Mostrando entradas con la etiqueta Carme Jiménez Huertas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carme Jiménez Huertas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de noviembre de 2019


Refutando la idea de que existió un antiguo e hipotético idioma indoeuropeo

Continuando las ideas de Giovanni Semerano, Carme Jiménez Huertas, una lingüista española (catalana) sostiene que el hipotético idioma indoeuropeo nunca existió (ver en referencias). Como antecedente reproduzco parte de los argumentos en ese sentido que presentó Semerano.

El Idioma Indoeuropeo nunca existió, es una leyenda, dice Giovanni Semerano

Un estudioso italiano se opone a la hipótesis que sostiene que hubo una lengua indoeuropea
El estudioso Giovanni Semerano, (fallecido en el año 2005 a los 94 años), fue el mayor conocedor italiano de filología y lingüística histórica del Medio Oriente. Originario de Apulia, fue alumno de Gaetano De Sanctis y Giulio Bertoni en Roma y de Ettore Brignone y Giorgio Pasquali, en Florencia. Semerano, que actualmente vive en Florencia, adonde fue “Soprintendente agli Archivi”, es autor de una obra monumental (también por el precio…pero una Universidad podría permitirse la adquisición) que se llama “Dizionario Etimologico”, fruto de cincuenta años de trabajo y adonde intenta demostrar que las lenguas de Europa fueron influenciadas por la lengua acádica del imperio de Sargon. Ahora acaba de publicar, en italiano, su nuevo libro: “La favola dell’indoeuropeo”, Bruno Mondadori Editore 2005 (a cura de Maria Felicia Iarossi, pp. 117, euro 12). En el mismo dice que el indoeuropeo nunca existió y que fue solo una creación hecha “a tavolino” por filólogos ingleses y alemanes. De un artículo de Antonio Gnoli, publicado en “La Repubblica” del 28 de abril 2005: Su misión ha sido aquella de haber despojado de sentido la idea que en la base de las lenguas que ahora hablamos haya existido una supuesta lengua indoeuropea. ¿Como nació esta leyenda de una lengua tan fuerte que pudo condicionar a todas las otras? “Históricamente hablando, normalmente se lee que llevó al juez William Jones, en el siglo XVIII quiso dar un aporte decisivo, imaginando de haber descubierto una lengua más cercana que otras a las lenguas europeas: el sanscrito." 
Pero no es verdad: fue un mercader florentino del siglo XVI, Filippo Sassetti, que en una carta a Bernardo Davanzati, escribí ya como muchas palabras sanscritas fuesen parecidas a las italianas...”. El sánscrito, por largo tiempo, fue la lengua oficial de India. ¿El hecho de haber encontrado un parentesco con el latino, el germánico y el persa que consecuencias tiene? “Sería mejor, antes, preguntarse que es el indoeuropeo: una lengua reconstruida teóricamente por entero. El primero que cimentó su utilizacion en una narración fue el comparativista August Schleicher”. Que entiende cuando dice reconstruida?a “Que es una lengua hipotética y no fundada sobre documentos reales”. Entonces, ¿cuales son los motivos de su éxito? Porqué los mayores linguistas, del 1700 en adelante, acreditaron su imagen vencedora? “La expresión vencedora puede ya dar la idea. Es la ideología eurocéntrica que formò la teoría del indoeuropeo. Pero si miramos al pasado, vemos que la Europa antigua no era muy importante: en verdad, fue el Medio Oriente el faro de nuestra civilización. La lengua acádica, el babilonés, el asirio. Lenguas que hicieron nacer nuestra cultura occidental”. ¿Que idea tiene del Occidente? “La idea de una civilización que es en total deuda con el Oriente próximo. Repito: en deuda con sumerios, Acadicos y Babiloneses. Ejemplos podria hacerne montones en matemática, geometría, astronomía, medicina, música y derecho. Los influjos están todavía sobreviviendo entre nosotros, en la vida de todos los días. Fue en la medialuna fertil adonde nacieron las bibliotecas, que son las instituciones que mejor que otras califican un pueblo. Es un vinculo que tiene 5000 años”. ¿Como se manifiesta este vinculo? “Pensad al mito de Sargon el grande, fundador de la dinastia de Akkad, que llevó su ejercito al Mediterraneo. Su leyenda es casi la misma de aquella de Romulo y Remo. No conocía a su padre. Su madre era una sacerdotisa. Lo pusieron en las aguas de un río y fue transportado hacia sus nuevos padres...” Las orígenes de una civilizacion casi siempre cobren de un velo mitico la historia real. Cual fue la importancia del mito para la lengua? “Cada palabra es un mito. Originariamente, “mito” significa simplemente “palabra”. Y cada palabra tiene su propia dinamica creatriz”. ¿La religión puede ser una componente fundamental..? ¿cual es su relación con la lengua? “Religion es “religio”: un vinculo cultural...lo que tiene unida una comunidad humana”. Ud. conoce Dumézil y Lévi-Strauss? “Solamente sus obras. Ni uno, ni el otro son históricamente sólidos como Jean Bottéro. Por ejemplo, Dumézil, en su texto “La religión romana arcaica” se pierde en una serie de voces a propósito de “Quirinus”, que es pues solo de la misma base de “quiris”...es un titulo solemne. Deriva del acádico “khiru” (area fortificada) y pasó a significar, antes, “habitante del castrum”. 
Dicho del dios Marte, que deambula en este mundo de las orígenes, hace ver una divinidad que protege el castrum”. Sus viajes más interesantes? “Me gustaron Cina y Egipto...pero, el viaje mejor es con un libro en la mano”. Ama otras lecturas que no sean linguísticas? “Poesías...me gustan los versos griegos y latinos clásicos. Amo Alcmanes y el mito del viejo Alcion, que no puede más volar y las Alcionesas lo toman en alto, sobre el mar...me gustan los mitos mesopotámicos...y los autores alemanes. Cincuenta años atrás, yo traduje Hesse en italiano”. Que piensa de la Universidad? “Las academias y las universidades son instituciones que tardan a tomar ideas nuevas...también cuando solamente se trata de abrir un debate sobre las mismas, puede ser por refutarlas. Este es el linde primero: son instituciones limitadas”. 

