La lucha de los apaches contra dos ejércitos
Danilo Antón
Goyahkla (conocido como Gerónimo), el último líder apache
La vida de Goyahkla transcurrió sufriendo las luchas, derrotas y tragedias de la nación apache. Cuando tenía 19 años las tropas mexicanas mataron a su madre, su esposa y tres hijos. El jefe apache habría de comentar tiempo después: “Mi vida perdió todo propósito”.
Bajo la jefatura de Cochise primero y de Victorio y Nana después, los apaches resistieron las invasiones estadounidense y mexicana. La agresión continuó y a pesar de la lucha fervorosa gradualmente fueron desplazados de sus territorios hacia zonas más áridas y menos productivas.
Al ser derrotados y muertos Victorio y Nana, el liderazgo fue asumido por Goyahkla y Juh. En ese momento, y para evitar mayores sacrificios a su gente, entraron en tratativas con el gobierno de los EEUU.
Los representantes del gobierno estadounidense les ofrecieron una extensión de tierra a cambio que depusieran las armas. El lugar, llamado San Carlos, era árido y totalmente inadecuado.
Daklugie, hijo de Juh lo describió en forma ilustrativa.
“El Creador no hizo San Carlos. Es un lugar más viejo que El- Simplemente lo dejó como una muestra de cómo se hacían las cosas antes que El apareciera. Tome piedras y cenizas y espinas, y arroje algunos escorpiones y serpientes de cascabel, ponga todo eso arriba de piedras calentadas al rojo, agréguele el ejército de Estados Unidos persiguiendo a los apaches y así tendrá a San Carlos.”
Los apaches rechazaron el ofrecimiento y continuaron la lucha. Se replegaron a las sierras para continuar la resistencia.
Seis años después de la caída de Victorio, en 1886, murió Juh y Gerónimo quedó como único jefe acompañado por un puñado de hombres, mujeres y niños en el agreste de la montaña. En ese momento de su vida Gerónimo tenía 56 años.
El último bastión apache se enfrentaba con dos poderosos ejércitos a ambos lados de la frontera. Eran sólo diecisiete guerreros con sus familias. Estaban rodeados por cinco mil soldados y miles de milicianos civiles del lado de los Estados Unidos y tres mil soldados mexicanos en el sector de México.
.A pesar de la situación desigual los apaches continuaron la lucha. Daklugie lo comentó de esta manera:
“En aquél tiempo Gerónimo tenía también a Lozen, conocida como la Mujer Guerrera, Gerónimo se veía debilitado, también por la presencia de mujeres y niños que debían ser defendidos y alimentados. Nadie nunca capturó a Gerónimo. Yo lo sé. Yo estaba con él. De todas maneras ¿Quién puede capturar al viento?”
Algún tiempo después el ejército norteamericano secuestró y trasladó a las mujeres y niños dejando a los hombres solos en la lucha.
Pocos meses más tarde, agotados y desalentados por la ausencia de sus familias, Gerónimo y los guerreros apaches que lo acompañaban se rindieron al General Nelson Miles del ejército de los EEUU con la promesa de que el jefe apache sería liberado en dos años y se le permitiría vivir en paz en su reserva.
Otra vez se incumplieron las promesas. Gerónimo fue mantenido en prisión por veintitrés años. Murió en 1909 todavía cautivo. El resto de los apaches, unos pocos cientos fueron enviados a Oklahoma y Nuevo México.
De: "Crónicas de la Peripecia Humana", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.
Donde se revela la verdad detrás de los fraudes y dogmatismos científicos y antropológicos impuestos por las oligarquías académicas y políticas.
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miércoles, 19 de julio de 2017
jueves, 7 de julio de 2016
Declaración del pueblo mapuche que no se rinde frente a la colonización (ahora chilena, antes española e inca) que todavía sigue impidiendo su libertad y soberanía:
"Nuestro pueblo ha existido por cientos de años...el primer embate extranjero lo tuvimos de parte de los Incas quienes no pudieron extender el tawantisuyo mas alla del rio Copiapo...los mapuches no tributamos a una cabeza principal como ellos pretendian...luego vinieron los españoles quienes arrasaron con las grandes cicvilizaciones de America pero no pudieron con nuestro pueblo...despues de 100 años de lucha tuvieron que "pactar" con los mapuches (unico caso visto en el proceso de conquista) los Parlamentos eran quebrantados por los propios españoles, pero la corona española respetó nuestro territorio, y reconocía al pueblo mapuche como una nación independiente...luego vino la guerra de los hijos de los invasores (criollos) contra los españoles, en su afán de tener mayor autonomía para tener el poder...una guerra entre burgueses...vencieron...y 30 años después se lanzan en la usurpación de nuestro territorio hasta ese independiente, en ambos lados de la cordillera de los Andes nuestro pueblo volvió a levantar sus lanzas pero nos derrotaron...nos quitaron mas de 10 millones de hectáreas las que fueron regaladas a los colonos alemanes, italianos, a los propios soldados que participaron de la carnicería y quienes hicieron una fortuna increíble y quienes hoy tiene las mayores fortunas de este país.., nos obligaron a cambiar nuestros nombres, a no hablar nuestro idioma, a cantar sus himnos, nos impusieron su idioma, su nacionalidad...vino la pobreza, el hacinamiento, la discriminación, la burla, la humillación, el hambre...pero nuestra mapu nos alentaba a continuar y seguir en pie...cuando comenzábamos a levantarnos vino la dictadura militar...300 mapuches muertos y desaparecidos...nuestras tierras de nuevo arrebatadas...seguimos e pie...llego la democracia...pero nuestro pueblo siguió siendo discriminado,, siguió pobre...ahora nos matan por terroristas, nos encarcelan y nos siguen humillando...PERO NO IMPORTA...TENEMOS LA FORTALEZA QUE NOS DA NUESTRA ÑUKE MAPU, LA FORTALEZA DE NUESTROS WEICHAFES EN NUESTRA SANGRE Y COMO SIEMPRE SEGUIREMOS EN PIE, SEGUIREMOS PELEANDO...Y AUNQUE LES DUELA...SEGUIREMOS VIVOS!!!!!!AMULEPE TAIÑ WEICHAN!!!!!"
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viernes, 19 de febrero de 2016
Los Chanáes, pueblos canoeros del Sur de América
D.Antón
Los chanáes eran pueblos de pescadores y cazadores de mamíferos y otros animales
acuáticos y marginalmente agricultores. Se desplazaban en canoas hechas a
partir de troncos de árboles ahuecados y vivían en aldeas protegidas por
empalizadas en zonas no inundables del delta o la llanura aluvial del Paraná.
Tenían cultivos, donde plantaban maíz, porotos, zapallos, mandioca y otras
plantas subtropicales.
Los timbúes
Los chana- timbúes de acuerdo a Schmidl
Eran
naciones de carácter pacífico, que fueron rápidamente controladas por los
invasores, quienes procuraron organizar encomiendas o reducciones para una
mejor explotación de su trabajo. Las encomiendas fracasaron debido a las
mortandades y fugas, mientras que las reducciones, que perduraron algún tiempo,
también se fueron extinguiendo gradualmente por razones análogas.
