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domingo, 7 de junio de 2020


Hace más de 500 años
La llegada de los españoles a México 
Masacres despiadadas y resistencia en Tenochtitlán

En el año cristiano de 1502 los pueblos mexicanos eligieron un nuevo supremo sacerdote, décimo Tlatoani de la dinastia azteca de Mexico. Su nombre era Mohtecuhzoma Xocoyotzin, que luego habria de ser conocido como Montezuma o Moctezuma II. Los aztecas habían llegado al "gran valle entre las montañas" hacia menos de dos siglos, emigrando desde las tierras áridas del norte. Se establecieron en una isla del lago de México donde construyeron su ciudad capital, a la que denominaron Tenochtitlán". A partir de esta base lacustre lograron imponer su dominio en casi todos los estados y comunidades vecinas e incluso hicieron llegar su influencia a tierras alejadas, en la dirección de las mesetas, hacia los valles de los ríos y sobre las costas de los mares. Los pueblos que habitaban el Valle de México tenían una historia rica y antigua. Durante muchos siglos construyeron ciudades y monumentos y desarrollaron una gran diversidad de sistemas de producción y de cultivos. Igual que otros pueblos americanos, su vida se desenvolvía en un marco religioso y ceremonial complejo y místico. Era el mundo de Quetzalcoatl, la serpiente emplumada, maestro de las artes y de la cultura, que protegía a los cultivos y a las gentes y de su esposa, "nuestra madre Tonintzin".
Al consolidar su dominio sobre las tierras lacustres mexicanas, los aztecas procuraron destronar el viejo Dios y en su lugar imponer a su propia divinidad: Huitzilopochtli.
El Dios azteca Huitzilopochtli había sido representado originalmente con la imagen de un colibrí, ser delicado y suave. Luego de la invasión del valle, el Dios comenzó a pedirles sacrificios humanos, y así, la pequeña ave se transformó en algo muy diferente. Los pueblos tributarios debían aportar sus propias víctimas para los sacrificios que él solicitaba. Más tarde, Sahagún describiría a Huitzilopochtli como una especie de "Hércules" azteca. Quetzalcoatl quedó relegado a un segundo plano. Debido a ese origen impostado, la clase sacerdotal mexicana conservaba un temor oculto de que en algún momento podría aparecer el antiguo señor de los espíritus, Quetzacoatl, a pedirles una rendición de cuentas. Fue entonces cuando llegó Hernán Cortés con su expedición española de aventureros obsesivos. Al desembarcar cerca de la población nativa de Cempoala, Cortés y los suyos se enteraron" de que existía un imperio rico y poderoso en un valle de las montañas al que rendían tributo los pueblos de la costa, y hacia allí se dirigieron. El camino hacia México fue accidentado. Los españoles debieron enfrentarse a la resistencia nativa en varias oportunidades pero, aprovechándose de su caballería, los perros guerreros y sus mejores armamentos, fueron venciendo uno a uno los escollos. Finalmente, al llegar al valle de México, donde los esperaba Moctezuma, ya habían logrado constituir un numeroso ejército, incluyendo varios miles de aliados de la nación de los tlaxcaltecas.
Así los describieron los aztecas:
"Al frente venian cuatro hombres a caballo guiando a los otros... Constantemente se daban vuelta, avanzando y retrocediendo...entrando en las calles laterales, examinando las casas, constantemente mirando hada las azoteas. Sus perros hacían lo mismo, corrían adelante... oliendo y jadeando... Adelante solo, venía uno que llevaba su bandera... Detrás venían los hombres con las espadas de hierro; iban con sus espadas desenvainadas, relampagueando. En sus hombros... tenían escudos de madera y cuero. Luego en un escuadrón de numerosos caballos, llevando hombres en sus espaldas. Estos caballos.sudaban copiosamente, el sudor fluia como agua y la espuma de sus bocas goteaba sobre la tierra. Y al final, dirigiendo desde atras, venía su capitán, quien parecía ser el equivalente de nuestro comandante de guerra.
Cortés y su gente fueron alojados en el exuberante palacio de Axayacatl, fallecido padre de Moctezuma. Era suficientemente grande como para albergar a 400 españoles, 6,000 tlaxcaltecas, los caballos y todas sus vituallas. A los pocos días de su llegada, y luego de comprobar las riquezas que existían en la ciudad, los españoles decidieron pasar a la acción secuestrando a Moctezuma, quien a partir de entonces, y hasta su muerte, habría de ser su prisionero. Una de las primeras órdenes que Cortés le dio a Moctezuma fue que mandara buscar un gobernador que, supuestamente, había maltratado a algunos españoles. Totalmente dominado, Moctezuma acató la orden y el gobernador acusado fue traído a Mexico, donde fue quemado en una hoguera ante la vista de todos. Esta ejecución fue una demostración pública de que los invasores estaban en control de la situación en Tenochtitlán. Aprovechando la transitoria pasividad de la población se dedicaron a saquear las arcas del palacio, incluyendo numerosas obras de arte de alto valor. Algunas de ellas fueron enviadas a Europa donde fueron expuestas a la vista del público. Albert Durer, célebre artista alemán que las pudo examinar, las describió gráficamente "Vi las cosas que fueron traidas al Rey de la nueva Tierra Dorada: un sol enteramente de oro, una braza (casi dos metros) de ancho, de la misma forma, una luna enteramente hecha de plata, igual de grande ... Nada que haya visto en toda mi vida recocijaron tanto mi corazón como estos objetos. Porque en ellos vi trabajos asombrosos de arte y me maravillé sobre el ingenio sutil de estos hombres de tierras lejanas".
