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viernes, 12 de abril de 2019

Las principales plantas psicoactivas

Las sustancias psicoactivas son numerosas, generalmente estas sustancias son de origen vegetal. A continuación presentamos una lista sintética de las principales plantas que han sido utilizadas históricamente con fines psicoactivos y de los compuestos que se extraen de ellas.
1. La amapola (Papaver somniferum) es una planta con flor de porte herbáceo de cuya semilla se obtiene el opio. Contiene varios principios activos con propiedades psicoactivas: la morfina (de donde también se extrae la heroína), la codeina y otras.
2. El cáñamo (Cannabis sativa), también llamada impropiamente marihuana, es una planta arbustiva, originaria del sur de Asia, que posee alcaloides con propiedades psicoactivas bien definidas (el principal es tetrahidrocannabinol). e ella se extrae el hachís y se utilizan las hojas y flores para fumar.
3. El peyote (Lophophora williamsii) es un cactus cuyo principio activo más importante es la mescalina. El peyote crece en las zonas áridas de América del Norte subtropical.
4. El teonanacatl (Psilocybe mexicana y Stropharia cubensis) está constituido por varias especies de hongos psicoactivos que crecen en las montañas de Mesoamérica (Oaxaca, Chiapas, Guatemala). Contienen psilocibina y psilocina
5. El matamoscas (Amanita muscaria) es un hongo psicoactivo que crece en los bosques nórdicos y templados de montaña en Eurasia. Contiene muscarina y muscimol.
6. La ayahuasca es una infusión preparada a partir de una enredadera que crece en la región amazónica. Esta enredadera, llamada Banisteriopsis caapi, contiene harmina13  (C13H12N2O), un alcaloide con fuertes propiedades sicoativas.
7. El cornezuelo o ergot (Claviceps purpurea) es un hongo que parasita el centeno, el trigo y otras gramíneas. Es fuertemente psicoactivo y presenta una importante tóxicidad que puede ser eliminada en su preparación. Es de origen eurasiático o norafricano. Contiene varios alcaloides psicoactivos del ácido lisérgico, estrechamente emparentados al LSD-25 (ácido d-lisérgico dietilamida) el conocido compuesto sintético psicodélico.
8. El ololiuhqui (Turbina corymbosa), también llamado “semillas de la virgen” es una enredadera que se encuentra en México cuyas semillas tienen propiedades visionarias. Al igual que el cornezuelo contiene alcaloides del ácido lisérgico, con carácter fuertemente psicoactivo.
9. La aguacolla, también llamada San Pedro o gigantón (Trichocereus pachanoi) es un cactus de gran dimensión (5 a 8 metros de altura) que crece en los Andes centrales y noroccidentales de América del Sur (Ecuador, Perú). Del mismo modo que el peyote contiene mescalina.
10. La coca es una planta arbustiva propia del piedemonte andino en América del Sur cuyas hojas contienen numerosos alcaloides, entre ellos la cocaína.
11. El tabaco es un arbusto nativo de origen americano cultivado en la mayor parte de las sociedades nativas. Posee varios alcaloides, entre los cuales se destaca la nicotina.
12. El beleño (Hyoscyamus niger) es una hierba de la familia de las solanáceas característica de Europa y de la región Mediterránea. Contiene alcaloides del tropano, en particular la hiosciamina y la escopolamina. Esta última tiene propiedades visionarias.
13. La belladonna (Atropa belladonna) es una planta herbácea de la familia de las solanáceas, típica del continente europeo, que contiene varios alcaloides del tropano incluyendo la hiosciamina y la escopolamina.
14. La mandrágora (Mandragora officinarum) es una planta solanácea de porte herbáceo de origen europeo que posee una raiz gruesa e irregular de aspecto antropomórfico. Contiene varios alcaloides del tropano incluyendo la hiosciamina, la escopolamina, la atropina y la mandragorina.
15. La iboga (Tabernanthe iboga)es un arbusto de Africa Central cuyas raíces son utilizadas por sus propiedades visionarias. Es una especie de la familia de las apocináceas , constituida por arbustos y àrboles caracterizada por sus hojas sencillas, flores coloridas y un jugo lechoso. Contiene ibogaína y 11 indol-alcaloides más.
16. La ruda siria (Peganum harmala) es un arbusto pequeño originario de las áreas desérticas del Oriente Mediterráneo. Contiene alcaloides beta-carbolínicos como la harmina, la harmalina y la tetrahidro-harmina que tienen propiedades visionarias.
17. El toloache (Datura inoxia) es una hierba perenne que puede llegar a más de 1 m de altura que crece en México. Se utilizan la raíz, las semillas y en menor grado las hojas. Contiene escopolamina e hiosciamina.
Del Capítulo 1 del libro "Pueblos, Drogas y Serpientes", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.
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lunes, 9 de abril de 2018

