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viernes, 1 de febrero de 2019



Los desastres mineros en Minas Gerais´

El principal problema de la minería metalífera consiste en el manejo de los residuos de la mina o cantera con algo de metal contenido, además de la eventual presencia de otros minerales no comerciales, como la pirita, y el agua descargada luego de las operaciones en mina y planta.  Las explotaciones de mineral de hierro son problemáticas porque requieren extracción de grandes cantidades de roca produciendo también grandes cantidades de estériles.
Todo ello determina que hoy resulta imprescindible desarrollar un adecuado sistema de base técnica (casi científica podría incluso decirse) destinado a la recuperación y control del medio ambiente, tarea perfectamente posible con la evolución actual de la metodología minera. Generalmente estos residuos estériles y escorias son descargados a embalses construidos con el fin derecibirlos. Luego de una prolongada operación estos embalses pueden contener millones de metro cúbicos de residuos mezclados con lodos con variable contenido de agua. Si lo diques que contienen estos lodos con residuos no son bien construidos o mantenidos pueden ocurrir desastres aguas abajo como los que ocurrieron en Minas Gerais.
Confieso que cuando hice una primera evaluación del proyecto Aratirí no consideré específicamenete los embalses de deshechos/ estériles. En la explotación del mineral de hierro de Valentines (Durazno/ Lavalleja) el colapso de una represa de este tipo habría tenido consecuencias desastrosas para las márgenes del río Yí,, la ciudad de Durazno, el embalse de Palmar y posiblemente la ciudad de Mercedes.
A continuación una descripción del colapso del dique de contención en Brumadinho y la responsabilidad de la empresa Vale (antigua Vale do Rio Doce).

Vale, un gigante minero enlodado por dos tragedias en Brasil

Las barreras de contención de la planta de Brumadinho, en el estado de Minas Gerais (sudeste), se rompieron de forma inesperada este viernes y provocaron un río de lama que ha dejado al menos 9 muertos y unos 300 desaparecidos, según el balance preliminar de los bomberos. La brasileña Vale, la mayor productora de mineral de hierro del mundo, ha quedado enlodada después de que una de sus represas colapsara este viernes dejando un rastro de víctimas y destrucción, tan solo tres años después de que otro de sus diques provocara 19 muertos y la mayor catástrofe ambiental de Brasil.
Las barreras de contención de la planta de Brumadinho, en el estado de Minas Gerais (sudeste), se rompieron de forma inesperada este viernes y provocaron un río de lama que ha dejado al menos 9 muertos y unos 300 desaparecidos, según el balance preliminar de los bomberos.
Unos 427 empleados trabajaban en las instalaciones, pero la compañía todavía no ha conseguido localizar a la mayoría de ellos tras el accidente ocurrido en la planta, la cual estaba desactivada desde hacía tres años pero aún contenía
Entre los supervivientes, el sentimiento era hoy de perplejidad, ya que varios empleados contaron a Efe que no se imaginaban que los diques de esta represa se pudieran romper y provocar una tragedia como la ocurrida hace tres años en el distrito de Mariana, también en Minas Gerais.
La mina que colapsó este viernes era responsable por el 7 % de la producción de mineral de hierro de la compañía, de acuerdo con el informe de la empresa del tercer trimestre del año, periodo en el que la brasileña ganó 3.074 millones de dólares, un 35 % menos respecto al mismo periodo de 2017.
Tras el desastre, los inversores de Vale reaccionaron negativamente y las acciones cayeron alrededor de un 8 % en la bolsa de Nueva York, ya que la bolsa de Sao Paulo no operaba el viernes por ser festivo en la capital paulista.
La empresa todavía responde en la Justicia por la mayor tragedia ambiental de la historia de Brasil, ocurrida hace tres años cuando el dique de una de sus empresas (Samarco) se rompió también en el estado de Minas Gerais, y causó la mayor tragedia ambiental de la historia de Brasil y un saldo de 19 muertos.
Además del proceso que todavía transcurre en los tribunales y por el que todavía no hay condenado, Samarco y sus controladoras (Vale y el gigante BHP) cerraron un acuerdo con el Ministerio Público de Minas Gerais para el pago de indemnizaciones a los afectados por el desastre de 2015.
La tragedia de entonces generó una ola de siete millones de metros cúbicos de residuos minerales que destruyeron la localidad de Bento Rodrigues, que pertenece a la jurisdicción de Mariana (Minas Gerais), y provocaron daños incalculables a lo largo de 650 kilómetros en la cuenca del río Doce.
El presidente de la mayor productora mundial de hierro, Fabio Schvartsman, pidió disculpas por lo sucedido y recalcó que Vale "es una empresa muy seria, que hizo un esfuerzo para dejar las represas de la mejor forma posible, usamos toda la tecnología, especialmente después de Mariana".
"Infelizmente la rotura sucedió y eso no tiene disculpa, pero aún así pido disculpas a todos los afectados, a toda la sociedad brasileña y quiero decir que no mediremos esfuerzo para enfrentar esa cuestión de la forma que tiene que ser enfrentada", recalcó Schvartsman en un vídeo publicado tras conocerse la tragedia.
Privatizada por el Gobierno brasileño en 1997, Vale es una de las grandes empresas de Brasil y una de las principales mineras del mundo con operaciones en más de 30 países. Además de ser la mayor exportadora mundial de hierro, es una destacada productora de níquel y otros minerales como potasio y cobre y es considerada una compañía estratégica por el Gobierno de Brasil, que controla una parte sustancial de las acciones con derecho de voto.
Reproducido de El Nuevo Diario, Managua, Nicaragua
https://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/484394-minas-tragedias-desaparecidos-muertes-brasil/