Pocos año más tarde, ambas obras de arte fueron fundidas para acuñar monedas.
Una noche de horror
En mayo de 1520 se produjo el desembarco de los adversarios españoles de Cortés y el capitán español decidió organizar una salida con 250 hombres para ir a confrontar a sus rivales a la costa del Golfo. En Mexico quedó al mando Pedro de Alvarado.
Apenas se fue Cortés, se llevó a cabo un festival de danzas ceremoniales en el Templo de Huitzilopochtli, para el cual el propio Capitán español había dado su autorización antes de partir. Sin embargo, Alvarado tenía sus ideas personales sobre como enfocar este tipo de fiestas y decidió aprovechar la ocasión para satisfacer sus propios impulsos. En pleno festival, cuando los bailarines, desarmados, estaban danzando dio la orden de ataque. Fue una noche de horror. "el baile habia empezado, ya había cantos... en ese oportuno momento los españoles decidieron matar a la gente. Aparecieron de pronto, en posición de combate, bloquearon las salidas... los pasajes... y cuando esto estuvo hecho, corrieron al Patio Sagrado a matar a la gente... Rápidamente rodearon los bailarines; luego corrieron entre los tambores... le cortaron las dos manos al que tocaba el tambor, le cortaron la cabeza que cayó lejos. Luego corrieron a la gente con lanzas de hierro y los cortaron con espadas de hierro. A algunos los cortaron desde atrás y estos cayeron por tierra con sus intestinos para afuera... Y cuando trataron vanamente de escaparse, meramente arrastraron sus entrañas y sus pies se enredaron. No tenían donde ir. Aquellos que trataron de escaparse fueron apuñalados y cortados en el portón. Pero algunos escalaron las paredes... Otros se quedaron yaciendo entre los muertos y fingiendo pudieron escaparse, pero si alguno parecía respirar lo cortaban también. La sangre... corría como agua... Y los españoles iban a todas partes, buscando en los edificios públicos blandiendo sus armas."
Luego de esta masacre se produjo una revuelta general. Los pueblos de Tenochtitlán y de otras localidades vecinas se alzaron en armas quemando el palacio de Axayacatl y sitiando a los españoles y sus aliados. Mientras tanto Cortés había tenido éxito en su incursion costeña. Derrotó al adversario recién llegado de Españia (Pánfilo de Narvaez) y logró convencer a los hombres de éste para sumarse a la campaña de saqueo que estaba programando. Cuando el contingente de Cortés reforzado llegó de regreso a Tenochtitlán se encontró con un panorama difícil. Los españoles estaban sitiados y cortos de provisiones. Las penurias alimenticias aumentaron aún más con la llegada de varios centenares de hombres.
Fue en ese momento que Moctezuma convenció a Cortes de que liberara a su hermano Cuitlahuac, que había sido preso por "actividades anti-españolas". Supuestamente su liberación permitiria "calmar" los ánimos del lado de los sitiadores. Cortés aceptó la propuesta y Cuitlahuac quedó en libertad. La reacción fue exactamente la contraria. Una vez libre, Cuitlahuac Ilamó a todos los jefes a una gran reunión con el fin de deponer a Moctezuma y lograr su propio nombramiento. La reunión se realizó y Cuitlahuac fue consagrado como nuevo Tlatoani de los mexicas. Relata el Codex Florentino que los españoles, en represalia por la designación de Cuitlahuac, ultimaron a Moctezuma. Mientras tanto el cerco se cerró y la situación de los sitiados fue empeorando diariamente. A medida que pasaban los días se agudizaban el hambre y las enfermedades. Frente a esa situación desesperante, Cortés decidió organizar un escape nocturno. El intento se produjo a través del puente de Tlacopan. Españoles y tlaxcaltecas fabricaron puentes de madera portátiles y comenzaron a deslizarse sigilosamente en un grupo compacto, guardando el mayor de los silencios. Cuando habían logrado cruzar tres canales rumbo a la tierra firme, se dio la voz de alarma. Inmediatamente las fuerzas sitiadoras mexicanas atacaron desde todas las direcciones. Españoles y aliados morían como moscas. Los que lograron cruzar lo hicieron pisando cadáveres y empapados en sangre. Al fin de esa noche, que se habría de conocer en la historia de Mexico como "la noche triste", habían caido 900 españoles, varios miles de tlaxcaltecas y 46 caballos. Esta historia, que se enseña año a año en muchas escuelas y colegios del continente, no recuerda todas las noches tristes olvidadas en las que las victimas fueron los pueblos nativos americanos indefensos. Ellos también merecen una mención que hasta ahora les ha sido negada.
Reproducido del libro "Amerrique, los huérfanos del paraiso", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones..

