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sábado, 5 de octubre de 2019


¿Los cometas están vivos?

D. Antón
El comportamiento de los cometas es impredecible. Aparecen de la nada, se sumergen en el interior del sistema solar, subliman sus hielos, eyectan chorros fuertes desde sus superficies, expulsan partículas de polvo que son arrastradas por el viento solar formando una "coma" o una "cola".
Son muy oscuros, casi negros, su albedo es menor que 5%. 
Son más oscuros que el carbón. Sus hielos son agua, dióxido de carbono y varios hidrocarburos y compuestos orgánicos y moléculas.
Cambian su brillo sin ninguna razón aparente.
Fred Hoyle, Chandra Wikramasinghe y otros creen que dentro de las cometas existen esporas bacterianas y que la vida llegó a la Tierra dentro de estos cuerpos celestes (teoría llamada "panspermia"). De vez en cuando nuevos cometas golpean nuestro planeta. Probablemente esto es lo que sucedió en Tunguska, Siberia, en 1908.
Es posible que los cometas no sólo transporten vida, en forma de bacterias o esporas, pueden incluso estar vivos ellos mismos. De alguna manera coinciden con la definición de un "organismo" vivo. Nacen cuando salen del congelado ambiente interestelar y comienzan su actividad durante su deriva solar. Mueren cuando se acercan demasiado al sol o después de unos pocos miles de órbitas próximas a la Tierra u otros planetas interiores. Algunos de ellos tienen órbitas elípticas y otros órbitas parabólicas o hiperbólicas. Cuando se acercan al Sol demasiado sus hielos se subliman y pueden desaparecer en el calor solar o desarticularse en trozos más pequeños, quedando como restos minúsculos y cayendo en la Tierra, de vez en cuando, bajo la forma de meteoritos...
Las pocas sondas interplanetarias que visitaron los cometas han confirmado sus características inusuales, especialmente la impresionante misión Rosetta, que fue a acompañar el cometa 67 / Churyurmov-Geramisenko en su órbita. Se identificaron varias moléculas orgánicas durante esta misión y todavía surgen muchas dudas acerca de la dinámica interna de estos pequeños y misteriosos cuerpos espaciales.
Un bicho raro que apareció recientemente
Recientemente, a fines de agosto 2019, fue divisado un cometa cuyo origen es exterior al sistema solar (el primero que se registra con esa proveniencia). Su nombre oficial es 2I / Borisov, el último objeto para acercarte a nuestro vecindario cósmico desde un lugar muy lejano. 
Los investigadores han estado rastreando el objeto desde que fue descubierto el 30 de agosto por un astrónomo aficionado en Crimea llamado Gennady Borisov. Y ahí es donde entra la segunda parte del nombre de este objeto: el objeto que Borisov estaba rastreando a través de su telescopio casero de 0,65 metros parecía un cometa, con una neblina distintiva o "coma". Cometas, a diferencia de los asteroides, lunas u otras características espaciales , generalmente llevan el nombre de su descubridor, lo que hace  que la designación
2I / Borisov es más seguro un cometa, con una cola corta ya visible para los astrónomos. El cometa, que se estima que tiene unos pocos kilómetros de diámetro, hará su aproximación más cercana al Sol el 7 de diciembre de 2019, antes de que comience a retirarse del Sistema Solar. Eso le da a los astrónomos una cantidad generosa de tiempo para rastrear a este visitante interestelar y, con suerte, aprender más acerca de dónde está y de qué está hecho, antes de que desaparezca definitivamente.


viernes, 16 de agosto de 2019

Reflectividad de planetas, satélites, asteroides y cometas
La reflectividad (albedo) de los cuerpos planetarios, asteroides y cometas de una pauta de la composición de sus superficies o atmósferas. Los cuerpos de alta reflectividad (por ejemplo más de 50 %) suelen tener superficies con abundancia de hielos o atmósferas cubiertas de nubes. 
Las cuerpos con baja reflectiviidad (menos de 10%) generalmente poseen superficies ricas en compuestos de carbono.

