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miércoles, 19 de julio de 2017

La lucha de los apaches contra dos ejércitos
Danilo Antón



Goyahkla (conocido como Gerónimo), el último líder apache
La vida de Goyahkla transcurrió sufriendo las luchas, derrotas y tragedias de la nación apache. Cuando tenía 19 años las tropas mexicanas mataron a su madre, su esposa y tres hijos. El jefe apache habría de comentar tiempo después: “Mi vida perdió todo propósito”.
Bajo la jefatura de Cochise primero y de Victorio y Nana después, los apaches resistieron las invasiones estadounidense y mexicana. La agresión continuó y a pesar de la lucha fervorosa gradualmente fueron desplazados de sus territorios hacia zonas más áridas y menos productivas.
Al ser derrotados y muertos Victorio y Nana, el liderazgo fue asumido por Goyahkla y Juh.  En ese momento, y para evitar mayores sacrificios a su gente, entraron en tratativas con el gobierno de los EEUU.
Los representantes del gobierno estadounidense les ofrecieron una extensión de tierra a cambio que depusieran las armas. El lugar, llamado San Carlos, era árido y totalmente inadecuado.
Daklugie, hijo de Juh lo describió en forma ilustrativa.
“El Creador no hizo San Carlos. Es un lugar más viejo que El- Simplemente lo dejó como una muestra de cómo se hacían las cosas antes que El apareciera. Tome piedras y cenizas y espinas, y arroje algunos escorpiones y serpientes de cascabel, ponga todo eso arriba de piedras calentadas al rojo, agréguele el ejército de Estados Unidos persiguiendo a los apaches y así tendrá a San Carlos.”
Los apaches rechazaron el ofrecimiento y continuaron la lucha. Se replegaron a las sierras para continuar la resistencia. 
Seis años después de la caída de Victorio, en 1886, murió Juh y Gerónimo quedó como único jefe acompañado por un puñado de hombres, mujeres y niños en el agreste de la montaña. En ese momento de su vida Gerónimo tenía 56 años.
El último bastión apache se enfrentaba con dos poderosos ejércitos a ambos lados de la frontera. Eran sólo diecisiete guerreros con sus familias. Estaban rodeados por cinco mil soldados y miles de milicianos civiles del lado de los Estados Unidos y tres mil soldados mexicanos en el sector de México.
.A pesar de la situación desigual los apaches continuaron la lucha. Daklugie lo comentó de esta manera:
 “En aquél tiempo Gerónimo tenía también a Lozen, conocida como la Mujer Guerrera, Gerónimo se veía debilitado, también por la presencia de mujeres y  niños que debían ser defendidos y alimentados. Nadie nunca capturó a Gerónimo. Yo lo sé. Yo estaba con él. De todas maneras ¿Quién puede capturar al viento?”
Algún tiempo después el ejército norteamericano secuestró y trasladó a las mujeres y niños dejando a los hombres solos en la lucha.
Pocos meses más tarde, agotados y desalentados por la ausencia de sus familias, Gerónimo y los guerreros apaches que lo acompañaban se rindieron al General Nelson Miles del ejército de los EEUU con la promesa de que el  jefe apache sería liberado en dos años y se le permitiría vivir en paz en su reserva.
Otra vez se incumplieron las promesas. Gerónimo fue mantenido en prisión por veintitrés años. Murió en 1909 todavía cautivo. El resto de los apaches, unos pocos cientos fueron enviados a Oklahoma y Nuevo México.
De: "Crónicas de la Peripecia Humana", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.

jueves, 7 de julio de 2016

Declaración del pueblo mapuche que no se rinde frente a la colonización (ahora chilena, antes española e inca) que todavía sigue impidiendo su libertad y soberanía:


"Nuestro pueblo ha existido por cientos de años...el primer embate extranjero lo tuvimos de parte de los Incas quienes no pudieron extender el tawantisuyo mas alla del rio Copiapo...los mapuches no tributamos a una cabeza principal como ellos pretendian...luego vinieron los españoles quienes arrasaron con las grandes cicvilizaciones de America pero no pudieron con nuestro pueblo...despues de 100 años de lucha tuvieron que "pactar" con los mapuches (unico caso visto en el proceso de conquista) los Parlamentos eran quebrantados por los propios españoles, pero la corona española respetó nuestro territorio, y reconocía al pueblo mapuche como una nación independiente...luego vino la guerra de los hijos de los invasores (criollos) contra los españoles, en su afán de tener mayor autonomía para tener el poder...una guerra entre burgueses...vencieron...y 30 años después se lanzan en la usurpación de nuestro territorio hasta ese independiente, en ambos lados de la cordillera de los Andes nuestro pueblo volvió a levantar sus lanzas pero nos derrotaron...nos quitaron mas de 10 millones de hectáreas las que fueron regaladas a los colonos alemanes, italianos, a los propios soldados que participaron de la carnicería y quienes hicieron una fortuna increíble y quienes hoy tiene las mayores fortunas de este país.., nos obligaron a cambiar nuestros nombres, a no hablar nuestro idioma, a cantar sus himnos, nos impusieron su idioma, su nacionalidad...vino la pobreza, el hacinamiento, la discriminación, la burla, la humillación, el hambre...pero nuestra mapu nos alentaba a continuar y seguir en pie...cuando comenzábamos a levantarnos vino la dictadura militar...300 mapuches muertos y desaparecidos...nuestras tierras de nuevo arrebatadas...seguimos e pie...llego la democracia...pero nuestro pueblo siguió siendo discriminado,, siguió pobre...ahora nos matan por terroristas, nos encarcelan y nos siguen humillando...PERO NO IMPORTA...TENEMOS LA FORTALEZA QUE NOS DA NUESTRA ÑUKE MAPU, LA FORTALEZA DE NUESTROS WEICHAFES EN NUESTRA SANGRE Y COMO SIEMPRE SEGUIREMOS EN PIE, SEGUIREMOS PELEANDO...Y AUNQUE LES DUELA...SEGUIREMOS VIVOS!!!!!!AMULEPE TAIÑ WEICHAN!!!!!"

