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sábado, 27 de octubre de 2018

El gaucho es originario de la Banda Oriental

Si bien la palabra “gaucho” o “gauchesco” se ha utilizado en diferentes circunstancias con sentidos variados, con referencia tanto al poblador de las zonas rurales del sur de América, como a un tipo de cultura, en los primeros tiempos se utilizó para designar un tipo de habitante de las Sierras del Este de la Banda Oriental del Uruguay.
Durante la segunda mitad del siglo XVIII se llamó “gauchos” a las personas que habitaban las agrestes y mal llamadas “tierras de nadie” las fronteras entre los dominios español y portugués. Estas personas, familias y comunidades habitaban el extensísimo País Guenoa, área de praderas, montes serranos, bañados y arenales, que había quedado, afortunadamente para sus pobladores ancestrales, relativamente libre (aunque no totalmente ni mucho menos) de la codicia genocida de los imperios español y portugués
Los “gauchos” y sus antecesores los “gauderios” y “changadores” lograban subsistir, compartiendo con guenoas y otros pueblos nativos, los recursos naturales de la zona, y más especialmente, al abundante ganado cimarrón que se había reproducido ampliamente en las praderas de la Banda Oriental. Los rebaños les permitían abastecerse de los productos derivados como la carne, el cuero y el sebo, y además, burlando el control de las patrullas españolas, podían vender las tropas a los portugueses.
Originalmente se utilizaban las palabras vagabundos o bagamundos, changadores, forajidos, y más tardíamente, gauderíos, para este grupo social “cimarrón” de las praderas uruguayas y orientales,
La denominación “gaucho” recién se comienza a utilizar en forma habitual en las últimas décadas del siglo XVIII, denominando un cierto tipo rural independiente y rebelde, que no obedece ni acepta las rutinas sociales y de trabajo impuestas por las autoridades.
La palabra propiamente dicha aparece por primera vez en un documento escrito en 1771 refiriéndose a ciertos “malhechores” que se escondían en la Sierra a una cierta distancia de Maldonado, probablemente en la región serrana rochense, tal vez en la misma Sierra de los Rocha o sus adyacencias.
Se trata de una comunicación del Comandante de Maldonado, Don Pablo Carbonell a Vértiz, fechada el 23 de octubre de 1771 .
Dice así:
“Muy señor mío; haviendo noticia que algunos gahuchos se havian dejado ver a la Sierra mande a los tenientes de Milicias dn Jph Picolomini y dn Clemente Puebla, pasasen a dicha Sierra con una Partida de 34 hombres entre estos algunos soldados del Batallón a fin de hacer una descubierta en la expresada Sierra, por ver si podían encontrar a los malechores, y al mismo tiempo viesen si podía recoger algún ganado; y haviendo practicado…”
En ese mismo año una referencia similar de Santo Domingo de Soriano (31 de marzo de 1771) habla de “faeneros montaraces” para referirse a personajes parecidos sin utilizar la palabra gaucho. Esta denominación recién aparece tres años más tarde en un documento escrito referido a tres faeneros apresados en las Puntas del Bequeló (unos 40 km al sureste del sitio actual de la ciudad de Mercedes).
Si bien no sabemos exactamente la zona geográfica a que se refiere el informe de Maldonado a que nos referíamos anteriormente pensamos que la “Sierra” mencionada debería estar en algún lugar de las “Serranías del Este”, que se extienden por los departamentos actuales de Maldonado o Rocha. Como se trataba de contrabandistas, que buscaban guarecerse fuera del alcance de las autoridades imperiales en las zonas fronterizas y necesitaban paso libre hacia las tierras controladas por Portugal, es probable que sus refugios se encontraran en las zonas serranas más orientales, en la proximidad de las “angosturas” que permitían facilitar el pasaje hacia Brasil. Otra ruta utilizada para el contrabando de ganado se internaba a Brasil cerca de las puntas del Yaguarón (actual departamento de Cerro Largo). Más al sur el pasaje de ganado era más difícil por la presencia de la Laguna Merin y del río Yaguarón que constituían obstáculos para los arreos.
Fernando Assunçao en su clásico libro “El Gaucho” interpreta estos hechos en forma análoga. De acuerdo a este autor el proceso de formación del gaucho fue “un continuo devenir transformativo” y que en ese proceso se inclina en ubicar el nacimiento del gaucho en “tierras que hoy son nuestro país (Uruguay) y las zonas fronterizas más adyacentes de Río Grande do Sul”.
En particular, señala Assunçao que los antiguos vaqueros entrerrianos, los primitivos changadores y los gauderios que vió Concolocorvo (en la década de 1760) son diferentes a “los gauchos de las sierras de Maldonado y Rocha”, los cuales, según este autor, serían los primeros gauchos propiamente dichos .
Continúa en daniloanton.blogspot.com
De: Crónicas de la Peripecia Humana, D.Antón, Piriguazú Edic.