lunes, 24 de febrero de 2020

Las Primeras Naciones mexicanas
Una diversidad lingüística única que se resiste a la degradación cultural
Los Estados Unidos de México en sus 1 964 375 km2  constituyen el país más poblado del mundo hispano. Con 127,000,000 de habitantes supera a los otros tres países hispanos con mayor población que son Colombia (49 millones) España  (47 millones), y Argentina (44 millones). Además es el país con mayor diversidad lingüística viva del continente. De las 67 lenguas nativas que se hablan en México, hay 18 lenguas que tienen más de 100,000 hablantes, caso  único en las Américas. Si bien en otros países también existen fuertes diversidades lingüísticas en ninguno existen tantas comunidades étnico-idiomáticas aborígenes con un grado de consolidación contemporánea similar.  Sin embargo, estas cifras no reflejan un proceso dramático que se viene desarrollando en las últimas décadas. Los números de hablantes de las lenguas indígenas mexicanas no han cesado de disminuir. La influencia de las  políticas educativas públicas, tendientes a favorecer al idioma español en primer lugar y como segunda lengua al inglés, han disminuido la utilización regular de las lenguas nativas por las generaciones más jóvenes. Si bien existen esfuerzos de parte de las organizaciones populares, locales y educativas para promover la enseñanza de los idiomas originales se ha manifestado una tendencia clara a la pérdida del patrimonio lingüístico nacional. 
El nuevo gobierno de Andrés López Obrador que tomó posesión a fines de 2018 ha puesto énfasis en recuperar el prestigio de los pueblos indígenas, sus ceremonias y sus culturas. Es posible que si se continúan perseverando en esa dirección se pueda revertir el proceso, pero es una tarea difícil.
Una breve descripción de los pueblos nativos de México, su localización y parentesco etno-lingüístico de una idea de la extraordinaria diversidad de las Primeras Naciones mexicanas y su demostrada resiliencia histórica.
Nos referiremos muy sintéticamente a 23 de las 67 etnias originarias de México.
1  Nahuas
Los nahuas, cuya lengua es el nahuatl tienen una población total de unos 1,800,000 habitantes. Se dividen en siete grupos: mexicanos, tlahuicas, colhuas, tlaxcaltecas, tepanecas, cholcas y xochimilcas. Habitan el sur de la Ciudad de México y en los estados de Puebla, Morelos, (Estado de) México, Hidalgo, Tlaxcala, Veracruz, Guerrero y Oaxaca, 
2 Mayas, que hablan diversas lenguas mayas son 1,500,000 y están localizados en Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas y en varios países de Centro América.
3 Zapotecas
Constituyen una población de 809,000 y se sitúan  en estado de Oaxaca, en particular en la Sierra Zapoteca, en el Istmo de Tehuantepec y el Valle de Oaxaca. Los zapotecos solían llamarse a sí mismos bene zaa, tzapotecatl, que significa “gente del árbol de zapote”
4  Mixtecos
Son 700,000. Habitan los estados de Oaxaca. Guerrero y Puebla.  Se autodenominan Ñuu sávi, La lengua mixteca proviene del tronco otomangue y se divide en 3 grupos: el cuicateco, el mixteco y el triqui. Mixteca quiere decir “el lugar de las nubes”, o sea “gente de la lluvia”. 
5 Otomíes  
Son aproximadamente 700,000. Se sitúan en los estados de Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Puebla, Veracruz y el Estado de México. La palabra otomí es náhuatl y significa “quien camina con flechas”.
6 Totonacas
La población totonaca es de 411,000 personas que habitan los estados de Veracruz y Puebla. Su lengua es el totonaco y junto con el tepehua pertenecen a la familia totonacaza que es derivada del macro-maya. 
7 Tsotsiles
Los tsotsiles, una de las principales naciones mayas, tienen una población de 406,000 personas en el estado de Chiapas. La palabra tsotsil se deriva de sots´il winik y significa “hombres murciélago”. Su lengua -el tsotsil- es una subfamilia y se deriva del tronco maya.
8 Tzeltales  
Constituyen una de las principales naciones del tronco étnico maya. Son 380,000 habitantes en el estado de Chiapas. Pertenecen a la familia lingüística maya.
9 Mazahuas
Los mazahuas que tienen  326,000 individuos viven en el noroeste del Estado de México y en una pequeña área del oriente del Estado de Michoacán. Están lingüísticamente relacionados con los otomíes.
10 Mazatecas o Ha shuta Enima (quiere decir los que viven en el campo) 
Son 305,000 viven en la zona serrana y valle de Papaloapan-Tuxtepec en el NE de Oaxaca. La lengua es de la familia otomangue.
11 Huastecas o Teenek
Son 226,000 y habitan los estados de Veracruz, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro, e Hidalgo. Su lengua proviene del maya. Teenek significa “los que viven en el campo”.
12 Choles
Hay 220,000 choles y habitan al noroeste de Chiapas Su lengua, el chol, proviene del grupo maya-totonaco
13 Purépechas
Son 203,000 y habitan el estado de Michoacán. Antes se denominaban tarascos pero este apelativo ha sido rechazado por los purépechas. No tienen parentesco lingüístico conocido.
14 Chinantecas
Son  200,000 y habitan en una región denominada “la Chinantla” en 14 municipios del estado de Oaxaca.  La lengua chinanteca tiene once variantes y pertenece a la familia otomangue
15 Mixes o Ayuukja’ay
Son 170,000 y habitan ek norte del estado de Oaxaca. significa gente del idioma florido. La lengua mixe o ayuuk pertenece a la familia lingüística mixe-zoqueana.
16 Tlapanecos o Me’phaa
Los tlapanecos son 140,000. Habitan la costa y13 municipios del estado de Guerrero. La lengua me´phaa se deriva de la familia subtiaba-tlapaneca y ésta del tronco otomangue.
17 Tarahumaras o raramuris  120,000 Chihuahua, Durango y Sonora, particularmente en la Sierra Madre Occidental.  Rarámuris significa “corredores a pie”. Pertenecen a la familia lingüística yuto-azteca.
18 Mayos o Yoremes 
Son 100,000 y habitan el estado de Sinaloa y el sur del estado de Sonora
19 Zoques
Son unos 86,000 que habitan en la vertiente del Golfo, la Sierra y la Depresión Central. del estado de Chiapas. Pertenecen a la familia lingüística mixe-zoque-popoluca.
20 Chontales o yoko ochoco
Son unos 80,000 que habitan el estado de Tabasco 80,000. Su cultura está influenciada por el complejo histórico maya.
A continuación incluyo tres pueblos menos numerosos pero que desde mi punto de vista pueden tener algún interés para complementar algunos articulos que escribí o pienso escribir sobre los pueblos indígenas mexicanos.
21 Huicholes o  wixárikas o wixáricas
Son 44,000 que habitan sobre todo el estado de Nayarit. Se encuentran en la Sierra Madre Occidental en los estados de Jalisco, Durango y Zacatecas.
22 Lacandones
Los lacandones son un pueblo poco numeroso que habita la llamada Selva Lacandona en el estado de Chiapas (1000 integrantes).
23 Matlatzinca o pirinda (Botuná en su lengua indígena). Son 3,000 matlazincas que habitan en al norte del valle de Toluca y están emparentados con los mazahuas y otomíes.
Autor: Danilo Antón

lunes, 10 de febrero de 2020


Teotihuacan y el Árbol de la Vida



El ololiuhqui o coatl-xoxouhqui (Turbina corymbosa) también llamado “semillas de la Virgen” es una enredadera con flores acampanadas, que crece en los valles de México Central. Desde tiempos muy antiguos los pueblos nativos molían y
humedecían sus semillas para obtener un preparado con propiedades visionarias.
El nombre ololiuhqui, que en nahuatl quiere decir “cosa redonda”, se deriva seguramente de la forma de la raíz. La denominación coatl-xoxouhqui, “serpiente
verde”, está probablemente relacionada tanto con las visiones serpentinas que
provoca, como con la configuración de los órganos aéreos de la planta. Los principios activos más importantes del ololiuqui son una amida y una
hidroxietilamida del ácido lisérgico, emparentadas con los alcaloides del cornezuelo o ergot.
El consumo del ololiuhqui parece haber sido un elemento esencial en la evolución de los sistemas religiosos y espirituales del México aborigen. Si bien las referencias

son relativamente escasas, y las evidencias indirectas, se considera que el rol de esta planta en las sociedades nativas mesoamericanas fue fundamental.
Sabemos que la cultura teotihuacana, que floreció en los primeros siglos de la era común, le atribuía una gran importancia.
Las pinturas de Teotihuacán revelan versiones gráficas simbólicas de la enredadera. En una de ellas se aprecia una deidad central ubicada en la raíz de la planta de donde se elevan los tallos serpenteantes, que culminan en las flores en forma de campana características del ololiuhqui. De éstas se derraman gran cantidad de semillas que caen en forma de “lluvia” para ser utilizadas por dos sacerdotes que se ubican en ambos flancos de la imagen.
No sabemos quiénes eran los pueblos que habitaban el valle de México en los tiempos del apogeo de la cultura teotihuacana.
El principal testimonio arqueológico constituido por las pirámides y restos de otros edificios de Teotihuacán ha sido insuficiente, hasta ahora, para reconstruir cabalmente el funcionamiento espiritual de estas antiguas sociedades. Ni siquiera se sabe su nombre original o la composición étnica de su población (López Luján, 20001 ).