Algunas
reducciones continuaron por un período mayor, como es el caso de Santo Domingo
de Soriano, que fuera constituída en la banda occidental del Uruguay durante el
siglo XVII, con chanáes traidos desde el Paraná, . En las décadas siguientes
las familias de Santo Domingo fueran trasladadas a la isla del Vizcaíno en la
margen oriental del Uruguay, y finalmente, ya en el siglo XVII, fue situada en
la ubicación actual, al sur de la desembocadura del río Negro.
Desde el
punto de vista étnico, los chanáes del Paraná estaban emparentados con otros pueblos
chanáes (también llamados arawak), localizados en el Paraguay medio (chaná-
guanáes), en el pie de monte andino de la actual provincia boliviana de Santa
Cruz (chanés), en el Chaco boreal (mojos y baures), en la Chapada dos Parecís
(parecís) y en otras zonas del continente.
Los timbúes
Los
timbúes eran una de las naciones chaná más numerosas del valle inferior del
Paraná. Su población era del orden de 15,000 individuos, tal vez más.
Habitaban
en ambas márgenes y en las islas del delta (que compartían con otros grupos:
guaraníes y charrúas).
Debido a
las características dominantemente acuáticas de la región deltaica y zonas
aledañas, su actividad principal era la pesca y la caza de mamíferos y aves
acuáticas.
Navegaban
los canales entre las islas con canoas construidas a partir de troncos de
árboles. Según Schmidl había por lo menos unas cuatrocientas canoas, que eran
propulsadas por unos 16 remeros cada una (lo cual equivale a más de 6,000
remeros en total)
Los suelos del delta y llanuras aluviales paranaenses son frecuentemente arenosos y por tanto no es posible desarrollar actividades agrícolas significativas. Por esa razón, los invasores encontraron pueblos que no practicaban el cultivo de la tierra en forma aparente.
Los suelos del delta y llanuras aluviales paranaenses son frecuentemente arenosos y por tanto no es posible desarrollar actividades agrícolas significativas. Por esa razón, los invasores encontraron pueblos que no practicaban el cultivo de la tierra en forma aparente.
Esto se
aplica a otros pueblos que habitaban la misma región, como los charrúas y
querandíes, y en menor grado a los guaraníes.
De todos
modos, los hallazgos arqueológicos recientes permitieron desenterrar una
industria alfarera que incluye abundantes platos grandes que indicarían «la
existencia de una economía basada en el cultivo de la mandioca».
Los chana- timbúes de acuerdo a Schmidl
Schmidl
relata en forma ilustrativa la partida del grupo expedicionario desde Buenos
Aires, su viaje de más de 400 kms (84 leguas) aguas arriba por el río, así como
los principales rasgos de la nación chaná-timbú paranaense y la recepción que
le ofrecieron los timbúes al llegar:
«Nuestro
capitán Juan Ayolas mandó convocar los cuatrocientos hombres de la tropa y los
embarcó en los buques, y viajó aguas arriba por el río Paraná. También viajó
con nosotros nuestro supremo capitán general don Pedro Mendoza; y estuvimos en
viaje durante dos meses, pues hay ochenta y cuatro, leguas desde donde habíamos
dejado los cuatro buques hasta el lugar donde habitan los Timbús. Estos llevan
en ambos lados de la nariz una estrellita, hecha de una piedra blanca y azul, y
son gente de cuerpo grande y fornido.... La fuerza de los indios es mucha, como
sabréis por mí más adelante, y no comen otra cosa que carne y pescado: en toda
su vida no han comido otra comida. Se calcula que esta nación tiene como quince
mil hombres, más bien más que menos; tienen canoas, iguales a esas que allá en
Alemania se llaman barquitos, y usan los pescadores. Estas canoas se hacen con
un árbol y tienen un ancho de tres pies en el fondo y un largo de ochenta pies.
Pueden viajar en ellas cualquiera sea el tiempo hasta diez y seis hombres y
todos deben remar; tienen remos como los que usan los pescadores en Alemania,
salvo que no son reforzados con hierro en la punta de abajo.
Cuando
llegamos con nuestros buques a cuatro leguas de su pueblo, nos divisaron y
vinieron a nuestro encuentro como en cuatrocientas canoas, y en cada una había
diez y seis hombres, y se nos acercaron pacíficamente. Nuestro capitán regaló
entonces al indio principal de los Timbús, que se llamaba Cheraguazú, una
camisa y un birrete rojo, un hacha y otras cosas más de rescate. El tal
Cheraguazú nos condujo a su pueblo, y nos dieron carne y pescado hasta
hartarnos; si este viaje hubiera durado diez días más, todos nos hubiéramos
muerto de hambre. Así y todo murieron, durante ese viaje, cincuenta de los
cuatrocientos hombres».
Los
beguás
Los
beguás o mbeguás eran probablemente pueblos chanás que habitaban las islas y
orillas del Paraná inferior, aguas abajo delos timbúes, extendiéndose hacia el
estuario platense e incluso hasta la costa atlántica.
La
presencia de beguás ha sido constatada en la zona de
Hay una
descripción de Roger Barlow, expedicionario con Gaboto, de 1528, que señalaba
que «sobre la costa de Santa Lucía y hasta San Salvador hay ciertas
generaciones de indios llamados biguais y charnais que viven de la caza y de la
pesca y no se comen unos a otros.»30
Dos años
después (1530) se conservan declaraciones de Juan de Valdivieso, de la armada
de Sebastián Gaboto en donde se señala que se encontraron «dos canoas de indios
de la nación de los beguales e vinieron a bordo de dicha nave capitana» y al
preguntarle un intérprete de dicha nación de donde venían indicaron el Cabo
Santa María (probablemente Punta del Este actual). 31
De
acuerdo a esta información, los beguás se trasladaban habitualmente por vía
marítima de un punto a otro de sus dominios tradicionales. Es probable que
otros pueblos procediesen de la misma forma, y aunque no existen suficientes
datos para asegurarlo es razonable imaginar que este tipo de transporte y
comunicación sería habitual.
Los
corondás
Los
corondás eran una nación localizada unos veinte kilómetros aguas arriba del
país timbú, en las cercanías de la laguna del mismo nombre, unos pocos
kilómetros aguas arriba de la desembocadura del río Carcarañá . De acuerdo a
las descripciones, eran muy semejantes a los timbú, tnato desde punto de vista
de sus costumbres como de su lengua. La descripción de Schmidl es bastante
elocuente.
«Zarpamos de ese puerto,
que se llama Buena Esperanza, con ocho bergantines, y después de un día de
navegación, o sea cuatro leguas de camino, llegamos a una nación que se llama
Corondá; también viven de pescado y carne y son aproximadamente doce mil
hombres adultos, de los que pueden guerrear, y en todo son iguales a los
Timbús. También tienen dos estrellitas a ambos lados de la nariz; también son
personas garbosas y las mujeres feas, con arañazos azulados en la cara, tanto
jóvenes como viejas y tapan las vergüenzas con un trapo de algodón; tienen
estos indios muchos cueros curtidos de nutria y muchísimas canoas. Y ellos
compartieron con nosotros su escasez de carne y pescado y cueros y otras cosas
más; nosotros también del mismo modo les dimos cuentas de vidrio, rosarios,
espejos, peines, cuchillos y otras cosas, y quedamos con ellos durante dos
días. También nos dieron dos indios Carios que tenían cautivos, por su habla y
para que nos enseñara en el camino.»
