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jueves, 23 de enero de 2020


Arabia: una experiencia en un mundo de arenas y desiertos

Arabia es un inmenso territorio de dimensiones subcontinentales. En sus 2,000,000 de km2 se desarrolló una rica y prolongada historia, desde las culturas neolíticas antiguas hasta la contraditoria sociedad moderna y fuertemente tradicional de las últimas décadas.
La geografía de Arabia puede ser definida por su aridez generalizada. La pluviosidad promedio apenas alcanza los 100 mm por año, y en muchos lugares la lluvia puede estar ausente por muchos años. Por lo tanto sus ecosistemas están profundamente condicionados por la sequedad del clima.
Del mismo modo, la cultura que se desarrolló en el país, es el resultado de una adaptación prolongada a las condiciones cuasi-desérticas de la península.
Es en este ambiente donde tuve la oportunidad de vivir y trabajar durante varios años en las décadas de 1970 y 1980. En ese carácter estuve haciendo estudios e investigaciones en la región occidental (Hejaz y Tihama), suroccidental (Asir) así como la Provincia Oriental (Dammam, Al Khobar, Dhahran), las dunas del Jafurah y el gigantesco Rub al Khali. En tiempos posteriores pude visitar Yemen lo que me permitió una visión de conjunto de esta zona de tanto interés geográfico y geopolìtico.
En este artículo trataré de introducir este tema que, debido a la trascendencia geopolítica del país árabe, ha adquirido particular importancia.
Contexto geográfico e histórico
Históricamente, el país está constituido por varias regiones con peculiares identidades históricas.
En particular nos referiremos a tres áreas principales: Al Hejaz, el Asir  (que incluye norte de Yemen) y el Nejd.
Al Hejaz o simplemente Hejaz es el territorio más tradicional de la península arábica. Allí tuvieron lugar los acontecimientos que dieron lugar a la aparición y desarrollo del Islam. En Al Hejaz predicó Mahoma, en el Hejaz están La Meca y Medina, a esa región concurren todos los años millones de musulmanes para cumplir su peregrinación a los sitios sagrados.


Al Hejaz que quiere decir “la barrera” en árabe, está ubicada a lo largo de una imponente escarpa que acompaña, a una cierta distancia, la estrecha llanura litoral de Arabia sobre el Mar Rojo, conocida como Tihama.

Al pie de la escarpa se encuentra La Meca, capital religiosa del Islam. A pocas decenas de kilómetros hacia el oeste, está Jedda que es la ciudad con mayor población de Arabia Occidental (aproximadamente 5 millones de habitantes en la actualidad) y el principal puerto del país sobre el Mar Rojo. En Jedda y La Meca el verano es muy caliente con temperaturas elevadas que pueden rondar los 45 grados centígrados al mediodía. Próxima a La Meca, pero en la parte elevada de la escarpa montañosa, a 1880 metros de altitud, se encuentra la ciudad de Ta’if que debido a su clima más benigno es utilizada como capital de verano. por las autoridades sauditas.

Al sur del Hejaz, a unos 200 kilómetros de Taif, comienza el Asir, un país con mucha historia, aunque poco conocido. Asir quiere decir “difícil” en árabe. El nombre está relacionado con su geografía quebrada y sus dificultosas comunicaciones terrestres. Se trata de una región de relieves escarpados, con montañas y laderas muy empinadas, sembrada de antiguas terrazas de cultivos abandondas y numerosas y elevadas torres de piedra. El Asir tiene un pasado de gran riqueza y profundidad histórica. A diferencia de Al Hejaz, muy conocido por ser la tierra natal de Mahoma y el lugar del surgimiento del Islam, la historia del Asir permanece relegada a un segundo plano. Al este del Hejaz y del Asir está el territorio del Nejd, situado en una extensa región árida y poco poblada. Históricamente sus habitantes se concentraron en unos pocos oasis relacionados con la presencia de manantiales o acuíferos cercanos a la superficie. En uno de estos oasis se desarrolló la ciudad de Riyad, que es hoy la capital políti.
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía. La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy. Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes.
Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía. La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy. Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes. Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel. Al mismo tiempo, ciertos investigadores, en particular el académico libanés Kamal Salibi29, encontraron similitudes curiosas entre los nombres de los lugares bíblicos de la época salomónica y la nomenclatura geográfica de Arabia suroccidental y central. Las páginas que siguen exponen sintética y parcialmente algunas de las ideas expuestas por Salibi en sus múltiples publicaciones y que últimamente ha difundido en su blog en Internet.70 La región sudoccidental y central de Arabia, que incluye Al Hejaz, el Asir y el Nejd, está vertebrada hacia el oeste por la imponente escarpa montañosa de As-Surat. Estos territorios se extienden a lo largo del borde occidental de Arabia, entre Yemen y Tabuk. Allí se ubicaría, según 29 K.Salibi escribió en su blog: Zion era la ciudad de David y subsecuentemente la capital de Salomón y los reyes de Judah que lo sucedieron, ubicada en las alturas montañosas de Qa’wat Siyan en las cercanías de Jerusalem, las Alturas de Rijal Alma, al sur de las elevaciones que rodean la ciudad actual de Abha. Jerusalem estaba situada adyacente a este Zion en dirección norte”