martes, 23 de enero de 2018

El origen del gaucho

Naciste en la juntura de dos razas
como nacen los talas
en el tajo de dos piedras[1]

Si bien la palabra “gaucho” o “gauchesco” se ha utilizado con sentidos variados, con referencia tanto al poblador de las zonas rurales del sur de América, como a un tipo de cultura, en los primeros tiempos se utilizó para designar un tipo de habitante de las Sierras del Este de la Banda Oriental del Uruguay.
En efecto, durante  la segunda mitad del siglo XVIII, se llamó “gauchos” a las personas que habitaban las agrestes y mal llamadas “tierras de nadie”  las fronteras entre los dominios español y portugués.  Estas personas, familias y comunidades habitaban el extensísimo País Guenoa, área de praderas, montes serranos, bañados y arenales, que había quedado, afortunadamente para sus pobladores ancestrales, relativamente libre (aunque no totalmente ni mucho menos) de la codicia genocida de los imperios español y portugués .
Los “gauchos” y sus antecesores los “gauderios”  y “changadores” lograban subsistir, compartiendo con guenoas y otros pueblos nativos, los recursos naturales de la zona, y más especialmente, al abundante ganado cimarrón que se había reproducido ampliamente en las praderas de la  Banda Oriental. Los rebaños les permitían abastecerse de los productos derivados como la carne, el cuero y el sebo, y además, burlando el control de las patrullas españolas, podían vender las tropas a las poblaciones portuguesas más cercanas a la frontera.
Originalmente se utilizaban las palabras vagabundo o bagamundo, changador, forajidos, y más tardíamente, gauderíos, para este grupo social “cimarrón” de las praderas uruguayas y orientales, e incluso en algunos casos aislados a habitantes de comarcas distantes de la frontera (p.ej. Tucumán)

Los márgenes de la ley imperial
. Los términos anteriores se aplicaban por igual a los faeneros montaraces como a aquellas personas que se encontraban al “margen de la ley imperial”.
La denominación “gaucho” recién se comienza a utilizar en forma habitual en las últimas décadas del siglo XVIII, denominando un cierto tipo rural independiente y rebelde, que no obedece ni acepta las rutinas sociales y de trabajo impuestas por las autoridades. 
La palabra propiamente dicha aparece por primera vez en un documento escrito en 1771 refiriéndose a ciertos “malhechores” que se escondían en la Sierra a una cierta distancia de Maldonado, probablemente  en la región serrana rochense, tal vez en la misma  Sierra de los Rocha o sus adyacencias.
Se trata de una comunicación del Comandante de Maldonado, Don Pablo Carbonell a Vértiz, fechada el 23 de octubre de 1771 .
Dice así:
“Muy señor mío; haviendo noticia que algunos gahuchos se havian dejado ver a la Sierra mande a los tenientes de Milicias dn Jph Picolomini y dn Clemente Puebla, pasasen a dicha Sierra con una Partida de 34 hombres entre estos algunos soldados del Batallón a fin de hacer una descubierta en la expresada Sierra, por ver si podían encontrar a los malechores, y al mismo tiempo viesen si podía recoger algún ganado; y haviendo practicado…” 
En ese mismo año una referencia similar de Santo Domingo de Soriano (31 de marzo de 1771) habla de “faeneros montaraces” para referirse a personajes parecidos sin utilizar la palabra gaucho. Esta denominación recién aparece tres años más tarde en un documento escrito referido a tres faeneros apresados en las Puntas del Bequeló (unos 40 km al sureste del sitio actual de la ciudad de Mercedes).
Si bien no sabemos exactamente la zona geográfica a que se refiere el informe de Maldonado a que nos referíamos anteriormente pensamos que la “Sierra” mencionada debería estar en algún lugar de las “Serranías del Este”, que se extienden por los departamentos actuales de Maldonado o Rocha.  Como se trataba de contrabandistas, que buscaban guarecerse fuera del alcance de las autoridades imperiales en las zonas fronterizas y necesitaban paso libre hacia las tierras controladas por Portugal, es probable que sus refugios se encontraran en las zonas serranas más orientales, en la proximidad de las “angosturas” que permitían facilitar el pasaje hacia Brasil. Otra ruta utilizada para el contrabando de ganado se internaba a Brasil cerca de las puntas del Yaguarón (actual departamento de Cerro Largo). Más al sur el pasaje de ganado era más difícil por la presencia de la Laguna Merin y del río Yaguarón que constituían obstáculos para los arreos.
Fernando Assunçao en su clásico libro “El Gaucho” interpreta estos hechos en forma análoga.  De acuerdo a este autor el proceso de formación del gaucho fue “un continuo devenir transformativo” y que en ese proceso se inclina en ubicar el nacimiento del gaucho en “tierras que hoy son nuestro país (Uruguay) y las zonas fronterizas más adyacentes de Río Grande do Sul”.
En particular, señala Assunçao que los antiguos vaqueros entrerrianos, los primitivos changadores y los gauderios que vió Concolocorvo (en la década de 1760) son diferentes a “los gauchos de las sierras de Maldonado y Rocha”, los cuales, según este autor, serían los primeros gauchos propiamente dichos .  