Los
quiloazas
Los
quiloazas habitaban en la zona fluvial del Paraná pocos kilómetros antes de
llegar a la desembocadura del río Salado sobre la margen oriental del Paraná.
Hablaban una misma lengua que los timbúes y corondás y tenían un género de vida
comparable. Según Schmidl su número era muy grande (del orden de 100,000
habitantes o más).
Su
descripción es ilustrativa.
«De ahí
navegamos hasta llegar a una nación que se llama Quiloazas, que son alrededor
de cuarenta mil hombres de guerra y comen pescado y carne; llevan también dos
estrellitas en la nariz como los dichos Timbús y Corondás; las tres naciones
hablan una misma lengua. Desde los antes nombrados Corondás hasta los Quiloazas
hay treinta leguas de camino y éstos viven en una laguna que tiene unas seis
leguas de largo y unas cuatro de ancho. Con ellos quedamos cuatro días: también
participamos su escasez, haciendo nosotros lo mismo. Estos indios habita en la
orilla izquierda del Paraná.»
7
Los
calchines
Eran los
pueblos chanáes que habitaban en la desembocadura del río Salado sobre la banda
occidental del río Paraná, a la altura de la actual ciudad de Santa Fe.
Por los
datos existentes era una nación con fuerte parentesco con los otros pueblos
chanáes del sur.
Los
mocoretás
Los
mocoretás habitaban en el tramo del río Paraná aguas arriba de la deembocadura
del río Guaquiraro. Al igual que todos los pueblos chanáes mencionados
anteriormente vivían sobre todo dela pesca y la caza de mamíferos y otros
animales acuáticos.
Eran bastante
numerosos y de ellos dió una descripción vívida el cronista Schmidl.
«De allí
navegamos durante diez y seis días sin que encontráramos ni viéramos gente
alguna. En esto vinimos a dar a un pequeño río, que corre hacia el interior del
país, donde encontramos reunida mucha gente que se llaman Mocoretá;. éstos no
tienen para comer otra cosa que pescado y carne, sobre todo pescado. Estos
indios son alrededor de diez y ocho mil guerreros; también tienen muchísimas
canoas. Los Mocoretás nos recibieron muy bien a su manera y nos dieron la carne
y pescado que precisábamos durante los cuatro días que con ellos nos quedamos.
Habitan en la otra orilla del Paraná, o sea en la orilla derecha, y hablan otra
lengua; pero también llevan dos estrellitas en la nariz y son gente de cuerpo
bien formado; las mujeres son feas como las antes mencionadas. Desde los
Quiloazas hasta los Mocoretás hay sesenta y cuatro leguas de camino. Mientras
estábamos con esos Mocoretás, casualmente encontramos en tierra una gran
serpiente, larga como de veinticinco pies, gruesa como un hombre y salpicada de
negro y amarillo, a la que matarnos de un tiro de arcabuz. Cuando los indios la
vieron se maravillaron mucho, pues nunca habían visto una serpiente de tal
tamaño; y esta serpiente hacía mucho mal a los indios, pues cuando se bañaban
estaba ésta en el río y enrollaba su cola alrededor del indio y lo llevaba bajo
el agua y lo comía, sin que la pudieran ver, de modo que los indios no sabían
cómo podía suceder que la serpiente se comiera a los indios. Yo mismo he medido
la tal serpiente a lo largo y a lo ancho, de manera que bien sé lo que digo.
Los Mocoretás tomaron ese animal, lo cortaron a pedazos, que llevaron a sus
casas y se lo comieron asado y cocido».
De
"Las Primeras Naciones del Sur", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.
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sábado, 30 de enero de 2016
Un infierno en la tierra: Maranhão (Brasil) en el siglo XVII
Reivindicando al Padre Antonio Vieira
D.Antón
La dominación portuguesa en Brasil fue uno de los genocidios más sistemáticos y generalizados de la historia de la colonización de América. Millones de nativos fueron esclavizados y puestos a trabajar en plantaciones y minas. y a satisfacer los deseos de los colonos portugueses en todos los órdenes imaginables. Las personas, anteriormente libres y saludables, pasaron a ser simples mercancías utilizables y descartables.
El paraiso en la Tierra que describían Morelli, Gabriel de Foigny, François de Salignac y Jean Jacques Rousseau entre otros se transformó en un verdadero infierno.
El Padre Jesuita Antonio Vieira fue testigo de los atropellos continuo e indiscriminados en Maranhão y en Amazonia oriental (Brasil) y los relata en forma vívida e ilustrativa.
El Antonio Vieira llegó a Maranhão en 1652. Su vida había sido una
lucha constante por la libertad de los esclavos y la tolerancia
racial y religiosa.
Además del idioma portugués, hablaba el tupi de
las Primeras Naciones brasileras, el kimbundu de los esclavos
africanos y varias lenguas amazónicas. En Maranhão encontró uno de
los panoramas más desoladores de explotación e iniquidad de los
esclavos nativos. No vaciló en enfrentarse a los plantadores y
traficantes y recordarles algunos principios de la religión
cristiana que aquellos decían profesar.
¡A que precio diferente
el Diablo compra las almas comparado a lo que ofrecìa por ellas
previamente! No hay mercado en el mundo donde pueda conseguirlas
más barato que aquí en nuestra propia tierra. En los Evangelios,
ofrecía todos los reinos del mundo por un alma; en Marañón, el
diablo no necesita ofrecer ni siquiera un décima parte por todas las
almas. No es necesario ofrecer mundos, ni reinos; no es necesario
ofrecer ciudades, ni pueblos, ni aldeas. Todo lo que tiene que hacer
es ofrecer un par de indios tapuya e inmediatamente es adorado de
rodillas. ¡Que mercado barato! ¡Un indio por un alma! Ese indio
será tu esclavo por los pocos días que sobreviva, pero tu alma sera
esclavizada por la eternidad, mientras exista Dios. Este es el
contrato que el Diablo hace con ustedes. No sólo lo aceptan sino que
le pagan dinero por añadidura.
Cristianos, nobles y gente
de Marañón ¿saben ustedes lo que Dios quiere de ustedes durante la
Cuaresma? Que rompan las cadenas de la injusticia y liberen a
aquellos a quienes tienen cautivos y oprimidos. Estos son los pecados
de Marañón. Esto es lo que Dios me ordenó denunciarles.
Cristianos, Dios me ordenó aclararles estos temas y así lo hago.
Todos ustedes están en pecado mortal; todos ustedes viven en estado
de condena; y todos ustedes iran directamente al Infierno. En verdad,
ya hay muchos allí ahora mismo y ustedes se reunirán con ellos si
no cambian vuestras vidas...
Cualquier hombre que priva
a otro de su libertad y pudiendo restaurársela no lo hace está
condenado. Todos o casi todos están por tanto condenados. Ustedes
pueden decirme que incluso si esto fuera verdad, no lo pensaron o no
sabían y que su buena fe los salvará. Lo niego.