Salibi, el país natal de los patriarcas bíblicos.
 La hipótesis se basa en las repetidas inconsistencias de los diversos libros religiosos judíos y cristianos cuando se refieren a los paisajes geográficos recorridos por los profetas y a la falta de evidencias arqueológicas en Palestina, Siria, Iraq y Egipto que pudieran confirmarlos. Salibi y otros autores llegaron a la conclusión polémica de que la tierra bíblica de Abraham, David y Salomón era Arabia, y arribaron a esta hipótesis con diferentes métodos de análisis e investigación. Del mismo modo consideraron que la antigua ciudad de Jerusalén, la que se menciona en los libros, también habría estado ubicada en la península arábiga. Jerusalén es un nombre judeo-cristiano que se refiere a una urbe que ha jugado un rol protagónico en la historia religiosa de los pueblos del Oriente Cercano. Según algunos autores quiere decir casa de la paz (jeru salem) o casa de salem (dios del sol poniente en las religiones semíticas) probablemente emparentada con el lenguaje edomita del noroeste de la península arábiga
Otra interpretación menos ortodoxa sostiene que esta toponimia puede provenir de Yeru Shulaym, palabra compuesta que denomina dos antiguos lugares de Arabia (el Yeru y el Suleyman).
Todas estas etimologías posibles introducen incertidumbres acerca del origen y localización de la ciudad sagrada de las religiones monoteistas. De acuerdo a Salibi, la toponimia de la Biblia hebrea alude a sitios identificables con topónimos en Arabia pero que, en tiempos posteriores, habrían de ser reinterpretados como situados en Palestina, donde siglos más tarde se establecería el reino Hasmoneo fundado por Simón Maccabaeus (último de los macabeos) en el segundo siglo a.e.c.
Una proposición central de la teoría es que el rasgo geográfico conocido como Jordan, que generalmente se toma como el río Jordán, en realidad se referiría a la escarpa de Arabia Occidental, las montañas As Surat o Sarawat. El área de Israel antiguo se identificaría con los territorios a ambos lados de la sección sur de la escarpa, o sea el sur del Hejaz y el Asir, de Taif a la frontera con Yemen en los alrededores de las actuales ciudades de Abha y Khamis Mushayt. Salibi acepta que Palestina estaba habitada por hebreo-parlantes, o que hablaban un lenguaje parecido al hebreo, desde tiempos muy tempranos, pero considera que estos pueblos no eran los mismos que los que llegaron a esa zona a mediados del primer milenio a.e.c..
Continúa en próximo artículo
Estos textos son reproducidos del libro Crónicas de la Peripecia Humana, de Danilo Antón, publicado por Piriguazú Ediciones.

sábado, 20 de abril de 2019

El Asir, un país poco conocido pero de gran importancia histórica
El Reino de David y Salomón estaba en el Sur de Arabia  

Al sur del Hejaz, a unos 200 kilómetros de Taif, comienza el Asir, un país con mucha historia, aunque poco conocido.
Asir quiere decir “difícil” en árabe. El nombre está relacionado con su geografía quebrada y sus dificultosas comunicaciones terrestres. Se trata de una región de relieves escarpados, con montañas y laderas muy empinadas, sembrada de antiguas terrazas de cultivos abandonadas y numerosas y elevadas torres de piedra.
 El Asir tiene un pasado de gran riqueza y profundidad histórica. A diferencia de Al Hejaz, muy conocido por ser la tierra natal de Mahoma y el lugar del surgimiento del Islam, la historia del Asir permanece relegada a un segundo plano.
Al este del Hejaz y del Asir está el territorio del Nejd, situado en una extensa región árida y poco poblada. Históricamente sus habitantes se concentraron en unos pocos oasis relacionados con la presencia de manantiales o acuíferos cercanos a la superficie. En uno de estos oasis se desarrolló la ciudad de Riyad, que es hoy la capital política del Reino de Arabia Saudita. 

El monoteismo surgió en Arabia
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes. Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. 
Al mismo tiempo, ciertos investigadores, en particular el académico libanés Kamal Salibi[1], encontraron similitudes curiosas entre los nombres de los lugares bíblicos de la época salomónica y la nomenclatura geográfica de Arabia suroccidental y central.
Las páginas que siguen exponen sintética y parcialmente algunas de las ideas expuestas por Salibi en sus múltiples publicaciones y que últimamente ha difundido en su blog en Internet.70
La región sudoccidental y central de Arabia, que incluye Al Hejaz, el Asir y el Nejd, está vertebrada hacia el oeste por la imponente escarpa montañosa de As-Surat. Estos territorios se extienden a lo largo del borde occidental de Arabia, entre Yemen y Tabuk. Allí se ubicaría, según Salibi, el país natal de los patriarcas bíblicos.
La hipótesis se basa en las repetidas inconsistencias de los diversos libros religiosos judíos y cristianos cuando se refieren a los paisajes geográficos recorridos por los profetas y a la falta de evidencias arqueológicas en Palestina, Siria, Iraq y Egipto que pudieran confirmarlos.
Salibi y otros autores llegaron a la conclusión polémica de que la tierra bíblica de Abraham, David y Salomón era Arabia, y arribaron a esta hipótesis con diferentes métodos de análisis e investigación.  Del mismo  modo consideraron que la antigua ciudad de Jerusalén, la que se menciona en los libros, también habría estado ubicada en la península arábiga.
Jerusalén es un nombre judeo-cristiano que se refiere a una urbe que ha jugado un rol protagónico en la historia religiosa de los pueblos del Oriente Cercano. Según algunos autores quiere decir casa de la paz (jeru salem) o casa de salem (dios del sol poniente en las religiones semíticas). [2],71    






[1]  K.Salibi escribió en su blog: Zion era la ciudad de David y subsecuentemente la capital de Salomón y los reyes de Judah que lo sucedieron, ubicada en las alturas montañosas de Qa’wat Siyan en las cercanías de Jerusalem, las Alturas de Rijal Alma, al sur de las elevaciones que rodean la ciudad actual de Abha. Jerusalem estaba situada adyacente a este Zion en dirección norte” 

[2]  Probablemente emparentada con el lenguaje edomita del noroeste de la península arábiga.

