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lunes, 21 de enero de 2019

No son combustibles fósiles

El gas natural y el petróleo pueden considerarse inagotables

Durante largos períodos de tiempo, millones de años transcurridos, mucho antes de la aparición de la especie humana, en la superficie terrestre había numerosas surgencias de hidrocarburos, gaseosos, líquidos y viscosos. Emanaban fluidos hidrocarbonosos en las fumarolas y volcanes de barro a los que se agregaban los escapes de gases de las erupciones volcánicas y de las emisiones submarinas hipertermales. 
Los fluidos salen cuando la presión ejercida sobre la roca sello (la roca superpuesta, que está por encima) es mayor que el peso de la msima.
En otras palabras, no hay roca que pueda mantener un líquido que sale con una presión mayor que la ejercida por el peso de la sobrecarga.  

Una roca sello dará lugar a una concentración de los fluidos por debajo de ella, pero con el tiempo esta concentración llegará a ejercer una presión ascendente mayor que el peso de las capas rocosas que se les sobreponen. en ese momento se restablecerá el flujo ascendente a un valor igual a la velocidad de flujo en la fuente de profundidad.
Todos los datos disponibles tienden a mostrar que la teoría del origen “fósil” es, por lo menos, insatisfactoria. 

Aquí estamos hablando de una fuente muy profunda (tal vez de cientos de kilómetros, en el manto terrestre) y por lo tanto estamos considerando volúmenes muy grandes, algo así como el 5 al 10% del volumen de TODO el manto terrestre 
Los hidrocarburos abióticos
De acuerdo a la visión de varios geólogos petroleros rusos y ucranianos y del astrofísico Thomas Gold, el petróleo y el gas resultan de la desgasificación geológica del planeta que comenzó por lo menos hace 3,000 millones de años y continúa en la actualidad.
Los volúmenes de petróleo y gas existentes constituirían un porcentaje muy elevado de la masa del planeta, con cantidades muchísimo mayores a las estimadas actualmente (tal vez cientos o miles de veces mayores). En otras palabras, a todos los efectos de nuestra arrogante civilización humana, las existencias de petróleo y gas serían inagotables.
Esto quiere decir que el gas y el petróleo no se van a acabar (por lo menos en los próximos miles de años) y que las principales limitantes para las sociedades humanas podrían ser la dificultad de acceso a los yacimientos y sus potenciales impactos ambientales en la atmósfera, pero no el agotamiento de las “reservas”. Estos impactos incluirían el aumento del dióxido de carbono (que podría dar lugar a un posible efecto invernadero, cosa que aún no está probada) y la disminución del porcentaje de oxígeno contenido en el aire (hecho mucho más grave aunque sus efectos no parecen inminentes).
Otra consecuencia de la teoría es que pueden existir acumulaciones o emanaciones petroleras y gasíferas en TODA la superficie del planeta. Por supuesto que hay zonas donde la presencia de fracturas y trampas estructurales permiten o permitieron la acumulación de grandes volúmenes de hidrocarburos y allí se encuentran los yacimientos más grandes y accesibles. Sin embargo, es dable esperar la surgencia de hidrocarburos en TODAS las zonas fracturadas de la corteza, especialmente en la periferia de las regiones montañosas, en las zonas de fallas, en los bordes continentales, y por supuesto en todas las cuencas sedimentarias que permitieron el entrampamiento de los hidrocarburos ascendentes (por ejemplo, en las cuencas del Golfo en el Medio Oriente) hay existencias o posibilidades de yacimientos o emanaciones de hidrocarburos, petróleo (líquido) y sobre todo gas natural.

De todas maneras hay que aclarar que hay efectivamente tres principales limitaciones para el crecimiento incontrolado de la producción y consumo de los hidrocarburos. 
Ellas son las siguientes:
1) A medida que se exploten las reservas fácilmente accesibles habrá limitaciones económicas y tecnológicas para acceder a aquellas que no lo sean.
2) La tecnología puede cambiar haciendo menos necesario la utilización tecnológica y económica de los hidrocarburos y
3) A medida que aumenta el CO2 en la atmósfera (cosa que no sería un problema mayor) disminuye el contenido en oxígeno que al cabo de muchos siglos (tal vez milenios) puede significar un grave problema para los humanos que dependemos 100% del oxígeno para respirar.

Este tema fue desarrollado en profundidad en los siguientes libros:

- ¿Inagotables? Petróleo y Gas Natural; Danilo Antón, Piriguazú Ediciones, Montevideo, 2006.
-  Geografía y geopolítica del petróleo y el gas natural, Danilo Antón, Piriguazu Ediciones, 2017
- Tierras de pocas lluvias y mucha sangre, Danilo Antón, Piriguazù Ediciones, 2016 (D)










domingo, 4 de febrero de 2018

El petróleo y el gas pueden encontrarse en casi todos 
los tipos de formaciones rocosas