[1] Fernán Silva Valdés, 1941, de “Intemperie”, en Panorama de la Poesía Gauchesca y Nativista del Uruguay

miércoles, 15 de noviembre de 2017



La Sierra de los Rocha: cuna del gancho

La Sierra de los Rocha era la última antes de llegar a  dicha línea fronteriza y tal vez por ese motivo, ya sea atrás de  dicha sierra o hacia el norte de la misma se habrían localizado los primeros refugios gauchos.
Ya en la época de los gauderíos, algunos años antes, se hablaba de una “republiqueta” de gauderíos en la zona de Cebollatí. En ese lugar, habían “fortificado los principales puntos con cañones, fosos y palizadas, en las estancias que eran de los indios guaraníes…” (referencia de Louis Antoine de Bougainville, aprox. 1767).
Desde las épocas en que los franceses llegaban a comerciar legal o ilegalmente a principios del siglo dieciocho dando lugar a grandes arreos en la zona costera, la Vaquería del Mar rochense era un lugar preferido para recoger o transportar grandes rebaños a los buques que llegaban clandestinamente a las costas o a las ciudades portuguesas de Laguna (hoy situada en el estado de Santa Catarina) y Porto dos Casais (Porto Alegre).
La palabra propiamente dicha aparece por primera vez en un documento escrito en 1771 refiriéndose a ciertos “malhechores” que se escondían en la Sierra a una cierta distancia de Maldonado, probablemente  en la región serrana rochense, tal vez en la misma  Sierra de los Rocha o sus adyacencias.
Se trata de una comunicación del Comandante de Maldonado, Don Pablo Carbonell a Vértiz, fechada el 23 de octubre de 1771 .
Dice así:
“Muy señor mío; haviendo noticia que algunos gahuchos se havian dejado ver a la Sierra mande a los tenientes de Milicias dn Jph Picolomini y dn Clemente Puebla, pasasen a dicha Sierra con una Partida de 34 hombres entre estos algunos soldados del Batallón a fin de hacer una descubierta en la expresada Sierra, por ver si podían encontrar a los malechores, y al mismo tiempo viesen si podía recoger algún ganado; y haviendo practicado…” 
Algunos años más tarde, en 1780, otro documento originado en Montevideo vuelve a mencionar la palabra “gaucho”. En él se expresa…. “que el expresado Díaz no consentirá en dicha estancia que se abriguen ningunos contrabandistas, bagamundos u ociosos que aqui se conocen por Gauchos.” (8 de agosto de 1780).
Al decir “aquí” el documento se refiere a la jurisdicción de Montevideo que se extiende sobre todo al sur y al este de la Banda Oriental  (las zonas occidentales, que pertenecían directamente a la jurisdicción de Buenos Aires eran referidas a los núcleos poblados más antiguos, como Colonia, Santo Domingo de Soriano,  Espinillo, San Juan, Misiones de Yapeyú, etc).
Durante este período de indefinición jurisdiccional (segunda mitad del siglo XVIII) se fue definiendo una cultura cimarrona y rural alrededor de las actividades corambreras y de la desobediencia a la autoridad lejana. A esta cultura particular del oriente de la Banda Oriental, pero que gradualmente luego se extendería al oeste de la Banda y a otras provincias del sur, se la denominó “gauchesca”.
Una descripción posterior del científico inglés Charles Darwin (1831) es ilustrativa. Decía Darwin: “Los gauchos. son muy superiores a los habitantes de las ciudades. Invariablemente el gaucho es muy obsequioso, muy cortés, muy hospitalario; jamás he visto un caso de grosería e inhospitalidad. Lleno de modestia cuando habla de él o de su país, es al mismo tiempo atrevido y bravo.”
De "Crónicas de la Peripecia Humana". D.Antón, Piriguazú Ediciones