El Hejaz, tierra de profetas


Al Hejaz o simplemente Hejaz es el territorio más tradicional de la península arábica.


Allí tuvieron lugar los acontecimientos que dieron lugar a la aparición y desarrollo del Islam. En Al Hejaz predicó Mahoma, en el Hejaz están La Meca y Medina, a esa región concurren todos los años millones de musulmanes para cumplir su peregrinación a los sitios sagrados.
Al Hejaz69, que quiere decir “la barrera” en árabe, está ubicada a lo largo de una imponente escarpa que acompaña, a una cierta distancia, la estrecha llanura litoral de Arabia sobre el Mar Rojo, conocida como Tihama.
Al pie de la escarpa se encuentra La Meca, capital religiosa del Islam. A pocas decenas de kilómetros  hacia el oeste, está Jedda que es la ciudad con mayor población de Arabia Occidental (aproximadamente 5 millones de habitantes en la actualidad) y el principal puerto del país sobre el Mar Rojo. En Jedda y La Meca el verano es muy caliente con temperaturas elevadas que pueden rondar los 45 grados centígrados al mediodía. Próxima a La Meca, pero en la parte elevada de la escarpa montañosa, a 1880 metros de altitud, se encuentra la ciudad de Ta’if que debido a su clima más benigno  es utilizada como capital de verano. por las autoridades sauditas.
Al sur del Hejaz, a unos 200 kilómetros de Taif, comienza el Asir, un país con mucha historia, aunque poco conocido.
Asir quiere decir “difícil” en árabe. El nombre está relacionado con su geografía quebrada y sus dificultosas comunicaciones terrestres. Se trata de una región de relieves escarpados, con montañas y laderas muy empinadas, sembrada de antiguas terrazas de cultivos abandonadas y numerosas y elevadas torres de piedra.
 El Asir tiene un pasado de gran riqueza y profundidad histórica. A diferencia de Al Hejaz, muy conocido por ser la tierra natal de Mahoma y el lugar del surgimiento del Islam, la historia del Asir permanece relegada a un segundo plano.
Al este del Hejaz y del Asir está el territorio del Nejd, situado en una extensa región árida y poco poblada. Históricamente sus habitantes se concentraron en unos pocos oasis relacionados con la presencia de manantiales o acuíferos cercanos a la superficie. En uno de estos oasis se desarrolló la ciudad de Riyad, que es hoy la capital política del Reino de Arabia Saudita. 
El monoteismo surgiò en Arabia
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes. Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes. Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel.
Al mismo tiempo, ciertos investigadores, en particular el académico libanés Kamal Salibi[1], encontraron similitudes curiosas entre los nombres de los lugares bíblicos de la época salomónica y la nomenclatura geográfica de Arabia suroccidental y central.
De "Crónicas de la Peripecia Humana", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones






[1]  K.Salibi escribió en su blog: Zion era la ciudad de David y subsecuentemente la capital de Salomón y los reyes de Judah que lo sucedieron, ubicada en las alturas montañosas de Qa’wat Siyan en las cercanías de Jerusalem, las Alturas de Rijal Alma, al sur de las elevaciones que rodean la ciudad actual de Abha. Jerusalem estaba situada adyacente a este Zion en dirección norte” Referencia:  http://kamalsalibi.blogspot.com/2010/07/sundial-experiments-in-abha-saudi.html

domingo, 24 de febrero de 2019

El monoteismo surgió en Arabia

Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tie­rras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristia­nismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos des­criptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habi­taron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes.
Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristia­nos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel
Al mismo tiempo, ciertos investigadores, en particular el académico libanés Kamal Salibi, encontraron similitudes curiosas entre los nom­bres de los lugares bíblicos de la época salomónica y la nomenclatura geográfica de Arabia suroccidental y central.
Las páginas que siguen exponen sintética y parcialmente algunas de las ideas expuestas por Salibi, recientemente fallecido, en sus múltiples publicaciones y que últi­mamente ha difundido en su blog en Internet.
La región sudoccidental y central de Arabia, que incluye Al Hejaz, el Asir y el Nejd, está vertebrada hacia el oeste por la imponente escarpa montañosa de As-Surat. Estos territorios se extienden a lo largo del bor­de occidental de Arabia, entre Yemen y Tabuk. Allí se ubicaría, según Salibi, el país natal de los patriarcas bíblicos.
La hipótesis se basa en las repetidas inconsistencias de los diversos libros religiosos judíos y cristianos cuando se refieren a los paisajes geográficos recorridos por los profetas y a la falta de evidencias arqueológicas en Pa­lestina, Siria, Iraq y Egipto que pudieran confirmarlos.