“Gli influssi delle antiche civiltà del medio oriente sulla prima formazione culturale dell’Europa” de Giovanni Semerano 
EUROPA Viene del asirio “erebu” = occidente. Un verbo muy antiguo “erepu/arapu” significa “devenir obscuro” y se dice del cielo. Frisk y su indoeuropeo sospira “uneklart” (no claro)... Los griegos mantuvieron “erebos” = “obscuridad”: una voz tomada del oriente. ASIA Ya Kiepert dijo que viene del asirio “asu” el “levantar del sol”. Sánscrito “usas”. Aurora es en griego dórico “aos”. HIDRONIMOS EUROPEOS “Naru” es “rio/suelo húmedo” en acádico y la hidronimia/toponimia europea es llena de “nar-”. “Musu” es el lugar adonde las aguan caen. Y existen: Mosa, Mosella, Moesia, Mysia, Moskowa. Algunos hidronimos ingleses en “catt-“ pueden derivar de “kadu” que en acádico es “lugar fortificado”. Thames deriva de “thamu” = “torcido” y “asitu”= “foz/canal”. Camb- de Cambridge viene del celta Camb- = curva, pero en griego es ya kambe y a la base hay el acádico “kapapu”= curvar. Muchos torrentes se llaman todavia Amber/Ambra. No es que pudemos ir solo al latin “imber” = “lluvia” o al sánscrito “ambbas”= “agua”...Ya en sumerio hay “ambar”= “palud” y en acádico “apparu”, de adonde deriva el topónimo toscano Affrico. “Padus” el nombre latin del rio “Po”, que hay tambien como raíz en “Patavium”, la ciudad de Padua, una ciudad que tiene un río, deriva del acádico “patu” = “rio/canal”. En el gálico “bedu”, que es lo mismo. Y en griego “potamos” deriva de “patu” + “-amos”, que en acádico es “amum/habbu/abbu” = “palud”... En ingléss Avon, antiguo britanico abona: basado en el acádico “abbu”. Y en latin “amnis”.
Sigue
Referencias:
https://www.celtiberia.net/es/biblioteca/?id=1269
http://carmejhuertas.blogspot.com/2018/02/el-origen-de-la-lengua.html#comment-form