Reivindicando los pueblos otomianos
Debido a su peso demográfico en el México Central es posible que los pueblos que construyeron las pirámides y habitaron Teotihuacan hayan sido naciones de raíz otomiana, y que su caída política pudo haberse debido al advenimiento de sucesivas invasiones de naciones nahuas provenientes del norte. Estas últimas ocuparon los sitios más productivos de los valles centrales, desde Tula (en el período habitualmente llamado “Tolteca”) a México-Tenochtitlán, ya en la época de dominio azteca.
Por razones que aún no comprendemos, el rol político de los otomianos, clara mayoría étnica en las tierras altas mexicanas durante mucho tiempo (e incluso en la actualidad), ha sido descartado sin mayor argumentación de la historia regional.
El prejuicio anti-otomí que se observa en muchos autores se extiende todavía hoy a buena parte de la sociedad criolla. .
Un ejemplo de ello la dio el propio Fernando Benítez, prestigioso historiador indigenista mexicano. En su obra Los  Indios de México3 , al referirse a los otomíes, Benítez expresa:
“El mismo otomí es extraño e inquietante. Extraño, porque desde épocas muy remotas siempre ha vivido en los lugares más inhospitalarios formando un grupo homogéneo, e inquietante, porque perteneciendo a las altas culturas, nunca edificó ciudades ni llevó una existencia urbana.
Tal vez fue el habitante más antiguo del centro de México. Asistió de algún modo al esplendor y caída de Teotihuacán, de Tula y del imperio mexicano. 
Testigo de ilustres civilizaciones, esclavo de los victoriosos, incluidos los españoles, sobrevivió aferrado a su lengua, a sus caracteres étnicos y a su desierto.Todavía en la actualidad constituye uno de los grupos indígenas más numerosos de Mëxico.

No se le planteó a Benítez la idea de que precisamente los otomíes pudieron haber sido los verdaderos y auténticos pueblos originarios del Alto México,
plantadores de maíz, descubridores del pulque y del ololiuhqui, en fin, los constructores de Teotihuacán.
Es difícil de otro modo explicar su fuerza demográfica y persistencia cultural en los valles centrales de México, Toluca y Tula, entre otros.
La discriminación que experimentan en la actualidad los otomíes y otros pueblos relacionados, como los mazahuas y  mazatlincas, es tal vez el relicto de las derrotas históricas que estas naciones sufrieron a manos de los nahuas primero, y luego de los españoles.
Aún así, a pesar de su marginación prolongada, la población que se identifica como otomí u otomiana es de varios cientos de miles de habitantes, y tal vez todavía hay varios cientos de miles de personas que hablan alguna de las lenguas del tronco, a lo largo de los estados centrales mexicanos (Estados de México, Puebla, Veracruz, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Querétaro, entre otros).
Entre ellos, como entre los pueblos nahuas del México Central, sobrevive aún hoy la antigua tradición espiritual de la preparación y consumo de la antigua enredadera de la serpiente: el ololiuhqui.
Reproducido de "Pueblos, Drogas y Serpientes" de Danilo Antón, Piriguazú Ediciones

lunes, 16 de diciembre de 2019

Trampas para mamuts utilizadas hace 15,000 años en México
Se encontraron restos fósiles de mamuts en Tultepec, un municipio del Estado de México.
Se excavó en un sitio que había sido destinado a un relleno sanitario y finalmente se procedió a realizar excavaciones durante 10 meses para recuperar  824 huesos que corresponden, al menos, a 14 individuos fósiles de mamuts y tal vez a otras especies de finales del Pleistoceno.
Tultepec es el único lugar del mundo con vestigios que demuestran la cacería sistemática y organizada de mamuts con trampas ideadas e instaladas por pueblos que habitaban esa región de América hace 15 mil años, lo cual modificará las hipótesis generalmente aceptadas sobre las relaciones entre los mamuuts y los antiguos pobladores del pa{is.
Así lo revelaron ayer, en el Museo del Mamut, los arqueólogos Pedro Francisco Sánchez Nava, coordinador nacional de Arqueología, y Luis Córdoba Barradas, de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA). Detallaron el hallazgo de 824 huesos que pertenecen a 14 mamuts, los cuales fueron cazados con la ayuda de trampas cavadas con madera y piedras para luego ser atacados y destazados para consumir su carne, piel, grasa y huesos.