martes, 29 de diciembre de 2015

Origen del gaucho en la Banda Oriental a fines del siglo XVIII

D.Antón
Si bien la palabra “gaucho”i o “gauchesco” se ha utilizado en diferentes circunstancias con sentidos variados, con referencia tanto al poblador de las zonas rurales del sur de América, como a un tipo de cultura, en los primeros tiempos se utilizó para designar un tipo de habitante de las Sierras del Este de la Banda Oriental del Uruguay.
En efecto, durante la segunda mitad del siglo XVIII, llamó “gauchos” a las personas que habitaban las agrestes y mal llamadas “tierras de nadie” las fronteras entre los dominios español y portugués. Estas personas, familias y comunidades habitaban el extensísimo País Guenoa, área de praderas, montes serranos, bañados y arenales, que había quedado, afortunadamente para sus pobladores ancestrales, relativamente libre (aunque no totalmente ni mucho menos) de la codicia genocida de los imperios español y portugués .
Los “gauchos” y sus antecesores los “gauderios” y “changadores” lograban subsistir, compartiendo con guenoas y otros pueblos nativos, los recursos naturales de la zona, y más especialmente, al abundante ganado cimarrón que se había reproducido ampliamente en las praderas de la Banda Oriental. Los rebaños les permitían abastecerse de los productos derivados como la carne, el cuero y el sebo, y además, burlando el control de las patrullas españolas, podían vender las tropas a las poblaciones portuguesas más cercanas a la frontera.
Originalmente se utilizaban las palabras vagabundo o bagamundo, changador, forajidos, y más tardíamente, gauderíos, para este grupo social “cimarrón” de las praderas uruguayas y orientales, e incluso en algunos casos aislados a habitantes de comarcas distantes de la frontera (p.ej. Tucumán)

Los márgenes de la ley imperial
. Los términos anteriores se aplicaban por igual a los faeneros montaraces como a aquellas personas que se encontraban al “margen de la ley imperial”.
La denominación “gaucho” recién se comienza a utilizar en forma habitual en las últimas décadas del siglo XVIII, denominando un cierto tipo rural independiente y rebelde, que no obedece ni acepta las rutinas sociales y de trabajo impuestas por las autoridades.
La palabra propiamente dicha aparece por primera vez en un documento escrito en 1771 refiriéndose a ciertos “malhechores” que se escondían en la Sierra a una cierta distancia de Maldonado, probablemente en la región serrana rochense, tal vez en la misma Sierra de los Rocha o sus adyacencias.
Se trata de una comunicación del Comandante de Maldonado, Don Pablo Carbonell a Vértiz, fechada el 23 de octubre de 1771 .
Dice así:
Muy señor mío; haviendo noticia que algunos gahuchos se havian dejado ver a la Sierra mande a los tenientes de Milicias dn Jph Picolomini y dn Clemente Puebla, pasasen a dicha Sierra con una Partida de 34 hombres entre estos algunos soldados del Batallón a fin de hacer una descubierta en la expresada Sierra, por ver si podían encontrar a los malechores, y al mismo tiempo viesen si podía recoger algún ganado; y haviendo practicado…”
En ese mismo año una referencia similar de Santo Domingo de Soriano (31 de marzo de 1771) habla de “faeneros montaraces” para referirse a personajes parecidos sin utilizar la palabra gaucho. Esta denominación recién aparece tres años más tarde en un documento escrito referido a tres faeneros apresados en las Puntas del Bequeló (unos 40 km al sureste del sitio actual de la ciudad de Mercedes).
Si bien no sabemos exactamente la zona geográfica a que se refiere el informe de Maldonado a que nos referíamos anteriormente pensamos que la “Sierra” mencionada debería estar en algún lugar de las “Serranías del Este”, que se extienden por los departamentos actuales de Maldonado o Rocha. Como se trataba de contrabandistas, que buscaban guarecerse fuera del alcance de las autoridades imperiales en las zonas fronterizas y necesitaban paso libre hacia las tierras controladas por Portugal, es probable que sus refugios se encontraran en las zonas serranas más orientales, en la proximidad de las “angosturas” que permitían facilitar el pasaje hacia Brasil. Otra ruta utilizada para el contrabando de ganado se internaba a Brasil cerca de las puntas del Yaguarón (actual departamento de Cerro Largo). Más al sur el pasaje de ganado era más difícil por la presencia de la Laguna Merin y del río Yaguarón que constituían obstáculos para los arreos.
Fernando Assunçao en su clásico libro “El Gaucho” interpreta estos hechos en forma análoga. De acuerdo a este autor el proceso de formación del gaucho fue “un continuo devenir transformativo” y que en ese proceso se inclina en ubicar el nacimiento del gaucho en “tierras que hoy son nuestro país (Uruguay) y las zonas fronterizas más adyacentes de Río Grande do Sul”.
En particular, señala Assunçao que los antiguos vaqueros entrerrianos, los primitivos changadores y los gauderios que vió Concolocorvo (en la década de 1760) son diferentes a “los gauchos de las sierras de Maldonado y Rocha”, los cuales, según este autor, serían los primeros gauchos propiamente dichos .
i Se propusieron diversos orígenes para la palabra “gaucho”. Una de las más probables se refiere a una presunta raíz quechua proveniente de la voz “guacho” utilizada en el sentido de “huérfano”. 
De: "Crónicas de la Peripecia Humana", D.Antón, Piriguazú Ediciones
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