Ellos pensaron y sabían
del mismo modo que lo piensan y lo saben ahora. Y si no lo pensaron o
no lo sabían debieron haberlo pensado y sabido. Algunos están
condenados por su conocimiento, otros por su duda y todavía otros
por su ignorancia."
Algunos años más tarde,
en 1661, Vieira fue expulsado de Brasil y al llegar a Portugal fue
apresado por la Inquisición y acusado de cometer herejías
"igualitarias". Seis años después, ya liberado, reinició
su lucha por los derechos de los esclavos que habría de continuar
hasta su muerte el 18 de julio de 1697.
De "Amerrique, los Huérfanos del Paraiso", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.
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domingo, 24 de enero de 2016
América indígena, culturas y poblaciones saludables desarticuladas y eliminadas inescrupulosamente
La destrucción de las verdaderas Utopías
Cuando
llegó Pero Alvares Cabral y su expedición a América, al territorio
que luego se llamaria Brasil, el 22 de abril de 1500, se produjo el
primer contacto europeo con los pueblos sudamericanos tupi de la
costa atlántica23 . El cronista de dicha expedición,
Pero Vaz de Caminha dejó un relato vivido de sus experiencias en una
carta al rey de Portugal Manoel I en donde le cuenta al monarca las
caracteristicas insólitas de los pueblos recién contactados. En ese
pais vivian mujeres y hombres desnudos, sin verguenza, saludables,
actuando espontáneamente frente a los emperifollados capitanes
portugueses. Llamó la atención de Caminha el hecho de que a pesar
de que estos pueblos no tenian ninguno de los cultivos y animales
europeos eran “...más fuertes y mejor alimentados que nosotros
con todo el trigo y las verduras que comemos...”. Y luego:
“están muy bien cuidados y muy limpios y en esto me hacen
acordar a los pájaros y a los animales silvestres, a los cuales el
aire les da mejor plumaje y piel que a los domesticados. Sus cuerpos
son tan limpios y carnosos y tan hermosos que no podria pedirse más.”
Además de limpios y sanos, por regla general estos pueblos eran
descriptos como muy amistosos y hospitalarios.
Por
su parte, Alberico Vespucci, el conocido geógrafo florentino, en
sus cartas, se admiraba de la libertad e inocencia en que vivían las
sociedades americanas. Señalaba que las sociedades Indias no
conocian la propiedad privada ni el dinero, y que compartian todo en
común. Vivían en una libertad social y moral completa, y sus
comunidades funcionaban armoniosamente sin reyes, religión, templos,
palacios o ídolos .
Señala
Hemmings que el entusiasmo con que se describían las sociedades
americanas, que vivían prósperamente sin reyes ni iglesias, tenía
algo de subversivo. En 1500, Pietro Martire d’Anghiera decía que
entre los nativos americanos: “la tierra pertenece a todos, como
el sol y el agua. Lo mío y lo tuyo, que son las semillas de todos
los males no existen para esta gente. Viven en una edad dorada, y no
rodean sus propiedades con zanjas, paredes o setos. Viven en jardines
abiertos, sin leyes o libros, sin jueces, y naturalmente buscan la
bondad considerando odioso a quien se corrompe a sí mismo
practicando la maldad”.
Magalhaes
de Gandavo nos ofrece la siguiente descripción: “En cada casa
viven juntos en armonía sin disensiones entre ellos. Son tan
amistosos entre sí que lo que pertenece a uno pertenece a todos.
Cuando alguno tiene algo para comer, sin importar cuan poco, todos
sus vecinos lo comparten”.
Los
relatos de las nuevas sociedades comenzaron a circular por Europa. Se
había descubierto un mundo paradisíaco, donde la naturaleza no
había sido avasallada, donde no había reyes, ni esclavitud, ni
pobreza, ni pestes, donde no existía el dinero, donde todos las
mujeres y hombres eran libres e iguales.
Los
primeros cronistas notaron también la vida saludable de las
poblaciones americanas. Abundan las referencias acerca de la
longevidad de los americanos. Según Vespucci, llegaban a 150 años,
Pigafetta, integrante de la expedición de Magallanes, señalaba que
podían vivir de 125 a 140 años. El propio Jean de Léry atribuía a
los Tupinambá de Guanabara una expectativa de vida de 100 a 120
años. Años más tarde el Jesuita Fernao Cardim afirmaba que la
población de Piratininga (Sao Paulo) estaba llena de viejos de más
de 100 años.
De "Amerrique, los Huérfanos del Paraiso", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones
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sábado, 16 de enero de 2016
Genocidio de la nación apache
Gerónimo, el último jefe resistente apache, no fue dejado en paz ni siquiera después de su muerte
Danilo Antón
¿Quien puede capturar el espíritu del viento?
Gerónimo, cuyo verdadero nombre era Goyahkla, fue el último líder apache que se enfrentó a los ejércitos de EEUU y México en una prolongada guerra de resistencia hasta que fueron aislados y derrotados..Sus captores militares.prometieron ponerlo en libertad pero lo mantuvieron cautivo hasta que murió en 1909.
Gerònimo
no fue dejado en paz ni aún después de su muerte. A nueve años
de su fallecimiento un grupo de jóvenes pertenecientes a la elite
más rancia de la sociedad norteamericana, incluyendo a Prescott
Bush, padre de George Bush y abuelo de George W. Bush, violaron su
sepulcro y se apoderaron de sus restos para encerrarlos en “La
Tumba”, edificio de la fraternidad estudiantil “Skulls and Bones”
(Cràneos y Huesos) de la alta aristocracia de los EEUU de la
Universidad de Yale donde, según se ha denunciado, todavía se
mantienen. Gerónimo, el último jefe resistente apache, no fue dejado en paz ni siquiera después de su muerte
Danilo Antón
¿Quien puede capturar el espíritu del viento?
Gerónimo, cuyo verdadero nombre era Goyahkla, fue el último líder apache que se enfrentó a los ejércitos de EEUU y México en una prolongada guerra de resistencia hasta que fueron aislados y derrotados..Sus captores militares.prometieron ponerlo en libertad pero lo mantuvieron cautivo hasta que murió en 1909.
Quien
era Gerónimo?
Goyahkla, un apache bedonkohe quien luego sería conocido como Gerónimo, nació en la década de 1820 en una localidad que los apaches llamaban No-doyon en las cabeceras del río Gila, actualmente en el sureste del estado de Arizona. Su lugar de nacimiento es hoy un sitio de reverencia entre los pueblos apaches sobrevivientes.
Su padre se llamaba Taklishim - “El Hombre
Gris”, hijo del jefe Mahko de la tribu Apache- Bedonkohe de quien
heredó las tradiciones. Su madre, le enseñó los míticos orígenes
de su pueblo, le enseñó a rezar a Usen, el ser supremo, también
llamado el dador de vida. Le explicó las leyendas y hazañas de los
seres sobrenaturales, la Mujer de Blanco, el Niño del Agua,
entidades que están estrechamente conectados con el origen del
pueblo apache y de los bondadosos espíritus de las montañas, que
vivían en cavernas escondidas y que eran homenajeados en el
ceremonial apache. (…) Mucho tiempo después al ser derrotados y
muertos los jefes apaches Victorio y Nana, el liderazgo fue asumido
por Gerónimo (Goyahkla) y Juh. En ese momento, y para evitar mayores
sacrificios a su gente, entraron en tratativas con el gobierno de los
EEUU.Goyahkla, un apache bedonkohe quien luego sería conocido como Gerónimo, nació en la década de 1820 en una localidad que los apaches llamaban No-doyon en las cabeceras del río Gila, actualmente en el sureste del estado de Arizona. Su lugar de nacimiento es hoy un sitio de reverencia entre los pueblos apaches sobrevivientes.