El hallazgo fue realizado en febrero pasado, está ubicado a 10 km de la base aérea de Santa Lucía y sucedió cuando trabajadores del municipio intentaban construir una nueva celda para desechos en un relleno sanitario en Tultepec. Tras la excavación de casi cinco metros de profundidad hallaron restos óseos. Entonces el INAH convocó a Córdoba.
Sánchez Nava aseveró que con este hallazgo “la presencia de los mamuts y su interacción con el hombre en la Cuenca de México dará un giro. Así que la noticia repercutirá a nivel mundial y para Tultepec, que significará una piedra de toque en la historia que tienen como municipio”.
Este hallazgo, “es un parteaguas, pues seguramente muchos de ustedes han observado esas escenas en los libros de texto en donde se hacía una alegoría de cómo el hombre mataba mamuts en zonas pantanosas, con lo cual se había pensado en estos casos como eventuales y azarosos”, añadió.
A partir de este hallazgo entendemos que fue algo más sistemático; los grupos humanos que habitaron estas regiones, hace 15 mil años, estaban totalmente organizadas para aprovechar a estos grandes herbívoros para su alimentación”, apuntó.
Córdoba recordó que existen pocas evidencias que comprueben las teorías sobre la posibilidad de que los hombres de hace 15 mil años atacaran directamente a los mamuts, “pues se pensaba que los espantaban para que cayeran en un pantano o que esperaban a que murieran, pero nunca se sugirió un ataque directo… aunque aquí está la prueba de que sí hubo ataques directos”.
Córdoba precisó los números de los restos paleontológicos descubiertos, aunque reconoció que falta excavar en otros puntos de la zona. Pero hasta hoy han rescatado 824 huesos que corresponden a 14 mamuts, divididos en ocho cráneos, cinco mandíbulas, 100 vértebras, 179 costillas, 11 escápulas, cinco húmeros, siete pelvis, 11 fémures, seis tibias, así como varios colmillos, entre otros.
Córdoba recordó que el poblamiento de América inició hace 30 mil años, aunque algunos investigadores estadunidenses lo niegan y se inclinan por una cifra de hace 13 mil años. Sin embargo, con este hallazgo, la hipótesis cambiará, e insistió en que hasta el momento en ninguna parte del mundo se han detectado trampas para mamuts en la antigüedad, aunque sí se han hallado trampas para otros animales.
Un ejemplo son las trampas para renos en lo que hoy es Noruega, de las cuales no se tiene un fechamiento exacto; de leopardos, en Israel, que datan de hace cuatro mil años; peces, en Estados Unidos, hace nueve mil años; gacelas, en Siria, hace siete mil 400, y animales medianos en Japón, hace 15 mil y 40 mil años.
Y detalló algunos de los megasitios o cementerios de mamuts, que tienen distintas características, de los que se cuenta con información, como los 15 ejemplares descubiertos en Ucrania, que datan de 44 mil años; otros 15 más en Vogelherd (Alemania), 33 mil años; o los 105 ejemplares en la región de Predmosti (República Checa), hace 26 mil años. Sin embargo, ninguno tiene la característica de ser una trampa.
¿Abrirán un nuevo espacio paleontológico en el lugar de los hallazgos?, se le preguntó a Sánchez Nava. “Abrir una zona es una gran responsabilidad. Siempre lo equiparo a tener un hijo, así que es muy padre, pero hay que mantenerlo; y este tipo de vestigios requiere un nivel alto de conservación. Y aunque no afirmamos que no sucederá, el propio Museo del Mamut en Tultepec podría recrear estas trampas o hacer su divulgación”.
¿Tultepec es el lugar con el mayor número de huesos de mamut descubiertos?, se preguntó a Córdoba. “En el país, creo que sí es el lugar donde se han hallado más huesos de mamut juntos”.
¿Cuándo realizarán las pruebas de carbono 14 y cuántos trabajadores participaron? “Por el INAH yo soy el que está al frente, y el ayuntamiento apoyó con trabajadores manuales. Las labores preventivas se hacen in situ, vendando los restos que puedan ser más frágiles y algunos soportes de madera para que no se fracturen los restos; y en cuanto al carbono 14, no tenemos una fecha exacta para cuándo se pueda tener esos estudios”.
¿Qué organismo internacional avalará la investigación? “El arqueólogo Córdoba tiene claro que esto debe publicarse a nivel internacional en revistas como Science para que se someta al consenso de los investigadores. Pero esta indagación ha sido tan cuidadosa que no se tiene duda de los resultados”, apuntó Sánchez Nava.
Por último, Córdoba aportó que los cazadores no habrían estado tan cerca de estos animales, sino que debieron refugiarse en la ladera de una loma cercana. “Sería el único lugar donde podrían estar con cierta seguridad esos campamentos”, y concluyó que uno de los resultados del proyecto Tultepec II refiere que la forma como aquellos hombres acomodaron los restos de los mamuts pudo tener un carácter ritual.
Autoría de Juan Carlos Talavera, adaptado y modificado para este blog.
Referencia:
https://www.excelsior.com.mx/expresiones/revelan-trampa-para-mamuts-en-tultepec-tienen-15-mil-anos-de-antiguedad/1346364

viernes, 15 de marzo de 2019

El pueblo de la lluvia: los mixtecos

La nación mixteca, una de las más numerosas del México actual, con unos 500,000 integrantes habita la denominada región mixteca o “la mixteca”.  Hablan su propio idioma el mixteco o tu'un sávi o da'an davi (que en mixteco significa palabra de la lluvia).
El territorio es montañoso con profundos valles y sierras altas y mesetas. Debido a sus características orográficas muchas localidades tienen difícil acceso, situación que permitió que muchos núcleos mixtecos sobrevivieran el período de la colonización y el lapso republicano en donde muchos pueblos indigenas sufrieron degradación cultural y social.
En el México actual la “mixteca” está situada en la porción sureste del estado de Guerrero, el oeste de Oaxaca y el sur del estado de Puebla.
La historia del pueblo mixteco abarca varios siglos desde los inicios del proceso de sedentarización en la región gracias al desarrollo de la agricultura. Durante el período llamado Preclásico Medio en la cronología arqueológica (ss. XIII-II a. C.) surgieron en La Mixteca algunas aldeas como Monte Negro y Yucuta que marcaron el inicio de una revolución urbana. Experimentó la influencia de las culturas teotihuacana de la meseta mexicana y zapoteca de Monte Albán. El principal centro político estaba ubicado en la Mixteca baja  en lo que se conoce como Cerro de las Minas, que alcanzó su mayor florecimiento en el período conocido como Posclásico, donde los núcleos urbanos manifestaron un refinamiento artístico y cultural especial.
La conquista española dio lugar a un proceso de occidentalización de la cultura nativa. A cambio del sometimiento a la autoridad de la Corona, a los señores mixtecos se les permitió conservar algunos privilegios. Las poblaciones mixtecas fueron cristianizadas principalmente por la labor de los dominicos. Algunas localidades desaparecieron o fueron reubicadas como consecuencia de las reducciones
En el período republicano reciente, la región mixteca desarrolló una economía de subsistencia. Ello obligó a muchos mixtecos a emigrar a las áreas urbanas, como ciudad de México, Puebla, Guadalajara, Monterrey y los EEUU, así como trabajos agrícolas en Sonora y Sinaloa.
La identidad de los mixtecos es principalmente comunitaria. Debido a que su territorio histórico ha sido atomizado por la penetración cultural mestiza, los mixtecos sobreviven en islas aisladas que muchas veces no tienen relaciones constantes entre ellas. Se ha observado que la conciencia de pertenencia étnica se ha fortalecido precisamente como consecuencia de la diáspora. Uno de los criterios para definir a este pueblo es la lengua, paradójicamente tan variable que algunas de sus variedades no son inteligibles entre sí y pueden considerarse idiomas distintos.
Los hablantes de mixteco en el año 2000 eran 446.236 individuos mayores de 5 años. cifra que probablemente haya disminuido a menos de 400.000 como consecuencia de la influencia cultural criolla mexicana y global.
Debido a la migración la lengua mixteca se ha extendido a los núcleos urbanos más importantes (especialmente en el Estado deMéxico y el Distrito 
Federal), a ciertas zonas agrícolas como el Valle de San Quintín en Baja California, e incluso en Estados Unidos, donde las nuevas generaciones suelen ser bilingües, pero de mixteco e inglés. Debido a la fragmentación del territorio mixteco, el idioma se ha separado en diversas  que a veces son ininteligibles entre sí lo cual dificulta su conservación. Las políticas del estado mexicano que generalmente priorizan la alfabetización en español son una de las causas de la degradación del mixteco y otras lenguas indígenas del país.  