viernes, 19 de febrero de 2016

Los Chanáes, pueblos canoeros del Sur de América
D.Antón

Los chanáes eran pueblos de pescadores y cazadores de mamíferos y otros animales acuáticos y marginalmente agricultores. Se desplazaban en canoas hechas a partir de troncos de árboles ahuecados y vivían en aldeas protegidas por empalizadas en zonas no inundables del delta o la llanura aluvial del Paraná. Tenían cultivos, donde plantaban maíz, porotos, zapallos, mandioca y otras plantas subtropicales.
Eran naciones de carácter pacífico, que fueron rápidamente controladas por los invasores, quienes procuraron organizar encomiendas o reducciones para una mejor explotación de su trabajo. Las encomiendas fracasaron debido a las mortandades y fugas, mientras que las reducciones, que perduraron algún tiempo, también se fueron extinguiendo gradualmente por razones análogas.
Algunas reducciones continuaron por un período mayor, como es el caso de Santo Domingo de Soriano, que fuera constituída en la banda occidental del Uruguay durante el siglo XVII, con chanáes traidos desde el Paraná, . En las décadas siguientes las familias de Santo Domingo fueran trasladadas a la isla del Vizcaíno en la margen oriental del Uruguay, y finalmente, ya en el siglo XVII, fue situada en la ubicación actual, al sur de la desembocadura del río Negro.
Desde el punto de vista étnico, los chanáes del Paraná estaban emparentados con otros pueblos chanáes (también llamados arawak), localizados en el Paraguay medio (chaná- guanáes), en el pie de monte andino de la actual provincia boliviana de Santa Cruz (chanés), en el Chaco boreal (mojos y baures), en la Chapada dos Parecís (parecís) y en otras zonas del continente.

Los timbúes
Los timbúes eran una de las naciones chaná más numerosas del valle inferior del Paraná. Su población era del orden de 15,000 individuos, tal vez más.
Habitaban en ambas márgenes y en las islas del delta (que compartían con otros grupos: guaraníes y charrúas).
Debido a las características dominantemente acuáticas de la región deltaica y zonas aledañas, su actividad principal era la pesca y la caza de mamíferos y aves acuáticas.
Navegaban los canales entre las islas con canoas construidas a partir de troncos de árboles. Según Schmidl había por lo menos unas cuatrocientas canoas, que eran propulsadas por unos 16 remeros cada una (lo cual equivale a más de 6,000 remeros en total)
Los suelos del delta y llanuras aluviales paranaenses son frecuentemente arenosos y por tanto no es posible desarrollar actividades agrícolas significativas. Por esa razón, los invasores encontraron pueblos que no practicaban el cultivo de la tierra en forma aparente.
Esto se aplica a otros pueblos que habitaban la misma región, como los charrúas y querandíes, y en menor grado a los guaraníes.
De todos modos, los hallazgos arqueológicos recientes permitieron desenterrar una industria alfarera que incluye abundantes platos grandes que indicarían «la existencia de una economía basada en el cultivo de la mandioca».

Los chana- timbúes de acuerdo a Schmidl
Schmidl relata en forma ilustrativa la partida del grupo expedicionario desde Buenos Aires, su viaje de más de 400 kms (84 leguas) aguas arriba por el río, así como los principales rasgos de la nación chaná-timbú paranaense y la recepción que le ofrecieron los timbúes al llegar:
«Nuestro capitán Juan Ayolas mandó convocar los cuatrocientos hombres de la tropa y los embarcó en los buques, y viajó aguas arriba por el río Paraná. También viajó con nosotros nuestro supremo capitán general don Pedro Mendoza; y estuvimos en viaje durante dos meses, pues hay ochenta y cuatro, leguas desde donde habíamos dejado los cuatro buques hasta el lugar donde habitan los Timbús. Estos llevan en ambos lados de la nariz una estrellita, hecha de una piedra blanca y azul, y son gente de cuerpo grande y fornido.... La fuerza de los indios es mucha, como sabréis por mí más adelante, y no comen otra cosa que carne y pescado: en toda su vida no han comido otra comida. Se calcula que esta nación tiene como quince mil hombres, más bien más que menos; tienen canoas, iguales a esas que allá en Alemania se llaman barquitos, y usan los pescadores. Estas canoas se hacen con un árbol y tienen un ancho de tres pies en el fondo y un largo de ochenta pies. Pueden viajar en ellas cualquiera sea el tiempo hasta diez y seis hombres y todos deben remar; tienen remos como los que usan los pescadores en Alemania, salvo que no son reforzados con hierro en la punta de abajo.
Cuando llegamos con nuestros buques a cuatro leguas de su pueblo, nos divisaron y vinieron a nuestro encuentro como en cuatrocientas canoas, y en cada una había diez y seis hombres, y se nos acercaron pacíficamente. Nuestro capitán regaló entonces al indio principal de los Timbús, que se llamaba Cheraguazú, una camisa y un birrete rojo, un hacha y otras cosas más de rescate. El tal Cheraguazú nos condujo a su pueblo, y nos dieron carne y pescado hasta hartarnos; si este viaje hubiera durado diez días más, todos nos hubiéramos muerto de hambre. Así y todo murieron, durante ese viaje, cincuenta de los cuatrocientos hombres».

Los beguás
Los beguás o mbeguás eran probablemente pueblos chanás que habitaban las islas y orillas del Paraná inferior, aguas abajo delos timbúes, extendiéndose hacia el estuario platense e incluso hasta la costa atlántica.
La presencia de beguás ha sido constatada en la zona de
Hay una descripción de Roger Barlow, expedicionario con Gaboto, de 1528, que señalaba que «sobre la costa de Santa Lucía y hasta San Salvador hay ciertas generaciones de indios llamados biguais y charnais que viven de la caza y de la pesca y no se comen unos a otros.»30
Dos años después (1530) se conservan declaraciones de Juan de Valdivieso, de la armada de Sebastián Gaboto en donde se señala que se encontraron «dos canoas de indios de la nación de los beguales e vinieron a bordo de dicha nave capitana» y al preguntarle un intérprete de dicha nación de donde venían indicaron el Cabo Santa María (probablemente Punta del Este actual). 31
De acuerdo a esta información, los beguás se trasladaban habitualmente por vía marítima de un punto a otro de sus dominios tradicionales. Es probable que otros pueblos procediesen de la misma forma, y aunque no existen suficientes datos para asegurarlo es razonable imaginar que este tipo de transporte y comunicación sería habitual.

