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domingo, 15 de julio de 2018


Cazadores de Brujas

"Si el gobierno hubiera de recetarnos nuestras medicinas
y nuestra dieta, nuestros cuerpos se hallarían en un estado
tan calamitoso como nuestras almas, tras tantos siglos de
censura.» Thomas Jefferson"

Desde los primeros tiempos en que se impusieron las sociedades dominadoras, hace seis o siete milenios, los detentadores del poder decidieron perseguir a todos aquellos que por sus pensamientos, actitudes o actividades podían amenazar las bases culturales y políticas de su dominio.
Los principales objetivos de las campañas persecutorias fueron aquellas personas o comunidades que mantenían vivas las prácticas de ingestión ceremonial de las plantas y sustancias que promovían estados modificados de conciencia.
Con esa óptica autoritaria cualquier vegetal o medicina podía ser considerado indeseable. En diferentes épocas, varias costumbres o usos fueron perseguidos bajo diversas acusaciones o excusas.
En Grecia hubieron varios períodos y lugares en que se ilegalizaron las prácticas del éxtasis. Esta situación aparece bien explicitada en la tragedia Bacantes de Eurípides. En ella se cuenta la historia de un rey de Tebas, Penteo, que decidió perseguir los cultos dionisíacos del vino. De acuerdo a Eurípides, la política de hostigamiento logró un resultado opuesto al buscado. La mayor parte de las tebanas de sociedad dejaron de lado sus deberes familiares y cívicos y se lanzaron a los bosques a vivir una existencia disipada, con serpientes enroscadas que lamían sus mejillas, y dándole de mamar a cabras monteses o lobeznos salvajes.
Los ancianos de Tebas, Cadmo y Tiresias, propusieron reconocer en ese Dios-Planta un elemento esencial de la naturaleza humana. Sin embargo, Penteo no les hizo caso, y en nombre de la salud y el decoro público, decidió prohibir las ceremonias, prometiendo «cazar» a las transgresoras en los montes y encerrarlas en redes de hierro para que dejasen esas criminales «orgías». Al joven extranjero, supuesto encantador de mujeres que las incitaba al vicio amenazó con cortarle la cabeza
«Dicen que ha llegado un extranjero, un encantador que lleva en sus ojos las oscuras gracias de Afrodita y pasa los días y las noches brindando fiestas báquicas a las jóvenes. Si llego a tenerle en esta casa le separaré el cuello del tronco. ¿No merece todo esto terrible horca, y enfurecerse con toda furia, sea quien sea el extranjero?»
Eurípides ironiza acerca de este «extranjero» capaz de tales poderes de convicción, un extraño «afeminado» que posee un increíble magnetismo sexual que atrae las mujeres, y se pregunta como es posible «encarcelar» un vegetal que crece libre en los campos, «fruto renovado de la Madre Tierra».
En Roma las fiestas dionisíacas (llamadas "bacanales") tuvieron gran auge en los siglos III y II antes de la era común. Al fin, en el año 186 a.e.c. el Senado romano las prohibió en toda Italia3, los practicantes, muchos de ellos mujeres, fueron perseguidos y encarcelados.
Fue supuestamente en ese momento que los cónsules que propusieron la medida vinieron a «enterarse» de esa «plaga moral» que había invadido la península,
los misterios orgiásticos nocturnos. Los acusados eran condenados ipso facto. Se instalaron piquetes armados en varios puntos y en las puertas de la ciudad. Por primera vez, Roma cerraba las puertas, no para controlar la entrada, sino para impedir que la gente saliera. Se fueron acumulando prisioneros en las mazmorras.
En la ciudad cundió el pánico, la gente trataba de escapar, muchos cometieron suicidio. Al fin de cuentas fueron ejecutadas al cuchillo o la crucifixión unas siete mil personas (5% de la población de la urbe).
Los varios sistemas religiosos mistéricos greco-latinos y orientales antiguos fueron una forma de rebelión contra el autoritarismo imperial, que imponía por fuerza su religión en todos los territorios conquistados. Además de los rituales dionisíacos o báquicos antes mencionados, se desarrollaron los ceremoniales órficos, de gran influencia en la génesis de las primeras comunidades cristianas,
los cultos a Isis (de origen egipcio), los de Mitra (provenientes de Persia) y los Misterios de Attis (cultos de la Gran Madre, originarios de Frigia).