Los representantes del gobierno estadounidense les ofrecieron una extensión de tierra a cambio que depusieran las armas. El lugar, llamado San Carlos, era árido y totalmente inadecuado.
Daklugie, hijo de Juh lo describió en forma ilustrativa.
“El Creador no hizo San Carlos. Es un lugar más viejo que El- Simplemente lo dejó como una muestra de cómo se hacían las cosas antes que El apareciera. Tome piedras y cenizas y espinas, y arroje algunos escorpiones y serpientes de cascabel, ponga todo eso arriba de piedras calentadas al rojo, agréguele el ejército de Estados Unidos persiguiendo a los apaches y así tendrá a San Carlos.”
El último bastión apache se enfrentaba con dos poderosos ejércitos a ambos lados de la frontera. Eran sólo diecisiete guerreros con sus familias. Estaban rodeados por cinco mil soldados y miles de milicianos civiles del lado de los Estados Unidos y tres mil soldados mexicanos en el sector de México.
.A pesar de la situación desigual los apaches continuaron la lucha. Daklugie lo comentó de esta manera:“En aquél tiempo Gerónimo tenía también a Lozen, conocida como la Mujer Guerrera, Gerónimo se veía debilitado, también por la presencia de mujeres y niños que debían ser defendidos y alimentados. Nadie nunca capturó a Gerónimo. Yo lo sé. Yo estaba con él. De todas maneras ¿Quién puede capturar al viento?”
Pocos
meses más tarde, agotados y desalentados por la ausencia de sus
familias, Gerónimo y los guerreros apaches que lo acompañaban se
rindieron al General Nelson Miles del ejército de los EEUU con la
promesa de que el jefe apache sería liberado en dos años y se le
permitiría vivir en paz en su reserva.
Otra vez se incumplieron las promesas. Gerónimo fue mantenido en prisión por veintitrés años. Murió en 1909 todavía cautivo. El resto de los apaches, unos pocos cientos fueron enviados a Oklahoma y Nuevo México.
En la actualidad los apaches están concentrados en las reservas de Fort Apache y San Carlos en Arizona. La mayoría de los apaches chiricahuas, mescaleros y lipan viven en la Reserva Mescalero del sur de Nuevo México. Los apaches jicarillas tienen una reserva en la zona centro-norte de Nuevo México.
Gerónimo no fue dejado en paz ni aún después de su muerte. A nueve años de su fallecimiento un grupo de jóvenes pertenecientes a la elite más rancia de la sociedad norteamericana violaron su sepulcro y se apoderaron de sus restos para encerrarlos en “La Tumba” de la Universidad de Yale. Tal vez el cráneo y los restos de Gerónimo se encuentren hoy en Yale. No lo sabemos con seguridad. En realidad pueden estar en otro lugar, en cualquier parte.
Lo que sí sabemos es
que desde hace mucho tiempo su espíritu se ha liberado de las
ataduras de la represión, la prisión, el secuestro y el abuso.Otra vez se incumplieron las promesas. Gerónimo fue mantenido en prisión por veintitrés años. Murió en 1909 todavía cautivo. El resto de los apaches, unos pocos cientos fueron enviados a Oklahoma y Nuevo México.
En la actualidad los apaches están concentrados en las reservas de Fort Apache y San Carlos en Arizona. La mayoría de los apaches chiricahuas, mescaleros y lipan viven en la Reserva Mescalero del sur de Nuevo México. Los apaches jicarillas tienen una reserva en la zona centro-norte de Nuevo México.
Gerónimo no fue dejado en paz ni aún después de su muerte. A nueve años de su fallecimiento un grupo de jóvenes pertenecientes a la elite más rancia de la sociedad norteamericana violaron su sepulcro y se apoderaron de sus restos para encerrarlos en “La Tumba” de la Universidad de Yale. Tal vez el cráneo y los restos de Gerónimo se encuentren hoy en Yale. No lo sabemos con seguridad. En realidad pueden estar en otro lugar, en cualquier parte.
Extraido de Crónicas de la Peripecia Humana", Danilo Antón,
Piriguazú Ediciones
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viernes, 15 de enero de 2016
Europa está situada al este
Los invasores llegaron de Oriente
Los invasores europeos que llegaron a tierras amerricanas provenientes del Oriente, acostumbraban llamarse a sí mismos “occidentales”. Es una vieja historia que había tenido lugar hacía más de un milenio. Cuando el Imperio europeo de los Romanos se dividió en dos, a la mitad del Este se le llamó Oriente, y a la del Oeste, Occidente. En esa época, los europeos del oeste pensaban que ellos eran los pueblos más occidentales del mundo. Por esa razón y algunas otras que sería largo de enumerar aquí, los europeos del oeste acostumbraron a llamarse a sí mismos “occidentales”. Pero no era cierto. Mucho más al oeste, lejos, en la dirección del sol poniente, del otro lado del océano, existían cientos de naciones más antiguas que las propias naciones europeas. Los europeos no lo sabían, pero en el Occidente remoto y verdadero existía un enorme continente amistoso y pródigo: Amerrique
Aún subiéndose en las cimas de las montañas más altas de Haití o de Cuba no es posible divisar la orilla oriental del Mar-Océano. Durante largo tiempo la mayor parte de los pueblos que habitaban las costas de Amerrique no se preocuparon por la posible existencia de otras gentes del otro lado de las aguas. Probablemente porque no pensaban cruzar los mares para ir a encontrarlas. Por muchos años, tal vez más de trescientas treinta y tres generaciones, amerricanos y europeos permanecieron aislados con escasos o nulos contactos entre ellos.
Pero una noche de otoño, en el archipiélago amerricano de los lucayos, los pobladores isleños percibieron la aparición de tres grandes canoas, muy diferentes de las conocidas, de donde desembarcaron extraños hombres, con raras vestimentas e incomprensible lenguaje.
Los recién llegados venían de un continente que estaba más allá del mar, hacia el Oriente, al que llamaban Europa.
El verdadero Mundo Occidental es Amerrique. El continente del águila, del tucán y del cóndor. La tierra del avatí, del frijol y la mandioca, gran país de llamas y guajolotes, hogar de antiguas naciones sabias y prósperas, poblado de dioses poderosos y espíritus imprescindibles. A pesar de que los europeos, y mucha gente que no lo es, afirman que Europa es el Mundo Occidental, esto no es exacto. Para los pueblos amerricanos, Europa está en la dirección adonde sale el sol. Las naves de los invasores vinieron del Levante. Hacia el Levante llevaron oros y riquezas.
El Nuevo Mundo no es nuevo. Es viejo. Es tan antiguo como el conocimiento de la naturaleza que lo impregna. Es un continente en donde han coexistido por mucho tiempo una enorme diversidad de pueblos. Durante siglos y milenios las mujeres y los hombres amerricanos aprendieron a través de innumerables experiencias y los ancianos les enseñaron muchas cosas a los jóvenes.