Los corondás
Los corondás eran una nación localizada unos veinte kilómetros aguas arriba del país timbú, en las cercanías de la laguna del mismo nombre, unos pocos kilómetros aguas arriba de la desembocadura del río Carcarañá . De acuerdo a las descripciones, eran muy semejantes a los timbú, tnato desde punto de vista de sus costumbres como de su lengua. La descripción de Schmidl es bastante elocuente.
«Zarpamos de ese puerto, que se llama Buena Esperanza, con ocho bergantines, y después de un día de navegación, o sea cuatro leguas de camino, llegamos a una nación que se llama Corondá; también viven de pescado y carne y son aproximadamente doce mil hombres adultos, de los que pueden guerrear, y en todo son iguales a los Timbús. También tienen dos estrellitas a ambos lados de la nariz; también son personas garbosas y las mujeres feas, con arañazos azulados en la cara, tanto jóvenes como viejas y tapan las vergüenzas con un trapo de algodón; tienen estos indios muchos cueros curtidos de nutria y muchísimas canoas. Y ellos compartieron con nosotros su escasez de carne y pescado y cueros y otras cosas más; nosotros también del mismo modo les dimos cuentas de vidrio, rosarios, espejos, peines, cuchillos y otras cosas, y quedamos con ellos durante dos días. También nos dieron dos indios Carios que tenían cautivos, por su habla y para que nos enseñara en el camino.»

Los quiloazas
Los quiloazas habitaban en la zona fluvial del Paraná pocos kilómetros antes de llegar a la desembocadura del río Salado sobre la margen oriental del Paraná. Hablaban una misma lengua que los timbúes y corondás y tenían un género de vida comparable. Según Schmidl su número era muy grande (del orden de 100,000 habitantes o más).
Su descripción es ilustrativa.
«De ahí navegamos hasta llegar a una nación que se llama Quiloazas, que son alrededor de cuarenta mil hombres de guerra y comen pescado y carne; llevan también dos estrellitas en la nariz como los dichos Timbús y Corondás; las tres naciones hablan una misma lengua. Desde los antes nombrados Corondás hasta los Quiloazas hay treinta leguas de camino y éstos viven en una laguna que tiene unas seis leguas de largo y unas cuatro de ancho. Con ellos quedamos cuatro días: también participamos su escasez, haciendo nosotros lo mismo. Estos indios habita en la orilla izquierda del Paraná.»
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Los calchines
Eran los pueblos chanáes que habitaban en la desembocadura del río Salado sobre la banda occidental del río Paraná, a la altura de la actual ciudad de Santa Fe.
Por los datos existentes era una nación con fuerte parentesco con los otros pueblos chanáes del sur.

Los mocoretás
Los mocoretás habitaban en el tramo del río Paraná aguas arriba de la deembocadura del río Guaquiraro. Al igual que todos los pueblos chanáes mencionados anteriormente vivían sobre todo dela pesca y la caza de mamíferos y otros animales acuáticos.
Eran bastante numerosos y de ellos dió una descripción vívida el cronista Schmidl.
«De allí navegamos durante diez y seis días sin que encontráramos ni viéramos gente alguna. En esto vinimos a dar a un pequeño río, que corre hacia el interior del país, donde encontramos reunida mucha gente que se llaman Mocoretá;. éstos no tienen para comer otra cosa que pescado y carne, sobre todo pescado. Estos indios son alrededor de diez y ocho mil guerreros; también tienen muchísimas canoas. Los Mocoretás nos recibieron muy bien a su manera y nos dieron la carne y pescado que precisábamos durante los cuatro días que con ellos nos quedamos. Habitan en la otra orilla del Paraná, o sea en la orilla derecha, y hablan otra lengua; pero también llevan dos estrellitas en la nariz y son gente de cuerpo bien formado; las mujeres son feas como las antes mencionadas. Desde los Quiloazas hasta los Mocoretás hay sesenta y cuatro leguas de camino. Mientras estábamos con esos Mocoretás, casualmente encontramos en tierra una gran serpiente, larga como de veinticinco pies, gruesa como un hombre y salpicada de negro y amarillo, a la que matarnos de un tiro de arcabuz. Cuando los indios la vieron se maravillaron mucho, pues nunca habían visto una serpiente de tal tamaño; y esta serpiente hacía mucho mal a los indios, pues cuando se bañaban estaba ésta en el río y enrollaba su cola alrededor del indio y lo llevaba bajo el agua y lo comía, sin que la pudieran ver, de modo que los indios no sabían cómo podía suceder que la serpiente se comiera a los indios. Yo mismo he medido la tal serpiente a lo largo y a lo ancho, de manera que bien sé lo que digo. Los Mocoretás tomaron ese animal, lo cortaron a pedazos, que llevaron a sus casas y se lo comieron asado y cocido».

De "Las Primeras Naciones del Sur", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.