Las propiedades medicinales del opio y su carácter adictivo


El opio en dosis moderadas (p.ej. 0.25 gramos para una persona adulta) produce efectos analgésicos y narcotizantes que duran unas 6 horas. Concomitantemente, tiene lugar un descenso de la temperatura de cuerpo, un enlentecimiento del funcionamiento corporal, se contraen las pupilas, se distiende el sistema nervioso y se hace más leve la respiración.   
La dosis letal es de aproximadamente 70 mg por quilogramo de peso (o sea unos 5 gramos).
En personas no alérgicas, hay una alta tolerancia al opio. Es posible consumirlo por largo tiempo sin problemas mayores de salud. Aumenta las defensas a ciertas enfermedades (como gripes y catarros), y aparentemente  aumenta la longevidad. En principio, los consumidores de opio, y en particular los opiófagos (que consumen opio por la vía digestiva), no presentan problemas mayores. El opio fumado tiene otros inconvenientes que se relacionan con los productos de la combustión. Desde ese punto de vista ,sus efectos presentan analogías con el fumado cotidiano de tabaco.
Al igual que el cigarrillo, el opio es un producto adictivo. Si bien su consumo en dosis moderadas y habituales no causa perjuicios mayores para la salud, su carácter adictivo genera una dependencia que dificulta dejar de consumirlo. El síndrome de abstinencia es relativamente intenso, caracterizándose por bostezos, sudoración, secreciones nasales, respiración agitada, temblores ocasionales, carne de gallina, retorcijones y calambres en las piernas. Normalmente estos síntomas cesan a los tres días.
El consumo y abandono del opio  provoca más daños que el consumo permanente. 
La mejor forma de dejar el hábito es a través del autocontrol, procurando disminuir la dosis en forma imperceptible. De esa manera en menos de un año es posible eliminar la adicción.

Los alcaloides del opio

El opio contiene más de 20 alcaloides con farmacologías variadas.  Los más abundantes son la morfina (10%21 ), la papaverina (1%), la codeína (0.5%) y la tebaina (0.2%). 
La morfina, que es el más potente, fue sintetizado en 1803 por el químico alemán Friedrich Sertürner. Su fórmula es C17H19NO3 , y fue bautizado «morfina»  por su «descubridor», en honor a Morfeo, dios griego de los sueños.  
La papaverina, segundo alcaloide por su tenor, tiene efectos prácticamente insignificantes sobre el sistema nervioso humano. 
La codeína, por su parte, tiene un impacto mayor que la papaverina pero tan sólo 1/6  de la potencia de la morfina.

La morfina

La morfina es el principal alcaloide del opio, y es de ella que se originan gran parte de sus propiedades. Los efectos medicinales del opio comprobados durante milenios, se deben fundamentalmente a su contenido en morfina.  Es sobretodo la morfina que produce los efectos analgésicos y narcotizantes. La administración de morfina separadamente tiene la ventaja sobre el opio de permitir una dosificación precisa (cosa que con el opio no se puede debido a su variabilidad química).
A pesar de haber sido «demonizada» por la cultura industrial y global, la morfina es un alcaloide relativamente benigno que puede ser utilizado para el tratamiento del dolor y como anestésico con riesgos mucho menores que otros productos similares.
La síntesis de la morfina pasó relativamente desapercibida hasta que Alexander Wood  inventó la jeringa hipodérmica en 1853. Este instrumento, que habría de revolucionar las técnicas médicas (no siempre positivamente), llegó a tiempo para que se pudiera inyectar morfina a los soldados heridos en la guerra civil de los EEUU y en la guerra franco- prusiana.  Se calcula que el conflicto estadounidense dejó como saldo más de 400,000 adictos.
El mismo tratamiento en base a morfina fue utilizado en todas las guerras que se sucedieron en el siglo XIX. Millones de soldados fueron inyectados y en poco tiempo crecieron «ejércitos de adictos». Tanto es así que, a fines del siglo a la adicción a  la morfina era llamaba «enfermedad de los soldados».  
De esa forma la morfina se difundió mundialmente, aunque en gran medida injustamente, como la primera de las drogas «duras».  
La administración de morfina por la vía inyectable continuó durante la Primera Guerra Mundial. Durante más de 70 años, hasta la década de 1920, la morfina fue utilizada indiscriminadamente en todas la fuerzas armadas de las grandes potencias, produciéndose una diseminación generalizada de su consumo. 
Por eso podemos afirmar que, en cierta medida, la adicción a la morfina se desarrolló globalmente como consecuencia de las políticas militaristas de los gobiernos de los paises industriales imperialistas europeos.

miércoles, 12 de abril de 2017

Tasmania, principal productor de amapola y opio del mundo
La isla de Tasmania, estado australiano con una superficie de 68,000 kilómetros cuadrados y 500,000 habitantes, es uno de los principales productores de amapola del mundo.
La amapola, una planta domesticada hace más de cinco mil años, es cultivada para extraer diversos productos, pero tradicionalmente se la utilizó para la obtención de opío, una sustancia con numerosas propiedades terapéuticas que fue un medicamento principal en muchas sociedades europeas, asiáticas y africanas. 
Desde mediados el siglo XIX el opio ha servido como materia prima para la sintetizar varios alcaloides que forman parte de su composición natural, como la morfina, la codeína y la tebaína.             
La producción, comercialización y consumo de opio fueron prohibidas en los EEUU en 1910. Desde entonces esta prohibición se extendió a la mayor parte de los países del mundo.
A pesar de ello, y a instancias de las compañías farmacéuticas transnacionales, el gobierno de Tasmania decidió estimular su cultivo.
Se calcula que hay aproximadamente 1,000 agricultores tasmanos contratados para cultivar amapolas en algo más de 25,000 hectáreas. Las amapolas se cultivan en ciclos de rotación de tres años, generalmente alternadas con otros cultivos y cría de ganado. 
El control de la producción de amapola es estricto y los intereses son millonarios. Por esa razáon los gobiernos y las compañías farmaceúticas han apoyado en Tasmania un cultivo que combaten en otras partes del  undo.
D.A, de Crónicas de la Peripecia Humana, Piriguazú Ediciones.