El hecho de que la mayoría de los yacimientos petrolíferos explotados se encuentren en zonas sedimentarias se debe a la creencia generalizada que sólo en ellas pueden encontrarse hidrocarburos en volúmenes aprovechables.
A pesar que el paradigma oficial sostiene que no hay petróleo en las rocas cristalinas de los escudos, y por lo tanto no se realizan operaciones de exploración o de explotación en ellos, de todas maneras hay numerosos yacimientos conocidos que están ubicados en estas formaciones del sustrato.
En algunos casos, las propias formaciones cristalinas aflorantes o casi aflorantes fueron perforadas directamente para obtener los hidrocarburos, y en otros algunas perforaciones en zonas petroleras profundizaron sus pozos hasta alcanzar el basamento encontrando importantes volúmenes de petróleo y/o gas conbuena productividad.
Los principales yacimientos petrolíferos y gasíferos en formaciones cristalinas en explotación se encuentran en territorios de la ex-Unión Soviética, fundamentalmente en Ucrania, en Rusia (Siberia) y en las repúblicas del Caspio (Azerbaiján).
La ubicación, perforación y explotación de estas ocurrencias de hidrocarburos se debe a que en Rusia, Ucrania y la Unión Soviética (cuando ésta existía todavía) había y hay una corriente del pensamiento geológico que sostiene que el petróleo es de origen mineral y proviene de las profundidades del planeta.
Basados en esa convicción, las autoridades de estos países organizaron campañas de exploración y perforación en zonas cristalinas poniendo en producción numerosos yacimientos.
Mientras tanto, en los países occidentales, al existir la creencia de que el petróleo es sólo de origen biogénico y por tanto sedimentario, no se implementaron planes de prospección  y de explotación de las áreas cristalinas por considerarlas improductivas.
En 1997 se realizó una conferencia en Kazán (Tatarstán, Rusia)   sobre los yacimientos petrolíferos en  granito. En esa reunión se mencionaron yacimientos petrolíferos productivos en áreas cristalinas localizadas en  Chibuiuskoye, Verkhneschutinskoye, Zelenetsky, Chernorechensky, Lekkembsky y Timansky en Rusia y en los flancos de la cuenca del Dniéper-Donets en Ucrania1.
En el caso del Dnieper- Donetz se descubrieron y desarrollaron en basamento cristalino 12 campos con potenciales de unas 219 millones de toneladas métricas de equivalente en petróleo. El área potencialmente productiva tiene una superficie de 30-35 km por 400 km y las rocas productoras incluyen granitos, anfibolitas y esquistos pre-cámbricos 2
Un pozo en Novoyelkhovskaya, Tatarstán penetró en el basamento cristalino 1845 metros y encontró importantes volúmenes de hidrocarburos por debajo de los 4500 metros.
El campo petrolífero Shaim, de Siberia Oriental, ubicado en la vertiente oriental de los Montes Urales, tiene varios pozos productivos en rocas del basamento fracturadas (aunque la zona principal de producción está en formaciones sedimentarias).
En el campo Kazajstán-Oimasha (República de Kazajstán) hay un pozo que extrae 1382 barriles por día en granito fracturado y alterado a una profundidad de 3,720- 3,752 metros.3
En Siberia Oriental se han descubierto importantes yacimientos en dolomitas muy antiguas (1,650- 650 millones de años)  constituyendo las  formaciones sedimentarias productivas más antiguas conocidas de esas dimensiones. En ese lugar no existen capas sedimentarias de origen biológico que puedan ser consideradas rocas madre del yacimiento. La hipótesis de la ascensión de los hidrocarburos desde las profundidades y su entrampamiento en las estructuras dolomíticas es la teoría más plausible.
El yacimiento petrolífero de White Tiger  que se encuentra off-shore en Vietnam es otro ejemplo de un campo petrolero en rocas cristalinas. Es una ocurrencia petrolífera y gasífera completamente incluida en formaciones graníticas. Si bien algunos geólogos piensan que podría haber alguna migración lateral desde zonas productoras biogénicas, esta aserción no se basa aún en ninguna prueba.

Del libro "Inagotables, Gas y Petróleo". D.Anton, Piriguazú Ediciones.

domingo, 6 de agosto de 2017

El petróleo

El petróleo es una sustancia natural que permanece en estado líquido cuando se encuentra a la temperatura y presión  atmosférica de la superficie terrestre
Está constituido preponderantemente por una  mezcla muy compleja donde predominan los hidrocarburos.  
Su composición química es la siguiente: 83 a 87 % de carbono, 11 a 15 %  hídrógeno, 0.1 a  7 % azufre,  0.06 a 1.5 % oxígeno,  0.1 a 0.5 % nitrógeno, más trazas de otros elementos. 
Incluye compuestos de la serie de los alcanos (p.ej. los gases metano, etano, propano y butano, y los líquidos pentano, hexano, heptano y octano, entre otros), compuestos de la serie de los alquenos, parafinas, naftas e hidrocarburos aromáticos entre otros. A estas sustancias hidrocarbonosas se agregan varios compuestos sulfurosos, nitrogenados, oxígenados y orgánicos que incluyen metales (porfirinas metálicas con níquel, vanadio y hierro).

Características de la serie de los alcanos


Compuesto                Punto de fusión   Punto de ebullición
                                                (en grados centígrados Celsius)

Metano                               - 182 o C                 - 161.6 o
Etano                                  - 182.76                  -  88.6 o
Propano                              - 187.6  o                 - 42..09 o
Butano                                - 138.3 o                   -  0.5 o
Pentano                              -  129.8 o                  36.1o
Hexano                              -    95 o                      69 o
Heptano                             -    90.61o                  98.42 o
Octano                               -    57 o                    125.5 o

De "Inagotables?  Gas y Petróleo", Danilo Antón, Piriguazú Edicones

domingo, 16 de julio de 2017


El dogma acerca del supuesto origen "fósil" de los hidrocarburos.
Danilo Antón


Un paradigma que debe cambiarse
El hecho de que la mayoría de los yacimientos petrolíferos explotados se encuentren en zonas sedimentarias se debe a la creencia generalizada que sólo en ellas pueden encontrarse hidrocarburos en volúmenes aprovechables. 
A pesar que el paradigma oficial sostiene que no hay petróleo en las rocas cristalinas de los escudos, y por lo tanto no se realizan operaciones de exploración o de explotación en ellos, de todas maneras hay numerosos yacimientos conocidos que están ubicados en estas formaciones del sustrato.
En algunos casos, las propias formaciones cristalinas aflorantes o casi aflorantes fueron perforadas directamente para obtener los hidrocarburos, y en otros algunas perforaciones en zonas petroleras profundizaron sus pozos hasta alcanzar el basamento encontrando importantes volúmenes de petróleo y/o gas conbuena productividad.
Los principales yacimientos petrolíferos y gasíferos en formaciones cristalinas en explotación se encuentran en territorios de la ex-Unión Soviética, fundamentalmente en Ucrania, en Rusia (Siberia) y en las repúblicas del Caspio (Azerbaiján).