Este mundo antiguo de occidente es la gran Tierra-Madre para todos sus pueblos. Está hecha de infinitos lugares y de tiempos. En sus paisajes se respira el pasado en cada brisa. Los jóvenes de hoy y los de antes conviven en la Tierra de los Muchos Nombres. Es la Isla Tortuga, la Tierra-donde-sopla-el-viento, Abya Yala, hogar de los qwani y los kurupí, la ñuke-mapu de los pueblos del Sur. Amerrique de siempre.
De "Amerrique, Huérfanos del Paraiso", Danilo Antón, PiriGuazú Ediciones
Los invasores llegaron de Oriente
Los invasores europeos que llegaron a tierras amerricanas provenientes del Oriente, acostumbraban llamarse a sí mismos “occidentales”. Es una vieja historia que había tenido lugar hacía más de un milenio. Cuando el Imperio europeo de los Romanos se dividió en dos, a la mitad del Este se le llamó Oriente, y a la del Oeste, Occidente. En esa época, los europeos del oeste pensaban que ellos eran los pueblos más occidentales del mundo. Por esa razón y algunas otras que sería largo de enumerar aquí, los europeos del oeste acostumbraron a llamarse a sí mismos “occidentales”. Pero no era cierto. Mucho más al oeste, lejos, en la dirección del sol poniente, del otro lado del océano, existían cientos de naciones más antiguas que las propias naciones europeas. Los europeos no lo sabían, pero en el Occidente remoto y verdadero existía un enorme continente amistoso y pródigo: Amerrique
Aún subiéndose en las cimas de las montañas más altas de Haití o de Cuba no es posible divisar la orilla oriental del Mar-Océano. Durante largo tiempo la mayor parte de los pueblos que habitaban las costas de Amerrique no se preocuparon por la posible existencia de otras gentes del otro lado de las aguas. Probablemente porque no pensaban cruzar los mares para ir a encontrarlas. Por muchos años, tal vez más de trescientas treinta y tres generaciones, amerricanos y europeos permanecieron aislados con escasos o nulos contactos entre ellos.
Pero una noche de otoño, en el archipiélago amerricano de los lucayos, los pobladores isleños percibieron la aparición de tres grandes canoas, muy diferentes de las conocidas, de donde desembarcaron extraños hombres, con raras vestimentas e incomprensible lenguaje.
Los recién llegados venían de un continente que estaba más allá del mar, hacia el Oriente, al que llamaban Europa.
El verdadero Mundo Occidental es Amerrique. El continente del águila, del tucán y del cóndor. La tierra del avatí, del frijol y la mandioca, gran país de llamas y guajolotes, hogar de antiguas naciones sabias y prósperas, poblado de dioses poderosos y espíritus imprescindibles. A pesar de que los europeos, y mucha gente que no lo es, afirman que Europa es el Mundo Occidental, esto no es exacto. Para los pueblos amerricanos, Europa está en la dirección adonde sale el sol. Las naves de los invasores vinieron del Levante. Hacia el Levante llevaron oros y riquezas.
El Nuevo Mundo no es nuevo. Es viejo. Es tan antiguo como el conocimiento de la naturaleza que lo impregna. Es un continente en donde han coexistido por mucho tiempo una enorme diversidad de pueblos. Durante siglos y milenios las mujeres y los hombres amerricanos aprendieron a través de innumerables experiencias y los ancianos les enseñaron muchas cosas a los jóvenes.
Este mundo antiguo de occidente es la gran Tierra-Madre para todos sus pueblos. Está hecha de infinitos lugares y de tiempos. En sus paisajes se respira el pasado en cada brisa. Los jóvenes de hoy y los de antes conviven en la Tierra de los Muchos Nombres. Es la Isla Tortuga, la Tierra-donde-sopla-el-viento, Abya Yala, hogar de los qwani y los kurupí, la ñuke-mapu de los pueblos del Sur. Amerrique de siempre.
De "Amerrique, Huérfanos del Paraiso", Danilo Antón, PiriGuazú Ediciones
miércoles, 13 de enero de 2016
Las indígenas NO son sujetos de derecho
Hoy en América hay más de 40 estados independientes pero ni un solo pueblo nativo ha podido conservar su soberanía.
Hoy podemos apenas darnos cuenta hasta que punto hemos llegado. Los estados territoriales criollos se han estabilizado, están legitimados globalmente, nadie osa contestar sus soberanías. El gobierno de Canadá está autorizado por las sociedades de naciones para hablar en nombre de los inuit o de los haida, el gobierno de los Estados Unidos puede afirmar con orgullo que el antiguo país cherokí está ahora dividido en estados y condados, al igual que las tierras ancestrales de los cheyennes, los lakotas o los iroqueses. Con el antiguo nombre de México, que disimula la realidad opresiva que lo caracteriza, los descendientes ideológicos de los imperialistas españoles controlan la economía y la cultura, manteniendo en el ostracismo a las numerosas Primeras Naciones del país. Se habla aún nahuatl pero su uso está relegado a los sectores más aislados y pobres de las mesetas mexicanas. Los mayas de Chiapas y Yucatán siguen sufriendo discriminación, viviendo un prolongado exilio en su propia tierra. Otros mayas, juntos con lencas y guaymies permanecen ignorados y relegados en varios pequeños países, antiguas provincias coloniales españolas, sin que se reconozca sus nacionalidades como tales.
Las culturas nacionales del Alto Orinoco, jibi, yekwana y yanomami, entre otras, se defienden del carácter agresivo de la nueva colonización que sigue sin respetar los derechos de la gente. La Amazonia es un teatro de avances imperiales disfrazados de “crecimiento económico”. ¿Quien otorgó el derecho a destruir la naturaleza amazónica y a sus habitantes a los estados territoriales que se llaman Brasil, Peru, Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela, Guyana y Surinam?
La respuesta es sencilla: nadie que tenga potestades ni calificaciones para hacerlo.
El control de estos territorios se basa solamente en la fuerza bruta que las naciones imperiales europeas ejercieron por siglos por su propia decisión y arbitrio. Hoy estos estados-territoriales son simplemente herederos de aquella historia de atropellos. España, Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda invadieron, ocuparon, esclavizaron, mataron, violaron, robaron y luego establecieron sistemas legales basados precisamente en ese atroz legado de violencia y desrespeto.
Introdujeron la propiedad de la tierra, pero no se la permitieron a los pueblos nativos que hacía milenios que la poblaban. En cambio, se dedicaron concienzudamente a repartirla entre ellos mismos, eliminando sistemáticamente a sus legítimos ocupantes o simplemente forzándolos a permanecer como mano de obra esclava en las nuevas encomiendas, plantaciones, haciendas y minas. La mayoría de los propietarios actuales de las tierras americanas basan su derecho en este origen fraudulento.
Junto con la tierra, los invasores se apoderaron de la fuerza de trabajo de los pueblos autóctonos. Estos, que vivían en una situación de libertad, fueron forzados a servir a los tiránicos amos extranjeros. Muchas de estas naciones disfrutaban de una amplia libertad individual desconocida en Europa. En pocas décadas la dominación foránea habría de terminar con ella.