En varios momentos históricos estos movimientos religiosos fueron ilegalizadosy censurados. Finalmente, fue precisamente uno de ellos, el cristianismo, que habría de imponerse en la propia ciudad de Roma, dando lugar a la disgregación del imperio.
El cristianismo triunfante, otrora perseguido, pasó a ocupar el lugar de la autoridad. En tanto que tal, evolucionó gradualmente hacia modelos intolerantes adoptando actitudes crecientes de arbitrariedad que llevaron a políticas estatales y eclesiásticas de «caza de brujas» con una intensidad desconocida hasta ese
momento.
Sobre el fin de la Edad Media europea y durante los primeros dos siglos de la llamada “Edad Moderna” este proceso se desencadenó con una virulencia extrema.
La institución que tuvo a su cargo la persecución fue el llamado Tribunal del Santo Oficio instaurado por el papado en el siglo XV.
Este tribunal, habitualmente llamado “la Inquisición”, se dedicó a perseguir a las personas que se desviaban de la fe católica, en particular los judíos, los musulmanes, o simplemente aquellas personas que todavía llevaban a cabo prácticas
medicinales tradicionales, las “brujas”.
Según Amador de los Ríos, de 1359 a 1525 fueron ejecutadas en España 36060 personas por judaismo, a 350,000 se le confiscaron los bienes en ese mismo período, luego de pasar estancias en mazmorras inquisitoriales.
Entre los siglos XV y XVIII bajo la acusación de “brujería” fueron muertas alrededor de medio millón de personas, la mayoría mujeres, En un estudio realizado en el suroeste de Alemania, de 1562 a 1604, sobre 1258 ejecuciones, 82% eran del sexo femenino, generalmente viejas y comadronas de estratos humildes
(Midlefort).
El sistema de acusación incluía rutinariamente el uso de la tortura. Los sistemas eran variados, incluyendo el “trato de cuerda” (en que el torturado era colgado con un peso atado a los pies y luego soltado para provocar dislocaciones), la prueba del agua (por la cual se obligaba a tragar agua al detenido con su espalda apoyada sobre una barra transversal), y la “prueba del fuego” (se untaban los pies al detenido con materia combustible y luego se acercaban al fuego).
No se consideraba indicio de inocencia soportar el suplicio, pues ello podía deberse a “encantamiento diabólico”, y el inculpado era condenado a pesar de su negativa a confesar.
Las bulas papales habían creado un sistema muy eficaz de realimentación para la persecución, pues no sólo el acusado debía pagar su propio alimento mientras pasaba meses o años en el calabozo, sino que la totalidad de sus bienes pasaba al Santo Oficio, y sus parientes quedaban sometidos a exacción.
Para justificar este tratamiento de personas aún no condenadas se decía que no podían ser considerados de la misma manera los “sospechosos” y las personas intachables.
Los familiares de las “brujas” estaban obligados a pagar la factura por los servicios de los torturadores y verdugos. Asimismo, la familia corría con el costode los haces de leña y el banquete que los jueces daban después de la quema.
Las acusaciones más frecuentes incluían la utilización de plantas y sustancias psicoactivas (a menudo definidas como «pociones» o «ungüentos diabólicos”).
Juana de Arco, que fuera quemada en la hoguera en el siglo XVI, fue acusada de “llevar siempre una mandrágora en su seno”5 .
En tiempos posteriores, el avasallamiento de las prácticas tradicionales en Europa fue menos evidente. El fortalecimiento de los movimientos rebeldes que cristalizó en la revolución de las colonias inglesas de América del Norte en la década de 1770 y, a partir de 1789, en Francia, obstruyó la persecución de
curanderos y médicos tradicionales.
Tanto en Europa como en las sociedades criollas americanas, la “caza de brujas” se desvió a la persecución de los revolucionarios que propugnaban subvertir los sistemas absolutistas.
A medida que los movimientos de resistencia ideológica y utopistas se multiplicaban en los países centrales, y en algunas de sus principales colonias, las elites económicas y políticas de éstos, continuaban trasladando sus impulsos expansivos al resto del mundo. Así se fueron generando extensos imperios que abarcaban casi todo el orbe conocido. Gradualmente fueron cayendo en manos de las potencias europeas extensos territorios en Africa, Asia y Oceanía. (continúa)
Del libro "Pueblos, Drogas y  Serpientes", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones 