La ubicación, perforación y explotación de estas ocurrencias de hidrocarburos se debe a que en Rusia, Ucrania y la Unión Soviética (cuando ésta existía todavía) había y hay una corriente del pensamiento geológico que sostiene que el petróleo es de origen mineral y proviene de las profundidades del planeta.
Basados en esa convicción, las autoridades de estos países organizaron campañas de exploración y perforación en zonas cristalinas poniendo en producción numerosos yacimientos.
Mientras tanto, en los países occidentales, al existir la creencia de que el petróleo es sólo de origen biogénico y por tanto sedimentario, no se implementaron planes de prospección  y de explotación de las áreas cristalinas por considerarlas improductivas.
En 1997 se realizó una conferencia en Kazán (Tatarstán, Rusia)   sobre los yacimientos petrolíferos en  granito. En esa reunión se mencionaron yacimientos petrolíferos productivos en áreas cristalinas localizadas en  Chibuiuskoye, Verkhneschutinskoye, Zelenetsky, Chernorechensky, Lekkembsky y Timansky en Rusia y en los flancos de la cuenca del Dniéper-Donets en Ucrania1. 
En el caso del Dnieper- Donetz se descubrieron y desarrollaron en basamento cristalino 12 campos con potenciales de unas 219 millones de toneladas métricas de equivalente en petróleo. El área potencialmente productiva tiene una superficie de 30-35 km por 400 km y las rocas productoras incluyen granitos, anfibolitas y esquistos pre-cámbricos 2
Un pozo en Novoyelkhovskaya, Tatarstán penetró en el basamento cristalino 1845 metros y encontró importantes volúmenes de hidrocarburos por debajo de los 4500 metros.
El campo petrolífero Shaim, de Siberia Oriental, ubicado en la vertiente oriental de los Montes Urales, tiene varios pozos productivos en rocas del basamento fracturadas (aunque la zona principal de producción está en formaciones sedimentarias).
En el campo Kazajstán-Oimasha (República de Kazajstán) hay un pozo que extrae 1382 barriles por día en granito fracturado y alterado a una profundidad de 3,720- 3,752 metros.3 
En Siberia Oriental se han descubierto importantes yacimientos en dolomitas muy antiguas (1,650- 650 millones de años)  constituyendo las  formaciones sedimentarias productivas más antiguas conocidas de esas dimensiones. En ese lugar no existen capas sedimentarias de origen biológico que puedan ser consideradas rocas madre del yacimiento. La hipótesis de la ascensión de los hidrocarburos desde las profundidades y su entrampamiento en las estructuras dolomíticas es la teoría más plausible.
El yacimiento petrolífero de White Tiger  que se encuentra off-shore en Vietnam es otro ejemplo de un campo petrolero en rocas cristalinas. Es una ocurrencia petrolífera y gasífera completamente incluida en formaciones graníticas. Si bien algunos geólogos piensan que podría haber alguna migración lateral desde zonas productoras biogénicas, esta aserción no se basa aún en ninguna prueba.
Nuevamente, en este caso, podemos pensar que lo más probable es que los hidrocarburos provengan de fuentes profundas, como en las situaciones mencionadas anteriormente
En ese lugar no existen capas sedimentarias de origen biológico que puedan ser consideradas rocas madre del yacimiento. La hipótesis de la ascensión de los hidrocarburos desde las profundidades y su entrampamiento en las estructuras dolomíticas es la teoría más plausible.

jueves, 15 de junio de 2017


Un modelo para el sistema C–O–H en el manto terrestre
Resumen

Se presenta un modelo para predecir la composición (H2O, CO2, CH4, H2, CO, O2 y C2H6) en el sistema de fluidos C-O-H bajo altas temperaturas y presiones encontradas en el manto de la Tierra. El modelo se basa en una ecuación dinámica molecular de estado, cálculos de mecánica estadística y no-estequiométrica de minimización de energía libre global. Aunque el modelo no está adaptado a los datos experimentales sobre la especiación C-O-H, reproduce exactamente estos conjuntos de datos y debe extrapolar al menos a las profundidades de ~ 80-220 km. Los resultados del modelo sugieren que (1) en el manto cratónico superior, H2O es la especie fluida dominante en el sistema de fluidos C-O-H; (2) la abundancia de CO2 aumenta con la profundidad decreciente, la tendencia de CH4 es exactamente lo contrario; (3) el límite entre la litosfera y la astenosfera generalmente divide los sistemas fluidos en especies menores de H2O-CH4 + y especies menores de H2O-CO2 +, respectivamente; (4) es totalmente posible generar metano y etano y posiblemente otros hidrocarburos bajo condiciones de manto, confirmando previamente resultados experimentales.

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0016703709000507

miércoles, 31 de mayo de 2017

Hidrocarburos en la Tierra profunda?