miércoles, 31 de julio de 2019

Las lenguas romances y el latín
No venimos del latín.
Por Carme Jiménez Huertas 


Hay una ley de la lingüística que dice que las lenguas divergen y que excluye cualquier posibilidad de evolución convergente. Si las lenguas romances derivaran del latín como se nos ha dicho, se separarían entre sí pero mantendrían una clara relación lingüística con lamadre. Sin embargo lo que encontramos es justamente lo contrario: las lenguas romances comparten una misma tipología lingüística y se parecen mucho entre sí llegando a idénticas soluciones convergentes que muestran una rotura con el latín.
El latín vulgar,entendido como una lengua unitaria derivada del latín de la que derivarían los romances, no existió.  Lo que encontramos siempre es latín clásico escrito con mejor o peor dominio. Podríamos compararlo a lo que sucede hoy con el inglés, la lengua de comunicación globalutilizada por la ciencia y el comercio internacional: no todos los usuarios lo hablan
correctamente y eso no significa que exista un inglès vulgar, existe inglés bien hablado y muchos otros tipos de inglés mal hablado que claramente reflejan la lengua y el acento del hablante. De idéntico modo, los textos escritos en latín medieval son indicadores de que la persona pretende escribir en latín teniendo un conocimiento limitado de la gramática latina, y esto en absoluto debe interpretarse como que así fuera la lengua oral: quien escribe mal el latín sencillamente lo hace por desconocimiento del latín, y no porque esesea su modo de hablar habitual. La lengua escrita y la lengua hablada eran dos realidades distintas. En gramática histórica se intenta justificar la enorme distancia que separa el latín de las lenguas romances hablando de vulgarización, de un retroceso que llevó a la parataxis, es decir, se volvió al estadio primitivo de usar un lenguaje no verbal, con gestos, parae ntenderse más allá de una lengua que sólo utilizaba oraciones simples o la composición elemental por coordinación. No obstante, esta afirmación no puede sostenerse porque no hay ninguna cultura en el mundo cuya lengua se deforme de modo tan abrupto que se produzca un estadio de pérdida de los marcadores gramaticales hasta el punto de caer en la ambigüedad y en la confusión. Un caso así sólo podría producirse de modo temporal y en situación de fuerte diglosia, consecuencia de una convivencia forzada con hablantes de otra lengua que no hubieran permitido el bilingüismo. Pero no es eso lo que sucedió. Los agentes de unificación política habían desaparecido al caer el imperio por lo que no existíapresión sobre las hablas autóctonas. Por lo tanto, la convergencia entre las lenguasromances sólo puede comprenderse si el parentesco es anterior a la llamadaromanización. Los romances serían lenguas con una estrecha relación de parentesco y conuna tipología lingüística que habría evolucionado de modo mucho más lento de lo que seha venido afirmando.Que el latín fuera la lengua oficial del imperio, no significa que todos los romanos hablaran latín y mucho menos que impusieran su lengua a los pueblos conquistados. El imperio romano, en sus diferentes etapas, incluyó a más de 67 países con un total de 270 comunidades étnicas con sus respectivos idiomas y dialectos. Los palestinos estuvieron bajo dominio romano 800 años; egipcios y griegos 400 años, y jamás se les impuso la lengua. De hecho, salvo los patricios, los romanos tenían que estudiar para hablar correctamente el latín. Si con los países vecinos se comprendían fue porque sus lenguas eran afines y no porque hubieran sido rápidamente latinizados.
La realidad es que los lingüistas no pueden explicar este cambio estructural entre el latín y los romances. Y lo que es más difícil todavía, en este supuesto estado de confusión, los hablantes de regiones tan alejadas como Galicia y Rumania, que a la caída del Imperio no estuvieron jamás en contacto, llegaron a idénticas soluciones. ¿Casualidad?
Nuestras lenguas actuales comparten muchas palabras; esta afinidad no respondería tanto a la latinización sino a un léxico común que se remontaría miles de años. Las diferencias serían resultado de la lenta evolución natural a partir de una lengua madre más antigua y compartida por los distintos pueblos mediterráneos. La gramática histórica ha partido del supuesto origen latino sin tener en cuenta que los habitantes de nuestras tierras hablaban y escribían desde mucho antes de la conquista romana. El léxico es la parte más volátil de una lengua. Si realizamos un análisis un pocomás profundo, nos damos cuenta de que muchos de los étimos utilizados para demostrar el origen latino de las palabras de las lenguas romances, pueden explicarse mejor desde elconocimiento de las lenguas del substrato. Hallamos muchos de estos étimos comoformantes de los topónimos que literalmente describen geográficamente un territorio. La lingüística cognitiva supone una base simbólica a todos los constructos