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lunes, 24 de febrero de 2020

Las Primeras Naciones mexicanas
Una diversidad lingüística única que se resiste a la degradación cultural
Los Estados Unidos de México en sus 1 964 375 km2  constituyen el país más poblado del mundo hispano. Con 127,000,000 de habitantes supera a los otros tres países hispanos con mayor población que son Colombia (49 millones) España  (47 millones), y Argentina (44 millones). Además es el país con mayor diversidad lingüística viva del continente. De las 67 lenguas nativas que se hablan en México, hay 18 lenguas que tienen más de 100,000 hablantes, caso  único en las Américas. Si bien en otros países también existen fuertes diversidades lingüísticas en ninguno existen tantas comunidades étnico-idiomáticas aborígenes con un grado de consolidación contemporánea similar.  Sin embargo, estas cifras no reflejan un proceso dramático que se viene desarrollando en las últimas décadas. Los números de hablantes de las lenguas indígenas mexicanas no han cesado de disminuir. La influencia de las  políticas educativas públicas, tendientes a favorecer al idioma español en primer lugar y como segunda lengua al inglés, han disminuido la utilización regular de las lenguas nativas por las generaciones más jóvenes. Si bien existen esfuerzos de parte de las organizaciones populares, locales y educativas para promover la enseñanza de los idiomas originales se ha manifestado una tendencia clara a la pérdida del patrimonio lingüístico nacional. 
El nuevo gobierno de Andrés López Obrador que tomó posesión a fines de 2018 ha puesto énfasis en recuperar el prestigio de los pueblos indígenas, sus ceremonias y sus culturas. Es posible que si se continúan perseverando en esa dirección se pueda revertir el proceso, pero es una tarea difícil.
Una breve descripción de los pueblos nativos de México, su localización y parentesco etno-lingüístico de una idea de la extraordinaria diversidad de las Primeras Naciones mexicanas y su demostrada resiliencia histórica.
Nos referiremos muy sintéticamente a 23 de las 67 etnias originarias de México.
1  Nahuas
Los nahuas, cuya lengua es el nahuatl tienen una población total de unos 1,800,000 habitantes. Se dividen en siete grupos: mexicanos, tlahuicas, colhuas, tlaxcaltecas, tepanecas, cholcas y xochimilcas. Habitan el sur de la Ciudad de México y en los estados de Puebla, Morelos, (Estado de) México, Hidalgo, Tlaxcala, Veracruz, Guerrero y Oaxaca, 
2 Mayas, que hablan diversas lenguas mayas son 1,500,000 y están localizados en Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas y en varios países de Centro América.
3 Zapotecas
Constituyen una población de 809,000 y se sitúan  en estado de Oaxaca, en particular en la Sierra Zapoteca, en el Istmo de Tehuantepec y el Valle de Oaxaca. Los zapotecos solían llamarse a sí mismos bene zaa, tzapotecatl, que significa “gente del árbol de zapote”
4  Mixtecos
Son 700,000. Habitan los estados de Oaxaca. Guerrero y Puebla.  Se autodenominan Ñuu sávi, La lengua mixteca proviene del tronco otomangue y se divide en 3 grupos: el cuicateco, el mixteco y el triqui. Mixteca quiere decir “el lugar de las nubes”, o sea “gente de la lluvia”. 
5 Otomíes  
Son aproximadamente 700,000. Se sitúan en los estados de Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Puebla, Veracruz y el Estado de México. La palabra otomí es náhuatl y significa “quien camina con flechas”.
6 Totonacas
La población totonaca es de 411,000 personas que habitan los estados de Veracruz y Puebla. Su lengua es el totonaco y junto con el tepehua pertenecen a la familia totonacaza que es derivada del macro-maya. 
7 Tsotsiles
Los tsotsiles, una de las principales naciones mayas, tienen una población de 406,000 personas en el estado de Chiapas. La palabra tsotsil se deriva de sots´il winik y significa “hombres murciélago”. Su lengua -el tsotsil- es una subfamilia y se deriva del tronco maya.
8 Tzeltales  
Constituyen una de las principales naciones del tronco étnico maya. Son 380,000 habitantes en el estado de Chiapas. Pertenecen a la familia lingüística maya.
9 Mazahuas
Los mazahuas que tienen  326,000 individuos viven en el noroeste del Estado de México y en una pequeña área del oriente del Estado de Michoacán. Están lingüísticamente relacionados con los otomíes.
10 Mazatecas o Ha shuta Enima (quiere decir los que viven en el campo) 
Son 305,000 viven en la zona serrana y valle de Papaloapan-Tuxtepec en el NE de Oaxaca. La lengua es de la familia otomangue.
11 Huastecas o Teenek
Son 226,000 y habitan los estados de Veracruz, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, e Hidalgo. Su lengua proviene del maya. Teenek significa “los que viven en el campo”.
12 Choles
Hay 220,000 choles y habitan al noroeste de Chiapas Su lengua, el chol, proviene del grupo maya-totonaco
13 Purépechas
Son 203,000 y habitan el estado de Michoacán. Antes se denominaban tarascos pero este apelativo ha sido rechazado por los purépechas. No tienen parentesco lingüístico conocido.
14 Chinantecas
Son  200,000 y habitan en una región denominada “la Chinantla” en 14 municipios del estado de Oaxaca.  La lengua chinanteca tiene once variantes y pertenece a la familia otomangue
15 Mixes o Ayuukja’ay
Son 170,000 y habitan ek norte del estado de Oaxaca. significa gente del idioma florido. La lengua mixe o ayuuk pertenece a la familia lingüística mixe-zoqueana.
16 Tlapanecos o Me’phaa
Los tlapanecos son 140,000. Habitan la costa y13 municipios del estado de Guerrero. La lengua me´phaa se deriva de la familia subtiaba-tlapaneca y ésta del tronco otomangue.
17 Tarahumaras o raramuris  120,000 Chihuahua, Durango y Sonora, particularmente en la Sierra Madre Occidental.  Rarámuris significa “corredores a pie”. Pertenecen a la familia lingüística yuto-azteca.
18 Mayos o Yoremes 
Son 100,000 y habitan el estado de Sinaloa y el sur del estado de Sonora
19 Zoques
Son unos 86,000 que habitan en la vertiente del Golfo, la Sierra y la Depresión Central. del estado de Chiapas. Pertenecen a la familia lingüística mixe-zoque-popoluca.
20 Chontales o yoko ochoco
Son unos 80,000 que habitan el estado de Tabasco 80,000. Su cultura está influenciada por el complejo histórico maya.
A continuación incluyo tres pueblos menos numerosos pero que desde mi punto de vista pueden tener algún interés para complementar algunos articulos que escribí o pienso escribir sobre los pueblos indígenas mexicanos.
21 Huicholes o  wixárikas o wixáricas
Son 44,000 que habitan sobre todo el estado de Nayarit. Se encuentran en la Sierra Madre Occidental en los estados de Jalisco, Durango y Zacatecas.
22 Lacandones
Los lacandones son un pueblo poco numeroso que habita la llamada Selva Lacandona en el estado de Chiapas (1000 integrantes).
23 Matlatzinca o pirinda (Botuná en su lengua indígena). Son 3,000 matlazincas que habitan en al norte del valle de Toluca y están emparentados con los mazahuas y otomíes.
Autor: Danilo Antón