Comentarios
Un artículo interesante aunque genera dudas la afirmación de que "el gas y el petróleo comenzaron como organismos vivos que murieron, fueron comprimidos y calentados bajo grandes csapas de sedimentos en la corteza terrestre" ofrece serias dudas. De todas maneras, se describe la formación de metano en condiciones de laboratorio.  D.A.

De: https://phys.org/news/2009-07-hydrocarbons-deep-earth.html


El petróleo y el gas que alimentan nuestros hogares y automóviles comenzaron como organismos vivos que murieron, fueron comprimidos y calentados bajo grandes capas de sedimentos en la corteza terrestre. Los científicos han debatido durante años si algunos de estos hidrocarburos también podrían haber sido creados más profundamente en la Tierra y formados sin materia orgánica.
Ahora, por primera vez, los científicos han descubierto que el etano y los hidrocarburos más pesados ​​pueden ser sintetizados bajo las condiciones de presión y temperatura del manto superior, la capa de tierra bajo la corteza y encima del núcleo. La investigación fue llevada a cabo por científicos en el Laboratorio Geofísico de la Institución Carnegie, con colegas de Rusia y Suecia, y se publica en el 26 de julio, tema avanzado en línea de la Geociencia de la Naturaleza.
El metano (CH4) es el principal constituyente del gas natural, mientras que el etano (C2H6) se utiliza como materia prima petroquímica. Ambos hidrocarburos, y otros asociados con el combustible, se llaman hidrocarburos saturados porque tienen enlaces sencillos y están saturados con hidrógeno. Usando una célula de yunque de diamante y una fuente de calor láser, los científicos primero sometieron metano a presiones que exceden 20 mil veces la presión atmosférica en el nivel del mar y temperaturas que van desde 1.300 F ° a más de 2.240 ° F.
Estas condiciones imitan a las que se encuentran a 40-95 millas de profundidad dentro de la Tierra. El metano reaccionó y formó etano, propano, butano, hidrógeno molecular y grafito. Los científicos entonces sometieron etano a las mismas condiciones y produjeron metano. Las transformaciones sugieren que los hidrocarburos más pesados ​​podrían existir en el fondo. La reversibilidad implica que la síntesis de hidrocarburos saturados está termodinámicamente controlada y no requiere materia orgánica.
Los científicos descartaron la posibilidad de que los catalizadores usados ​​como parte del aparato experimental estuvieran trabajando, pero reconocen que los catalizadores podrían estar involucrados en la Tierra profunda con su mezcla de compuestos.
"Nos intrigaron los experimentos anteriores y las predicciones teóricas", comentó Alexander Goncharov, de Carnegie, coautor. "Los experimentos reportados hace algunos años sometieron metano a altas presiones y temperaturas y encontraron que los hidrocarburos más pesados ​​se formaban a partir de metano bajo condiciones de presión y temperatura muy similares. Sin embargo, las moléculas no pudieron ser identificadas y una distribución fue probable. La técnica de calefacción por láser donde podíamos cocinar volúmenes más grandes de manera más uniforme y encontramos que el metano se puede producir a partir de etano ".
Los productos de hidrocarburos no cambiaron durante muchas horas, pero las firmas químicas reveladoras comenzaron a desvanecerse después de unos días.
"La idea de que los hidrocarburos generados en el manto emigró a la corteza terrestre y contribuyó a los yacimientos de petróleo y gas fue promovida en Rusia y Ucrania hace muchos años. Los compuestos estudiados aquí, así como los hidrocarburos más pesados ​​en toda la gama de condiciones dentro del manto de la Tierra ahora deben ser explorados. Además, la medida en que este carbón "reducido" sobrevive a la migración en la corteza debe establecerse (por ejemplo, sin Siendo oxidados a CO2) Estas y otras cuestiones relacionadas demuestran la necesidad de un nuevo programa experimental y teórico para estudiar el destino del carbono en la Tierra profunda ".


viernes, 6 de mayo de 2016

El gigantesco incendio de Fort McMurray

No ha salido mayormente en los diarios de la región una noticia importante que ha sido titular en las principales agencias de prensa. Se trata de un gigantesco incendio en la ciudad de Fort McMurray al norte de la provincia de Alberta, Canadá. El incendio abarca 100,000 hectáreas hasta ahora y continúa creciendo y 90,000 debieron ser evacuadas. La ciudad de 100,000 habitantes ha sido casi totalmente quemada. Un detalle no menor es que a 5 kilómetros de Fort McMurray están las explotaciones de arenas bituminosas a cielo abierto (tar sands) de Atabasca. Si bien el incendio no ocurrió en las mega-canteras no es imposible que la presencia en el subsuelo de hidrocarburos viscosos en subsuperficie haya colaborado en el fuego, aunque esto no se ha mencionado en las noticias. En Fort McMurray se destruyeron miles de hectáreas de bosques. se modificó la hidrografía, se vertieron enormes cantidades de contaminantes al río Atabasca y se desplazaron comunidades indígenas locales con el objetivo de extraer el bitumen y producir petróleo que luego es exportado a los Estados Unidos. Se dice que este incendio es el más grande que haya registro, no solo en Canadá sino en América del Norte y tal vez en todo el planeta.