Algunos conceptos
El albedo es el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación que incide sobre ella. Las superficies claras tienen valores de albedo superiores a las oscuras, y las brillantes más que las mates.
En los cuerpos planetarios y cometarios el albedo varía de acuerdo a las sustancias que tapizan sus superficies o las características de sus atmósferas. 
Los planetas con atmósfera tienen albedos elevados, Venus tiene un albedo de 0.75, Júpiter, 0.52, Saturno, 0.47, Urano, 0.51, Neptuno, 0.41. El propio Plutón con una atmósfera rala tiene 0.49 a 0.66 y algunos satélites de Júpiter y Saturno, también tienen un mayor albedo (p.ej. Ganímedes, 0.43 y Titán, 0.21).
Los planetas sin atmósfera (Mercurio) y muchos satélites y asteroides tienen albedos bajos. La Luna, 0.12, Ceres, 0.09, Phobos y Deimos, 0.06
Excepcionalmente hay satélites que  tienen albedos elevados: Encelado satélite de Saturno, 0.99 y Europa, satélite de Júpiter, 0.67 (ambos con superficie de hielo), Io, satélite de Júpiter (tapizado de compuestos de azufre y hielo), 0.63.
Los asteroides más pequeños, incluyendo los cuerpos de menor dimensión en el cinturón de Kuiper y los cometas tienen albedos muy bajos, generalmente inferiores a 0.06.
Algunos asteroides muy pequeños con órbitas cercanas a la tierra tienen albedos de 0.04 a 0.05 (Ryugu 0.044 a 0,050, Bennu: 0,046), Ultima Thule que está muy lejos en el cinturón de Kuiper también tiene albedo muy bajo:  0.04
Este albedo es parecido a los cometas. Ejemplo de esto son el cometa Halley con 0.04, el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko con 0.06 y el cometa Encke con 0.046.
Hay que notar que la nieve tiene un albedo de 0.99 y el carbón de 0.05. De ello se desprende que los cometas y pequeños asteroides tienen un albedo igual o inferior al carbón, o sea son de color casi negro o gris muy oscuro.
Según se deduce de los registros realizados por las sondas planetarias y cometarias, la superficie de esos cuerpos estaría cubierta de moléculas orgánicas, algunas muy complejas. Estas moléculas se denominan con el término genérico de tolinas. 
Este tipo de composición de los cuerpos pequeños lleva a pensar que su química interna y exterior está fuertemente relacionada con el carbono y sus moléculas complejas. Hay quienes consideran que la presencia de estos compuestos puede ser un indicio de la existencia de organismos, probablemente de tipo bacteriano en sus interiores (Fred Hoyle, Chandra Wickramasinghe, varios trabajos). Estos organismos, podrían estar durmientes en el frígido (o no tan frígido), núcleo sólido de estos cometas y asteroides, apoyando la hipótesis de la panspermia que explicaría también el origen de la vida en la Tierra..

Algunos albedos característicos
Planetas
Marte: 0.29
Venus: 0.65
Tierra: 0.30
Mercurio: 0.06
Jupiter 0.52
Saturno 0.47
Urano 0.51
Neptuno 0.41
Pluton 0.49 a 0.66
Satélites
Ganímedes (satélite de Júpiter) 0.43
Europa (satélite de Júpiter) 0.67
Encelado (satélite de Saturno) 0.99
Charon (satélite de Plutón) 0.36 a 0.39
Luna (satélite de la Tierra) 0.12
Phobos (satélite de Marte) 0.06
Deimos  (satélite de Marte) 0.06
Asteroides 
Ceres 0.09
Vesta 0.423
Pallas 0.159
Ryugu 0.044 a 0,050, 
Bennu: 0,046 
Ultima Thule 0.04
Cometas
Halley 0.04
67P/Churyumov–Gerasimenko 0.06
Encke 0.046