Anexo artístico
Vale la pena escuchar a Lila Downs, una de las principales cantantes mexicanas, oaxaqueña de origen mixteco, interpretando una canción tradicional en castellano y mixteco, su lengua materna. 
https://www.youtube.com/watch?v=uyIUgn9Uj3s


viernes, 1 de marzo de 2019



El peyote, un arma para la defensa de los derechos culturales de los pueblos nativos


Así como el ololiuhqui fue consagrado desde tiempos muy antiguos como una planta visionaria por los pueblos mexicanos y otomianos, el peyote o peyotl (Lophophora williamsii) representó el lazo vegetal más importante con lo sagrado para los pueblos nativos de las zonas áridas y semiáridas mexicanas.
Es un pequeño cactus que ha sido consumido desde tiempos inmemoriales para generar estados ampliados de conciencia, y para tomar decisiones, tanto a nivel individual como social.
Entre los huicholes se le conoce como hícuri o xicori. Los cora de las montañas de Tepic lo denominan huatari, y los tepehuane de Durango, kamaba. Los pueblos otomí de la meseta mexicana, beyo, y los apaches mescaleros, ho o hos.
Su área de ocurrencia se extiende a lo largo de los valles y mesetas semiáridas y elevadas del centro-norte de México (Valle del río Grande, montañas Tamaulpecan, río del Mezquital, Sierras de Durango y Nayarit, etc) al sur de los Estados Unidos (Texas, Nuevo México). En general, está adaptado a los suelos calcáreos y arcillosos de las formaciones cretáceas, en la región antes mencionada.
La planta tiene características muy particulares, es pequeña (normalmente
unos pocos centímetros de diámetro), forma redondeada y carece de ramas u hojas.
Su flor es de color rosado blancuzco, en la que se desarrolla un fruto rosáceorojizo de forma maciza y alargada.
El peyote contiene nueve alcaloides de la serie de la isoquinilina, algunos
con efecto de tipo estricnina (tóxico), y otros del tipo de la morfina (sedante). Los efectos combinados de todos estos compuestos contenidos en el peyote
son complejos, y dependen tanto del invididuo que los ingiere, como del contexto en que se consume y del tamaño de la dosis.
La planta fue descripta por Shagun en 1560, como un cactus “narcótico
que usaban ritualmente los chichimecas. Jacinto de la Serna mencionó al peyote en 1626 y la primera descripción botánica fue realizada en 1638 por Francisco Hernández, un naturalista español, denominándolo Peyotl Zacatensis. Este investigador señalaba que los pueblos nativos dividían al peyote en dos tipos: los machos y las hembras.
Los huicholes los clasifican en dos variedades, una más activa y amarga, con mamelones más pequeños y abundantes en la superficie, al que llaman Tzinouritehua-
hicouri o Peyote de los Dioses, y otra, de efecto más débil, que denominan
Rhaitoumuanitarihua-hicouri o Peyote de las Diosas).
De acuerdo a Rouhier, citado por Weston La Barre, 1970, este último sería
la fase juvenil del primero.
Los huicholes tienen una Diosa tutelar del peyote que llaman Hatzimouika,
mientras que para los tarahumaras, el Dios del peyote es varón, hikuli walula saliami.
De acuerdo a las tradiciones tarahumaras, el peyote es una planta que canta.
La forma de encontrarla es precisamente escuchar su canto. Luego sigue cantando mientras la llevan en los morrales. El peyote también se expresa durante las ceremonias, en ellas la planta también entona canciones.
Un testimonio de un nativo lipan:
"El peyote es bastante difícil de encontrar cuando se le busca…una persona que no está habituada no lo reconoce a pesar de que esté en el medio de un cúmulo de peyote. Una vez que ve uno, otro aparece y así continúa hasta que aparecen todos como estrellas. Si usted tiene problemas para encontrarlos haga lo siguiente: cuando encuentre uno sólo cómaselo. Cuando haga efecto, que se ponga un poco mareado, escuchará un ruido como del viento en una cierta dirección. Vaya hacia allí….del lugar donde proviene el sonido, encontrará muchas plantas de peyote 
Usted puede obtener poder visitando el campo de peyote en Texas, y diciéndole que quiere ayudar a curar a la gente y obtener medicina. Allí hay que regar tabaco. A la mañana siguiente, cuando aparece la Estrella de la Mañana, la persona debe volver al campo donde puso el tabaco y cuando se acerque escuchará un cascabel sonando. Si encuentra una serpiente allí, debe agarrarla (pues ella está enrollada encima de la medicina), sacarla, y toma un botón de peyote de ese lugar. Luego va a otro cúmulo y toma otro botón… Tal vez, en el lugar donde agarra el cuarto botón, otra vez encuentre a la serpiente y debe removerla. "
El primer efecto de la ingestión del peyote es estimulante, tanto mental como físico. Ayuda a sobrellevar los esfuerzos físicos extenuantes, como las carreras y danzas ceremoniales.
Algunas personas experimentan estados eufóricos, y otras entran en situaciones depresivas. En casi todos los casos, actúa como un supresor del sueño.
Las sesiones ceremoniales de peyote suelen hacerse por las noches, y en ellas los participantes pueden permanecer 10 a 12 horas sin dormir.
Fisiológicamente produce visiones de colores, así como percepciones olfativas y auditivas inusuales. Muchos observadores han notado un aumento de la acuidad visual y, tal vez por la mayor sensibilidad, una cierta fotofobia (molestias causadas por la luz).
Se le consume en conjunción con una dieta de alimentos dulces, maíz remojado en agua azucarada, frutas y carnes dulces y golosinas. Por el contrario, se le considera incompatible con el alcohol o la sal.
Normalmente, el peyote es consumido en grupo. Un nativo oto señalaba a
Weston La Barre que:                                                    
el peyote no funciona fuera de las reuniones, lo sé porque lo he probado”.
Se usa además habitualmente para obtener visiones, para adivinar el futuro
y como ayuda para la toma de decisiones".
Dentro de ese marco, el peyote ha sido utilizado como un recurso de liberación espiritual y de unidad social por los pueblos nativos de América del Norte desde el momento de su conquista por los invasores europeos y criollos. Además de proporcionar un elemento de identidad, permitía crear una hermandad de aquellos que lo consumen, y bajo la protección de su espíritu: el Abuelo Peyote.
A fines del siglo XIX y sobre todo durante todo el siglo XX, su uso se extendió en muchas reservas de los Estados Unidos y Canadá y en las comunidades nativas del norte y centro de México.
Si bien su consumo está controlado o ilegal en EEUU y México, el peyote
continúa siendo consumido en el marco espiritual de las ceremonias de los pueblos nativos para los cuales se ha transformado en un referente en la lucha de los pueblos nativos por el ejercicio de derechos a su cultura y prácticas espirituales ancestrales.

