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martes, 22 de enero de 2019


Los ava-guarani (chiriguanos)
Los Iya de los animales, continúan viviendo en el monte, las pampas y los ríos, para castigar a quienes hacen de las cacerías un deporte y matan sin necesidad, sin hambre”

Las creencias y prácticas totémicas se encuentran en los ava-guaraní (también llamados chiriguanos) que con una población total de 120,000 personas habitan Santa Cruz, y la ssierras orientales de Bolivia, el norte de Salta y oeste de Paraguay.
Resultan ilustrativas algunas referencias acerca de sus formas espirituales que implican una forma muy particular y efectiva de proteger la naturaleza.
Entre los ava, los espíritus protectores de los animales silvestres (o tótemes) se denominan Iya. “Los Iya de los animales, continúan viviendo en el monte, las pampas y los ríos, para castigar a quienes hacen de las cacerías un deporte y matan sin necesidad, sin hambre”.
Sin embargo los Iya también pueden morir. «Cuando un ava mata al protector de alguna de las especies» (por ejemplo el venado) «al morir, se transforma en el Iya que mató y estará a cargo de la protección, en este caso, del venado. También de acuerdo al comportamiento en su vida, los ava, al morir se transformarán en algún animal. Éstos y otros valores podremos observarlos en los relatos del Abuelo Juan, que falleció en 1990. Tal vez hoy está rondando los montes transformado en un león, un venado o un taitetu...”11
Decía el Abuelo Juan:
«El Iya camina por el viento... El venado tiene su Iya, el taitetu tiene su Iya, pero el Iya de todos los animales es el Iguitipo.
Por allí vivía el Dueño del venado. Era un venado negro con patas blancas.
Vivía en los cerros altos, en el Üguavira- en las lajas- o en los huecos de los sotos. Uno de esos lugares está cerca de mi rancho... Hace muchos años, a
ese Iya lo corrieron los perros y lo mataron en Aperiate. Ese venado era la madre de los venados. Esa muerte lo enojó al Iguitipo y los perros que lo
mataron se murieron. También se enojan los Iya cuando los corredores...» (donde dice «corredores
» léase «cazadores») «...matan sin necesidad, como hacen algunos, que teniendo muchas chivas para comer, matan por antojo. Ni siquiera están necesitando los cueros de esos animales para hacer sus cajas o para dormir...
Ahí los tienen botados los cueros, pudriéndose, porque matan por matar. Y de eso se enojan los Dueños de los animales...» (léase Iya donde dice Dueño) «...y castigan y matan a esos corredores.
Los corredores dejan también huérfanos a los venaditos, a los cuchimontecitos.
Cuando matan a una madre el Iya tiene que acabarlos de criar. De eso también el Dueño se enoja y mata gente, mata perros. Los
perros que mata el Iya los lleva para sus cabreros, para que cuiden a los venaditos y taitetusitos huérfanos.
Cuando uno quiere ir a correr...» (= cazar) «...hay que pedirle permiso al Iya. Tenemos que llevarle coca, tanimbo, tabaco, chala para que arme su cigarro y hay que decirle: «Ven para que fumemos, para que
mastiquemos coca... Padrecito, cumpita, he venido a visitarte che..., he venido junto a vos porque estoy andando muy pobre, Padre. No tengo chivas y estoy buscandocarne...-entoncesfumamos, masticamos coca, tiramos el cigarro y todo eso hay que hacerlo   cada vez que vamos a pedirle que nos dé de su ganado...
También he corrido venados colorados. Eran dos. Se pararon en una cueva y me quisieron atacar. Ahí los maté. Después, de repente mis perros se empezaron a enfermar y se murieron. Entonces me dio miedo.
”Me va a querer matar a mí también el Iya» pensé y ya no corría...
Desde entonces ya no mato venados.
El Iya viene en el sueño y se sienta al lado de uno, así como vos estás hora. Pero no lo vemos en despierto. En el sueño te dice:
- Como vos me has invitado, me has hecho comer y siendo que estabas andando muy pobre, entonces yo te he dado permiso para correr.”

sábado, 12 de mayo de 2018

Los ava-guarani (chiriguanos)