domingo, 20 de octubre de 2019

Las extinciones globales y el destino de los pueblos nativos en los ecosistemas degradados

Cuando se habla de extinciones de especies o ecosistemas, como se está haciendo ahora dramáticamente a nivel global, es útil recurrir a la geología que nos muestra como ocurren esos procesos a lo largo de la historia del planeta.
En primer lugar hay que comprender la dimensión inmensa del tiempo geológico, las especies surgen y se extinguen en procesos que pueden duran miles o millones de años.  Lo mismo ocurre con los ecosistemas. Cuando cambian las condiciones naturales, por ejemplo climáticas, enteros ecosistemas desaparecen y otros toman su lugar.
En segundo lugar, hay señalar que las extinciones tienen lugar periódicamente  A veces afectan unas pocas especies, en otros momentos de la historia geológica muchas especies se extinguen simultáneamente. En la mayor parte de los casos no sabemos a ciencia cierta cuales fueron las causas que las provocaron.
Por otra parte, las extinciones pueden ser regionales, o sea pueden afectar ciertas áreas geográficas excluyendo otras que quedaron fuera del proceso de extinción.
Un ejemplo es el desarrollo y la desaparición de los bosques, Las selvas y formaciones boscosas perecieron varias veces en la historia geológica. Ahora es la acción humana, antes fueron, obviamente, causas naturales.
Por ejemplo las areniscas ferrificadas del Palacio en Uruguay (formación del Cretácico Superior modificada por la tropicalización en el Eoceno) se formaron bajo selva hace aproximadamente 60 millones de años y dejaron de formarse y/o desaparecieron hace unos 55 millones.  Esto ocurrió muchas veces y en diferentes lugares.
O sea que para los ecosistemas terrestres las extinciones no son una novedad y la Tierra, como organismo supra-biológico se va a recuperar tan pronto se terminen las agresiones (que son características de las sociedades humanas y que en la actualidad son el producto del capitalismo salvaje operando en países del llamado “Tercer Mundo”).
En los últimos tres milenios un 10 o 15 % de los bosques globales fueron eliminados (por ejemplo los bosques de la región mediterránea que sufrieron procesos degradatorios a partir del año 1,000 a.e.c.).
Sin embargo, la gran destrucción de bosques y selvas empezó mucho más recientemente. 
En Europa ocurrió en el siglo XIX,  en América del  Norte a fines del siglo XIX y principios del siglo XX.  Luego le tocó el turno a las selvas tropicales que están siendo taladas o quemadas a gran ritmo (Africa Tropical, Amazonia, Nueva Guinea, Malasia, etc).
Al mismo tiempo hay que tener en cuenta que para la Tierra los cambios ecológicos no son un drama pero para muchas especies y pueblos que la habitan pueden serlo.
A menudo, con las selvas y bosques se produce a la vez, la eliminación de la existencia y culturas nativas de los pueblos silvícolas, como lo están experimentando muchas comunidades nativos amazónicas o los papúas en Nueva Guinea.
Al mismo tiempo, es bueno recordar que muchos bosques, por ejemplo, los bosques boreales, han sobrevivido con pocas modificaciones debido a su menor potencial agrícola o utilidad económica- En ellos la degradación generalmente es ocasionada por los emprendimientos mineros, represas hidroeléctricas y empresas madereras. En ese contexto, los pueblos nativos de los bosques boreales también están siendo agredidos de diversas maneras, a veces de forma sutil (caso de los pueblos indígenas de Canada o de Siberia).
Por esa razón consideramos que además de los efectos ambientales, la degradación, desaparición o reformulación productiva de los bosques afecta sobre todo a los pueblos que allí habitan, y que en ellos han desarrollado su identidad y culturas con dramáticos efectos sobre su calidad de vida y que pueden provocar su efectiva extinción física y cultural.