Datos geológicos

Las arenas bituminosas están contenidas en una formación geológica de edad Cretácica Inferior, la formación Fort McMurray que yace encima de las capas más antiguas: Formaciones Waterways, Banff y Wabamun y por debajo de la formación Clearwater compuesta de areniscas y esquistos, que es geneeralmente impermeable y localmente también contiene hidrocarburos.
La formación Clearwater aflora en el área al sur de Fort McMurray mientras que al norte aflora la formación Fort McMurray (allí se explotan los yacimientos). El río Atabasca cruza la zona de sur a norte y en su valle también aflora la formación Fort McMurray. 
Una duda que se presenta es si la presencia de suelos ricos en hidrocarburos (localmente) puede haber ayudado a alimentar el incendio. Seguramente en los próximos meses nos iremos enterando la influencia que las explotaciones pueden haber tenido en la intensificación del fuego.
















domingo, 7 de febrero de 2016

¿De  donde viene el carbono existente en la Tierra?
D.Antón
En algunas ocasiones la importancia del elemento carbono en los procesos planetarios y geológicos se ha subestimado. En el Sistema Solar el carbono se encuentra en forma no oxidada en los planetas gigantes exteriores como Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. En esos planetas el carbono se manifiesta como metano, etano y otros hidrocarburos. Eso mismo ocurre en Titán, el satélite de Saturno, donde el carbono aparece como metano, etano y otros hidrocarburos en forma alternativamente líquida, sólida o gaseosa dependiendo de la temperatura. En Venus y Marte el carbono aparece oxidado en CO2 representando más del 95% de las masas atmosféricas. En la Tierra, una parte del carbono se encuentra bajo formas no oxidadas (carbón, petróleo crudo, gas natural, etc) y otra parte bajo formas oxidadas como el CO2 en la atmósfera (400 ppm) y los carbonatos en calizas y otras formaciones geológicas calcáreas.
La pregunta que surge es la siguiente: ¿De dónde viene el carbono de las capas externas de la Tierra? (que es el único que tenemos acceso) Las respuestas son varias, pero hay dos explicaciones posibles. Puede ser un compuesto original existente desde el momento en que se formó el planeta o resultó del ascenso de metano (y otros hidrocarburos) a través de la corteza. La primera teoría se relaciona con la teoría biogénica de formación del petróleo y la segunda a la hipótesis del origen abiótico. Thomas Gold fue un partidario enérgico de la segunda teoría. Aquí reproducimos sus puntos de vista sobre el ciclo del carbono y la formación de los carbonatos en la corteza terrestre.

Evicencias que se pueden obtener del registro geológicos de los carbonatos terrestres (1)
Thomas Gold
Los sedimentos superficiales y subsuperficiales en la Tierra son aproximadamente cien veces mayores que el total de carbono que se habría derivado de la molienda de todas las rocas de los basamentos cristalinos del planeta que habrían contribuido a formar dichos sedimentos.
La superficie terrestre está por lo tanto enormemente enriquecida en carbono. Este enriquecimiento requiere una explicación. La cantidad total de carbono contenido en los sedimentos y en la superficie se estima promedialmente en alrededor de 200 toneladas por cada metro cuadrado de la superficie de la Tierra.
Una quinta parte de todo este carbono se presenta en forma no oxidada, incluyendo varias formas de carbón, petróleo crudo, kerógeno (compuestos carbonosos distribuidas difusamente en las rocas) y gas natural, ya sea como gas libre o en forma de hidrato de metano congelado. Además, hay una fina capa de material biológico vivo o en descomposición. Esta última categoría, en mi opinión, la única forma de carbono demostrablemente de origen biológico y que representa sólo una fracción muy pequeña del carbono no oxidado total.
Los otros cuatro quintos de carbono es tán bajo forma oxidada, principalmente por compuestos de caliza (carbonato de calcio), y dolomita (una mezcla de carbonato de calcio y de magnesio). Gran parte de este carbonato fue depositada en los océanos, derivada del carbono del complejo atmosférico-oceánico de CO2.. En los océanos el carbono precipita como carbonato, naturalmente en la columna de agua a partir de dióxido de carbono disuelto y de varios óxidos de calcio y magnesio, o biológicamente por la acción de organismos que lo utilizan para construir conchas o esqueletos.
De “The Deep Hot Biosphere”, Thomas Gold, 2001.


Se puede ampliar la información en “¿Inagotables?.Petróleo y Gas Natural.”,Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.

lunes, 1 de febrero de 2016

Poco razonable (casi absurda) teoría oficial sobre las fuentes de metano en La Tierra.
Danilo Antón
Debe haber pocos temas en las teorías geológicas oficiales que estén tan poco relacionados con los datos de la realidad como el ciclo del metano en la corteza, en la superficie y en la atmósfera terrestre.
Se señala generalmente que las fuentes de metano son de tipo orgánico (pantanos, flatulencias de herbívoros, etc).  De acuerdo a este enfoque, si se quiere reducir las emisiones de metano hay que limitar la cría de ganado y desecar pantanos. El aporte de gas natural no es considerado especialmente.
Por el contrario, de acuerdo a la teoría abiótica del origen de los hidrocarburos el metano es el principal gas que se forma a nivel del manto terrestre a 200-300 km de profundidad y luego asciende emanándose a partir de la superficie, acumulándose localmente, u oxidándose en dióxido de carbono y agua.
De acuerdo a esta teoría las fuentes de metano son muy numerosas, en particular en los fondos oceánicos y en las zonas volcánicas. En el mapa adjunto se registran las fuentes de metano identificadas a nivel global. Probablemente solo se registran una pequeña porción de las emergencias de metano e hidratos de metano existentes. Habría muchísimas más mostrando la enorme importancia del metano en la dinámica de la corteza terrestre (como se aprecia a nivel astronómico, p.ej en Titán, el satélite de Saturno)..