sábado, 30 de enero de 2016

Un infierno en la tierra: Maranhão (Brasil) en el siglo XVII

Reivindicando al Padre Antonio Vieira
D.Antón
La dominación portuguesa en Brasil fue uno de los genocidios más sistemáticos y generalizados de la historia de la colonización de América. Millones de nativos fueron esclavizados y puestos a trabajar en plantaciones y minas. y a satisfacer los deseos de los colonos portugueses en todos los órdenes imaginables. Las personas, anteriormente libres y saludables, pasaron a ser simples mercancías utilizables y descartables.
El paraiso en la Tierra que describían Morelli, Gabriel de Foigny, François de Salignac y Jean Jacques Rousseau entre otros se transformó en un verdadero infierno. 
El Padre Jesuita Antonio Vieira fue testigo de los atropellos continuo e indiscriminados en Maranhão y en Amazonia oriental (Brasil) y los relata en forma vívida e ilustrativa.
El Antonio Vieira llegó a Maranhão en 1652. Su vida había sido una lucha constante por la libertad de los esclavos y la tolerancia racial y religiosa. 
Además del idioma portugués, hablaba el tupi de las Primeras Naciones brasileras, el kimbundu de los esclavos africanos y varias lenguas amazónicas. En Maranhão encontró uno de los panoramas más desoladores de explotación e iniquidad de los esclavos nativos. No vaciló en enfrentarse a los plantadores y traficantes y recordarles algunos principios de la religión cristiana que aquellos decían profesar.
¡A que precio diferente el Diablo compra las almas comparado a lo que ofrecìa por ellas previamente! No hay mercado en el mundo donde pueda conseguirlas más barato que aquí en nuestra propia tierra. En los Evangelios, ofrecía todos los reinos del mundo por un alma; en Marañón, el diablo no necesita ofrecer ni siquiera un décima parte por todas las almas. No es necesario ofrecer mundos, ni reinos; no es necesario ofrecer ciudades, ni pueblos, ni aldeas. Todo lo que tiene que hacer es ofrecer un par de indios tapuya e inmediatamente es adorado de rodillas. ¡Que mercado barato! ¡Un indio por un alma! Ese indio será tu esclavo por los pocos días que sobreviva, pero tu alma sera esclavizada por la eternidad, mientras exista Dios. Este es el contrato que el Diablo hace con ustedes. No sólo lo aceptan sino que le pagan dinero por añadidura.
Cristianos, nobles y gente de Marañón ¿saben ustedes lo que Dios quiere de ustedes durante la Cuaresma? Que rompan las cadenas de la injusticia y liberen a aquellos a quienes tienen cautivos y oprimidos. Estos son los pecados de Marañón. Esto es lo que Dios me ordenó denunciarles. Cristianos, Dios me ordenó aclararles estos temas y así lo hago. Todos ustedes están en pecado mortal; todos ustedes viven en estado de condena; y todos ustedes iran directamente al Infierno. En verdad, ya hay muchos allí ahora mismo y ustedes se reunirán con ellos si no cambian vuestras vidas...
Cualquier hombre que priva a otro de su libertad y pudiendo restaurársela no lo hace está condenado. Todos o casi todos están por tanto condenados. Ustedes pueden decirme que incluso si esto fuera verdad, no lo pensaron o no sabían y que su buena fe los salvará. Lo niego.
Ellos pensaron y sabían del mismo modo que lo piensan y lo saben ahora. Y si no lo pensaron o no lo sabían debieron haberlo pensado y sabido. Algunos están condenados por su conocimiento, otros por su duda y todavía otros por su ignorancia."


Algunos años más tarde, en 1661, Vieira fue expulsado de Brasil y al llegar a Portugal fue apresado por la Inquisición y acusado de cometer herejías "igualitarias". Seis años después, ya liberado, reinició su lucha por los derechos de los esclavos que habría de continuar hasta su muerte el 18 de julio de 1697. 
De "Amerrique, los Huérfanos del Paraiso", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.

domingo, 24 de enero de 2016

América indígena, culturas y poblaciones saludables desarticuladas y eliminadas inescrupulosamente
La destrucción de las verdaderas Utopías

Danilo Antón
Cuando llegó Pero Alvares Cabral y su expedición a América, al territorio que luego se llamaria Brasil, el 22 de abril de 1500, se produjo el primer contacto europeo con los pueblos sudamericanos tupi de la costa atlántica23 . El cronista de dicha expedición, Pero Vaz de Caminha dejó un relato vivido de sus experiencias en una carta al rey de Portugal Manoel I en donde le cuenta al monarca las caracteristicas insólitas de los pueblos recién contactados. En ese pais vivian mujeres y hombres desnudos, sin verguenza, saludables, actuando espontáneamente frente a los emperifollados capitanes portugueses. Llamó la atención de Caminha el hecho de que a pesar de que estos pueblos no tenian ninguno de los cultivos y animales europeos eran “...más fuertes y mejor alimentados que nosotros con todo el trigo y las verduras que comemos...”. Y luego: “están muy bien cuidados y muy limpios y en esto me hacen acordar a los pájaros y a los animales silvestres, a los cuales el aire les da mejor plumaje y piel que a los domesticados. Sus cuerpos son tan limpios y carnosos y tan hermosos que no podria pedirse más.” Además de limpios y sanos, por regla general estos pueblos eran descriptos como muy amistosos y hospitalarios.

Por su parte, Alberico Vespucci, el conocido geógrafo florentino, en sus cartas, se admiraba de la libertad e inocencia en que vivían las sociedades americanas. Señalaba que las sociedades Indias no conocian la propiedad privada ni el dinero, y que compartian todo en común. Vivían en una libertad social y moral completa, y sus comunidades funcionaban armoniosamente sin reyes, religión, templos, palacios o ídolos .
Señala Hemmings que el entusiasmo con que se describían las sociedades americanas, que vivían prósperamente sin reyes ni iglesias, tenía algo de subversivo. En 1500, Pietro Martire d’Anghiera decía que entre los nativos americanos: “la tierra pertenece a todos, como el sol y el agua. Lo mío y lo tuyo, que son las semillas de todos los males no existen para esta gente. Viven en una edad dorada, y no rodean sus propiedades con zanjas, paredes o setos. Viven en jardines abiertos, sin leyes o libros, sin jueces, y naturalmente buscan la bondad considerando odioso a quien se corrompe a sí mismo practicando la maldad”.
Magalhaes de Gandavo nos ofrece la siguiente descripción: “En cada casa viven juntos en armonía sin disensiones entre ellos. Son tan amistosos entre sí que lo que pertenece a uno pertenece a todos. Cuando alguno tiene algo para comer, sin importar cuan poco, todos sus vecinos lo comparten”.
Los relatos de las nuevas sociedades comenzaron a circular por Europa. Se había descubierto un mundo paradisíaco, donde la naturaleza no había sido avasallada, donde no había reyes, ni esclavitud, ni pobreza, ni pestes, donde no existía el dinero, donde todos las mujeres y hombres eran libres e iguales.
 La lógica de los nativos americanos era rigurosa. Cuenta Jean de Léry que un anciano le preguntó: “¿Porque ustedes, franceses y portugueses, vienen de tan lejos a buscar madera para calentarse? No tienen suficiente madera en su país?” Léry respondió que la madera no se usaba para quemar sino para hacer tinturas, igual que ellos lo hacían. El anciano continuó: “me imagino que necesitan mucha cantidad…” El francés respondió que efectivamente se necesitaba mucha, y que un mercader podía comprar muchos barcos repletos, y que además había un sinnúmero de otras mercancias. El anciano se quedó pensando, y reflexionó: “este hombre muy rico, del que usted me cuenta...¿no se muere? “ … “Si, se muere como todo el resto de la gente”. “Y cuando se muere...¿que pasa con las cosas que deja?”… “Es para sus hijos o parientes...” respondió Lery. El anciano lo pensó y luego sentenció: “Ahora veo que ustedes Franceses son grandes locos. Cruzan el mar y sufren grandes inconvenientes, tal como nos cuentan, trabajan muy fuerte para acumular riquezas para vuestros hijos y sus parientes... ¿acaso la tierra que los nutre, no es suficiente para alimentarlos a ellos también?. Nosotros tenemos, padres, madres, e hijos a quienes amamos. Pero estamos seguros que después de nuestra muerte la tierra que nos nutrió a nosotros los alimentará también a ellos. Por lo tanto no necesitamos preocuparnos.”