martes, 16 de abril de 2019

Albedo de planetas, satélites, asteroides y cometas
El albedo es el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación que incide sobre ella. Las superficies claras tienen valores de albedo superiores a las oscuras, y las brillantes más que las mates.
En los cuerpos planetarios y cometarios el albedo varía de acuerdo a las sustancias que tapizan sus superficies o las características de sus atmósferas. 
Los planetas con atmósfera tienen albedos elevados, Venus tiene un albedo de 0.75, Júpiter, 0.52, Saturno, 0.47, Urano, 0.51, Neptuno, 0.41. El propio Plutón con una atmósfera rala tiene 0.49 a 0.66 y algunos satélites de Júpiter y Saturno, también tienen un mayor albedo (p.ej. Ganímedes, 0.43 y Titán, 0.21).
Los planetas sin atmósfera (Mercurio) y muchos satélites y asteroides tienen albedos bajos. La Luna, 0.12, Ceres, 0.09, Phobos y Deimos, 0.06
Excepcionalmente hay satélites que  tienen albedos elevados: Encelado satélite de Saturno, 0.99 y Europa, satélite de Júpiter, 0.67 (ambos con superficie de hielo), Io, satélite de Júpiter (tapizado de compuestos de azufre y hielo), 0.63.
Los asteroides más pequeños, incluyendo los cuerpos de menor dimensión en el cinturón de Kuiper y los cometas tienen albedos muy bajos, generalmente inferiores a 0.06.
Algunos asteroides muy pequeños con órbitas cercanas a la tierra tienen albedos de 0.04 a 0.05 (Ryugu 0.044 a 0,050, Bennu: 0,046), Ultima Thule que está muy lejos en el cinturón de Kuiper también tiene albedo muy bajo:  0.04
Este albedo es parecido a los cometas. Ejemplo de esto son el cometa Halley con 0.04, el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko con 0.06 y el cometa Encke con 0.046.
Hay que notar que la nieve tiene un albedo de 0.99 y el carbón de 0.05. De ello se desprende que los cometas y pequeños asteroides tienen un albedo igual o inferior al carbón, o sea son de color casi negro o gris muy oscuro.
Según se deduce de los registros realizados por las sondas planetarias y cometarias, la superficie de esos cuerpos estaría cubierta de moléculas orgánicas, algunas muy complejas. Estas moléculas se denominan con el término genérico de tolinas. 
Este tipo de composición de los cuerpos pequeños lleva a pensar que su química interna y exterior está fuertemente relacionada con el carbono y sus moléculas complejas. Hay quienes consideran que la presencia de estos compuestos puede ser un indicio de la existencia de organismos, probablemente de tipo bacteriano en sus interiores (Fred Hoyle, Chandra Wickramasinghe, varios trabajos). Estos organismos, podrían estar durmientes en el frígido (o no tan frígido), núcleo sólido de estos cometas y asteroides, apoyando la hipótesis de la panspermia que explicaría también el origen de la vida en la Tierra..

Algunos albedos característicos
Planetas
Marte: 0.29
Venus: 0.65
Tierra: 0.30
Mercurio: 0.06
Jupiter 0.52
Saturno 0.47
Urano 0.51
Neptuno 0.41
Pluton 0.49 a 0.66
Satélites
Ganímedes (satélite de Júpiter) 0.43
Europa (satélite de Júpiter) 0.67
Encelado (satélite de Saturno) 0.99
Charon (satélite de Plutón) 0.36 a 0.39
Luna (satélite de la Tierra) 0.12
Phobos (satélite de Marte) 0.06
Deimos  (satélite de Marte) 0.06
Asteroides 
Ceres 0.09
Vesta 0.423
Pallas 0.159
Ryugu 0.044 a 0,050, 
Bennu: 0,046 
Ultima Thule 0.04
Cometas
Halley 0.04
67P/Churyumov–Gerasimenko 0.06
Encke 0.046




miércoles, 20 de marzo de 2019


¿Estos asteroides son cometas agonizando?

Dos asteroides pequeños  (de 262 y 900 metros de diámetro respectivamente) que orbitan aproximadamente a la misma distancia al Sol que la Tierra han sido el objeto de visita de dos sondas, una estadounidense y otra japonesa. Los primeros resultados muestran que ambos asteroides son muy ricos en compuuestos de carbono (son casi negros con 0.03 de albedo). Ryugu tiene muy poca agua (prácticamente seco) mientras que Bennu tiene una escasa actividad de partículas emitidas esporádicamente. Probablemente esto último se debe a la presencia de algunos hielos remanentes de un pasado más "húmedo". En resumen, ambos asteroides parecen ser cometas que perdieron el hielo debido a su proximidad al sol y a su gran antigüedad. Más datos vendrán cuando se produzca el retorno previsto de las muestras extraidas de ambos asteroides.

La NASA y Japón desvelan los misterios de los asteroides Bennu y Ryugu
Los científicos han revelado que Ryugu es un asteroide más reseco de lo que se pensaba y que Bennu es un asteroide activo, que expulsa partículas al espacio y donde será más difícil de lo previsto recuperar muestras para traerlas a la Tierra. 