domingo, 27 de enero de 2019


La migración guatemalteca continúa
Una noticia que se repite. Guatemaltecos, hondureños y salvadoreños continúan cruzando la frontera con México, rumbo a los EEUU.
En este caso la noticia informa de 114 guatemaltecos que estaban apretujados con riesgo de vida en dos camiones. Fueron liberados por la policía mexicana.
"La Fiscalía General del Estado de Chiapas informó sobre el rescate de 114 migrantes que eran trasladados en dos camiones. 
Los migrantes fueron detectados cuando cruzaron el punto de verificación policial de La Pochota, al poniente de Tuxtla Gutiérrez, en donde los agentes inspeccionaron dos camiones de tres toneladas por considerarlos sospechosos. 
Al interior de los camiones fueron localizados 114 extranjeros todos de Guatemala, quienes viajaban en condiciones de hacinamiento; entre los migrantes había 51 menores de edad. 
La fiscalía informó que estas personas no pertenecen a la nueva caravana migrante que ha comenzado a ingresar a México por la frontera sur en dirección a Estados Unidos. 
Se dijo que los migrantes fueron ingresados al país a través de la zona fronteriza de Comalapa, Chiapas, en donde los presuntos 'polleros' les habrían cobrarían mil dólares por persona para cruzarlos a México, con lo pretendían cobrar dos millones de pesos por el total de migrantes. 
Los 'polleros' pretendían trasladar a los migrantes a Veracruz para posteriormente llevarlos al norte. 
Por estos hechos, en el lugar fueron detenidos dos hombres, todos originarios de México, como presuntos responsables de este hecho. 
El grupo de inmigrantes fue trasladado a las instalaciones de la fiscalía para brindarles atención médica, psicológica, y para proveerles alimentos. Posteriormente serán puestos a disposición de las autoridades migratorias quienes se encargarán de definir su estancia legal en el país." 
Por Abraham Jiménez
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas / 27.01.2019 
De Milenio
http://www.milenio.com/estados/rescatan-a-114-migrantes-guatemaltecos-en-chiapas



martes, 22 de enero de 2019


La matanza de Cholula: la masacre perpetrada por Hernán Cortés y sus aliados camino de Tenochtitlán

El 18 de octubre del año 1519, Hernán Cortés perpetró, acompañado de sus hombres y aliados, la matanza de Cholula, importante centro religioso de Mesoamérica en donde murieron, en no más de 6 horas, unos cinco mil cholultecas. Pero ¿cuáles fueron las acciones que provocaron tal masacre en su avance hacia Tenochtitlán? Desde estas líneas intentaremos, una vez más, acercarnos hasta los hechos descritos por diferentes cronistas de la época, con el fin de intentar comprender mejor lo sucedido entonces.
Al poco de pisar territorio americano, Hernán Cortés se dio cuenta de que los pueblos sometidos por los mexicas y sus enemigos podrían serle de gran ayuda a la hora de realizar su máximo sueño: la conquista del Imperio Azteca.. Alentado por dicha idea, pactó con los totonacas de Cempoala y emprendió su marcha hacia la capital mexica. Poco después se enfrentó, brevemente, a las tlazcaltecas, acérrimos enemigos de los mexicas. Sin embargo, después de algunos combates logró convencerlos para formar una alianza y, de este modo, vencer al estado mexica.
Entonces llegaron varios mensajeros de Moctezuma portando colosales presentes como objetos de oro y bellas mantas. Su idea era convencer a los españoles para que se desplazasen hasta Cholula, ciudad tributaria de los mexicas, donde serían hospedados y agasajados bajo la protección del huey tlatoani y, de este modo, evitar la posible alianza entre españoles y tlaxcaltecas. Pero Cortés había pactado con los gobernantes tlaxcaltecas, quienes habían regalado mujeres a los españoles como símbolo de amistad e, incluso, habían accedido ya, algunos de ellos, a ser bautizados en la nueva fe cristiana.
Los tlaxcaltecas, que eran enemigos de cholutecas y mexicas, enviaron a un embajador de paz para entrevistarse con los jefes cholultecas y pedirles que enviaran, a su vez, embajadores para reunirse a dialogar con Cortés. Sin embargo, los cholultecas desollaron el rostro, las manos y los antebrazos del embajador de paz como respuesta. Acto seguido, los tlaxcaltecas pidieron venganza a Cortés quien, ante la insistente petición de los mensajeros de Moctezuma, decidió aceptar su invitación y emprender camino hacia Cholula, a pesar de las advertencias de los tlaxcaltecas para que no lo hiciera.

Una pequeña comitiva cholulteca salió a recibir a las fuerzas de Cortés a su llegada a Cholula. Después de presentar los acostumbrados regalos, se excusaron con Cortés por no haber asistido a Tlaxcala debido a la rivalidad existente con dicho pueblo. A continuación dieron la bienvenida a españoles y totonacas, pero pidieron que los tlaxcaltecas no entraran a la ciudad. Cortés les ordenó entonces acampar a las afueras, aceptando la condición de sus nuevos anfitriones. En su segunda carta de relación dirigida al rey Carlos I de España , Cortés describió Cholula como un lugar bellísimo, con más de 20.000 casas y 365 templos.
Durante dos días los cholultecas se mostraron hospitalarios con los españoles a quienes, además de dar hospedaje, proveyeron de alimentos. Pero al tercer día, los jefes cholultecas parecían rehuir el contacto con los europeos y es que, según las crónicas de  Díaz del Castillo , Moctezuma había enviado un escuadrón de 20.000 guerreros mexicas a las afueras de la ciudad para tender una emboscada a los españoles. Además, según reveló una anciana a la Malinche —intérprete, consejera, amante e intermediaria de Hernán Cortés—, los cholultecas tomarían prisioneros por sorpresa a una veintena de españoles para sacrificarlos en el  Teocalli o templo, cumpliendo así con los rituales previos al inicio de una guerra. La Malinche informó inmediatamente a Cortés de la situación.
Referencia:
“Ancient Origins”.
Reproducido y adaptado de:
https://www.ancient-origins.es/noticias-general-historia-eventos-importantes/la-matanza-cholula-la-masacre-perpetrada-por-hern%C3%A1n-cort%C3%A9s-sus-aliados-camino-tenochtitl%C3%A1n-003827