Nosotros nacemos hermanos libres y unidos, cada uno es tan señor como el otro, mientras que ustedes son todos siervos de un solo hombre. Yo soy el amo de mi cuerpo, dispongo de mí mismo, hago lo que deseo, soy el primero y el último de mi nación.... sujeto tan solo al Gran Espíritu 1.
De Amerrique, los Huérfanos del Paraiso, Danilo Antón, Piriguazú Ediciones
Hoy en América hay más de 40 estados independientes pero ni un solo pueblo nativo ha podido conservar su soberanía.
Hoy podemos apenas darnos cuenta hasta que punto hemos llegado. Los estados territoriales criollos se han estabilizado, están legitimados globalmente, nadie osa contestar sus soberanías. El gobierno de Canadá está autorizado por las sociedades de naciones para hablar en nombre de los inuit o de los haida, el gobierno de los Estados Unidos puede afirmar con orgullo que el antiguo país cherokí está ahora dividido en estados y condados, al igual que las tierras ancestrales de los cheyennes, los lakotas o los iroqueses. Con el antiguo nombre de México, que disimula la realidad opresiva que lo caracteriza, los descendientes ideológicos de los imperialistas españoles controlan la economía y la cultura, manteniendo en el ostracismo a las numerosas Primeras Naciones del país. Se habla aún nahuatl pero su uso está relegado a los sectores más aislados y pobres de las mesetas mexicanas. Los mayas de Chiapas y Yucatán siguen sufriendo discriminación, viviendo un prolongado exilio en su propia tierra. Otros mayas, juntos con lencas y guaymies permanecen ignorados y relegados en varios pequeños países, antiguas provincias coloniales españolas, sin que se reconozca sus nacionalidades como tales.
Las culturas nacionales del Alto Orinoco, jibi, yekwana y yanomami, entre otras, se defienden del carácter agresivo de la nueva colonización que sigue sin respetar los derechos de la gente. La Amazonia es un teatro de avances imperiales disfrazados de “crecimiento económico”. ¿Quien otorgó el derecho a destruir la naturaleza amazónica y a sus habitantes a los estados territoriales que se llaman Brasil, Peru, Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela, Guyana y Surinam?
La respuesta es sencilla: nadie que tenga potestades ni calificaciones para hacerlo.
El control de estos territorios se basa solamente en la fuerza bruta que las naciones imperiales europeas ejercieron por siglos por su propia decisión y arbitrio. Hoy estos estados-territoriales son simplemente herederos de aquella historia de atropellos. España, Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda invadieron, ocuparon, esclavizaron, mataron, violaron, robaron y luego establecieron sistemas legales basados precisamente en ese atroz legado de violencia y desrespeto.
Introdujeron la propiedad de la tierra, pero no se la permitieron a los pueblos nativos que hacía milenios que la poblaban. En cambio, se dedicaron concienzudamente a repartirla entre ellos mismos, eliminando sistemáticamente a sus legítimos ocupantes o simplemente forzándolos a permanecer como mano de obra esclava en las nuevas encomiendas, plantaciones, haciendas y minas. La mayoría de los propietarios actuales de las tierras americanas basan su derecho en este origen fraudulento.
Junto con la tierra, los invasores se apoderaron de la fuerza de trabajo de los pueblos autóctonos. Estos, que vivían en una situación de libertad, fueron forzados a servir a los tiránicos amos extranjeros. Muchas de estas naciones disfrutaban de una amplia libertad individual desconocida en Europa. En pocas décadas la dominación foránea habría de terminar con ella.
Nosotros nacemos hermanos libres y unidos, cada uno es tan señor como el otro, mientras que ustedes son todos siervos de un solo hombre. Yo soy el amo de mi cuerpo, dispongo de mí mismo, hago lo que deseo, soy el primero y el último de mi nación.... sujeto tan solo al Gran Espíritu 1.
1 Explicación que diera un hurón al Barón de Lahontan, referida por J.Weatherford, Indian Givers, p.123
De Amerrique, los Huérfanos del Paraiso, Danilo Antón, Piriguazú Ediciones
martes, 12 de enero de 2016
D.Antón
En
América, se desarrollaron múltiples formas de comunicación a
grandes distancias, muchas de las cuales pasaron desapercibidas o
fueron subestimadas por los europeos. Una de las principales formas
de comunicación a larga distancia fue el humo. Los pueblos de todo
el continente desarrollaron un lenguaje a partir del humo desprendido
de sus fogones que les permitía comunicarse a través de grandes
distancias. La existencia de este medio de comunicación no pasó
desapercibido para muchos cronistas que si bien nunca entendieron el
significado de este lenguaje translinguístico supieron que era una
herramienta muy valiosa en manos de las naciones de América del
Norte.
La
existencia de dicho sistema fue también identificado en América del
Sur. Un ejemplo de ello se dio cuando llegaron naves al Río de la
Plata, en la expedición española de Gaboto que estaban en el
Paraguay a más de mil quilómetros se enteraron en unos pocos días
(Aníbal Barrios Pintos, Los Aborígenes del Uruguay). Otro
ejemplo fueron los mensajes con humaredas que en grandes cantidades
se percibían en el sur de América, particularmente en la Tierra del
Fuego de donde deriva su nombre.
Con
el tiempo, dicho sistema fue caricaturizado en los filmes sobre
“indios” y en los dibujos animados. Sin embargo, más allá de
las caricaturas y frivolizaciones, la comunicación por humo fue uno
de los sistemas de comunicaciòn intercultural más eficaces de
comunicación intercultural que existieron en las sociedades humanas.
De "Amerrique, los huérfanos del paraiso", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.
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jueves, 31 de diciembre de 2015
Los barbados invasores no son hijos de Wirakocha sino hijos del Diablo
Manco
Inca Yupanqui era hijo de Huayna Capac, probablemente nacido en 1515,
en la ciudad de Cuzco.
Cuando
las tropas de Atalualpa
tomaron
dicha ciudad bajo el mando del general Quizquiz
mataron
a los descendientes de Huayna Capac, a los partidarios de Huáscar y
a todo aquel que pudiera intentar tomar el lugar de Inca.
En
ese momento llegaron los invasores españoles que aprisionaron y luego
ejecutaron a 25 de julio de 1533 por “idolatría, fratricidio,
poligamia e incesto”.
Manco Inca Yupanque se había escapado de los ejércitos de Atahualpa
en el Cuzco y colaboró con los conquistadores en la creencia que los
extranjeros los liberarían de las "malignas tropas de Quito"
que habían matado a toda su familia..
Fue
nombrado Inca por los extranjeros pero sin ninguna autoridad y
totalmente controlado por los españoles. No podía recibir a sus
súbditos, ni circular por la ciudad, observaba los abusos que
cometían los españoles con las mujeres de la nobleza, el puegblo y
las vírgenes del sol. Era claramente un rehen de los invasores. .