miércoles, 30 de enero de 2019

Un desastre anunciado, la catástrofe de Brumadinho, en Minas Gerais Brasil
La ruptura de la presa de descartes mineros de Brumadinho se produjo tres años después de una gran tragedia ocurrida después de la ruptura de la represa de los desechos de Fundão en la ciudad de Mariana, también en el estado de Minas Gerais, que había producido enorme destrucción, daño ambiental y muerte de decenas de persona.
La represa Corrigo del Frijol que sufrió el colapso fue construida en un tributario menor del río Paraopeba en 1976 por Ferteco Mineração (adquirida por la megacorporación minera Vale en 2001). La empresa Vale es la propietaria y gerenciadora de la planta que procesa mineral de hierro en la cercanía de la ciudad de Brumadinho y de la cual la presa Corrigo del Frijol formaba parte.
Esta presa era utilizada para depositar los descartes de las operaciones mineras de extracción de mineral de hierro por la empresa minera. Desde el punto de vista ambiental había sido clasificada como una estructura de pequeño porte con bajo riesgo y alto daño potencial.
El río Paraopeba, a donde fluyen los efluentes de la mina, es a su vez afluente del río San Francisco, que aguas abajo en el lugar de la confluencia del río Paraopeba está represado en lo que se conoce como el embalse de las Tres Marías. Recordamos que el rìo San Francisco es un río muy caudaloso que corre de sur a norte paralelo a la costa por 2,300 kilòmetros y que fue la columna vertebral durante la colonización de Brasil.
Debido a que la represa que se desplomó estaba en la cuenca del río Paraopeba éste rio experimentó una afectación súbita con millones de toneladas de aguas barrosas y lodos escurriendo hacia su cauce. Esta catástrofe dio lugar a un deterioro ambiental extremadamente intenso, con muerte de toda la fauna piscícola, destrucción de estructuras y afectación directa de las poblaciones ribereñas.  Los principales alcanzados por el desastre fueron los empleados de la mina. En el momento del rompimiento, numerosos trabajadores estaban almorzando en el área administrativa de la mina, que fue enterrada en primer lugar (estaba a 1 km de la presa) y fue totalmente cubierta por los lodos. Casi inmediatamente fue alcanzada la pequeña comunidad de Vila Ferteco, también situada 1 kilómetro aguas abajo. Según el Cuerpo de Bomberos, 65 personas murieron y cerca de trescientas están desaparecidas
En el registro nacional de la Agencia Nacional de Minería de acuerdo a una nota de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, figuraba que  la represa del Corrigo del Frijol estaba “debidamente licenciado” lo cual muestra la ligereza para conceder autorizaciones ambientales tanto a nivel federal como estadual.
En diciembre de 2018, Vale obtuvo esta licencia para el reaprovechamiento de los rechazos dispuestos en la represa (cerca de 11,7 millones de metros cúbicos) y para el cierre de actividades de la misma. La represa no recibía rechazos desde 2014 y, según la compañía, pasaba por inspecciones de campo quincenales. De acuerdo con el Instituto Minero de Gestión de las aguas (Igam) y la Agencia Nacional de Minería (ANM), la represa que se rompió había sido considerada de gran potencial contaminante con daño potencial asociado alto, con potenciales pérdidas de vidas humanas e impactos económicos, sociales y ambientales. De todas formas la licencia se concedió  con los resultados que se conocen.

Descripción de la mina
La Mina de Corriente del Frijol, donde se encuentra una de las 7 represas que se rompió en Brumadinho, produjo en 2018 8,5 millones de toneladas de mineral de hierro, que es equivalente al 2% de la producción de mineral de hierro de la minera Vale. La mina forma parte del Complejo de Paraopeba, que en 2018 la producción fue de equivalente a 27,3 millones de toneladas, correspondiendo a aproximadamente el 7% de la producción de Vale. El complejo está constituido por 13 estructuras utilizadas para la disposición de desechos, retención de sedimentos, regulación de caudal y captación de agua. Además de las represas, la Mina Corriente del Frijol presentaba varias estructuras administrativas y de apoyo, como centro administrativo, comedor y talleres de mantenimiento, además de terminal de carga y pequeña malla ferroviaria para desagüe del mineral de hierro.
La aldea Pataxó, que fue una de las localidades que tuvo que ser evacuada tras la ruptura y 25 familias que viven en la aldea Nao Xohã fueron llevadas a la parte más alta del municipio de São Joaquim de Bicas, área administrativa donde se encuentra la comunidad. Brumadinho, São Joaquín de Bicas y Mário Campos forman el conjunto de ciudades cortadas por el río Paraopeba.
En la zona habitan varias comunidades Pataxó que no fueron alcanzadas por la catástrofe. De acuerdo con el cacique Hayyó Pataxó, el agua del río Paraopeba comenzó a sufrir cambios alrededor de las 4 de la mañana. "El agua ayer estaba clara, pero hoy está roja oscura. "Ya tiene un montón de peces muertos, flotando, con la boca hacia fuera pidiendo socorro." [Los pataxos promovieron rituales para agradecer el hecho de no haber sido alcanzados por el fango y pidieron disculpas por la naturaleza por lo ocurrido. [...] Una posada ubicada en Brumadinho, la Pousada Fazenda Nova Estancia, dejó de existir y fue totalmente destruida al ser alcanzada por el lodo de la represa. Había 35 personas en el lugar, entre huéspedes y funcionarios, que están entre los desaparecidos.