sábado, 19 de enero de 2019


Un drama en México: el huachicoleo o robo de combustible



La explosión de Tlahuelilpan, Hidalgo, México, con decenas de personas fallecidas y muchos heridos es un episodio más del problema de robo de combustible en México. El robo de combustible general gran riesgo para la vida de la gente y enormes daños económico para el país. El gobierno actual de Andrés López Obrador ha definido este tema como uno de los principales problemas que afecta tanto a la economía como a las personas. 
El robo de combustibles en México, antes un delito subrepticio y esporádico, se ha transformado en una crisis económica y de seguridad pública, especialmente en el Estado de Puebla y sus alrededores.
En 2016, Pemex registró 1.533 tomas clandestinas en los ductos de la zona, 1.518 más que en 2000, según datos recabados por El País. 
Robo de combustible es el término legal y técnico, pero en las carreteras y poblados que rodean las redes de suministro se le conoce como huachicoleo y a sus autores, huachicoleros.
La palabra huachicol, sin embargo, es mucho más antigua que el delito que actualmente la define. Proviene del término maya waach, que se usa para describir a los foráneos o los forasteros. La palabra se castellanizó como huacheo guache, la cual mantuvo su sentido original, pero se usa de forma despectiva. Según el diccionario de Mexicanismos, guache también se usa como sinónimo de falso o de mala calidad.
Derivado de este último significado, surge el huachicol, una bebida adulterada, casi siempre un tequila al que se le agrega alcohol de caña, explica Luis Ernesto Salomón, profesor de Derecho en la Universidad de Guadalajara y columnista del diario El Informador. “Ese alcohol adulterado se le llama huachicol o producto huachicolero”, explica el académico. “Los hauchicoleros son los que producen y venden el producto. Los parroquianos lo consumían a pesar de los riesgos de intoxicación”.
Salomón, quien realizó una investigación sobre el origen de la palabra huachicol, dice que este negocio ilícito se realiza desde hace décadas, pero se conduce abiertamente en comunidades del Estado de Jalisco y el producto se anuncia y vende en las carreteras a plena luz del día. El glosario de la Academia Mexicana del Tequila define al huachicol como “bebida destilada adulterada con alcohol de caña.” Salomón comenta: “el nombre proviene de esa connotación de lo paralelo, lo extraño o lo falso”.
Esta mezcla indebida de dos alcoholes tiene similitudes con una de las formas más antiguas y comunes de robo de combustible en México, explica la periodista Ana Lilia Pérez. “Los choferes de las pipas o los transportistas metían una manguera en la pipa llena de combustile y sacaban un 10% del producto”, dice. “Para que no se notara la extracción, le meten agua para compensar el peso. A esto se le llama huachicolear”.
Pérez añade que esta operación, que se registra desde los ochenta, ocurre durante el trayecto entre las refinerías y las plantas de almacenamiento, en las que los compradores o empresarios gasolineros recogen el producto.
Las formas de robo de combustible y otros derivados de petróleo se han diversificado, pero los que las realizan se les llama de una sola forma: huachicoleros, comenta la autora del libro “El Cartel negro, como el crimen organizado se ha apoderado de Pemex".
“El término se originó de la sustracción de las pipas, pero se ha generalizado, ahora se usa para describir la doble facturación (en la compra/venta de gasolina) y las tomas clandestinas, que también se le conoce como ordeña”, explica.
Salomón, de la UdG, cuenta que en un viaje a Puebla y Tlaxcala, descubrió que en algunas comunidades se usa el término huachicolero para describir al autor de otras actividades ilícitas, como la venta de mercancía robada. “Me llamó la atención que se tomara con mucha naturalidad, es una forma de describir a un grupo de gente que opera en un área gris”, comenta. “Incluso los que realizan estas actividades se llaman a sí mismos huachicoleros. Los jóvenes me decían, yo me dedico al huachicol”.

Referencia:
Reproducido de:

La palabra huachicol deriva de los Huachichiles o Huaches, una etnia emparentada con los huicholes, también conocida como Cuaches o Guaches, que significaba originalmente "los colorados" pues pintaban sus cuerpos de color rojo (Amador 1887).
Éste es el mismo origen de la palabra huachinango que identifica al pargo rojo (Lutjanus campchanus), un pez cuyo nombre y consumo se extiende desde Veracrúz (Montemayor 2007), por toda la Penínsulla de Yucatán, Cuba, el Caribe y hasta Puerto Rico  (Richardo 1836). En Yucatán existe un río con agua color rojo debido a los carotenoides que contienen las algas que en él prosperan denominado huach.
A los Huaches, se les atribuyó el uso ceremonial del peyote y la elaboración y consumo consuetudinario de bebidas espirituosas a base de tuna, mezquites y maguey (Gianetti 1972). ​ El conocimiento del proceso tradicional para elaborar el huachicol pasó a los ingenios azucareros cuando los indios de la huasteca potosina fueron agrupados y obligados a trabajar en ellos (Santamaría 2000).9
Por otra parte, acorde a los estudios de Arturo Ortega Morán, escritor mexicano especializado en el origen de las palabras y expresiones del castellano, la palabra huachicol proviene del latín "aquati", que significa aguado. Duante el siglo XVI aquati aludía a una técnica empleada en la pintra que consiste en diluir los pigmentos en agua. Al emplearse esta palabra en Francia se transformó en "gouache" conservando su significado. Posteriormente al llegar el nombre de esta técnica a México durante el siglo XIX solía referirse a él como "pintar a la guach".
En esa época a los vendedores de tequila y aguardiente que diluían las bebidas con agua para obtener más ganancias, se les comenzó a nombrar con el apelativo de guachicolero o huachicolero. De manera análoga, se les comenzó a llamar a sí a los comerciantes de combustible que rebajaban con agua la gasolina o el petróleo para lograr mejores ganancias. Actualmente la palabra huachicolero se utiliza para denotar a una persona dedicada al robo, traslado ilegal y venta de hidrocarburos.
Reproducido de wikipedia.com