Un campo desolado:
Dámaso Antonio Larrañaga viaja a Paysandú a encontrar a Artigas
En el otoño avanzado de 1815, un 31 de mayo al mediodía partió el Presbítero Dámaso Larrañaga con un pequeño grupo desde Montevideo rumbo a Paysandú. A pesar de que no se detalla quienes constituían el contingente que acompañaba a Larrañaga, varias anécdotas muestran que la mayoría eran indios tapes y negros. Entre otras referencias se señala que la culpa de que se hundiera la carretilla al cruzar el río Santa Lucía la había tenido un negro que se había subido a ella y en otra que dos hermanos tapes que cuidaban las mulas se habían peleado terminando uno en el cementerio y el otro en la cárcel en Montevideo. Su misión, encomendada por el cabildo de Montevideo consistía en explicar al Jefe de los Orientales porqué las fuerzas de Otorgués no habían marchado a la frontera de Cerro Largo tal como se había ordenado. El 12 de junio a las 11 menos cuarto de la mañana la expedición llegó a Paysandú. Tres días más tarde, el 15 de junio Larrañaga regresaba hacia Montevideo a donde llegaría once días después, el 26 de junio. El Presbítero describió su viaje con lujo de detalles. El campo en ruinas, la fauna muy disminuida, los perros rabiosos, los pequeños pueblos, los músicos indios, las costumbres, la vida en Purificación, su impresión sobre el General José Artigas. Aquí y allá, Don Dámaso salpica su narrativa en "Viaje de Montevideo a Paysandú" con esos indicios que detrás de las historias formales nos dan la pista sobre las raíces de ese país del que todavía ignoramos tantas cosas.
"De ahí" (de Santa Lucía) "salimos con
destino a Cagancha. Todo este camino es llano y tan abundante de pastos que así
que nos ladeamos un poco nos parecía que íbamos sobre un colchón de heno, tanta
es la grama de que están cubiertos estos campos, principalmente en el día en
que no hay aquellas manadas de caballos y ganados que en otro tiempo
había."
En la casa de don Bernardino Baca (7 leguas al NO de San
José) se comía mucho zapallo
"La cena fue abundante y sazonada al estilo del país;
en todo entraba el zapallo. Lo primero que nos presentaron fue un zapallo
bubango asado, para que nos sirviese en lugar de pan... El guisado de pollos
estaba también espesado con zapallo; el hervido tenía grandes tajadas de los
mismo. Hubo mesa y manteles pero no había cucharas sino conchas".
La fauna había sido diezmada
Tomamos después la cuchilla..."cerca de las asperezas
de Mahoma donde" se encuentran muy pocos pastos.. Los únicos animales que
encontramos fueron cinco venados. Estos y los zorrillos es todo lo que en esta
clase he observado desde que salimos de Montevideo, pues aunque encontramos
algo más adelante unos veinte cerdos en este despoblado no son indígenas del
país, sino piaras alzadas que se alimentan de muchas raíces silvestres de que
hay abundancia en estos campos..."
(continúa)
Del libro Uruguaypirí de D.Antón
(continúa)
Del libro Uruguaypirí de D.Antón

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