Limitar la formación de metano a pantanos y gases de herbívoros parece totalmente irracional, casi disparatado, pero a pesar de ello, aunque es difícil de creer, esta es la teoría “aceptada” que conduce a la definición y aplicación de políticas (!!!!) .
Para comprender el funcionamiento de los fluidos internos planetarios hay que tener en cuenta el ciclo del metano, uno de los gases más importantes de los cuerpos planetarios del Sistema Solar.
Para más información consultar el libro:  "Inagotables? Petróleo y Gas Natural

sábado, 26 de diciembre de 2015

La relación hidrógeno/ carbono, otra prueba del origen mineral de los hidrocarburos

Danilo Antón
En todos los yacimientos petrolíferos y pozos se observa que la proporción hidrógeno/ carbono aumenta con la profundidad, mostrando una pérdida de hidrógeno a medida que el fluido asciende y se acerca a la superficie.
Por cuestiones de densidad, uno imaginaría que los compuestos ricos en hidrógeno, que son menos densos, deberían encontrarse en los estratos superiores, mientras que las sustancias pobres en hidrógeno, por ser más pesados, deberían hallarse en zonas más profundas.
Sin embargo es al revés. Los compuestos menos densos están abajo mientras que los más densos están arriba. 
El único proceso lógico que explica esta tendencia de los yacimientos de hidrocarburos es la migración ascendente de los hidrocarburos (debida a la degasificación planetaria) y a la separación (generalmente por oxidación preferencial) del hidrógeno frente al carbono durante el flujo.
De acuerdo a este enfoque, el metano y otros gases se encontrarían en las capas inferiores, mientras que los hidrocarburos más pesados (p.ej. naftas y petróleos líquidos en general) se ubicarían en las capas intermedias y los bitúmenes y carbones o hullas en las superiores.
Estos procesos se explican más detalladamente en los capítulos siguientes.
(continuará en este mismo blog)
Del libro "Inagotables? Gas y Petróleo", de D.Anton, Piriguazú Ediciones
Blog in English:  daniloanton-en.blogspot.com

martes, 22 de diciembre de 2015

Una prueba indiscutible del origen mineral del petróleo: las porfirinas metálicas

Las porfirinas son una clase de moléculas pesadas y aplanadas que se encuentran tanto en sistemas abióticos como en sistemas biológicos. Algunas moléculas de porfirinas tienen especial significado biológico: la vitamina  B12 , la clorofila (unaporfirina que es agente de la fotosíntesis en las plantas), y la molécula heme, que es el componente porfirínico de la hemoglobina (sustancia que permite el transporte del oxígeno en la sangre de los mamíferos).  A los efectos de ilustrar el elevado peso molecular de las porfirinas transcribimos la fórmula quimica empírica de la hemoglobina:     [C738H1166O208N203S2Fe].
Sin embargo, ni la vitamina B12, ni la clorofila  ni la hemoglobina, ni ninguna porfirina biótica han sido observadas como componentes naturales del petróleo.
Las porfirinas del petróleo natural poseen notorias diferencias  con las que se encuentran en la clorofila o en la heme. Por ejemplo, el  elemento metálico central de la clorofila es siempre magnesio, en heme es el hierro.  En las porfirinas del petróleo el elemento metálico central es vanadio o níquel, cuya procedencia del interior profundo de la Tierra (manto y corteza profunda) es muy probable.
De acuerdo a Thomas Gold las porfirinas son uno de los tantos «vehículos  moleculares» existentes en los fluidos carbonosos que permiten transportar metales y posibilitar su concentración en yacimientos.
Del libro "Inagotables? Petróleo y Gas", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones
Blog en inglés:  daniloanton-en-blogspot.com


lunes, 14 de diciembre de 2015


El origen del  carbón: una hipótesis revolucionaria
Danilo Antón
Si bien han habido discusiones sobre la posible génesis biótica o abiótica del petróleo desde el siglo XIX, y todavía continúan, en las últimas décadas hubo prácticamente unanimidad de que el carbón era de origen biológico.
En muchos casos, los yacimientos de carbón presentan fósiles vegetales, a menudo bien conservados.
En ellos, pueden apreciarse los detalles menores de la morfología foliar, las enervaduras de las hojas, los tallos y muchos otros rasgos que tienen indudablemente un origen vegetal.
Sin embargo, a pesar de esas aparentes evidencias, Thomas Gold (2001) sostiene, con buenos argumentos, que el carbón también es de origen mineral.
De acuerdo a la teoría de Gold, los fluidos carbonosos ascendentes, crecientemente enriquecidos en carbono, impregnan las acumulaciones de depósitos vegetales fósiles dando lugar a su carbonización.
Se trataría de un proceso similar a la silicificación, donde diversos restos fósiles (por ejemplo, la madera fósil) son atravesados por los fluidos silíceos que sustituyen los átomos y moléculas originales de la madera produciendo su petrificación.
Las maderas silicificadas o xilópalos son relativamente comunes. Según Gold, un fenómeno del mismo tipo se produciría con el carbón.
Razona este autor que muchas capas carbonosas tienen hasta 10 metros de espesor con un contenido mineral de apenas 4%. La mayor parte del material está compuesto de carbono con algo de hidrógeno, oxígeno y azufre.
Si imaginamos un origen pantanoso para estas capas se requerirían acumulaciones de 300 metros de espesor con contenidosminerales de menos de 1%. Este tipo de pantanos no existen en la actualidad y «aunque hayan existido en algún momento, es improbable que las plantas pudieran crecer en tales circunstancias».