Este martes los científicos de la NASA y la japonesa JAXA han publicado los últimos detalles sobre sus exploraciones en los asteroides Bennu (de 262 metros de diámetro) y Ryugu (de 900 metros), respectivamente. El equipo japonés ha presentado tres artículos en la revista Science y la NASA ha celebrado una teleconferencia para anunciar sus últimos avances. Estos resultados científicos son fruto de las misiones OSIRIS-REX A Bennu, lanzada en septiembre de 2016, y Hayabusa2 a Ryugu lanzada en diciembre de 2014.
Los tres estudios publicados en Science por los japoneses han revelado la masa, forma, tamaño, densidad, giro y propiedades geológicas de Ryugu, un asteroide descripto como una «pila de escombros» porosa. Los resultados proporcionan el contexto necesario para estudiar las muestras que la JAXA espera recoger en el asteroide y traer de vuelta a la Tierra a finales de 2020, y permiten entender mejor un objeto que ha sorprendido por su bajo contenido en agua. En gran medida, este detalle influye en los intentos de estimar las cantidades y tipos de materiales esenciales para la vida que existían cuando la Tierra se formó.
Por otra parte, la NASA ha revelado los últimos detalles recopilados en Bennu por parte de la misión OSIRIS-REx, que ha estado explorando el asteroide desde diciembre de 2018. En primer lugar, los análisis han revelado que la superficie del objeto es mucho más pedregosa de lo previsto, lo que pondrá en peligro el futuro intento de la sonda de recoger muestras arenosas. En segundo lugar, los científicos han anunciado que han detectado, por primera vez desde una nave, lapresencia de partículas eyectadas desde la superficie de un asteroide. Esto convierte a Bennu en uno de la docena de asteroides considerados como activos, en los que varios fenómenos provocan la expulsión de partículas al espacio y generan una pequeña coma, que recuerda a la de los cometas. Los investigadores han averiguado que, en ocasiones, estas partículas vuelven a caer sobre el asteroide.
Últimas noticias desde Ryugu
Sei-Ichiro Watanabe y colegas han presentado sus resultados sobre la masa, forma y densidad de Ryugu, que sugieren que este objeto está formado por un agregado de rocas sueltas. Además, estos investigadores han identificado posibles zonas de contacto para que la Hayabusa 2 recoja muestras del asteroide y las traiga a la Tierra.
En un segundo estudio, Koher Kitazato y colegas han usado los datos recogidos por el espectrómetro de infrarrojos cercanos NIRS3 para estudiar la composición de la superficie de Ryugu. Han podido descubrir que casi toda la superficie del objeto está cubierta por minerales hidratados, aunque no han podido identificar su naturaleza.
Gonzalo López Sánchez
ABC Science
https://www.abc.es/ciencia/abci-nasa-y-japon-desvelan-misterios-asteroides-bennu-y-ryugu-201903192017_noticia.html