gramaticales.Los elementos composicionales que en los romances se han considerado desemantizados,son en realidad bases simbólicas que se unen en conglomerados de información paraformar una unidad mayor utilizada por los hablantes para entender y producir el lenguaje.Se trata de formantes simbólicos de una lengua composicional. Estos formantes o lexemasse encuentran todavía en el léxico actual de las lenguas tanto romances como no romancesy han llegado a nosotros en dos niveles. Por un lado, tenemos el nivel fonético: existen similitudes sonoras, mayormente consonánticas, que nos muestran relaciones inexplicadas o inexplicables desde los cánones oficiales. La gramática comparativa ha estudiado estos cambios fonéticos a partir del análisis sincrónico y diacrónico entrelenguas emparentadas, lo que ha permitido constatar la sistematización en el cambio de las consonantes. Pero hasta ahora no se había estudiado a nivel semántico. La relación
semántica de estos formantes resulta tan evidente que parece increíble que hasta ahora no se haya identificado el carácter composicional de nuestras lenguas: la unidad básica está  compuesta por una estructura semántica con una etiqueta fonológica
Si la fonética y la etimología muestran un abismo entre el latín y sus supuestas hijas, la morfología y la sintaxis tampoco son las mismas que las de la denominada lengua madre. En las formas nominales, no hay casos, porque no hay necesidad; las funciones gramaticales se marcan con el uso de preposiciones. Los nexos que establecen lasc orrelaciones sintácticas son completamente distintos. De modo generalizado, se establece el uso preferente de las construcciones perifrásticas frente a las analíticas. En el paradigma verbal, se utiliza muy poco la voz pasiva porque la oposición es Agente-Objetoy no Agente-Paciente; tampoco hay verbos deponentes; se reducen las formas verbales nopersonales; no existen las oraciones de ablativo absoluto ni las oraciones de infinitivo. En cuanto a las categorías no léxicas o cerradas: preposiciones, adverbios y conjunciones, apesar de que deberían ser las más estables, no existe relación de continuidad sino de rotura total; los romances presentan y comparten un amplio y variado paradigma que no existía en latín. 
Y por último pero no menos importante, entre los romances y el latín hayun cambio radical en el orden de los constituyentes de la oración y en la estructura de las oraciones interrogativas y negativas que demuestran que pertenecen a tipologíaslingüísticas distintas.
¿De dónde vienen las lenguas romances? 
Las lenguas romances no vienen de ninguna parte. Estaban aquí. Eran las lenguas habladas en el territorio, ligeramente distintas según se separan lingüística y geográficamente. Este proceso de cambio es lento o muy lento. Las características articulatorias que según la gramática histórica se atribuyen al cambio del latín al latín vulgar y de ahí a las lenguas romances, podrían haber evolucionado directamente desde una lengua madre anterior y común que no pasa por el latín. La relación con el latín sería de parentesco, no de filiación.Sin duda un aspecto fascinante que presentamos en esta nueva edición es la constatación de que el rumano conserva algunos aspectos que nos ayudan a acercarnos a esta lengua madre común. Pero también debemos tener en cuenta que en la península ibérica existía la escritura ibérica; a través de ella sabemos que muchos de los cambios que la gramática histórica atribuye al proceso evolutivo del latín clásico al latín vulgar, podrían esta rcausados por la lengua del sustrato. Nuestras lenguas actuales comparten muchas palabras y esta afinidad no parece responder a la incorporación de vocablos extranjeros ni a rocambolescas evoluciones fonéticas, sino a un léxico común basado en las mismas ideas o conceptos, expresados a través de formantes composicionales que nos remiten a una lengua madre común y más antigua, compartida por distintos pueblos, lengua que se remontaría miles de años. Ello nos obliga a centrar nuestra atención en las lenguas anteriores.Ante esta situación, deberíamos acercarnos a los más de dos mil textos epigráficos que nos ha legado la cultura ibérica. Deberíamos preguntarnos cómo es posible que, en pleno sigloXXI, su escritura siga sin descifrar. Por qué sigue explicándose en las escuelas que fueron los conquistadores romanos los que aportaron la cultura y la civilización. Por qué no se da a conocer el alto nivel de la cultura indígena que comercializaba desde tiempo antiquísimo con otros pueblos mediterráneos: minoicos, micénicos, helenos, fenicios. Y en lingüística,por qué sigue utilizándose un marco teórico complicadísimo de evolución fonética que ignora las características propias del ibérico. 
Las múltiples preguntas que plantea este trabajo deberían ayudarnos a replantear los estudios filológicos actuales. La lengua ibérica es nuestra gran esperanza para avanzar en la comprensión de nuestras propias raíces