La teoría del origen abiogénico permite explicar la formación del carbón en forma mucho más lógica. Sería el resultado del ascenso de fluidos enriquecidos en carbono a través de capas que, en muchos casos, originalmente ya tenían bastante materia orgánica fosilizada. Concluye Gold que, en su opinión, los yacimientos carboníferos todavía se estarían formando en la actualidad.
De "¿Inagotalbes? Petróleo y Gas". Danilo Antón, Piriguazú Ediciones

Donde están los yacimientos petrolíferos?
Localización  estructural de algunos yacimientos petrolíferos importantes
D.Antón
Muchos campos de petróleo se encuentran a lo largo de ciertas líneas o arcos de gran extensión, a menudo de varios cientos o miles de kilómetros.
Un ejemplo puede apreciarse en el arco insular de Indonesia donde hay una sucesión de yacimientos a lo largo de una línea de fracturas que parecen indicar una abertura planetaria para el ascenso de los hidrocarburos.
Características parecidas pueden observarse en los yacimientos del continente americano. Muchos de ellos se encuentran alineados al este de las cadenas montañosas de acuerdo a la siguiente sucesión de sur a norte:
a) yacimientos de Patagonia, Mendoza, Salta en Argentina
b) yacimientos de gas y petróleo en Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz en Bolivia
c) yacimientos en el pie de monte andino en Perú Oriental
d) yacimientos en la vertiente amazónica de Ecuador
e) yacimientos en el pie de monte andino oriental en Colombia
f) yacimientos en los pie de montes andinos y cuencas contiguas en Venezuela
g) yacimientos en las costas orientales de México (Veracruz)
h) yacimientos en las vertientes orientales de las montañas rocosas (Texas, Oklahoma, etc).
i) yacimientos en las vertientes orientales de las montañas rocosas en Alberta, Canadá
j) yacimientos en las costas del mar Artico, Alaska y Noroeste de Canada.
Una sucesión similar se da al pie de las montañas y mesetas de Anatolia (Turquía) e Irán (Montes Zagros y Tigris) donde están los principales yacimientos del mundo en una línea que comienza al norte de Irak y se extiende por la costa del Golfo hasta el océano Índico.
La ubicación de numerosos yacimientos en los límites continentales, que son generalmente áreas de fractura, también se explicaría fácilmente por el ascenso de hidrocarburos en dichas zonas debilitadas de la corteza demostrando que el petróleo y el gas NO son de origen fósil sino de origen estructural profundo..
A lo anterior se agrega la información obtenida en el pozo ultraprofundo de Kola en la Unión Soviética que llegó a más de 12 kilómetros de profundidad. En los tres o cuatro mil metros más profundos se encontraron rocas cristalina fuertemente fracturadas y empapadas en agua a temperaturas del orden de 150 grados Celsius. Por otra parte el barro de la perforación aparecía impregnada en hidrógeno gaseoso y seguramente en metano. .
De "Inagotables, Petróleo y Gas", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones
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daniloanton-en.blogspot.co

jueves, 10 de diciembre de 2015

Gas y petróleo en  el  Uruguay
 Una revisión paradigmática radical: el gas y el petróleo son prácticamente inagotables

Danilo Antón

Una de las noticias más importantes y permanentes en los medios de difusión periodísticos nacionales y mundiales es la oscilación aparentemente incontrolada de los precios del petróleo a nivel mudial. De niveles de precios del orden de 10 dólares por barril o menos subió a más de 100 dólares y poco tiempo después había bajado a menos de 40 dólares este comportamiento errático a primera vista parece incomprensible. Sobre todo cuando se plantea contradictoriamente por un lado que las existencias de petróleo y gas son limitadas (se pronosticaba su agotamiento próximo) y por otro es claro que hay sobreabundancia que al saturar los mercados ha provocado un descenso de los precios. Según algunas previsiones seguirían bajando por un tiempo prolongado. La configuración actual del mercado petrolero y gasífero, los aspectos psicológicos, políticos y comerciales que impulsan la dinámica de los precios, la redistribución económica y monetaria generada por los mismos, se basan en un concepto paradigmático incierto: el origen fósil de los hidrocarburos.
Si el petróleo y el gas fueran de origen fósil, tal como se sostiene generalmente en el mundo científico oficial, sus existencias estarían limitadas a las cuencas sedimentarias. Estas cuencas poseen volúmenes totales relativamente pequeños con espesores ínfimos si se los compara con la masa total de La Tierra. Por esa razón, las cantidades de hidrocarburos disponibles serían muy limitados.
Sin embargo, a la luz de los nuevos datos de la astronomía planetaria, provenientes de las sondas que visitaron gran parte del Sistema Solar, y de la experiencia de la explotación de numerosos yacimientos petroleros y gasíferos, parece cada vez menos probable que esta teoría del origen “fósil” del petróleo y el gas refleje la realidad geológica y astronómica.