Salibi y otros autores llegaron a la conclusión polémica de que la tierra bíblica de Abraham, David y Salomón era Arabia, y arribaron a esta hi­pótesis con diferentes métodos de análisis e investigación. Del mismo modo consideraron que la antigua ciudad de Jerusalén, la que se mencio­na en los libros, también habría estado ubicada en la península arábiga.
Jerusalén es un nombre judeo-cristiano que se refiere a una urbe que ha jugado un rol protagónico en la historia religiosa de los pueblos del Oriente Cercano. Según algunos autores quiere decir casa de la paz (jeru salem) o casa de salem (dios del sol poniente en las religiones semíticas). Otra interpretación menos ortodoxa sostiene que esta toponimia puede provenir de Yeru Shulaym, palabra compuesta que denomina dos antiguos lugares de Arabia (el Yeru y el Suleyman).31 Todas estas etimologías posibles introducen incertidumbres acerca del origen y localización de la ciudad sagrada de las religiones monoteistas.
De acuerdo a Salibi, la toponimia de la Biblia hebrea alude a sitios identificables con topónimos en Arabia pero que, en tiempos posterio­res, habrían de ser reinterpretados como situados en Palestina, donde siglos más tarde se establecería el reino Hasmoneo fundado por Si­món Maccabaeus (último de los macabeos) en el segundo siglo a.e.c.
Una proposición central de la teoría es que el rasgo geográfico cono­cido como Jordan, que generalmente se toma como el río Jordán, en realidad se referiría a la impresionante escarpa de Arabia Occidental, las montañas As Surat o Sarawat. El área de Israel antiguo se identificaría con los territorios a ambos lados de la sección sur de la escarpa, o sea el sur del Hejaz y el Asir, de Taif a la frontera con Yemen en los alrededores de las actuales ciudades de Abha y Khamis Mushayt.
Salibi acepta que Palestina estaba habitada por hebreo-parlantes, o que hablaban un lenguaje parecido al hebreo, desde tiempos muy tempra­nos, pero considera que estos pueblos no eran los mismos que los que llegaron a esa zona a mediados del primer milenio a.e.c..
Nota:  K.Salibi escribió en su blog: Zion era la ciudad de David y subsecuentemente la capital de Salomón y los reyes de Judah que lo sucedieron, ubicada en las alturas montañosas de Qa’wat Siyan en las cercanías de Jerusalem, las Alturas de Rijal Alma, al sur de las elevaciones que rodean la ciudad actual de Abha. Jerusalem estaba situada adyacente a este Zion en dirección norte” Referencia: http://kamalsalibi. blogspot.com/2010/07/sundial-experiments-in-abha-saudi.html

martes, 11 de septiembre de 2018

El monoteismo surgió en Arabia

Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tie­rras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristia­nismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos des­criptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habi­taron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes.
Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristia­nos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel
Al mismo tiempo, ciertos investigadores, en particular el académico libanés Kamal Salibi, encontraron similitudes curiosas entre los nom­bres de los lugares bíblicos de la época salomónica y la nomenclatura geográfica de Arabia suroccidental y central.
Las páginas que siguen exponen sintética y parcialmente algunas de las ideas expuestas por Salibi, recientemente fallecido, en sus múltiples publicaciones y que últi­mamente ha difundido en su blog en Internet.
La región sudoccidental y central de Arabia, que incluye Al Hejaz, el Asir y el Nejd, está vertebrada hacia el oeste por la imponente escarpa montañosa de As-Surat. Estos territorios se extienden a lo largo del bor­de occidental de Arabia, entre Yemen y Tabuk. Allí se ubicaría, según Salibi, el país natal de los patriarcas bíblicos.
La hipótesis se basa en las repetidas inconsistencias de los diversos libros religiosos judíos y cristianos cuando se refieren a los paisajes geográficos recorridos por los profetas y a la falta de evidencias arqueológicas en Pa­lestina, Siria, Iraq y Egipto que pudieran confirmarlos.

Salibi y otros autores llegaron a la conclusión polémica de que la tierra bíblica de Abraham, David y Salomón era Arabia, y arribaron a esta hi­pótesis con diferentes métodos de análisis e investigación. Del mismo modo consideraron que la antigua ciudad de Jerusalén, la que se mencio­na en los libros, también habría estado ubicada en la península arábiga.
Jerusalén es un nombre judeo-cristiano que se refiere a una urbe que ha jugado un rol protagónico en la historia religiosa de los pueblos del Oriente Cercano. Según algunos autores quiere decir casa de la paz (jeru salem) o casa de salem (dios del sol poniente en las religiones semíticas). Otra interpretación menos ortodoxa sostiene que esta toponimia puede provenir de Yeru Shulaym, palabra compuesta que denomina dos antiguos lugares de Arabia (el Yeru y el Suleyman).31 Todas estas etimologías posibles introducen incertidumbres acerca del origen y localización de la ciudad sagrada de las religiones monoteistas.
De acuerdo a Salibi, la toponimia de la Biblia hebrea alude a sitios identificables con topónimos en Arabia pero que, en tiempos posterio­res, habrían de ser reinterpretados como situados en Palestina, donde siglos más tarde se establecería el reino Hasmoneo fundado por Si­món Maccabaeus (último de los macabeos) en el segundo siglo a.e.c.
Una proposición central de la teoría es que el rasgo geográfico cono­cido como Jordan, que generalmente se toma como el río Jordán, en realidad se referiría a la impresionante escarpa de Arabia Occidental, las montañas As Surat o Sarawat. El área de Israel antiguo se identificaría con los territorios a ambos lados de la sección sur de la escarpa, o sea el sur del Hejaz y el Asir, de Taif a la frontera con Yemen en los alrededores de las actuales ciudades de Abha y Khamis Mushayt.
Salibi acepta que Palestina estaba habitada por hebreo-parlantes, o que hablaban un lenguaje parecido al hebreo, desde tiempos muy tempra­nos, pero considera que estos pueblos no eran los mismos que los que llegaron a esa zona a mediados del primer milenio a.e.c..
Nota:  K.Salibi escribió en su blog: Zion era la ciudad de David y subsecuentemente la capital de Salomón y los reyes de Judah que lo sucedieron, ubicada en las alturas montañosas de Qa’wat Siyan en las cercanías de Jerusalem, las Alturas de Rijal Alma, al sur de las elevaciones que rodean la ciudad actual de Abha. Jerusalem estaba situada adyacente a este Zion en dirección norte” Referencia: http://kamalsalibi. blogspot.com/2010/07/sundial-experiments-in-abha-saudi.html