lunes, 12 de agosto de 2019

Plantaciones agrícolas en el Sur de América 
Hay abundantes datos acerca del carácter trashumante de los pueblos de las costas del Para Guazú (nombre guaraní del Río de la Plata) antes de la invasión europea. 

Al referirse a los pueblos que habitaban las orillas del gran río, los cronistas españoles señalaron repetidas veces que las naciones que y allí vivían no cultivaban, que sólo se alimentaban de la pesca y de la caza,  que no conocían población ni asiento fijo, en fin que eran pueblos nómades.
Sin embargo, en el continente del maíz y del tabaco, y en una zona de comunicaciones fáciles como era la región del Para Guazú, es inimaginable que pudieran existir pueblos que no conocieran la agricultura. 
Los propios cronistas europeos, al referirse a las producciones de varias comunidades locales -por ejemplo chandules-carios-guaraníes y chaná-timbúes- señalaron repetidas veces que éstos eran pueblos cultivadores de abatí o maíz, zapallo, mandioca y otros cultivos. Dada la cercanía geográfica entre los pueblos antes mencionados y los charrúas y otras naciones similares (vivían en la misma zona) y sus relaciones estrechas, que fueron probadas por el propio Ulrico Smidtl, cronista de la expedición de Pedro de Mendoza en 1535-15362,  es seguro que mantuvieran contactos frecuentes, incluyendo actividades de intercambio comercial. Por esa razón, no hay duda que los charrúas y miinuanes consumían habitualmente productos agrícolas, ya sea plantados por sus vecinos y obtenidos a través del comercio o cultivados por ellos mismos. Si bien no hay descripciones concretas de cultivos en las aldeas charrúas, no hay que olvidar que los primeros contactos de los que guardamos crónicas tuvieron lugar en un marco de agresión militar que impidió averiguar con precisión cómo funcionaba la economía de estos pueblos nativos. Por otra parte, la parcialísima y fragmentaria versión española acerca de la cultura original charrúa- minuán estaba limitada a los campamentos costeros (en donde la pesca constituía la actividad central). Es muy probable, al igual que sucede en varios pueblos chaqueños que fuera del ámbito de la costa, la agricultura constituyese una actividad complementaria asociada a pequeñas chacras escondidas en los montes, a lo largo de los itinerarios trashumantes anuales. Ello era seguramente así en el caso de las antiguas comunidades guenoas- minuanes quienes, según creemos, habitaban la región hoy conocida como «de los Cerritos de Indios» en la región  atlántico- lacunar.
Por lo menos, es seguro que la agricultura constituía una actividad secundaria en casi todos los pueblos. Si bien en el caso de algunas comunidades ésta podía ser prácticamente inexistente, en otras era una práctica habitual. 
En los últimos años, precisamente en los estudios arqueológicos de los «Cerritos de Indios» se encontraron silicofitolitos de maíz, porotos, zapallos y achiras, confirmando la existencia de actividades agrícolas antes de la  invasión europea. 

domingo, 21 de julio de 2019

Pueblos indígenas de Brasil
Impedir la continuación y agravamiento del genocidio de las 240 naciones indígenas de Brasil por parte del gobierno de Jair Bolsonaro