lunes, 8 de mayo de 2017

Los cultos griegos relacionados con el vegetal y las serpientes

Danilo Antón
La cultura griega también ha desarrollado cultos y símbolos serpentinos que se basaron en el consumo de ciertas plantas. Todavía hoy, en la sociedad contemporánea, como símbolo de la medicina se usa habitualmente el báculo de Esculapio, un bastón rodeado de dos serpientes enroscadas.
El Dios griego Esculapio (Asclepius en griego, Aesculaius en latín, castellanizado Esculapio) fue un chaman o médico que vivió en Tesalia, Grecia, alrededor del año 1200 a.e.c.
Homero en la Ilíada lo menciona tan sólo como un médico habilidoso, luego fue honrado como héroe, y finalmente elevado a la categoría divina.
Con el tiempo pasó a ser la deidad griega de la medicina, adorada en cientos de templos. En la mitología que habría de desarrollarse en tiempos posteriores, era considerado hijo de Apolo (Dios de la Luz, de la Verdad y de la Profecía) y de la ninfa Coronis. El centauro Chiron le enseñó el arte de curar, pero Zeus, temeroso de que podría volver a los hombres inmortales lo golpeó con un rayo. El culto comenzó en Tesalia pero luego se extendió a todos los pueblos helénicos.  El culto fue introducido en Roma por Sibylline para aliviar una peste en el año 293 a.e.c.
Esculapio era representado vestido con una túnica larga con el pecho descubierto. Tenía un báculo (bastón) con una serpiente enroscada que con eltiempo se habría de transformar en el símbolo de la medicina.
El símbolo caduceo con su báculo (palo) con alas y serpientes entrelazadas también aparece en la vara mágica de Hermes o Mercurio.
El caduceus o caduceo (en griego kerikeion) era un báculo, vara o bastón que mostraba que la persona que lo llevaba era sagrada y debía ser respetada.
Los cientos de templos griegos de Esculapio en Grecia eran utilizados por la gente enferma que iban a dormir para ser visitados en sueños por Esculapio o sus sacerdotes. Dormían en un lugar llamado abaton que era un dormitorio sagrado. Según se cree se usaban dietas, muy probablemente amapola (opio) y otras plantas curativas y ceremoniales, baños y ejercicios como método de curación6 . Es bueno recordar, por otra parte, que Hermes, el Mercurio de los romanos, era un Dios estrechamente conectado con las deidades de la vegetación (Pan y las ninfas), la deidad de los sueños a quien los fieles ofrecían la última libación antes de ir a dormir.
Demeter, la Diosa Madre, también conocida como Gaia, era la deidad de las plantas y la naturaleza. En las imágenes que se conservan de ella suele aparecer llevando amapolas, serpientes y cebada. Antes de estar dedicado a Apolo, el oráculo de Delfos, el centro religioso más importante de Grecia, había sido objeto del culto a Gaia y a su hija la Serpiente Sagrada. Luego, la Serpiente habría de ser masculinizada y transformada en un dragón-serpiente llamado Pitón. Las sacerdotisas del santuario, que por esa razón eran llamadas pitonisas, lograban la trascendencia a través de la ingestión de Plantas Sagradas, extractos de vinos y ambrosías, especialmente preparados para lograr la conexión cósmica con las esencias profundas. En particular, en sus trances entraban en comunicación con la Madre Tierra, y con la antigua serpiente celestial, como en los tiempos pre-helénicos de las sociedades matriarcales.
De "Pueblos, Drogas y Serpientes", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones


miércoles, 11 de mayo de 2016

La cola, una substancia estimulante de amplio consumo
 en Africa Occidentalque se transformó en materia prima de refrescos en todo el mundo
D.Antón
La cola o kola se produce a partir del árbol Kola vera. Esta planta, que es originaria de Africa Occidental pertenece a la familia de las Sterculiaceae. Se la denomina también: Cola acuminata y Sterculia acuminata. Se utilizan las nueces que reciben múltiples nombres: Kola, Cola, Gurru, Guru y Bissy. Su hábitat se extiende por Sierra Leona y el norte del país Ashanti. Actualmente se la cultiva en Africa Occidental tropical, las Antillas, Brasil y Java.  Crece hasta unos 12-13 metros, tiene hojas amarillas manchadas de púrpura y hojas de 15 a 20 cms de largo puntiagudas en ambos extremos. Las semillas se usan ampliamente como condimento en Africa Occidental y Central, también en Brasil y en las antillas.
En Africa se la encuentra creciendo cerca de la costa y hay comercio de las nueces hacia el interior. Se consume en casi todo el continente. Se mastica un pedazo antes de cada comida para favorecer la digestión, se piensa que mejora el sabor de cualquier cosa que se coma después, e incluso que puede hacer palatable el agua fétida. El polvo se aplica a las heridas.
Hay diversos tipos de semillas de kola derivadas de diferentes especies pero la Kola vera es utilizada preferentemente con fines medicinales.
Las nueces Gurru se emplean de la misma manera que las de Kola vera pero se obtienen de un árbol que crece en Camerún y en el Congo, utilizándose como estimulante (también contiene cafeína).
La kola que se comercializa consiste de dos cotiledones separados del kernel de la semilla. Cuando fresco, éste es casi blanco, y al secarse sufre un cambio fermentativo, volviéndose marrón y perdiendo mucha de su astringencia.
Los cotiledones secos varían en tamaño de 2 a 5 centímetros, son irregulares de forma, pero groseramente plano-convexos, con un exterior marrón rojizo, y un interior  más pálido, fácilmente cortadas, mostrando una sección uniforme, inodora y casi insípida.
Las diversas variedades de  nueces dan un porcentaje más o menos grande de cafeína, que sólo se encuentra en estado fresco. Se dice que contiene kolanina, un glucósido, pero es probablemente una mezcla de rojo cola y cafeína. Las semillas también contienen almidón, materias grasas, azúcar y una enzima que descompone las grasas.
La kola tiene efectos tónicos y propiedades similares a la cafeína, aunque con efecto astringente.
Como se sabe la kola es utilizada en numerosas bebidas y refrescos que han tenido una difusión internacional desde hace más de un siglo.
De "Pueblos, Drogas y Serpientes", D.Antón, Piriguazú Ediciones.



sábado, 12 de diciembre de 2015

El tabaco: medicina o Vicio?
 D.Antón
 El tabaco es oriundo del continente americano donde crecen numerosas especies y variedades, muchas de las cuales son cultivadas desde tiempos muy remotos.
La planta fue domesticada en México como resultado de la cruza de las variedades silvestres Nicotiana silvestris y Nicotiana otophora. Luego se extendió por gran parte del Caribe en donde fue encontrada por los europeos a su llegada. Otras especies de tabaco silvestre se encuentran en el este de Norte América (Nicotiana rustica), en el oeste de ese mismo territorio continental, y en América del Sur (Nicotiana attenuata, Nicotiana trigonophylla y Nicotiana quadrivalvis).
El tabaco común es una planta de alrededor de 1 m de altura que tiene hojas gruesas y ovales y raíces auxiliares. Todos los tabacos tienen una epidermiscubierta de pequeños pelos, algunos de los cuales son glandulares y segregan un líquido viscoso. La hoja de tabaco contiene varios alcaloides de efecto psicoactivo. El principal de ellos es la nicotina, cuyo contenido varía de acuerdo a las condiciones de crecimiento, oscilando entre tenores de 2 a 4.5 %2 .
La planta era utilizada por casi todos los pueblos americanos, desde los naciones nativas de las zonas templadas frías de América del Norte a las culturas chaqueñas, guaraníes y charrúas en el sur de la América del Sur. Se la consumía de varias maneras, y en diferentes marcos sociales y ceremoniales. Se masticaban o ingerían las hojas, se las fumaba o se respiraba el humo, se las preparaba en infusión o se las aplicaba directamente sobre la piel.
En 1565 Benzoni describía el tabaco que se cultivaba en las islas mayores del Caribe de la siguiente manera:
“En esta isla... (“La Española”)... como en algunas otras regiones de estos nuevos territorios, existen ciertos arbustos no muy grandes como si fueran cañas que producen unas hojas de forma parecida a las del nogal aunque bastante mayores que los indígenas en los lugares donde las hay aprecian muchísimo, al igua que los esclavos llevados allí por los españoles desde Etiopía. Cuando las hojas están en su punto, las regcogen, las atan en mazos y las cuelgan sobre el fuego hasta que se secan bien. Luego, cuando quieren usarlas, cogen una hoja de la espiga de su cereal y metiendo dentro una de las otras, las envuelven juntas en forma de tubo; después le prenden fuego por uno de los extremos, y teniendo el otro en la boca, aspiran de manera que el humo entra en la boca, en la garganta y en la cabeza. Soportan cuanto humo pueden tolerar, obteniendo con ello placer, y tanto se llenan con este humo cruel que llega a desmayarse.”
El uso medicinal y ceremonial