miércoles, 27 de diciembre de 2017



El Reino de David y Salomón estaba en el Sur de Arabia  

El Reino de David y Salomón no estaba situado en el territorio actual de Palestina o Israel tal como se afirma generalmente sino en el Sur de Arabia.
Allí se encuentran los antiguos países árabes del Hejaz, el Nejd y hacia el Sur el Asir que linda con las tierras de Yemen. De acuerdo al investigador libanés Kamal Salibi es precisamente en el rincón sudoriental del Asir y en las comarcas vecinas del Hejaz y del Nejd que sucedieron los hechos relatados en los libros de las religiones judeo-cristianas sobre la antigua historia del pueblo israelita. 

El Hejaz, tierra de profetas
Al Hejaz o simplemente Hejaz es el territorio más tradicional de la península arábica.
Allí tuvieron lugar los acontecimientos que dieron lugar a la aparición y desarrollo del Islam. En Al Hejaz predicó Mahoma, en el Hejaz están La Meca y Medina, a esa región concurren todos los años millones de musulmanes para cumplir su peregrinación a los sitios sagrados.
Al Hejaz69, que quiere decir “la barrera” en árabe, está ubicada a lo largo de una imponente escarpa que acompaña, a una cierta distancia, la estrecha llanura litoral de Arabia sobre el Mar Rojo, conocida como Tihama.                           
Al pie de la escarpa se encuentra La Meca, capital religiosa del Islam. A pocas decenas de kilómetros  hacia el oeste, está Jedda que es la ciudad con mayor población de Arabia Occidental (aproximadamente 5 millones de habitantes en la actualidad) y el principal puerto del país sobre el Mar Rojo. En Jedda y La Meca el verano es muy caliente con temperaturas elevadas que pueden rondar los 45 grados centígrados al mediodía. Próxima a La Meca, pero en la parte elevada de la escarpa montañosa, a 1880 metros de altitud, se encuentra la ciudad de Ta’if que debido a su clima más benigno  es utilizada como capital de verano. por las autoridades sauditas.
Al sur del Hejaz, a unos 200 kilómetros de Taif, comienza el Asir, un país con mucha historia, aunque poco conocido.
Asir quiere decir “difícil” en árabe. El nombre está rel
acionado con su geografía quebrada y sus dificultosas comunicaciones terrestres. Se trata de una región de relieves escarpados, con montañas y laderas muy empinadas, sembrada de antiguas terrazas de cultivos abandonadas y numerosas y elevadas torres de piedra.
 El Asir tiene un pasado de gran riqueza y profundidad histórica. A diferencia de Al Hejaz, muy conocido por ser la tierra natal de Mahoma y el lugar del surgimiento del Islam, la historia del Asir permanece relegada a un segundo plano.
Al este del Hejaz y del Asir está el territorio del Nejd, situado en una extensa región árida y poco poblada. Históricamente sus habitantes se concentraron en unos pocos oasis relacionados con la presencia de manantiales o acuíferos cercanos a la superficie. En uno de estos oasis se desarrolló la ciudad de Riyad, que es hoy la capital política del Reino de Arabia Saudita. 

El monoteismo surgió en Arabia
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes. Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes. Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel.
Al mismo tiempo, ciertos investigadores, en particular el académico libanés Kamal Salibi[1], encontraron similitudes curiosas entre los nombres de los lugares bíblicos de la época salomónica y la nomenclatura geográfica de Arabia suroccidental y central.
Las páginas que siguen exponen sintética y parcialmente algunas de las ideas expuestas por Salibi en sus múltiples publicaciones y que últimamente ha difundido en su blog en Internet.70
La región sudoccidental y central de Arabia, que incluye Al Hejaz, el Asir y el Nejd, está vertebrada hacia el oeste por la imponente escarpa montañosa de As-Surat. Estos territorios se extienden a lo largo del borde occidental de Arabia, entre Yemen y Tabuk. Allí se ubicaría, según Salibi, el país natal de los patriarcas bíblicos.
La hipótesis se basa en las repetidas inconsistencias de los diversos libros religiosos judíos y cristianos cuando se refieren a los paisajes geográficos recorridos por los profetas y a la falta de evidencias arqueológicas en Palestina, Siria, Iraq y Egipto que pudieran confirmarlos.
Salibi y otros autores llegaron a la conclusión polémica de que la tierra bíblica de Abraham, David y Salomón era Arabia, y arribaron a esta hipótesis con diferentes métodos de análisis e investigación.  Del mismo  modo consideraron que la antigua ciudad de Jerusalén, la que se menciona en los libros, también habría estado ubicada en la península arábiga.
Jerusalén es un nombre judeo-cristiano que se refiere a una urbe que ha jugado un rol protagónico en la historia religiosa de los pueblos del Oriente Cercano. Según algunos autores quiere decir casa de la paz (jeru salem) o casa de salem (dios del sol poniente en las religiones semíticas). [2],71    