Cuando llegaron los invasores portugueses a Brasil la población de las diversas naciones que poblaban el actual territorio brasilero ascendían más de 300 naciones nativas adaptadas a los múltiples ambientes que constituían sus paisajes. Desde la densa selva amazónica y los bosques atlánticos del sur, hasta la sabana del norte y el árido interior del nordeste, se calcula que habitaban la región de Brasil más de 30 millones de habitantes.
Los conquistadores portugueses desarrollaron una política de explotación de los recursos naturales utilizando personas capturadas en las numerosas comunidades del país.
Gradualmente fueron ocupando mayores áreas, deforestando los bosques, yy esclavizando decenas de miles de integrantes de las diferentes comunidades indígenas del país.
La separación de Brasil de la corona portuguesa no cambió la expansión del proceso de degradación de los ecosistemas naturales y la eliminación y degradación de las culturas indígenas del país.
En la sociedad criolla brasilera surgieron grupos que comenzaron a denunciar política y socialmente las continuas violaciones a los derechos humanos que sufrían los pueblos autóctonos. La creación de la FUNAI implicó una relativa amortiguación de las agresiones a las comunidades nativas, incluyendo la demarcación de reservas indígenas y controlando los casos más extremos de   acometidas más violentas en algunas zonas del país.


Sin embargo, la reciente evolución política de Brasil, con la asunción al poder de Jair Bolsonaro permite pronosticar una agravación de la situación de las Primeras Naciones de Brasil, el desconocimiento de las reservas, la invasión de las tierras indígenas por los latifundistas y compañías mineras, en fin, la continuación de los procesos genocidas que han marcado la historia de Brasil durante los últimos 5 siglos.
A  pesar de las agresiones continuas, desplazamientos forzados, esclavización y eliminación física, todavía sobreviven en Brasil aproximadamente 1 millón de indígenas pertenecientes a 240 naciones con sus propias lenguas, tradiciones y creencias.
La tarea de todos los seres humanos que no aceptan la continuación del genocidio de pueblos nativos en Brasil es unir fuerzas, no solo en la sociedad brasilera o latinoamericana sino a lo largo y lo ancho del mundo entero.
A continuación presento una lista resumida de las principales naciones nativas de Brasil y la población de cada una de ellas.
Guarani (todos) 270,000 
(incluyendo los Kaiwá o Pai Tavytera, los Ñandeva o Ava Chiripá, los M’byá, Los Ava Guaraní o chiriguanos, y los Izoceños o Guarayos y los Ava Guayakíes).
Ticuna 70,000
Yanomami  35,000
Pai Tavytera o Kaa'wa, 40,000
Ñandeva o Pai Tavyterá, 25,000
Kaingang  30,000
Mbya guaraní 28,000
Xavantes 16,000
Potiguara 12,000
Pataxó 11,800
Kayapo  10,000
Terena 20,000
Sateré-Mawé  14,000
Xakriabá  10,000
Xucurú-Kariri 8,500
Karajá  3,000
Tupinambá de Olivença 3,000,
Tupiniquim 2,630, 
Parecis  2,200
Bororo 1,500
Kadiweu   1,500

Actualizo este artículo luego de localizar y describir las principales naciones indígenas de Brasil como como forma de que todos podamos identificar sus geografías, historias y tradiciones.
He seleccionado 21 naciones que se destacan por su población e impor tancia histórica. Hay muchas otras, generalmente más pequeñas que sería importante considerar, espero poder hacerlo en el futuro.
D.Antón