Los primeros cronistas notaron también la vida saludable de las poblaciones americanas. Abundan las referencias acerca de la longevidad de los americanos. Según Vespucci, llegaban a 150 años, Pigafetta, integrante de la expedición de Magallanes, señalaba que podían vivir de 125 a 140 años. El propio Jean de Léry atribuía a los Tupinambá de Guanabara una expectativa de vida de 100 a 120 años. Años más tarde el Jesuita Fernao Cardim afirmaba que la población de Piratininga (Sao Paulo) estaba llena de viejos de más de 100 años.
De "Amerrique, los Huérfanos del Paraiso", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones












sábado, 16 de enero de 2016

Genocidio de la nación apache

Gerónimo, el último jefe resistente apache, no fue dejado en paz ni siquiera después de su muerte
Danilo Antón
¿Quien puede capturar el espíritu del viento?
Gerónimo, cuyo verdadero nombre era Goyahkla, fue el último líder apache que se enfrentó a los ejércitos de EEUU y México en una prolongada guerra de resistencia hasta que fueron aislados y derrotados..Sus captores militares.prometieron ponerlo en libertad pero lo mantuvieron cautivo hasta que murió en 1909.
Gerònimo no fue dejado en paz ni aún después de su muerte. A nueve años de su fallecimiento un grupo de jóvenes pertenecientes a la elite más rancia de la sociedad norteamericana, incluyendo a Prescott Bush, padre de George Bush y abuelo de George W. Bush, violaron su sepulcro y se apoderaron de sus restos para encerrarlos en “La Tumba”, edificio de la fraternidad estudiantil “Skulls and Bones” (Cràneos y Huesos) de la alta aristocracia de los EEUU de la Universidad de Yale donde, según se ha denunciado, todavía se mantienen. 
Quien era Gerónimo?
Goyahkla, un apache bedonkohe quien luego sería conocido como Gerónimo, nació en la década de 1820 en una localidad que los apaches llamaban No-doyon en las cabeceras del río Gila, actualmente en el sureste del estado de Arizona. Su lugar de nacimiento es hoy un sitio de reverencia entre los pueblos apaches sobrevivientes.
Su padre se llamaba Taklishim - “El Hombre Gris”, hijo del jefe Mahko de la tribu Apache- Bedonkohe de quien heredó las tradiciones. Su madre, le enseñó los míticos orígenes de su pueblo, le enseñó a rezar a Usen, el ser supremo, también llamado el dador de vida. Le explicó las leyendas y hazañas de los seres sobrenaturales, la Mujer de Blanco, el Niño del Agua, entidades que están estrechamente conectados con el origen del pueblo apache y de los bondadosos espíritus de las montañas, que vivían en cavernas escondidas y que eran homenajeados en el ceremonial apache. (…) Mucho tiempo después al ser derrotados y muertos los jefes apaches Victorio y Nana, el liderazgo fue asumido por Gerónimo (Goyahkla) y Juh. En ese momento, y para evitar mayores sacrificios a su gente, entraron en tratativas con el gobierno de los EEUU.
Los representantes del gobierno estadounidense les ofrecieron una extensión de tierra a cambio que depusieran las armas. El lugar, llamado San Carlos, era árido y totalmente inadecuado.
Daklugie, hijo de Juh lo describió en forma ilustrativa.
“El Creador no hizo San Carlos. Es un lugar más viejo que El- Simplemente lo dejó como una muestra de cómo se hacían las cosas antes que El apareciera. Tome piedras y cenizas y espinas, y arroje algunos escorpiones y serpientes de cascabel, ponga todo eso arriba de piedras calentadas al rojo, agréguele el ejército de Estados Unidos persiguiendo a los apaches y así tendrá a San Carlos.”
El último bastión apache se enfrentaba con dos poderosos ejércitos a ambos lados de la frontera. Eran sólo diecisiete guerreros con sus familias. Estaban rodeados por cinco mil soldados y miles de milicianos civiles del lado de los Estados Unidos y tres mil soldados mexicanos en el sector de México.
.A pesar de la situación desigual los apaches continuaron la lucha. Daklugie lo comentó de esta manera:“En aquél tiempo Gerónimo tenía también a Lozen, conocida como la Mujer Guerrera, Gerónimo se veía debilitado, también por la presencia de mujeres y niños que debían ser defendidos y alimentados. Nadie nunca capturó a Gerónimo. Yo lo sé. Yo estaba con él. De todas maneras ¿Quién puede capturar al viento?”