martes, 15 de enero de 2019


Cometas y asteroides, la clave del origen y expansión de la vida en el Universo
D.Antón
No es fácil distinguir entre asteroides y cometas. Cuando están relativamente lejos del sol, digamos a más de 500 millones de kilómetros, a la distancia ambos aparece tan solo como débiles puntos luminosos. Cuando se acercan a distancias menores los cometas pueden aparecer como manchas difusas e incluso desarrollar “colas” apuntando en dirección opuesta al sol. En cambio, los asteroides, exceptuando su mayor brillo, por recibir  mejor iluminación, no cambian sensiblemente. Esto es porque los cometas están compuestos fundamentalmente de hielos de agua, dióxido de carbono, monóxido de carbono, metano, amoníaco, nitrógeno molecular y argón, además de polvo y rocas.
Al acercarse al sol estos hielos se subliman (se transforman en gas) y forman una especie de nube alrededor del núcleo (cuya estructura está constituida por un esqueleto rocoso). Los asteroides, en cambio, son fundamentalmente rocosos y no poseen o poseen pequeñas cantidades de hielos.
Otra diferencia son sus órbitas. En los cometas son  muy extendidas y excéntricas llegando a distancias de varios miles de U.A. (Unidades Astronómicas; 1 U.A.= 150,000,000 km) del Sol. El número de cometas es desconocido pero puede ser superior a 1 billón. Debido a que la inmensa mayoría se encuentran muy lejos solos e han registrado hasta ahora 3572 cometas.
Los asteroides, que están más cerca pueden ser identificados más fácilmente y en la actualidad alrededor de medio millón han sido registrados.
Por otra parte, los asteroides pueden alcanzar un tamaño mayor. Algunos asteroides como Ceres, tiene 1,000 km de diámetro y es considerado un “planeta enano”. Hay muchos otros asteroides con diámetros que varían entre 100 y 500 kilómetros.
Los cometas son mucho más pequeños. Generalmente sus diámetros no exceden de 20 kilómetros, y la inmensa mayoría son mucho más pequeños.
Hay que resaltar también que los cometas que pasan o pasaron cerca del Sol muchas veces pueden haber perdido sus “hielos” y solo conservan el núcleo rocoso, asemejándose a los asteroides. En los hechos, muchos asteroides pequeños pueden haber sido cometas en tiempos remotos.
Otra diferencia fundamental, que no es menor, es la presencia de abundantes sustancias carbonosas en los cometas, que se observan en mucho menor medida en los asteroides. Por esa razón el albedo de los cometas es muy bajo. Generalmente de 0.02 a 0.06. El color de la superficie de los cometas es gris oscuro o negro.  Los asteroides, en cambio, tienen un albedo mayor, que en algunos casos como en Vesta es de más de 0.40.
Eso se debe a la presencia de compuestos de carbono, incluso moléculas orgánicas complejas, en la superficie de los cometas, mucho menos frecuentes en los asteroides. El cometa que ha sido estudiado con mayor detenimiento (por la sonda europea Rosetta)  es 67¨/Churyumov-Gerasimenko que es un pequeño cometa (5  x 3 km aproximadamente) y cuyo polvo fuera analizado resultando que las moléculas orgánicas representan 45% del total en peso, de lo cual se desprende que este cometa es uno de los cuerpos con más carbono del sistema solar. El resto del material está compuesto de otras sustancias (55%), particularmente silicatos. No se encontraron compuestos hidratados.
Probablemente la composición de muchos cometas, tal vez la mayoría, sea similar a la de 67¨/Churyumov-Gerasimenko.
 La presencia preponderante de las moléculas orgánicas en los cometas hace pensar que es a través de ellos que las moléculas de la vida e incluso los microorganismos biológicos se transporten y hayan llegado a la Tierra (y porque no a otros planetas) a través del aporte de los cometas.
Es más, no sería extraño deducir, de acuerdo a los astrofísicos Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe, que los cometas, no solo transportan moléculas orgánicas, sino también organismos biológicamente viables e incluso activos en su interior.

sábado, 1 de diciembre de 2018


Cometas, mensajeros de la vida.

