Mostrando entradas con la etiqueta Colonialismo francés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colonialismo francés. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de abril de 2021

 El dominio colonial francés en el Congo fue un sistema de explotación brutal y continuas atrocidades contra la población local

"...Claras indicaciones de esas atrocidades surgieron durante un extraño "baile nativo" organizado para el beneficio de los europeos. Brazza vio en esa danza "una representación simbólica del Calvario que los habitantes de esta región tuvieron que sufrir". Curiosamente, Challaye no menciona un elemento de esta escena reportado por otro miembro de la comisión, un inspector de colonias llamado Saurin. Según él, Brazza también entendió por el baile que muchos aldeanos habían sido tomados cautivos recientemente. Al preguntar al administrador local, que esperaba ocultar este crimen, Brazza encontró evidencia de un "campo de concentración" cercano con 119 mujeres y niños secuestrados en condiciones miserables. Las mujeres parecían haber sido violadas, y los informes de prensa mostraban que padecían enfermedades venéreas contraídas por sus captores.
La escena de la danza, que tuvo lugar el 30 de junio de 1905, constituye el punto de inflexión de la historia de Challaye [53]. Durante las siguientes seis semanas, Brazza descubriría la magnitud de los crímenes y horrores que convirtieron a su colonia, una vez pacífica, en un grotesco infierno en la tierra. Los 119 rehenes representados en el baile estaban al menos todavía vivos; descendiendo aún más hacia Bangui, Brazza desenterró una historia que no había terminado tan bien. En la ciudad de Mongoumba, justo al sur de Bangui, los comisionados descubrieron que los miembros de la guardia regional paramilitar de la colonia habían "embrutecido a los nativos y se habían aprovechado de las mujeres que deseaban". Aterrorizados, los aldeanos comenzaron a huir a través del río hacia el Estado Libre del Congo.
Desesperado por recoger una cantidad de caucho antes de que todos se fueran, el principal funcionario colonial de la región hizo que sus guardias capturaran a cincuenta y ocho mujeres y diez niños de las diferentes aldeas. Acordó liberarlos solo después de que sus esposos y padres pagaran los elevados impuestos que les había impuesto en forma de caucho. El jefe de una aldea hizo que su madre, dos esposas y dos niños fueran tomados por los guardias, quienes los encerraron junto con otros sesenta y tres rehenes en un edificio en Mongoumba. Luego, los aldeanos hombres comenzaron a entregar el caucho que se les exigía, que el funcionario colonial entregó de inmediato a un agente de la compañía concesionaria local. (Las empresas le dieron dinero al gobierno colonial a cambio de goma). Pesando el producto recolectado, el agente del gobierno juzgó la cantidad demasiado pequeña; decidió no liberar a los rehenes y llevarlos de vuelta a Bangui. Allí, encerró a los sesenta y ocho en una cabaña sin ventanas de seis metros de largo por cuatro de ancho. Durante sus primeros doce días en cautiverio, veinticinco rehenes murieron, sus cuerpos arrojados al río. Varios días después, un médico, recién llegado a la ciudad, escuchó gritos y gemidos provenientes de la cabaña. Abrió la puerta y, para su horror, encontró a un pequeño número de mujeres esqueléticamente delgadas y niños apenas vivos entre el hedor de cadáveres y excrementos humanos. "La piel se estaba pelando", escribió el Dr. Fulconis, "los músculos se atrofiaron, la inteligencia desapareció, el movimiento y el habla ya no son posibles" [55]. De los sesenta y ocho rehenes originalmente exprimidos en la prisión improvisada, solo veintiún habían sobrevivido. Una de las mujeres dio a luz antes de morir, y una mujer sobreviviente adoptó a su hijo. "En este horrible drama", escribió Challaye, "fueron las mujeres caníbales las que dieron a los crueles hombres blancos una lección de humanidad".
Después de liberar a los sobrevivientes, el joven doctor notificó a la administración colonial las atrocidades que había visto. El tribunal de Brazzaville se hizo cargo del caso, solo para desestimarlo por falta de pruebas. La única acción que se tomó fue transferir al administrador responsable de la toma de rehenes. Sin embargo, fue trasladado del interior de Bangui a la ciudad capital de Brazzaville, donde todos querían estar. Habiendo descubierto esta atrocidad, Brazza y sus colegas procedieron a acumular evidencia de un abuso escalofriante después del otro. "El libro que uno debe volver a leer aquí", remarcó Challaye, "es el Infierno de Dante". Poco antes de que la comisión de Brazza se marchara a África, el ministerio colonial envió a Toqué a Brazzaville, con la esperanza de que los procedimientos en su contra ocurrieran fuera del escenario, fuera del alcance de la prensa francesa. Los funcionarios no esperaban que Challaye, como corresponsal especial de Le Temps, estuviera en el lugar. El joven filósofo fue, de hecho, el único periodista que cubrió el juicio; sus despachos eran la única cuenta pública del evento...."
(continua).
Reproducido y traducido de La política de la atrocidad: el escándalo en el Congo francés (1905), Edward Berenson, New York University