lunes, 1 de abril de 2019



No olvidar la Masacre del pueblo pilagá en Rincón Bomba en el Chaco


Hay mucha impunidad en la "construcción" de las naciones criollas de América. Un caso ilustrativo y muy grave ocurrió en 1947 cuando la gendarmería argentina masacró varios cientos de personas de la nación pilagá. 
Este cruel episodio genocida fue ignorado por los medios en la República Argentina porque ponía en tela de juicio la legitimidad histórica de la soberanía argentina en el territorio de las naciones aborígenes del Chaco.
La nación de los pilagás es un grupo nativo que habita en las actuales provincias de Formosa, Chaco y Santa Fe. Junto con los tobas, mocovíes y abipones (hoy extinguidos por la invasión criolla) constituyen la familia de los guaycurúes (palabra guaraní con las que habitualmente se la designa).
El genocidio provocado por los criollos de Buenos Aires llevó a la desaparición de los abipones y la disminución demogràfica de estos pueblos chaqueños. Los métodos utilizados para atacar a las naciones de El Chaco fueron varios, efectivos e inescrupulosos: matanzas, saqueo, envenenamiento, contagio premeditado de enfermedades letales, usurpación de tierras, aculturación forzada y otras estrategias similares. Como resultado de estas acciones sistemáticas el gobierno de Buenos Aires logró la dominación del territorio y la incorporación forzada del Chaco a la soberanía argentina (imperialismo criollo). Esto ocurrió a fines del siglo XIX y principios del siglo XX.
Una de las últimas acciones agresivas ocurrió en 1947 en la llamada “Masacre de Rincón Bomba”.en donde fueron asesinados más de 500 pilagás, incluyendo mayoría de mujeres y niños.
En la Argentina actual, donde se tomaron acciones para terminar con la impunidad de la època dictatorial, todavía hay total impunidad por estos actos genocidas de 1947 (que, por otra parte siguen ocurriendo hasta el día de hoy).
Actualmente hay unos 8,000 pilagás en el territorio de la Argentina. La ECPI (Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas) 2004-2005 de ese país registró que se autorreconocieron 4465 pilagás, viviendo 3867 en unas 25 comunidades.
Aquí adjunto una descripción de la matanza de Rincón Bomba
Matanza de Rincón Bomba por Luis Zapiola
La llamada "Matanza de Rincón Bomba", acaecida en las cercanías de la hoy ciudad de Las Lomitas, ocurrió entre el 10 y el 30 del mes de octubre del año 1947, hace 58 años, en el entonces Territorio Nacional de Formosa.
El Juzgado Federal de Formosa recibió una denuncia de una supuesta violación de derechos humanos por crímenes de "lesa humanidad", contra el Estado nacional por estos hechos. Por la misma se solicita la indemnización de daños y perjuicios, lucro cesante, daño emergente, daño moral y determinación de la verdad histórica, a favor del pueblo de argentinos de etnia Pilagá.
Dicha demanda fue presentada por el Abogado Julio César García con el patrocinio del Doctor Carlos Alberto Díaz. A continuación, la presentación hecha por Díaz y García narrando la forma en que habrían ocurrido los hechos hace casi 60 años en territorio formoseño. El informe señala que: En el mes de abril de 1947 miles de braceros Pilagás, Tobas y Wichís son despedidos sin indemnización alguna del Ingenio San Martín de El Tabacal.
Un mes antes habían sido traídos, desde el Territorio Nacional de Formosa, caminando cientos de kilómetros, cargando al hombro sus pobres enseres, sus mujeres y sus niños con la promesa que se les pagaría $ 6 por día. Una vez en El Tabacal se les quiso abonar la suma de $ 2,50 por día. "...Considerándose defraudados recurrieron ante las autoridades respectivas de El Tabacal y no pudieron obtener justicia, por el contrario, cuando insistieron en sus reclamaciones fueron despedidos inhumanamente. El pueblo condolido les ayudó dentro de sus posibilidades.
Del Tabacal volvieron a pie hasta Las Lomitas porque carecían de medios para hacerlo por ferrocarril..."(Diario "Norte", de Formosa del 13 de mayo de 1947). Allí se reúnen entre 7.000 a 8.000 indígenas según Teófilo Ramón Cruz, Revista Gendarmería Nacional, ed.120-3-1991. Las primeras víctimas de la hambruna y las enfermedades comenzaron a ser los niños y los ancianos. Luego los hombres y las mujeres. La situación expulsa a esta población a salir de su ámbito natural y buscar ayuda en las poblaciones cercanas, ubicándose en el paraje conocido como "Rincón Bomba". Una delegación encabezada por el Cacique Nola Lagadick y Luciano Córdoba piden ayuda a la Comisión de Fomento de Las Lomitas y al Jefe del Escuadrón 18 Lomitas de Gendarmería Nacional, Comandante Emilio Fernández Castellanos.
Se trasladan hasta un descampado, ubicado a 500 metros, aproximadamente, del pueblo "para que se vean nuestras miserias...". Comienzan a mendigar las madres con sus hijos en brazos, puerta por puerta, pidiendo tan sólo un poco de pan. Al principio algunos se solidarizan, inclusive el Jefe del Escuadrón de Gendarmería, como algunos de sus hombres a su mando, se preocupan por la desesperante situación, les dan yerba, azúcar y ropas. Pero al transcurrir de los días las puertas ya no se abren y no se les recibe más en el Escuadrón.
"Mandaron lenguaraces al poblado y lograron se concretara el primero de sus pedidos, consistente en víveres diversos y ropa para vestir (de pies a cabeza) a seis indios, con la misión de posibilitarles su traslado a Buenos Aires para entrevistar a las autoridades y al Presidente Perón. El jefe de Unidad reunió entonces a comerciantes y ganaderos obteniendo de su colaboración víveres y ganado en pie que eran distribuidos por personal del Escuadrón. Así al principio. Pero al poco tiempo, los indios ya no pedían: exigían. De que primero quisieron ver al Presidente en Buenos Aires, es cierto, tan cierto, como que después desistieron proponiendo que el Presidente los visitara a ellos "para que viera cómo vivían"... hubo muchas indigestiones, y hasta dos muertes, más la madre del propio Pablito (el cacique). Amanecieron indigestados y debido al fuerte descenso de la temperatura en horas de la noche, resfriados y engripados, aduciendo entonces "haber sido envenenados".
El Presidente de la Comisión de Fomento, telegráficamente, lo impone de la situación al Gobernador Federal solicitándole el urgente envió de ayuda humanitaria.