Los cometas son pequeños cuerpos congelados con diámetros de unos pocos kilómetros que, al pasar cerca del Sol, se calientan y liberan gases. Esto produce una atmósfera visible o coma, y ​​algunas veces también una cola. Estos fenómenos se deben a los efectos de la radiación solar y el viento solar que actúa sobre el núcleo del cometa. 
Los núcleos de los cometas varían desde unos pocos cientos de metros hasta decenas de kilómetros y están compuestos por fragmentos de hielo, polvo y pequeñas partículas rocosas con abundante contenido de sustancias carbonosas, incluyendo aminoácidos y, posiblemente, de acuerdo a Hoyle y Wikramasinghe contendrías esporas y microorganismos viables. 
Los comas de los cometas pueden ser hasta 15 veces el diámetro de la Tierra, mientras que las colas pueden estirarse a millones de kilómetros. 
Si son lo suficientemente brillantes, se le pueden ver desde la Tierra sin la ayuda de un telescopio y puede extenderse hasta abarcar un arco de 30 ° (60 lunas) a través del cielo. Los cometas han sido observados y registrados desde la antigüedad por muchas culturas.
Actualmente (julio de 2018) hay 6,339 cometas conocidos, un número que está aumentando constantemente a medida que se descubren. Sin embargo, esto representa solo una pequeña fracción de la población potencial total de cometas, ya que el reservorio de cuerpos tipo cometa en el Sistema Solar exterior (en la nube de Oort) se estima en un billón (1,000,000,000,000).
Las superficies externas de los núcleos cometarios tienen un albedo muy bajo, lo que los hace uno de los objetos menos reflectantes que se encuentran en el Sistema Solar.
Se han observado núcleos de cometas con radios de hasta 30 kilómetros (19 mi), pero es difícil determinar su tamaño exacto.
El núcleo del cometa 322P / SOHO tiene probablemente de 100 a 200 metros (330 a 660 pies) de diámetro. La falta de detección de cometas más pequeños a pesar del aumento de la sensibilidad de los instrumentos ha llevado a algunos a sugerir que existe una falta real de cometas de menos de 100 metros de ancho.
Se ha estimado que los cometas conocidos tienen una densidad promedio de 0.6 g / cm3. Debido a su baja masa, los núcleos de cometas no se vuelven esféricos por su propia gravedad y, por lo tanto, tienen formas irregulares.
La vida y los cometas
La objeción de que la vida no puede sobrevivir en el espacio necesita un examen. Un grave problema para la teoría de Svante Arrhenius en 1908 era que las esporas en el espacio vacío estarían sujetas a daños por radiación, especialmente en las proximidades de una estrella. En 1978, Hoyle y Wickramasinghe observan en Lifecloud que si una nube de materia bacteriana fuera lo suficientemente densa, los contenidos internos estarían protegidos de la radiación de las capas externas. Otros científicos han observado recientemente que una capa de polvo de solo medio micrómetro de espesor protegería adecuadamente una bacteria de la radiación ultravioleta en el espacio.
Hoyle y Wickramasinghe también discuten otros posibles medios transportes espaciales que resuelven el problema de la radiación: los cometas. E incluso antes de que se conociera ese peligro, la idea de que los cometas podrían contribuir a la vida en la Tierra estaba en marcha. Entre otros, Isaac Newton lo avaló. "Newton consideró que la llegada continua de material cometario era esencial para la vida en la Tierra".
Los cometas, como descubrió el astrónomo Fred Whipple, están hechos en gran parte de hielo. Gran parte del hielo en los cometas es agua congelada, pero también hay hielos de otros compuestos como el monóxido de carbono y el dióxido de carbono. Y los cometas contienen, como hemos aprendido recientemente, una gran cantidad de compuestos orgánicos más complejos. Estos compuestos orgánicos pueden estar limitados a una mezcla de moléculas como la que pudo producir el experimento original de Miller-Urey, o pueden estar aún más relacionados con la vida; No podemos estar seguros de aquí, todavía. En el interior de un cometa, bajo capas de material orgánico opaco, las células viables serían protegidas de la radiación. Por supuesto, la congelación frena o detiene el metabolismo, por lo que las células podrían existir allí en animación suspendida.
Algunos cometas más grandes, como el cometa Halley, tienen órbitas que los acercan tanto al Sol como la Tierra. Incluso menos cometas, llamados "sungrazers", en realidad golpean el sol, o pasan tan cerca que son destruidos por él. La mayoría de los cometas residen a distancias mucho más allá de la de Plutón, en órbitas no limitadas al plano en el que se encuentran las órbitas de los planetas. Son tan numerosos que la masa total de cometas en órbita solar puede ser tan grande como la masa total de los planetas. Las leves perturbaciones gravitacionales causadas por los planetas exteriores o las estrellas vecinas pueden cambiar completamente la órbita de un cometa, alejando a algunos del Sol y alejándolos por completo.
Cuando un cometa se acerca al sol, parte de su material de superficie se aleja, formando la "cola" del cometa. Este proceso generalmente comienza en algún lugar entre las órbitas de Júpiter y Marte. Parte del material descargado es gas y parte de polvo. Cada uno hace un tipo diferente de cola cometaria. El polvo y los restos más grandes dejados por los cometas permanecen por un tiempo en órbita solar. La Tierra a menudo pasa a través de las órbitas de los escombros de los cometas, causando lluvias de meteoros como la lluvia de meteoros Perseidas alrededor del 10 de agosto de cada año, cuando cruzamos la órbita del cometa Swift-Tuttle.
Traducido y adaptado de:
panspermia.org y wikipedia


