, Azerbaiján, Ucrania, etc).  Las nuevas repúblicas tenían sus propias inestabilidades y así surgieron varios intentos de independencia por parte de regiones dentro de estos mismos países (p.ej. Osetia del Sur y Abjasia en Georgia, Nagorno-Karabaj en Armenia-Azerbaiján y Transdnistria en Moldavia). Estas regiones-estados no han sido reconocidas por la comunidad internacional. Solo un puñado de gobiernos lo han hecho.

En Cataluña no hubo ninguna guerra, ni desarticulación del estado español, por lo que no parece probable que sea sencillo que esta sseparación se lleve a cabo.  Ello implicaría pasarle por arriba a fuertes intereses tanto en España como en la propia Cataluña, que están opuestos a la propuesta secesión.
De todas maneras, el nacionalismo catalán es muy fuerte. Aproximadamente la mitad de la población de Cataluña desea la independencia, por lo menos emocionalmente.
Obviamente, también hay razones ideológicas y políticas en el movimiento independentista catalán, 
En principio, no parece que las razones emocionales, ideológicas y políticas sean suficientes para romper la red de intereses existentes y las estructuras de poder políticos e institucionales construidas a través de décadas de dinastías monárquicas y poder franquista.
También es claro que si el conflicto se agudiza y comienzan a aparecer elementos de violencia política,  pueden plantearse nuevas condiciones que cambien radicalmente el desarrollo político futuro  e incluso terminen promoviendo la consolidación de un nuevo tipo de relación entre Cataluña y el estado español.