Pocos meses más tarde, agotados y desalentados por la ausencia de sus familias, Gerónimo y los guerreros apaches que lo acompañaban se rindieron al General Nelson Miles del ejército de los EEUU con la promesa de que el jefe apache sería liberado en dos años y se le permitiría vivir en paz en su reserva.
Otra vez se incumplieron las promesas. Gerónimo fue mantenido en prisión por veintitrés años. Murió en 1909 todavía cautivo. El resto de los apaches, unos pocos cientos fueron enviados a Oklahoma y Nuevo México.
En la actualidad los apaches están concentrados en las reservas de Fort Apache y San Carlos en Arizona. La mayoría de los apaches chiricahuas, mescaleros y lipan viven en la Reserva Mescalero del sur de Nuevo México. Los apaches jicarillas tienen una reserva en la zona centro-norte de Nuevo México.
Gerónimo no fue dejado en paz ni aún después de su muerte. A nueve años de su fallecimiento un grupo de jóvenes pertenecientes a la elite más rancia de la sociedad norteamericana violaron su sepulcro y se apoderaron de sus restos para encerrarlos en “La Tumba” de la Universidad de Yale.  Tal vez el cráneo y los restos de Gerónimo se encuentren hoy en Yale. No lo sabemos con seguridad. En realidad pueden estar en otro lugar, en cualquier parte. 
Lo que sí sabemos es que desde hace mucho tiempo su espíritu se ha liberado de las ataduras de la represión, la prisión, el secuestro y el abuso.

Extraido de Crónicas de la Peripecia Humana", Danilo Antón,
Piriguazú Ediciones

viernes, 15 de enero de 2016

Europa está situada al este
Los invasores llegaron de Oriente
Los invasores europeos que llegaron a tierras amerricanas provenientes del Oriente, acostumbraban llamarse a sí mismos “occidentales”. Es una vieja historia que había tenido lugar hacía más de un milenio. Cuando el Imperio europeo de los Romanos se dividió en dos, a la mitad del Este se le llamó Oriente, y a la del Oeste, Occidente. En esa época, los europeos del oeste pensaban que ellos eran los pueblos más occidentales del mundo. Por esa razón y algunas otras que sería largo de enumerar aquí, los europeos del oeste acostumbraron a llamarse a sí mismos “occidentales”.  Pero no era cierto. Mucho más al oeste, lejos, en la dirección del sol poniente, del otro lado del océano, existían cientos de naciones más antiguas que las propias naciones europeas. Los europeos no lo sabían, pero en el Occidente remoto y verdadero existía un enorme continente amistoso y pródigo:  Amerrique
Aún subiéndose en las cimas de las montañas más altas de Haití o de Cuba  no es posible divisar la orilla oriental del Mar-Océano. Durante largo tiempo la mayor parte  de los pueblos que habitaban las costas de  Amerrique no se  preocuparon por la posible existencia de otras gentes del otro lado de las aguas. Probablemente porque no pensaban cruzar los mares para ir a encontrarlas. Por muchos años, tal vez más de trescientas treinta y tres generaciones, amerricanos y europeos permanecieron aislados con escasos o nulos contactos entre ellos.
Pero una noche de otoño, en el archipiélago amerricano de los lucayos, los pobladores isleños percibieron la aparición de tres grandes canoas, muy diferentes de las conocidas, de donde desembarcaron extraños hombres, con raras vestimentas e incomprensible lenguaje.
Los recién llegados venían de un continente que estaba más allá del mar, hacia el Oriente, al que llamaban Europa.
El verdadero Mundo Occidental es Amerrique. El continente del águila, del tucán y del cóndor. La tierra del avatí, del frijol y la mandioca, gran país de llamas y guajolotes, hogar de antiguas naciones sabias y prósperas, poblado de dioses poderosos y espíritus imprescindibles.  A pesar de que los europeos, y mucha gente que no lo es, afirman que Europa es el Mundo Occidental, esto no es exacto. Para los pueblos amerricanos, Europa está en la dirección adonde sale el sol. Las naves de los invasores vinieron del Levante. Hacia el Levante llevaron oros y riquezas.
El Nuevo Mundo no es nuevo. Es viejo. Es tan antiguo como el conocimiento de la naturaleza que lo impregna.  Es un continente en donde han coexistido por mucho tiempo una enorme diversidad de pueblos. Durante siglos y milenios las mujeres y los hombres amerricanos aprendieron a través de innumerables experiencias y los ancianos les enseñaron muchas cosas a los jóvenes.
Este mundo antiguo de occidente es la gran Tierra-Madre para todos sus pueblos. Está hecha de infinitos lugares y de tiempos. En sus paisajes se respira el pasado en cada brisa. Los jóvenes de hoy y los de antes conviven en la Tierra de los Muchos Nombres. Es la Isla Tortuga, la  Tierra-donde-sopla-el-viento, Abya Yala,  hogar de los  qwani y los  kurupí,  la ñuke-mapu de los pueblos del Sur.  Amerrique de siempre.
De "Amerrique, Huérfanos del Paraiso", Danilo Antón, PiriGuazú Ediciones

miércoles, 13 de enero de 2016

Las indígenas NO son sujetos de derecho

Hoy en América hay más de 40 estados independientes pero ni un solo pueblo nativo ha podido conservar su soberanía.