lunes, 8 de enero de 2018


El comportamiento de los cometas resulta de difícil explicación

El comportamiento de los cometas es impredecible. Aparecen de la nada, se sumergen en el interior del sistema solar, subliman sus hielos, arrojan chorros fuertes de sus superficies, expulsan partículas de polvo que son arrastradas por el viento solar formando la "coma" o una cola.
Son muy oscuros, su albedo es menor que 5%. Son más oscuros que el carbón. 
Cambian su brillo sin ninguna razón aparente.
Un ejemplo es el cometa 67P/ Churyumov–Gerasimenko que fue recientemente visitado y estudiado por la sonda Rosetta,  Esta misiòn permitiò comprobar sus caracterìsticas, su forma irregular, sus dimiensiones (4 x 4 km) y su composición. De acuerdo a los registros de Rosetta 67P està compuesto por agua, monóxido de carbono, dióxido de carbono, amonìaco, metano y metanol.
Fred Hoyle, Chandra Wikramasinghe y otros creen que dentro de las cometas existen esporas bacterianas y que la vida llegó a la Tierra dentro de estos cuerpos celestes (teoría llamada "panspermia"). De vez en cuando nuevos cometas golpean nuestro planeta. Probablemente esto es lo que sucedió en Tunguska, Siberia, en 1908.

Algunos cometas anòmalos

Cuando un típico cometa se acerca al sol, los hielos y polvo existentes en su interior pueden sublimarse y eyectarse al espacio . Se piensa que esto ocurren porque el calor del sol en la superficie irregular del cometa actúa asimétricamente.
Sin embargo, algunos cometas como Chiron y Schwassmann-Wachmann 1 mostraron un comportamiento inusual; estando muy lejos del sol se apaguen y encienden a pesar que están a distancias demasiado grandes como para que este mecanismo funcione.
Hale-Bopp es otro cometa en esta categoría. Incluso el cometa Halley tuvo un encendido inesperado en 1991; se iluminó por un factor de 300, a pesar que estaba más allá de la órbita de Saturno. Las explicaciones estrictamente químicas de estos eventos anómalos explican estos hechos por medio de procesos que no pueden prolongarse largo tiempo, apenas unos pocos cientos de años.
K. Wallis y Wickramasinghe propusieron otra explicación; a saber, que un ciclo de congelación superficial, compresión y agrietamiento puede hacer que el líquido o gas comprimido se eyecte en chorro desde el interior de un cometa. Una tercera posibilidad, que Hoyle y Wickramasinghe han considerado, es que en algunos cometas el metabolismo celular de algunas bacterias que pueden subsistir en su interior sea la causa de estos fenómenos. Este metabolismo podría generar gases que pueden, directa o indirectamente, dar cuenta del aumento de brillo.
El reciente descubrimiento de abundante metano y etano en el “coma” del cometa Hyakutake refuerza esta posibilidad. En cualquier caso, el brillo anómalo de estos cometas necesita explicación. La presencia de agua en estado líquido o incluso de vida en estos cometas podrían ayudar a explicarlo. Más investigación se hace necesaria.



miércoles, 5 de octubre de 2016

¿Los cometas están vivos?

Danilo Antón
El comportamiento de los cometas es impredecible. Aparecen de la nada, se sumergen en el interior del sistema solar, subliman sus hielos, expulsan chorros fuertes deasw sus superficies, expulsan partículas de polvo que son arrastradas por el viento solar formando l "coma" o una cola.
Son muy oscuroS, su albedo es menor que 5%. Son más oscuroS que el carbón. Sus hielos son agua, dióxido de carbono y varios hidrocarburos y compuestos orgánicos y moléculas.
Cambian su brillo sin ninguna razón aparente.
Fred Hoyle, Chandra Wikramasinghe y otros creen que dentro de las cometas existen esporas bacterianas y que la vida llegó a la Tierra dentro de estos cuerpos celestes (teoría llamada "panspermia"). De vez en cuando nuevos cometas golpean nuestro planeta. Probablemente esto es lo que sucedió en Tunguska, Siberia, en 1908.
Es posible que los cometas no sólo transporten vida, en forma de bacterias o esporas, pueden incluso estar vivos ellos mismos. De alguna manera coinciden con la definición de un "organismo"vivo. Nacen cuando salen del congelado ambiente interestelar y comienzan su actividad durante su deriva solar. Mueren cuando se acercan demasiado al sol o después de unos pocos miles de órbitas próximas a la Tierra u otros planetas interiores. Algunos de ellos tienen órbitas elípticas y otros órbitas parabolicas o hiperbólicas. Cuando se acercan al Sol demasiado sus hielos se subliman y pueden desaparecer en el calor solar o desarticularse en trozos más pequeños, quedando como restos minúsculos y cayendo en la Tierra, de vez en cuando, bajo la forma de meteoritos...
Las pocas sondas interplanetarias que visitaron los cometas han confirmado sus características inusuales, especialmente la impresionante misión Rosetta, que fue a acompañar el cometa 67 / Churyurmov-Geramisenko en su órbita. Se identificaron varias moléculas orgánicas durante esta misión y todavía surgen muchas dudas acerca de la dinámica interna de estos pequeños y misteriosos cuerpos espaciales.