El Gobernador se comunica diligentemente con el Ministro del Interior de la Nación haciéndole saber la gravedad de la situación y la falta de recursos en el territorio para afrontarla. Este a su vez le hace saber al presidente Juan Domingo Perón quien ordena inmediatamente, como parte de una ayuda mayor y planes de desarrollo social, el envió de tres vagones por el ferrocarril General Belgrano, con alimentos, ropas y medicinas. La carga llega a la ciudad de Formosa en la segunda quincena del mes de septiembre consignada al delegado de la entonces Dirección Nacional del Aborigen Miguel Ortiz.
Permanece en la estación, a la intemperie, diez días aproximadamente. Enterado el gobernador Hertelendy de la injustificada demora y consiente de la situación de los indígenas, conmina por intermedio y en persona del Jefe de la Policía Nacional de Territorios, al delegado de la Dirección Nacional del Aborigen la inmediata partida del cargamento.
A la estación de Las Lomitas, llega un solo vagón lleno, dos semivacíos, los primeros días de octubre de 1947, sólo con alimentos, la mayoría en mal estado por el tiempo transcurrido entre el envío y la irresponsable dilación en su entrega por parte del Delegado de la Dirección Nacional del Aborigen: harina con gorgojos y moho; grasa para cocinar derretida por el calor; azúcar; yerba, galletas ya verdes en bolsas. Son distribuidos y consumidos rápidamente por los miles de famélicos, hambrientos, enfermos, semidesnudos y debilitados seres humanos.
A las pocas horas comienzan a sentir los síntomas de una intoxicación masiva. Fuertes dolores intestinales, vómitos, diarreas, desvanecimientos, temblores y nuevamente la muerte... primeramente de los que se encontraban más débiles que llegó a más de cincuenta, mayormente niños y ancianos. Los gritos y quejidos de dolor en las noches de las madres que aún sostienen en sus brazos a sus bebes muertos retumbaban en la noche formoseña. No tenían consuelo. Los primeros son enterrados en el cementerio "cristiano" de Las Lomitas. Al ser tantos se les niega que lo sigan haciendo en el mismo, evitando el acceso de los cadáveres al mismo. No les queda otra posibilidad que hacerlo en el monte. Las ceremonias mortuorias, con sus danzas rituales marcadas con el ritmo de instrumentos milenarios, retumban noche tras noche.
El jefe del Escuadrón lo llama al Delegado Nacional del Aborigen, increpándolo y pidiéndole explicaciones sobre las faltas en los abastecimientos y el mal estado en que habían llevado y se habían distribuidos. Este, al parecer de carácter muy soberbio, le contesta en forma descomedida diciéndole que "...que tanto se preocupaba si al final son indios...". Fernández Castellanos, muy nervioso por la situación que le toca manejar e indignado, seguramente, por el desprecio hacia los indígenas demostrado por Ortíz, le pega una cachetada que lo tira de espaldas en la puerta de su despacho, adelante de algunos de sus subordinados. Ortiz sale corriendo del Escuadrón y desaparece de Las Lomitas.
Comienza a circular el rumor, lanzado a rodar por no se sabe quién, que aquellas sombras de seres humanos no sólo ahora hambrientos, desarmados, indefensos, sino también enfermos, estarían por atacar a no se sabe quién. Comienza a hablarse del "peligro indio". Gendarmería Nacional forma un "cordón de seguridad" alrededor del campamento aborigen. No se les permite traspasarlo ni ingresar al pueblo a los Pilagás. Se colocan ametralladoras en "nidos", en distintos sitios "estratégicos". Ya son más de 100 los gendarmes, armados con pistolas automáticas y fusiles a repetición que día y noche custodian el "ghetto".
Hasta que sucede lo inexorablemente esperado. En el atardecer del 10 de octubre "...el cacique Pablito pidió hablar con el Jefe (del escuadrón), por lo que concerté una entrevista a campo abierto. Los indios, ubicados detrás de un madrejón, nos enfrentaban a su vez, hallándonos con dos ametralladoras pesadas, apuntando hacia arriba. En los aborígenes (más de 1.000) se notaba la existencia de gran cantidad de mujeres y niños, quienes portando grandes retratos de Perón y Evita avanzaban desplegados en dirección nuestra".
En tales instantes se escucharon descargas cerradas de disparos de fusil ametralladora, carabinas y pistolas, origen de un intenso tiroteo del que el Cte. Fernández Castellanos ordenó un alto de fuego, pensando procedía de sus dos ametralladoras, lo que no fue así: el 2º Cte. Alia Pueyrredón, sin que nadie lo supiera, hizo desplegar varias ametralladoras en diferentes lugares del otro lado del madrejón, o sea unos 200 metros de nuestra posición y en medio del monte...".
Se lanzan bengalas para iluminar la dantesca escena y determinar mejor los blancos a tirar. Cientos de mujeres con sus niños en brazos, ancianos y hombres comienzan a huir hacia ninguna parte que los lleva fatalmente a la muerte. Con las primeras luces del alba la imagen es dantesca. Más de 300 cadáveres yacen. Los heridos son rematados. Niños de corta edad, desnudos, caminan o gatean, sucios, entre los cadáveres, envueltos en llanto.
Luego del ametrallamiento "...pensando que al llegar la noche atacarían avanzando sobre Las Lomitas, efectuamos tiros al aire desde todos lados para dispersarlos. El tableteo de la ametralladora, en la oscuridad, debemos recordarlo, impresiona bastante. Muchos huyeron escondiéndose en el monte, al que obviamente conocían palmo a palmo..." (Comandante Mayor (R) Teófilo Ramón Cruz, ob. cit.).
Pero allí no termina la matanza. Comienza la persecución de los que pudieron escapar, "para que no queden testigos", contando la Gendarmería Nacional con la "colaboración" de algunos civiles. Van en dirección a Pozo del Tigre la mayoría, otros para Campo del Cielo, miles se guarnecen en la espesura de los pocos montes que quedan. En los días subsiguientes son rodeados por las partidas. Y allí nuevamente son masacrados en distintos lugares (Campo del Cielo, Pozo del Tigre, etc.) más de 200 personas. Entre los represores ninguna víctima. Se hubiera podido seguir la trayectoria de las tropas por las piras de cadáveres humanos que se quemaban, porque "no había tiempo para enterrarlos", a medida que avanzaban.
La presentación de los abogados Díaz y García habla de que "en total son asesinados en la "campaña" entre 400 a 500 argentinos de etnia Pilagá, aproximadamente, además de los heridos y más de 200 "desaparecidos". Ello sumado a los más de 50 muertos por intoxicación, hambre y falta de atención médica y la desaparición de un número indeterminado de niños, elevan las bajas a más de 750, entre niños, ancianos, mujeres y hombres. La locura llega al extremo de solicitar la intervención de dos aviones caza-bombardeos"