sábado, 27 de mayo de 2017

Dictadura colonial represiva y sangrienta de Francia en Argelia
Danilo Antón

Uno de los episodios históricos contemporáneos de conquista y colonización forzada más violatoria de los derechos humanos fue la que llevó a cabo Francia en Argelia.
La conquista de Argelia por el imperialismo francés comenzó en 1827 y terminó 135 años más tarde, cuando se constituyó la República de Argelia en 1962 y las fuerzas armadas y los colonos franceses debieron retirarse del país.
La excusa para el comienzo de la agresión fue Un incidente del Dey Hussein de Argel con el cónsul de Francia en 1827. Con motivo de este incidente Francia impuso un bloqueo estricto al puerto de Argel. Tres años más tarde, en pleno declive de la monarquía francesa, se buscó recuperar el prestigio del rey Carlos X tomando la ciudad de Argel, cosa que habría de ocurrir en 1830. Al caer la dinastía borbónica, en ese mismo año, el nuevo gobierno francés decidió continuar la ocupación e inició una invasión a gran escala anexando gran parte de la franja costera argelina en 1834. En las tierras ocupadas las autoridades francesas tomaron posesión y redistribuyeron las tierras utilizadas por tribus, fundaciones religiosas y aldeas. 
A partir de ese momento se produjo una gran afluencia de europeos, principalmente campesinos o trabajadores urbanos de las regiones del sur de Francia, Italia y España. Las autoridades francesas tomaron posesión y redistribuyeron las tierras utilizadas por tribus, fundaciones religiosas y aldeas entre los nuevos inmigrantes. 
Durante la conquista, las tropas francesas saquearon, violaron, profanaron mezquitas y cementerios y masacraron pueblos enteros, dando la pauta de lo que habrían de ser los 135 años de dominación francesa.
La conquista se completó con la supresión de las repúblicas beréberes independientes de Kabylia en 1857.
Argelia fue declarada parte integrante del territorio francés y los ciudadanos franceses en Argelia (habitualmente llamados pieds noirs) pudieron elegir diputados a la Asamblea en París mientras que los argelinos permanecieron como ciudadanos de segunda clase sin derechos políticos y restringidos en sus libertades individuales.
El autoritarismo discriminatorio de los sucesivos gobiernos franceses continuó durante el resto del siglo XiX y primeros seis décadas del siglo XX.
Los argelinos se rebelaron en múltiples ocasiones. Había razones muy válidas: sus bienes habían sido confiscados y otorgados a los colonos franceses, no tenían derechos políticos, sus derechos religiosos estaban limitados y su situación económica empobrecida y sin perspectivas futuras.
Con el tiempo el estrato privilegiado de los pieds noirs se fue asentando. Llegaron a haber más de 1.5 millones de colonos frente a una población total de unos 10 millones.
Frente a esta situación la rebelión fue creciendo y en la década de 1950 se transformó en una verdadera guerra.
Los revolucionarios nacionalistas estaban organizados en el Frente de Liberación Nacional que llevaba a cabo sistemáticas acciones de resistencia armada, especialmente de guerrilla urbana, contra el dominio francés.
La guerra se volvió cruenta y las autoridades francesas fueron perdiendo el control de la situación hasta que la rebelión comenzó a sacudir los cimientos de la débil e inestable Cuarta República Francesa (1946-58). La represión contra la población argelina fue brutal. Razzias indiscriminadas, miles de arrestos, torturas y ejecuciones fueron los métodos utilizados. Si bien muchos líderes del FLN fueron muertos o arrestados, el dominio francés se desacreditó a nivel local e internacional y forzó a Francia a cambiar su política.
La situación crítica llevó al establecimiento de una nueva república (Quinta República) con Charles de Gaulle como Presidente. Tras grandes manifestaciones en Argel y varias ciudades importantes a favor de la independencia desde finales de 1960 y una resolución de las Naciones Unidas que reconocía el derecho a la independencia, llevaron al presidente De Gaulle a abrirr negociaciones con el FLN. Estas concluyeron con la firma de los Acuerdos de Évian en marzo de 1962. Se celebró un referéndum y el electorado francés aprobó los Acuerdos de Évian con un 91% del electorado. Más tarde se realizó un segundo referéndum en Argelia propiamente dicha, donde triunfó la independencia con 99,72% de los votos.
Para los argelinos, en ese momento se terminó la pesadilla de la dominación colonial y empezarían nuevos desafíos.