jueves, 4 de febrero de 2016

Hay vida en todas partes del Universo donde la temperatura no es demasiado elevada

Incluso en el espacio interplanetario e interestelar, en el frío extremo, puede haber esporas bacterianas viables (e incluso bacterias activas).

Un nuevo paradigma revolucionario acerca de la presencia de organismos y fenómenos vitales en pequeños cuerpos celestes como cometas, asteroides, planetas-enanos y los objetos del cinturón de Kuiper ha sido considerada por los astrónomos Fred Hoyle, Chandra Wikramasinghe y M. K. Wallis. Estamos de acuerdo con ellos, e incluso podríamos ir un paso más allá. Sorpresivamente objetos situados muy lejos del Sol, con temperaturas inferiores a -230o centígrados (40-45 K), han demostrado tener una intensa actividad geológica (como por ejemplo Plutón y Tritón). Probablemente dentro de esta cuerpos lejanos las temperaturas no son tan frías como tradicionalmente se creyó. En el interior de algunos pequeños planetas remotos asteroides, e incluso en los cometas, las temperaturas pueden ser lo suficientemente altas como para permitir la presencia de fluidos líquidos y gaseosos. Estos fluidos están a menudo ligados a la presencia de moléculas orgánicas, incluso esporas bacterianas que en ciertas circunstancias se pueden activar. En otras palabras, de acuerdo con este nuevo paradigma, la vida puede estar presente en todas partes, siempre y cuando las temperaturas no sean demasiado elevadas. Esta teoría cambia completamente el alcance de la presente enfoque dominante muy reacios a aceptar la existencia de vida fuera de nuestro planeta.
El siguiente texto se reproduce a partir panspermia.org
Comportamiento anómalo por algunos cometas
Cuando un típico cometa se acerca al sol, los hielos y polvo existentes en su interior pueden sublimarse y eyectarse al espacio . Se piensa que esto ocurren porque el calor del sol en la superficie irregular del cometa actúa asimétricamente. Sin embargo, algunos cometas como Chiron y Schwassmann-Wachmann 1 mostraron un comportamiento inusual; estando muy lejos del sol se apaguen y encienden a pesar que están a distancias demasiado grandes como para que este mecanismo funcione. Hale-Bopp es otro cometa en esta categoría. Incluso el cometa Halley tuvo un encendido inesperado en 1991; se iluminó por un factor de 300, a pesar que estaba más allá de la órbita de Saturno. Las explicaciones estrictamente químicas de estos eventos anómalos explican estos hechos por medio de procesos que no pueden prolongarse largo tiempo, apenas unos pocos cientos de años.
M. K. Wallis y Wickramasinghe propusieron otra explicación; a saber, que un ciclo de congelación superficial, compresión y agrietamiento puede hacer que el líquido o gas comprimido se eyecte en chorro desde el interior de un cometa. Una tercera posibilidad, que Hoyle y Wickramasinghe hanconsiderado, es que en algunos cometas el metabolismo celular que sean la causa de estos fenómenos. Este metabolismo podría generar gases que pueden, directa o indirectamente, dar cuenta del aumento de brillo. El reciente descubrimiento de abundante metano y etano en el "coma" del cometa Hyakutake refuerza esta posibilidad. En cualquier caso, el brillo anómalo de estos cometas necesita explicación. La presencia de agua en estado líquido o incluso de vida en estos cometas podrían ayudar a explicarlo. Más investigación se hace necesaria.
http://www.panspermia.org/comets.htm
Por more información consultar  "Inagotables? Petróleo y Gas Natural", D.Anton, Piriguazú Ediciones