Las creencias y prácticas totémicas charrúas encuentran formas análogas en los ava-guaraní actuales9 . Por esa razón resultan ilustrativas algunas referencias acerca de sus formas espirituales:
Entre los ava, los espíritus protectores de los animales silvestres (o tótemes) se denominan Iya. «Los Iya de los animales, continúan viviendo en el monte, las pampas y los ríos, para castigar a quienes hacen de las cacerías un deporte y matan sin necesidad, sin hambre»10 .
Sin embargo los Iya también pueden morir. «Cuando un ava mata al protector de alguna de las especies» (por ejemplo el venado) «al morir, se transforma en el Iya que mató y estará a cargo de la protección, en este caso, del venado. También de acuerdo al comportamiento en su vida, los ava, al morir se transformarán en algún animal. Éstos y otros valores podremos observarlos en los relatos del Abuelo Juan, que falleció en 1990. Tal vez hoy está rondando los montes transformado en un león, un venado o un taitetu...»11 
Decía el Abuelo Juan:
«El Iya camina por el viento...
El venado tiene su Iya, el taitetu tiene su Iya, pero el Iya de todos los animales es el Iguitipo.
Por allí vivía el Dueño del venado. Era un venado negro con patas blancas. Vivía en los cerros altos, en el Üguavira- en las lajas- o en los huecos de los sotos. Uno de esos lugares está cerca de mi rancho... Hace muchos años, a ese Iya lo corrieron los perros y lo mataron en Aperiate. Ese venado era la madre de los venados. Esa muerte lo enojó al Iguitipo y los perros que lo mataron se murieron.
También se enojan los Iya cuando los corredores...» (donde dice «corredores» léase «cazadores») «...matan sin necesidad, como hacen algunos, que teniendo muchas chivas para comer, matan por antojo. Ni siquiera están necesitando los cueros de esos animales para hacer sus cajas o para dormir...
Ahí los tienen botados los cueros, pudriéndose, porque matan por matar. Y de eso se enojan los Dueños de los animales...» (léase Iya donde dice Dueño) «...y castigan y matan a esos corredores.
Los corredores dejan también huérfanos a los venaditos, a los cuchimontecitos. Cuando matan a una madre el Iya tiene que acabarlos de criar. De eso también el Dueño se enoja y mata gente, mata perros. Los perros que mata el Iya los lleva para sus cabreros, para que cuiden a los venaditos y taitetusitos huérfanos.
Cuando uno quiere ir a correr...» (= cazar) «...hay que pedirle permiso al Iya. Tenemos que llevarle coca, tanimbo, tabaco, chala para que arme su cigarro y hay que decirle: «Ven para que fumemos, para que mastiquemos coca... Padrecito, cumpita, he venido a visitarte che..., he venido junto a vos porque estoy andando muy pobre, Padre. No tengo chivas y estoy buscando carne... -entonces fumamos, masticamos coca, tiramos el cigarro y todo eso hay que hacerlo cada vez que vamos a pedirle que nos dé de su ganado...
También he corrido venados colorados. Eran dos. Se pararon en una cueva y me quisieron atacar. Ahí los maté. Después, de repente mis perros se empezaron a enfermar y se murieron. Entonces me dio miedo. «Me va a querer matar a mí también el Iya» pensé y ya no corría... Desde entonces ya no mato venados.
El Iya viene en el sueño y se sienta al lado de uno, así como vos estás ahora. Pero no lo vemos en despierto. En el sueño te dice:
- Como vos me has invitado, me has hecho comer y siendo que estabas andando muy pobre, entonces yo te he dado permiso para correr. 

Los paï tavyterá
Entre los paí tavyterá existen creencias similares. 
Simeón Valiente, líder religioso de esta nación transcripto por F. Fogel, 1993 señalaba:
«Para el Paï el agua, el sol, la tierra, el monte y el mismo ser humano son la misma cosa. Así como el hombre es importante, también son importantes los otros elementos y al destruir el agua o el monte nos estamos destruyendo a nosotros mismos. No podemos darles menos importancia a algunos de ellos. Tampoco nadie puede apropiarse ni del hombre ni del monte o del sol; un solo individuo no puede hacerse dueño de ellos».
Por su parte, Rafael Valiente, tekoaruvicha de Pikykua decía:
«Los mbaíri (no indígenas) sólo se preocupan en juntar dinero, ¿pero qué harían si ya la tierra no produce? En ese caso ya no podrán hacer uso de su dinero. ¿de qué sirve la plata cuando nada hay para comprar? Si tienen hambre no podrán comer su dinero, sólo lo cultivado y recolectado se podrán finalmente consumir. Nosotros observamos lo que les pasa a los brasileros. Siembran mucho trigo y nada produce, siembran feijao y tampoco produce, y muere su hacienda y se vuelven tristes, no pueden dormir.
Los paï pensamos que los cultivos son como nosotros, necesitan del agua y del aire, el tekopora12  significa usar la tierra de manera según las leyes naturales sin dañar el monte.»13  
Son numerosas las referencias acerca de estos puntos de vista espirituales expresados por miembros de los comunidades paï tavytera, ava- guaraní, mbya y otros grupos guaraníes sobrevivientes. Es sugestiva la coincidencia con  muchos enfoques ambientalistas y ecologistas que se encuentran en la sociedad global contemporánea. 
Del libro  "Los Pueblos del Jaguar", D.Antón, Piriguazú Ediciones