Debido
al maltrato recibido decidió rebelarse y casi logra expulsar a los
españoles de Cuzco (1536) . Al no lograrlo se refugió en el valle
de Vilcabamba (Willkapampa). Finalmente fue asesinado en 1544
apuñalado por un grupo de siete españoles que simularon ser sus
aliados y lo traicionaron. Antes de partir hacia Vilcabamba Mancu
Inca Yupanqui envió un mensaje a los habitantes de los territorios
incas invadidos
"Hermanos
e hijos, los he reunido para que vean el nuevo tipo de gente que se
ha venido a nuestro país, esos barbados que están en esta ciudad.
Porque me dijeron que eran wiraqochas y parecían serlo de acuerdo a
sus vestimentas, les ordené que les sirvieran y obedecieran como
servirían mi propia persona....pensando que eran gente valiosa
enviados desde lejos, como siempre proclamaron, por Tiqsi Wiraqochan,
o sea Dios. Pero es claro para mi
que todo resultó lo opuesto de lo que esperaba, por que, sepan esto,
mis hermanos, esta gente ha demostrado muchas veces desde que
entraron a mi país que no son los hijos de Wiraqocha sino del
Diablo."
Luego
de la muerte de Manco Inca Yupanqui la rebelión habría de durar 28
años más. El 24 de septiembre de 1572 el último Inca, Tupac Amaru 1 fue ahorcado en la Plaza de Cuzco y el control de los españoles sobre el antiguo Tahuantisuyu se hizo total.
años más. El 24 de septiembre de 1572 el último Inca, Tupac Amaru 1 fue ahorcado en la Plaza de Cuzco y el control de los españoles sobre el antiguo Tahuantisuyu se hizo total.
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martes, 29 de diciembre de 2015
Origen del gaucho en la Banda Oriental a fines del siglo XVIII
D.Antón
Si
bien la palabra “gaucho”i
o “gauchesco” se ha utilizado en diferentes circunstancias con
sentidos variados, con referencia tanto al poblador de las zonas
rurales del sur de América, como a un tipo de cultura, en los
primeros tiempos se utilizó para designar un tipo de habitante de
las Sierras del Este de la Banda Oriental del Uruguay.
En
efecto, durante la segunda mitad del siglo XVIII, llamó “gauchos”
a las personas que habitaban las agrestes y mal llamadas “tierras
de nadie” las fronteras entre los dominios español y portugués.
Estas personas, familias y comunidades habitaban el extensísimo País
Guenoa, área de praderas, montes serranos, bañados y arenales, que
había quedado, afortunadamente para sus pobladores ancestrales,
relativamente libre (aunque no totalmente ni mucho menos) de la
codicia genocida de los imperios español y portugués .
Los
“gauchos” y sus antecesores los “gauderios” y “changadores”
lograban subsistir, compartiendo con guenoas y otros pueblos nativos,
los recursos naturales de la zona, y más especialmente, al abundante
ganado cimarrón que se había reproducido ampliamente en las
praderas de la Banda Oriental. Los rebaños les permitían
abastecerse de los productos derivados como la carne, el cuero y el
sebo, y además, burlando el control de las patrullas españolas,
podían vender las tropas a las poblaciones portuguesas más cercanas
a la frontera.
Originalmente
se utilizaban las palabras vagabundo o bagamundo, changador,
forajidos, y más tardíamente, gauderíos, para este grupo social
“cimarrón” de las praderas uruguayas y orientales, e incluso en
algunos casos aislados a habitantes de comarcas distantes de la
frontera (p.ej. Tucumán)
Los
márgenes de la ley imperial
.
Los términos anteriores se aplicaban por igual a los faeneros
montaraces como a aquellas personas que se encontraban al “margen
de la ley imperial”.
La
denominación “gaucho” recién se comienza a utilizar en forma
habitual en las últimas décadas del siglo XVIII, denominando un
cierto tipo rural independiente y rebelde, que no obedece ni acepta
las rutinas sociales y de trabajo impuestas por las autoridades.
La
palabra propiamente dicha aparece por primera vez en un documento
escrito en 1771 refiriéndose a ciertos “malhechores” que se
escondían en la Sierra a una cierta distancia de Maldonado,
probablemente en la región serrana rochense, tal vez en la misma
Sierra de los Rocha o sus adyacencias.
Se
trata de una comunicación del Comandante de Maldonado, Don Pablo
Carbonell a Vértiz, fechada el 23 de octubre de 1771 .
Dice
así:
“Muy
señor mío; haviendo noticia que algunos gahuchos se havian dejado
ver a la Sierra mande a los tenientes de Milicias dn Jph Picolomini y
dn Clemente Puebla, pasasen a dicha Sierra con una Partida de 34
hombres entre estos algunos soldados del Batallón a fin de hacer una
descubierta en la expresada Sierra, por ver si podían encontrar a
los malechores, y al mismo tiempo viesen si podía recoger algún
ganado; y haviendo practicado…”
En
ese mismo año una referencia similar de Santo Domingo de Soriano (31
de marzo de 1771) habla de “faeneros montaraces” para referirse a
personajes parecidos sin utilizar la palabra gaucho. Esta
denominación recién aparece tres años más tarde en un documento
escrito referido a tres faeneros apresados en las Puntas del Bequeló
(unos 40 km al sureste del sitio actual de la ciudad de Mercedes).
Si
bien no sabemos exactamente la zona geográfica a que se refiere el
informe de Maldonado a que nos referíamos anteriormente pensamos que
la “Sierra” mencionada debería estar en algún lugar de las
“Serranías del Este”, que se extienden por los departamentos
actuales de Maldonado o Rocha. Como se trataba de contrabandistas,
que buscaban guarecerse fuera del alcance de las autoridades
imperiales en las zonas fronterizas y necesitaban paso libre hacia
las tierras controladas por Portugal, es probable que sus refugios se
encontraran en las zonas serranas más orientales, en la proximidad
de las “angosturas” que permitían facilitar el pasaje hacia
Brasil. Otra ruta utilizada para el contrabando de ganado se
internaba a Brasil cerca de las puntas del Yaguarón (actual
departamento de Cerro Largo). Más al sur el pasaje de ganado era más
difícil por la presencia de la Laguna Merin y del río Yaguarón que
constituían obstáculos para los arreos.
Fernando
Assunçao en su clásico libro “El Gaucho” interpreta estos
hechos en forma análoga. De acuerdo a este autor el proceso de
formación del gaucho fue “un continuo devenir transformativo” y
que en ese proceso se inclina en ubicar el nacimiento del gaucho en
“tierras que hoy son nuestro país (Uruguay) y las zonas
fronterizas más adyacentes de Río Grande do Sul”.
En
particular, señala Assunçao que los antiguos vaqueros entrerrianos,
los primitivos changadores y los gauderios que vió Concolocorvo (en
la década de 1760) son diferentes a “los gauchos de las sierras de
Maldonado y Rocha”, los cuales, según este autor, serían los
primeros gauchos propiamente dichos .
i
Se propusieron diversos orígenes para la palabra
“gaucho”. Una de las más probables se refiere a una presunta
raíz quechua proveniente de la voz “guacho” utilizada en el
sentido de “huérfano”.
De: "Crónicas de la Peripecia Humana", D.Antón, Piriguazú Ediciones
Blog en ingles: daniloanton-en.blogspot.com
De: "Crónicas de la Peripecia Humana", D.Antón, Piriguazú Ediciones
Blog en ingles: daniloanton-en.blogspot.com
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