jueves, 21 de marzo de 2019


Naciones indígenas y lenguas nativas de Venezuela
un tema del que no se habla

En Venezuela habitan más de 30 naciones indígenas con sus propios idiomas, culturas, tradiciones y espiritualidades. Su población total contando los migrantes que viven en las ciudades excede 1 millón de habitantes y unos 300,000 personas hablan una lengua indígena.
En algunos estados como Amazonas, la población nativa es mayoritaria. Del mismo modo se considera que más de la mitad de la población de Venezuela está constituída por mestizos con ascendencia indígena.
Los derechos de los pueblos indígenas en Venezuela fueran ignorados durante mucho tiempo, sus comunidades fueron discriminadas, sus idiomas prohibidos y sus tierras les fueron arrebatadas. 
Misioneros de diversas religiones recorrían las comunidades para convertirlas a variadas religiones. 
Históricamente la iglesia católica fue la primera que se había impuesto desde la conquista y luego se había extendido, incluso por la fuerza. 
En los últimos tiempos fueron otras iglesias, económicamente poderosas, que invadieron el territorio con fines proselitistas.
Estas sectas llegaron a las comunidades más remotas o aisladas, menazando sus culturas, religiones y lenguas.
En los últimos 20 años la situación cambió. La Constitución de marzo del 2000 bajo el gobierno de Hugo Chávez modificó radicalmente muchas cosas. Los derechos de los pueblos indígenas, tanto sociales, como económicos y culturales, fueron reconocidos constitucionalmente en forma íntegra. Las misiones religiosas (p.ej. la Nuevas Tribus) que eran particularmente agresivas con abundantes recursos económicos, fueron conminadas a retirarse. Desde entonces las políticas del gobierno tendieron a defender la sustentabilidad cultural de las comunidades nativas.
A continuación, el capítulo de las constitución venezolana del 2000 que trata de los derechos de los pueblos indígenas 

Constitución  venezolana de marzo del 2000

De los Derechos de los pueblos indígenas

Artículo 119. El Estado reconocerá la existencia de los pueblos y comunidades indígenas, su organización social, política y económica, sus culturas, usos y costumbres, idiomas y religiones, así como su hábitat y derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida. Corresponderá al Ejecutivo Nacional, con la participación de los pueblos indígenas, demarcar y garantizar el derecho a la propiedad colectiva de sus tierras, las cuales serán inalienables, imprescriptibles, inembargables e intransferibles de acuerdo con lo establecido en esta Constitución y en la ley.