El tabaco era considerado medicina en la mayor parte de las culturas americanas nativas. Se lo empleaba como sustancia curativa, ceremonial y con fines visionarios.
Las propiedades de las diversas variedades de tabacos silvestres y tradicionales son poco conocidas. Se sabe que el tabaco es fumado por el chamán para obtener respuestas que le permiten curar a los enfermos o decidir los mejores destinos para las comunidades. Los charrúas de Uruguay fumaban tabaco antes de tomar decisiones trascendentales. Entre los m’bya guaraní, durante las ceremonias y reuniones importantes, las mujeres arrojan humo del tabaco a sus maridos e hijos para darles fuerza.
Los pueblos amazónicos, además de fumarlo y utilizar las hojas con finescurativos, ingieren las hojas enteras o molidas, con el fin de obtener experiencias visionarias. En ese sentido, su rol es muy parecido al de la ayahuasca, aunque con un efecto psicoactivo menos intenso. Hay en general acuerdo entre los chamanes nativos que el tabaco es la “hermana menor” de la ayahuasca.
La utilización medicinal del tabaco no se difundió de la misma forma que su consumo lúdico. En América el uso ritual fue gradualmente abandonado por las sociedades criollas.
En cambio, el fumado de tabaco, sobre todo el de ciertas variedades seleccionadas por sus bajos tenores nicotínicos, fue adoptado por los europeos, quienes rápidamente se transformaron en fervientes adictos. La costumbre se extendió en Europa, y luego, al resto del mundo.

El cultivo global del tabaco

El tabaco es uno de los cultivos más difundidos de la sociedad global, la producción alcanza miles de millones de quilogramos y las sumas de dinero que circulan en su comercio superan las de cualquier otro rubro agro-industrial. Si bien se puede utilizar de variadas formas, en la actualidad prácticamente todo su consumo se basa en el fumado, sobre todo bajo la forma de cigarrillos, manufacturados con hojas de tabaco molidas y armadas industrialmente utilizando papel especial, generalmente presentadas en cajillas de cartón con las marcas impresas a todo color.
También se fuma, aunque en mucho menor grado, el tabaco molido (industrial o “rayado” a mano a partir de masas sólidas de tabaco o “naco”) en pipas y en cigarrillos preparados manualmente. Las hojas pueden enrollarse y fumarse en forma de “habanos” o “toscanos”.
La difusión del tabaco se debe al carácter adictivo de los cigarrillos especialmente modificados a nivel industrial para obtener la adicción máxima.
En realidad el tabaco silvestre no es adictivo. Es imposible fumar tabaco rústico con la misma frecuencia con que se fuman los cigarrillos industriales. Por esa razón, su uso en las culturas nativas se limitó a funciones ceremoniales y curativas.
El desarrollo de los procesos individuales y sociales de adicción tuvo lugar a partir de la invasión europea del continente.
De "Pueblos, Drogas y Serpientes", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones
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