Hoy podemos apenas darnos cuenta hasta que punto hemos llegado. Los estados territoriales criollos se han estabilizado, están  legitimados globalmente, nadie osa contestar sus soberanías. El gobierno de Canadá está autorizado por las sociedades de naciones para hablar en nombre de los inuit o de los haida, el gobierno de los Estados Unidos puede afirmar con orgullo que el antiguo país cherokí está ahora dividido en estados y condados, al igual que las tierras ancestrales de los cheyennes, los lakotas o los iroqueses. Con el antiguo nombre de México, que disimula la realidad opresiva que lo caracteriza, los descendientes ideológicos de los imperialistas españoles controlan la economía y la cultura, manteniendo en el ostracismo a las numerosas Primeras Naciones del país. Se habla aún nahuatl pero su uso está relegado a los sectores más aislados y pobres de las mesetas mexicanas. Los mayas de Chiapas y Yucatán siguen sufriendo discriminación, viviendo un prolongado exilio en su propia tierra. Otros mayas, juntos con lencas y guaymies permanecen ignorados y relegados en varios pequeños países, antiguas provincias coloniales españolas, sin que se reconozca sus nacionalidades como tales.
Las culturas nacionales del Alto Orinoco, jibi, yekwana y yanomami, entre otras, se defienden del carácter agresivo de la nueva colonización que sigue sin respetar los derechos de la gente. La Amazonia es un teatro de avances imperiales disfrazados de “crecimiento económico”. ¿Quien otorgó el derecho a destruir la naturaleza amazónica y a sus habitantes a los estados territoriales que se llaman Brasil, Peru, Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela, Guyana y Surinam?
La respuesta es sencilla: nadie que tenga potestades ni calificaciones para hacerlo.
El control de estos territorios se basa solamente en la fuerza bruta que las naciones imperiales europeas ejercieron por siglos por su propia decisión y arbitrio. Hoy estos estados-territoriales son simplemente herederos de aquella historia de atropellos. España, Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda invadieron, ocuparon, esclavizaron, mataron, violaron, robaron y luego establecieron sistemas legales basados precisamente en ese atroz legado de violencia y desrespeto.
Introdujeron la propiedad de la tierra, pero no se la permitieron a los pueblos nativos que hacía milenios que la poblaban. En cambio, se dedicaron concienzudamente a  repartirla entre ellos mismos, eliminando sistemáticamente a sus legítimos ocupantes o simplemente forzándolos a permanecer como mano de obra esclava en las nuevas encomiendas, plantaciones,  haciendas y  minas. La mayoría de los propietarios actuales de las tierras americanas basan su derecho en este origen fraudulento.
Junto con la tierra, los invasores se apoderaron de la fuerza de trabajo de los pueblos autóctonos. Estos, que vivían en una situación de libertad, fueron forzados a servir a los tiránicos amos extranjeros. Muchas de estas naciones disfrutaban de una amplia libertad individual desconocida en Europa. En pocas décadas la dominación foránea habría de terminar con ella.

Nosotros nacemos hermanos libres y unidos, cada uno es tan señor como el otro, mientras que ustedes son todos siervos de un solo hombre. Yo soy el amo de mi cuerpo, dispongo de mí mismo, hago lo que deseo, soy el primero y el último de mi nación.... sujeto tan solo al Gran Espíritu 1. 
1 Explicación que diera un hurón al Barón de Lahontan, referida por J.Weatherford, Indian Givers, p.123

De Amerrique, los Huérfanos del Paraiso, Danilo Antón, Piriguazú Ediciones

martes, 12 de enero de 2016

El humo habla
Comunicación  a  distancia en América indígena
 D.Antón
 En América, se desarrollaron múltiples formas de comunicación a grandes distancias, muchas de las cuales pasaron desapercibidas o fueron subestimadas por los europeos. Una de las principales formas de comunicación a larga distancia fue el humo. Los pueblos de todo el continente desarrollaron un lenguaje a partir del humo desprendido de sus fogones que les permitía comunicarse a través de grandes distancias. La existencia de este medio de comunicación no pasó desapercibido para muchos cronistas que si bien nunca entendieron el significado de este lenguaje translinguístico supieron que era una herramienta muy valiosa en manos de las naciones de América del Norte.
La existencia de dicho sistema fue también identificado en América del Sur. Un ejemplo de ello se dio cuando llegaron naves al Río de la Plata, en la expedición española de Gaboto que estaban en el Paraguay a más de mil quilómetros se enteraron en unos pocos días (Aníbal Barrios Pintos, Los Aborígenes del Uruguay).  Otro ejemplo fueron los mensajes con humaredas que en grandes cantidades se percibían en el sur de América, particularmente en la Tierra del Fuego de donde deriva su nombre.   
Con el tiempo, dicho sistema fue caricaturizado en los filmes sobre “indios” y en los dibujos animados. Sin embargo, más allá de las caricaturas y frivolizaciones, la comunicación por humo fue uno de los sistemas de comunicaciòn intercultural más eficaces de comunicación intercultural que existieron en las sociedades humanas.   
De  "Amerrique, los huérfanos del paraiso", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Los barbados invasores no son hijos de Wirakocha sino hijos del Diablo
D.A.
Manco Inca Yupanqui era hijo de Huayna Capac, probablemente nacido en 1515, en la ciudad de Cuzco.
Cuando las tropas de Atalualpa tomaron dicha ciudad bajo el mando del general Quizquiz mataron a los descendientes de Huayna Capac, a los partidarios de Huáscar y a todo aquel que pudiera intentar tomar el lugar de Inca.
En ese momento llegaron los invasores españoles que aprisionaron y luego ejecutaron a 25 de julio de 1533 por “idolatría, fratricidio, poligamia e incesto”.
Manco Inca Yupanque se había escapado de los ejércitos de Atahualpa en el Cuzco y colaboró con los conquistadores en la creencia que los extranjeros los liberarían de las "malignas tropas de Quito" que habían matado a toda su familia..
Fue nombrado Inca por los extranjeros pero sin ninguna autoridad y totalmente controlado por los españoles. No podía recibir a sus súbditos, ni circular por la ciudad, observaba los abusos que cometían los españoles con las mujeres de la nobleza, el puegblo y las vírgenes del sol. Era claramente un rehen de los invasores. .
Debido al maltrato recibido decidió rebelarse y casi logra expulsar a los españoles de Cuzco (1536) . Al no lograrlo se refugió en el valle de Vilcabamba (Willkapampa). Finalmente fue asesinado en 1544 apuñalado por un grupo de siete españoles que simularon ser sus aliados y lo traicionaron. Antes de partir hacia Vilcabamba Mancu Inca Yupanqui envió un mensaje a los habitantes de los territorios incas invadidos
"Hermanos e hijos, los he reunido para que vean el nuevo tipo de gente que se ha venido a nuestro país, esos barbados que están en esta ciudad. Porque me dijeron que eran wiraqochas y parecían serlo de acuerdo a sus vestimentas, les ordené que les sirvieran y obedecieran como servirían mi propia persona....pensando que eran gente valiosa enviados desde lejos, como siempre proclamaron, por Tiqsi Wiraqochan, o sea Dios. Pero es claro para mi que todo resultó lo opuesto de lo que esperaba, por que, sepan esto, mis hermanos, esta gente ha demostrado muchas veces desde que entraron a mi país que no son los hijos de Wiraqocha sino del Diablo."