[1]  K.Salibi escribió en su blog: Zion era la ciudad de David y subsecuentemente la capital de Salomón y los reyes de Judah que lo sucedieron, ubicada en las alturas montañosas de Qa’wat Siyan en las cercanías de Jerusalem, las Alturas de Rijal Alma, al sur de las elevaciones que rodean la ciudad actual de Abha. Jerusalem estaba situada adyacente a este Zion en dirección norte” Referencia: 

[2]  Probablemente emparentada con el lenguaje edomita del noroeste de la península arábiga.

jueves, 30 de noviembre de 2017

El Hejaz, tierra de profetas
Al Hejaz o simplemente Hejaz es el territorio más tradicional de la península arábica.

Allí tuvieron lugar los acontecimientos que dieron lugar a la aparición y desarrollo del Islam. En Al Hejaz predicó Mahoma, en el Hejaz están La Meca y Medina, a esa región concurren todos los años millones de musulmanes para cumplir su peregrinación a los sitios sagrados.
Al Hejaz69, que quiere decir “la barrera” en árabe, está ubicada a lo largo de una imponente escarpa que acompaña, a una cierta distancia, la estrecha llanura litoral de Arabia sobre el Mar Rojo, conocida como Tihama.
Al pie de la escarpa se encuentra La Meca, capital religiosa del Islam. A pocas decenas de kilómetros  hacia el oeste, está Jedda que es la ciudad con mayor población de Arabia Occidental (aproximadamente 5 millones de habitantes en la actualidad) y el principal puerto del país sobre el Mar Rojo. En Jedda y La Meca el verano es muy caliente con temperaturas elevadas que pueden rondar los 45 grados centígrados al mediodía. Próxima a La Meca, pero en la parte elevada de la escarpa montañosa, a 1880 metros de altitud, se encuentra la ciudad de Ta’if que debido a su clima más benigno  es utilizada como capital de verano. por las autoridades sauditas.
Al sur del Hejaz, a unos 200 kilómetros de Taif, comienza el Asir, un país con mucha historia, aunque poco conocido.
Asir quiere decir “difícil” en árabe. El nombre está relacionado con su geografía quebrada y sus dificultosas comunicaciones terrestres. Se trata de una región de relieves escarpados, con montañas y laderas muy empinadas, sembrada de antiguas terrazas de cultivos abandonadas y numerosas y elevadas torres de piedra.
 El Asir tiene un pasado de gran riqueza y profundidad histórica. A diferencia de Al Hejaz, muy conocido por ser la tierra natal de Mahoma y el lugar del surgimiento del Islam, la historia del Asir permanece relegada a un segundo plano.
Al este del Hejaz y del Asir está el territorio del Nejd, situado en una extensa región árida y poco poblada. Históricamente sus habitantes se concentraron en unos pocos oasis relacionados con la presencia de manantiales o acuíferos cercanos a la superficie. En uno de estos oasis se desarrolló la ciudad de Riyad, que es hoy la capital política del Reino de Arabia Saudita. 
El monoteismo surgiò en Arabia
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes. Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel
Hay indicios que permiten deducir que fue precisamente en las tierras del corazón de Arabia, Al Hejaz, el Asir y el vecino Nejd, que se iniciaron las principales religiones monoteístas del mundo. Ciertos datos documentales y toponímicos llevan a pensar que fue en estos países que tuvieron su origen las antiquísimas corrientes religiosas hebreo-israelitas y sus derivados históricos, el judaismo, el cristianismo, el Islam y la antigua religión de Etiopía.
La creencia generalmente aceptada sostiene que los eventos descriptos en los relatos bíblicos ocurrieron en las tierras del Cercano Oriente, en el país denominado Palestina o Israel. Del mismo modo se suele aceptar que la primitiva ciudad de Jerusalén, donde habitaron los reyes David y Salomón, cuya edad sería superior a 3,000 años, es la misma población que fue reconocida como tal durante la época romana, en tiempos posteriores y hasta el día de hoy.
Sobre este tema últimamente han aparecido opiniones discordes. Desde fines del siglo XX algunos autores notaron contradicciones entre los sitios mencionados en los libros sagrados judíos y cristianos y la toponimia contemporánea de Palestina e Israel.
Al mismo tiempo, ciertos investigadores, en particular el académico libanés Kamal Salibi[1], encontraron similitudes curiosas entre los nombres de los lugares bíblicos de la época salomónica y la nomenclatura geográfica de Arabia suroccidental y central.
De "Crónicas de la Peripecia Humana", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones




[1]  K.Salibi escribió en su blog: Zion era la ciudad de David y subsecuentemente la capital de Salomón y los reyes de Judah que lo sucedieron, ubicada en las alturas montañosas de Qa’wat Siyan en las cercanías de Jerusalem, las Alturas de Rijal Alma, al sur de las elevaciones que rodean la ciudad actual de Abha. Jerusalem estaba situada adyacente a este Zion en dirección norte” Referencia:  http://kamalsalibi.blogspot.com/2010/07/sundial-experiments-in-abha-saudi.html

lunes, 9 de octubre de 2017

La Biblia vino de Arabia

Del primer capítulo del libro "La Biblia vino de Arabia" de Kamal Salibi
Donde el autor explica por qué y cómo desarrolló su teoría


"El presente estudio debe sus orígenes al puro azar: se me había presentado una copia de un diccionario geográfico de Arabia Saudita, publicado en Riyadh en 1977, y estaba examinándolo para nombres de lugares de origen no árabe en Arabia occidental, cuando poco a poco me di cuenta de que no sólo buscaba nombres de lugar en Arabia occidental, sino también los del Antiguo Testamento bíblico, o lo que prefiero llamar la Biblia hebrea.
Al principio, pensé que debía estar equivocado.
 Estaba convencido de que me había tropezado con un notable conjunto de coincidencias.Casi todos los nombres bíblicos de lugares que podría pensar pude encontrarlos en un área de aproximadamente 600 kilómetros de largo y 200 kilómetros de ancho, que comprende lo que hoy son Asir (árabe ' Asir) y la parte sur del Hijaz (al-Higaz).
Todas las coordenadas de los lugares involucrados, tal como se describe en la Biblia hebrea, también fueron rastreables allí - un hecho de primera importancia, ya que estas coordenadas nunca se han identificado efectivamente en los países que se cree fueron las tierras de la Biblia.
Además, no pude encontrar tal concentración de nombres de lugares bíblicos, usualmente en su forma hebrea original, en ninguna otra parte del Cercano Oriente.
Me vi obligado a considerar la impresionante posibilidad de que el judaísmo no se hubiera originado en Palestina, sino en la Arabia occidental, y que la historia de los antiguos israelitas, tal como se narra en la Biblia hebrea, se desarrollara allí y en ningún otro lugar.
Por supuesto, asumiendo que mi suposición es correcta, esto no significa que ningún judío haya vivido en Palestina en tiempos bíblicos o en otros países fuera de Arabia Occidental.
Lo que sí significa es que la Biblia hebrea es principalmente un registro de la experiencia histórica judía en Arabia Occidental.
Desafortunadamente, cómo el judaísmo llegó a establecerse desde tiempos tempranos en Palestina, no es posible decirlo, ya que no existen registros que puedan proporcionar una explicación. Sin embargo, uno puede hacer una conjetura educada.
Entre las religiones conocidas del antiguo Cercano Oriente, el judaísmo está en una categoría por sí mismo; ningún intento de explicar sus orígenes en términos de las religiones de la antigua Mesopotamia, Siria o Egipto ha tenido hasta ahora un verdadero éxito, excepto en el nivel de los préstamos míticos.
Un ejemplo de ello es la historia del Diluvio, que también puede encontrarse en la antigua Epopía mesopotámica de Gilgamesh, por no mencionar otros mitos folclóricos antiguos, uno de ellos chino. Sin embargo, incluso en tales casos, uno no puede realmente decir dónde se originaron tales mitos, y quién prestó que elemento y de quien fue obtenido.
Sin embargo, como veremos más adelante en el capítulo 12, es razonable suponer que los orígenes verdaderos del judaísmo pueden ser buscados en una tendencia hacia el monoteísmo en el Asir antiguo, donde un número de dioses de montaña, tales como Yahweh, El Sabaoth, El Shalom , El Shaddai, El Elyon y otros, llegaron a ser identificados entre sí -como no lo sabemos- y eventualmente reconocidos como una deidad suprema, tal vez en conexión con la amalgama de algunas tribus locales.
Adoptado por un pueblo local llamado "los israelitas", este rudimentario monoteísmo árabe occidental se convirtió en una religión altamente reflexiva con escrituras preestablecidas, que incluía una sofisticada noción de divinidad y un contenido social y ético excepcionalmente refinado. A pesar de todo, tal religión debía haber sido eminentemente capaz de atraer a conversos fuera de la vecindad de su origen, dondequiera que existiera cierto nivel de reflexión y sensibilidad moral. El hecho de que sea una religión con un libro, desarrollado por un pueblo alfabetizado, debe haber facilitado su propagación. "(Continúa)

sábado, 7 de octubre de 2017


 Salibi tenía razón, la antigua Israel estaba en el Sur de Arabia (Asir)

en abril de 2005 recibió un correo del Dr. Bernard Leeman declarando lo siguiente:
"Acabo de publicar "Queen of Sheba and Biblical Scholarship" (AWP, Nueva Jersey), que concluye que la hipótesis de Kamal Salibi es correcta -que el antiguo Israel y Judá hasta 722 y 586 AC eran realmente en Arabia occidental. La obra de Chaim Rabin (1951) (que Salibi no consultó) sobre el antiguo árabe occidental concluye que hay demasiados dialectos hebreos en el sudoeste del sur de Arabia como coincidencia (en el samearea que Salibi localiza el Antiguo Testamento). También los referencecs del mapa, el código legal antiguo y otros artículos en el ciclo de Sheba-Melelik del Etiopic (Ge'ez) Kebra Nagast apoyan Salibi. Roger Schneider descubre las inscripciones de Sabaean cerca de Mekele en Etiopía no sólo confirma la presencia allí de los hebreos hacia 800 AEC, sino también la narrativa del Kebra Nagast. Hay mucha más evidencia, y Sálibi debe tomarse muy en serio, aunque signifique una mayor evaluación de basada en la fe.