lunes, 23 de octubre de 2017

El ava Tumpa y el Che

Por su experiencia histórica los ava guaraní de los valles de Santa Cruz, también llamados chiriguanos, saben bien que no se puede confiar en extraños.
En otra época, los ava habían expulsado a los incas de sus tierras,  pero luego debieron someterse al poderío de los ejércitos españoles.
Cuando el estado boliviano quiso dominarlos, se rebelaron.  De a miles acudían a pelear su última esperanza. Su jefe era el Ava Tumpa. La lucha fue sangrienta. Al fin, el 28 de enero de 1892, en Curuyuquí, el Tumpa fue derrotado y hecho prisionero. Luego de sufrir horribles torturas lo empalaron en la vía pública.A partir de ese momento muchos más ava guaraní fueron ejecutados o esclavizados.
Cuando Ernesto “Che” Guevara y los suyos llegaron a Bolivia pensaban continuar la revolución latinoamericana, transformando los Andes en la Sierra Maestra del continente. El lugar escogido para establecer las primeras bases, fueron las selvas montañosas de Santa Cruz, la tierra de los ava guaraní.
Desafortunadamente, los ava no sabían quien era el Che, ni el Che sabía quiénes eran los ava.
Los ava miraban pasar a los cansados y perseguidos revolucionarios con aprensión y desconfianza.
Al fin, cuando Ernesto fue herido en la Quebrada del Yuro, el 8 de octubre de 1967, y luego ejecutado un día después en La Higuera, los ava guaraní no comprendieron muy bien lo que estaba pasando.
Si los ava hubieran sabido, otro hubiera sido el cantar.
El Che era en realidad un Ava Tumpa resucitado.  El jefe que ofrenda su vida por los que sufren, por la justicia. 
El Ava Tumpa había recorrido nuevamente las montañas y ningún chiriguano se enteró.  ¡Que lástima!
Su cadáver fue arrojado a una fosa común en Valle Grande junto con varios de sus compañeros. Treinta años después se localizaron los restos, que fueron transportados a Cuba y enterrados en un mausoleo de Santa Clara, en una plaza llamada “Ernesto Che Guevara”.
El Che Guevara, héroe de Cuba y de todo el mundo, había nacido a orillas del río Paraná, en Rosario de Santa Fe en 1928, y pasado su niñez en Altagracia, Córdoba. 
Los historiógrafos oficialistas argentinos han tratado de soslayar la personalidad del Che Guevara. 
En todas partes hay monumentos a Mitre, a Sarmiento y a Roca, que no se destacaron precisamente por  su respeto a  los  derechos humanos, pero el Che, luchador generoso y justiciero, argentino de pura cepa, permanece relegado en su propio país.
Tal vez ello sea porque el Che representa la subversión total al sistema de  egoísmo, codicia y corrupción de la elite argentina.
Mientras el Che Guevara “cubano” es anecdótico y lejano, el Che Guevara argentino, el verdadero, el próximo, es peligroso.
El día en que sea recuperado el verdadero Che tal vez los argentinos estarán más cerca de rescatar su propio destino.
De "Crónicas de la Peripecia Humana".  D.Antón, Piriguazú Ediciones

martes, 6 de junio de 2017

Después de 500 años
Primer autogobierno guaraní


D.A.

Una noticia que no apareció en los medios. Por primera vez, en la época contemporánea una comunidad guaraní pudo elegir sus autoridades democráticamente.
No ocurrió en Paraguay, donde viven la mayor parte de las comunidades guaraníes (ava chiripá, pai tavytera, mbya guaraní). Tampoco en Brasil o en Argentina, donde hay algunos grupos guaraníes dispersos. Tuvo lugar en Bolivia. 
Los ava guaraní, también conocidos como chiriguanos, que habitan las faldas de las sierras cruceñas y llanuras adyacentes, han podido elegir sus autoridades. 

El pueblo ava guaraní se rebeló a fines del siglo XIX contra el gobierno boliviano. Los rebeldes fueron masacrados en Kuruyuki y su buruvichá (líder), Apiaguaiqui Tumpa (o Tüpa), fue capturado, torturado y fusilado. Se estima que en esos combates murieron más de 6,000 ava guaraní. El 28 de enero de este año (2017) a 125 años de la masacre, por primera vez, el presdiente de Bolivia, Evo Morales, concurrió a las comunidades ava para homenajear al mártir de la lucha chiriguana con las crueles elites criollas bolivianas. 



https://latinta.com.ar/…/asume-el-primer-autogobierno-indi…/