Luego de la muerte de Manco Inca Yupanqui la rebelión habría de durar 28 
años más. El 24 de septiembre de 1572 el último Inca, Tupac Amaru 1 fue ahorcado en la Plaza de Cuzco y el control de los españoles sobre el antiguo Tahuantisuyu se hizo total.

martes, 29 de diciembre de 2015

Origen del gaucho en la Banda Oriental a fines del siglo XVIII

D.Antón
Si bien la palabra “gaucho”i o “gauchesco” se ha utilizado en diferentes circunstancias con sentidos variados, con referencia tanto al poblador de las zonas rurales del sur de América, como a un tipo de cultura, en los primeros tiempos se utilizó para designar un tipo de habitante de las Sierras del Este de la Banda Oriental del Uruguay.
En efecto, durante la segunda mitad del siglo XVIII, llamó “gauchos” a las personas que habitaban las agrestes y mal llamadas “tierras de nadie” las fronteras entre los dominios español y portugués. Estas personas, familias y comunidades habitaban el extensísimo País Guenoa, área de praderas, montes serranos, bañados y arenales, que había quedado, afortunadamente para sus pobladores ancestrales, relativamente libre (aunque no totalmente ni mucho menos) de la codicia genocida de los imperios español y portugués .
Los “gauchos” y sus antecesores los “gauderios” y “changadores” lograban subsistir, compartiendo con guenoas y otros pueblos nativos, los recursos naturales de la zona, y más especialmente, al abundante ganado cimarrón que se había reproducido ampliamente en las praderas de la Banda Oriental. Los rebaños les permitían abastecerse de los productos derivados como la carne, el cuero y el sebo, y además, burlando el control de las patrullas españolas, podían vender las tropas a las poblaciones portuguesas más cercanas a la frontera.
Originalmente se utilizaban las palabras vagabundo o bagamundo, changador, forajidos, y más tardíamente, gauderíos, para este grupo social “cimarrón” de las praderas uruguayas y orientales, e incluso en algunos casos aislados a habitantes de comarcas distantes de la frontera (p.ej. Tucumán)

Los márgenes de la ley imperial
. Los términos anteriores se aplicaban por igual a los faeneros montaraces como a aquellas personas que se encontraban al “margen de la ley imperial”.
La denominación “gaucho” recién se comienza a utilizar en forma habitual en las últimas décadas del siglo XVIII, denominando un cierto tipo rural independiente y rebelde, que no obedece ni acepta las rutinas sociales y de trabajo impuestas por las autoridades.
La palabra propiamente dicha aparece por primera vez en un documento escrito en 1771 refiriéndose a ciertos “malhechores” que se escondían en la Sierra a una cierta distancia de Maldonado, probablemente en la región serrana rochense, tal vez en la misma Sierra de los Rocha o sus adyacencias.
Se trata de una comunicación del Comandante de Maldonado, Don Pablo Carbonell a Vértiz, fechada el 23 de octubre de 1771 .
Dice así:
“Muy señor mío; haviendo noticia que algunos gahuchos se havian dejado ver a la Sierra mande a los tenientes de Milicias dn Jph Picolomini y dn Clemente Puebla, pasasen a dicha Sierra con una Partida de 34 hombres entre estos algunos soldados del Batallón a fin de hacer una descubierta en la expresada Sierra, por ver si podían encontrar a los malechores, y al mismo tiempo viesen si podía recoger algún ganado; y haviendo practicado…”
En ese mismo año una referencia similar de Santo Domingo de Soriano (31 de marzo de 1771) habla de “faeneros montaraces” para referirse a personajes parecidos sin utilizar la palabra gaucho. Esta denominación recién aparece tres años más tarde en un documento escrito referido a tres faeneros apresados en las Puntas del Bequeló (unos 40 km al sureste del sitio actual de la ciudad de Mercedes).
Si bien no sabemos exactamente la zona geográfica a que se refiere el informe de Maldonado a que nos referíamos anteriormente pensamos que la “Sierra” mencionada debería estar en algún lugar de las “Serranías del Este”, que se extienden por los departamentos actuales de Maldonado o Rocha. Como se trataba de contrabandistas, que buscaban guarecerse fuera del alcance de las autoridades imperiales en las zonas fronterizas y necesitaban paso libre hacia las tierras controladas por Portugal, es probable que sus refugios se encontraran en las zonas serranas más orientales, en la proximidad de las “angosturas” que permitían facilitar el pasaje hacia Brasil. Otra ruta utilizada para el contrabando de ganado se internaba a Brasil cerca de las puntas del Yaguarón (actual departamento de Cerro Largo). Más al sur el pasaje de ganado era más difícil por la presencia de la Laguna Merin y del río Yaguarón que constituían obstáculos para los arreos.
Fernando Assunçao en su clásico libro “El Gaucho” interpreta estos hechos en forma análoga. De acuerdo a este autor el proceso de formación del gaucho fue “un continuo devenir transformativo” y que en ese proceso se inclina en ubicar el nacimiento del gaucho en “tierras que hoy son nuestro país (Uruguay) y las zonas fronterizas más adyacentes de Río Grande do Sul”.
En particular, señala Assunçao que los antiguos vaqueros entrerrianos, los primitivos changadores y los gauderios que vió Concolocorvo (en la década de 1760) son diferentes a “los gauchos de las sierras de Maldonado y Rocha”, los cuales, según este autor, serían los primeros gauchos propiamente dichos .
i Se propusieron diversos orígenes para la palabra “gaucho”. Una de las más probables se refiere a una presunta raíz quechua proveniente de la voz “guacho” utilizada en el sentido de “huérfano”. 
De: "Crónicas de la Peripecia Humana", D.Antón, Piriguazú Ediciones
Blog en ingles:   daniloanton-en.blogspot.com