Artículo 120. El aprovechamiento de los recursos naturales en los hábitats indígenas por parte del Estado se hará sin lesionar la integridad cultural, social y económica de los mismos e, igualmente, está sujeto a previa información y consulta a las comunidades indígenas respectivas. Los beneficios de este aprovechamiento por parte de los pueblos indígenas están sujetos a esta Constitución y a la ley.

Artículo 121. Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y desarrollar su identidad étnica y cultural, cosmovisión, valores, espiritualidad y sus lugares sagrados y de culto. El Estado fomentará la valoración y difusión de las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas, los cuales tienen derecho a una educación propia y a un régimen educativo de carácter intercultural y bilingüe, atendiendo a sus particularidades socioculturales, valores y tradiciones.

Artículo 122. Los pueblos indígenas tienen derecho a una salud integral que considere sus prácticas y culturas. El Estado reconocerá su medicina tradicional y las terapias complementarias, con sujeción a principios bioéticos.

Artículo 123. Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y promover sus propias prácticas económicas basadas en la reciprocidad, la solidaridad y el intercambio; sus actividades productivas tradicionales, su participación en la economía nacional y a definir sus prioridades. Los pueblos indígenas tienen derecho a servicios de formación profesional y a participar en la elaboración, ejecución y gestión de programas específicos de capacitación, servicios de asistencia técnica y financiera que fortalezcan sus actividades económicas en el marco del desarrollo local sustentable. El Estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras pertenecientes a los pueblos indígenas el goce de los derechos que confiere la legislación laboral.

Artículo 124. Se garantiza y protege la propiedad intelectual colectiva de los conocimientos, tecnologías e innovaciones de los pueblos indígenas. Toda actividad relacionada con los recursos genéticos y los conocimientos asociados a los mismos perseguirán beneficios colectivos. Se prohíbe el registro de patentes sobre estos recursos y conocimientos ancestrales.

Artículo 125. Los pueblos indígenas tienen derecho a la participación política. El Estado garantizará la representación indígena en la Asamblea Nacional y en los cuerpos deliberantes de las entidades federales y locales con población indígena, conforme a la ley.

Artículo 126. Los pueblos indígenas, como culturas de raíces ancestrales, forman parte de la Nación, del Estado y del pueblo venezolano como único, soberano e indivisible. De conformidad con esta Constitución tienen el deber de salvaguardar la integridad y la soberanía nacional.


El término pueblo no podrá interpretarse en esta Constitución en el sentido que se le da en el derecho internacional.

Por otra parte, el artículo 9 de la constitución establece.

Artículo 9. El idioma oficial es el castellano. Los idiomas indígenas también son de uso oficial para los pueblos indígenas y deben ser respetados en todo el territorio de la República, por constituir patrimonio cultural de la Nación y de la humanidad.


Troncos lingüísticos hablados por las naciones indígenas en Venezuela y número de hablantes

Arawak 174,500
Caribe 45,000
Yanomami: 21,300
Saliba-Piaroa 12,200
Guahibana 8,500
Pume 5,500
Chibcha 2,000
Macro-maku 1,300
Tupi-guaraní 500
Otras: 2,000
Total: 272,000 hablantes

        Lenguas               Tronco lingüístico     Cantidad de hablantes.
Piapoco
Arawak
Lo hablan 1033 personas
Kurripako
Arawak
Lo hablan 3460 personas
Locono wareca
Arawak
Lo hablan 140 personas
Wayúu o Guajiro
Arawak
Lo hablan 170000 personas
Warao
aislado
Lo hablan 18000 personas
Pemón
Caribe
Lo hablan 30000 personas
Panare
Caribe
Lo hablan 1200 personas
Yekina careguaa
Caribe
Lo hablan 5000 personas
Yukpa
Caribe
Lo hablan 3285 personas
Kariña
Caribe
Lo hablan 4450 personas
Akawaio
Caribe
Lo hablan 644 personas 
Joti
Macro-maku
Lo hablan 750 personas
Puinave
Macro-maku
Lo hablan 568 personas
Jivi
Guahibana
Lo hablan 8428 personas
Bari
Chibcha
Lo hablan 2000 personas
Pumé
Aislado
Lo hablan 5420 personas
Piaroa
Saliba-Piaroa
Lo hablan 12200 personas
Yanomamo
Yanomami
Lo hablan 15700 personas
Sanema
Ynomami
Lo hablan 5500 personas
Yanam
Yanomami
Lo hablan 100 personas
Yeral
Tupi-guaraní
Lo hablan 435 personas