Ref. Khalid on 

lunes, 10 de abril de 2017

reproducido de http://www.haaretz.com/israel-news/the-makings-of-history-myths-and-facts-1.384829

Los mitos de la historia bíblica

por Tom Segev


Kamal Salibi fue el principal historiador del Líbano. Describió a la sociedad libanesa como un mosaico de mitos, y escrutó críticamente cada mito. Muchos elogiaron no sólo sus poderes analíticos, sino también su valor.
Salibi nació en 1929 a una familia ortodoxa griega que más tarde se unió a la Iglesia Anglicana. Estudió y dio clases en la Universidad Americana de Beirut. Completó su doctorado en Londres, bajo el destacado experto en Estudios del Cercano Oriente, Bernard Lewis. En 1982, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel invadían Beirut, Salibi estaba trabajando en las pruebas de galera de un libro titulado "La Biblia vino de Arabia".

Al parecer, todo comenzó cuando Salibi examinó la descripción de un diccionario geográfico de la Península Arábiga y notó que los asentamientos locales tenían nombres que se parecían a nombres de lugares bíblicos. Después de la investigación lingüística, arqueológica y geográfica, incluyendo estudios de campo, Salibi concluyó que la Tierra bíblica de Israel está ubicada en la parte sur de la Península Arábiga - y no al sur del Líbano, como la gente cree ahora. Tampoco es el antiguo Líbano el mismo lugar que el Líbano moderno; También, estaba en el sur de la Península Arábiga, al igual que el Reino de David y Jerusalén. El río bíblico de Jordania no es realmente un río, sino una cuesta de la montaña situada en el cinturón de Asir de la Arabia Saudita, Salibi concluyó.
El libro de Salibi fue publicado originalmente en Alemania, y en 1985 fue distribuido por un prestigioso editor de Londres, Jonathan Cape. Naturalmente, la teoría provocó una serie de titulares de los medios de comunicación, y varias revistas científicas publicaron artículos académicos refutándolo. Ahora, la teoría se discute principalmente en línea.
Salibi no repudió los relatos bíblicos; En su lugar, sostuvo que las lecturas convencionales de los mismos estaban fundadas en una cadena de errores. Creía que los hebreos provenían de la Península Arábiga. Emigraron a lo que ahora se conoce como Eretz Israel, y establecieron el reino Hasmonean aquí. Cuando salieron de Arabia, tomaron sus leyendas con ellos, escritas en hebreo. En su nueva tierra, los inmigrantes dejaron de usar el hebreo y tomaron el arameo. El interruptor de idioma distorsionó sus historias, creando una versión equivocada que sostenía que los acontecimientos habían ocurrido en la tierra ahora conocida como Eretz Israel.
Pocos campos de estudio son más políticos que la arqueología de la Tierra de Israel. A partir del siglo XIX, arqueólogos cristianos de Europa y Estados Unidos vinieron aquí para encontrar evidencia de historias bíblicas. Y como el Sionismo moderno se apoderó, también hizo esfuerzos para autenticar el Antiguo Testamento. Naturalmente, los arqueólogos árabes trataron de hacer lo contrario. El intento del historiador libanés de retirar al pueblo de Israel de la Tierra de Israel no es esencialmente diferente de los esfuerzos del Estado de Israel para desenterrar pergaminos, fragmentos de arcilla o inscripciones de piedra para probar que el pueblo judío es originario de Eretz Israel .
Esta competencia representa una parte integral del conflicto árabe-israelí. Por esta razón, parece que los puestos de trabajo de los arqueólogos están garantizados por el momento, aunque después de décadas de búsqueda, no se ha verificado una sola historia bíblica - no Génesis, no la historia de Abraham o Moisés, no el Éxodo de Egipto , No las historias del rey David.
Salibi hizo hincapié en que su propia teoría merece consideración mientras no se encuentre ninguna prueba contradictoria, especialmente porque hay contradicciones en la Biblia misma, y ​​los arqueólogos israelíes tienen una costumbre de discutir sobre dónde se ubican los lugares bíblicos. En esta nota, Salibi ridiculizó la lectura convencional de la inscripción de Mesha.
Mesha era un rey Moabita, y el monumento que él construyó para conmemorar su victoria sobre el Reino de Israel fue encontrado en 1868, al este del Mar Muerto. Esto fue interpretado como la verificación de una de las historias de la Biblia. La inscripción es incompleta, y su lenguaje requiere interpretación y suplementos. Por ejemplo, las palabras "al sur de Rabin", fueron convencionalmente tomadas para significar "muchos días". Salibi disputó esta interpretación, argumentando que la palabra en cuestión, yemen, significaba hacia el sur, y que la palabra rabin se refería a un pueblo no muy lejos de La Meca, donde creía que se encontraba el Moab bíblico. Bajo esta interpretación, Mesha huyó de la aldea árabe y luego estableció un nuevo reino.
Salibi falleció recientemente. Su sitio web sugiere que tenía muchos admiradores.
Leer más: http://www.haaretz.com/israel-news/the-makings-of-history-myths-and-facts-1.384829