La hipótesis sustitutiva, que pregona el origen mineral de los hidrocarburos, es muy antigua. A fines del siglo XIX, Dmitri Mendeleev, padre de la química moderna, sostenía que el petróleo y el gas eran de origen mineral y provenían de las profundidades de la tierra. En tiempos posteriores, varios geólogos rusos (particularmente Nikolai Alexandrovitch Kudryavtsev en 1951) y ucranianos (por ejemplo, Emmanuil Chekaliuk en 1967) continuaron desarrollando la hipótesis con datos experimentales orientando las búsquedas petroleras en la Unión Soviética en ese sentido. Basada en esta hipótesis la Unión Soviética se convirtió en el primer productor mundial de hidrocarburos en la década de 1980. Desafortunadamente, durante muchos años los científicos europeos y norteamericanos (que se negaban a leer las revistas científicas rusas) no se enteraron de estas importantísimas experiencias petroleras soviéticas.
En los últimos años, apoyándose en los trabajos antes citados y con los datos recientes de la astronomía, el astrofísico austríaco Thomas Gold, replanteó la teoría incluyendo varios elementos innovativos desarrollando una verdadera revisión paradigmática del tema expresada en su reciente libro “La biosfera profunda y caliente”. Consideramos que este libro podrá representar un jalón trascendental en la evolución del pensamiento geológico universal y recomendamos encarecidamente su lectura.
En base a los autores rusos y ucranianos mencionados y a los trabajos de Thomas Gold, se puede sostener que NO hay suficientes elementos científicos como para seguir afirmando a rajatablas que el petróleo y el gas son de origen fósil. Existen numerosos yacimientos de petróleo contenidos en rocas ígneas y metamórficas inexplicables con la teoría “fósil”. Los yacimientos petroleros no se agotan de acuerdo a las previsiones. Extrañamente, parecería que los reservorios se “recargan” desde las profundidades. La composición química de los hidrocarburos es contradictoria con un origen orgánico (p.ej. su elevado contenido en helio que no existe en los restos biológicos). Hay muchos otros argumentos y datos en el mismo sentido y que podríamos citar pero que consideramos exceden el marco de esta nota.
Todos estos elementos tienden a mostrar que la teoría del origen “fósil” es, por lo menos, insatisfactoria. De acuerdo a la visión de los geólogos rusos y ucranianos antes mencionados y de Thomas Gold, el petróleo y el gas resultan de la desgasificación geológica del planeta que comenzó hace 3,000 millones de años y continúa en la actualidad. Los volúmenes de petróleo y gas existentes constituirían un porcentaje muy elevado de la masa del planeta, con volúmenes muchísimo mayores a los estimados actualmente (tal vez miles de veces mayores). En otras palabras, a todos los efectos de nuestra arrogante civilización humana, las existencias de petróleo y gas serían inagotables.
Esto quiere decir que el gas y el petróleo no se van a acabar (por lo menos en los próximos miles de años) y que las principales limitantes para las sociedades humanas podrían ser sus impactos ambientales en la atmósfera, pero no el agotamiento de las “reservas”. Estos impactos incluirían el aumento del dióxido de carbono (que podría dar lugar a un posible efecto invernadero, cosa que aún no está probada) y la disminución del porcentaje de oxígeno contenido en el aire (hecho mucho más grave aunque sus efectos serían inciertos y a muy largo plazo).
Otra consecuencia de la teoría es que pueden ocurrir emanaciones petroleras y gasíferas en TODA la superficie del planeta. Por supuesto que hay zonas donde la presencia de fracturas y trampas estructurales permiten o permitieron la acumulación de grandes volúmenes de hidrocarburos y allí se encuentran los yacimientos más grandes y accesibles. Sin embargo, es dable esperar la surgencia de hidrocarburos en TODAS las zonas fracturadas de la corteza, especialmente en la periferia de las regiones montañosas, en las zonas de fallas, en los bordes continentales, y por supuesto en todas las cuencas sedimentarias que permitieron el entrampamiento de los hidrocarburos ascendentes (por ejemplo, en las cuencas del Golfo en el Medio Oriente).
Esta teoría tiene algunas implicaciones para el Uruguay. Por lo pronto, es probable que existan en el territorio nacional surgencias potenciales de petróleo en varias zonas del país. En primer lugar, seguramente hay hidrocarburos (afloramientos de gas, tal vez también hidrocarburos líquidos) en el borde continental, como está demostrado por las ocurrencias de hidratos de metano en el fondo marino de la plataforma atlántica uruguaya y por la generalizada ocurrencia de emanaciones de gases y petróleo a lo largo de la costa de Brasil, desde Río Grande hasta Bahía.
En segundo lugar, pueden haber ocurrencias explotables de hidrocarburos en las grandes fosas, particularmente en la cuenca permocarbonífera del noreste (departamento de Cerro Largo) así como en sus bordes (p.ej borde occidental de la Cuenca de la Laguna Merín). Las surgencias en la cuenca de Cerro Largo (actuales o pasadas) están avaladas por la presencia de carbones en la base (formación Tres Islas, explotados en Candiota) y los esquistos bituminosos de Mangrullo (Iraty en Brasil). Esta cuenca tiene seguramente importantes volúmenes de gas natural que podrían ser ezplotados ventajosamente. Ya una empresa australiana propuso un plan de explotación muy conveniente que fue curiosamente ignorado por Ancap. En cambio se busca explorar las formaciones infrabasálticas de perforación muy onerosa sin que haya mayores esperanzas de obtener hidrocarburos. El basalto eruptivo seguramente se llevó por delante los antiguos yacimientos, si alguna vez existieron y ya hsn hsbido una decena de perforaciones a través del basalto sin encontrar indicios de hidrocarburos. El gasto en perforaciones en el basalto además de ser excesivo parece inútil (excepto para las empresas perforadoras)
No creo que deba aceptarse esta teoría del origen mineral a pie juntillas pero creo que introduce suficientes elementos de incertidumbre como para que se la considere seriamente en el momento de discutir y decidir las políticas energéticas del país.
En definitiva, este nuevo enfoque genético del origen de los hidrocarburos puede cambiar radicalmente el panorama energético a nivel mundial y nacional y debería replantear las estrategias de exploración petrolera de ANCAP que hasta el presente parecen estar sometidas a las opiniones (e intereses) de algunos gerentes y a la escasa información y conocimiento de los políticos que toman las decisiones..

Nota del autor:

A los efectos de proporcionar datos y argumentos sobre el tema hemos escrito run libro titulado “Petróleo y gas: ¿Inagotables?” que se puede obtener a través de dantonster@gmail.com , tel.29004339. Por otra parte, se recomienda especialmente la lectura del libro “The Deep Hot Biosphere” de Thomas Gold. También se puede acceder a numerosos trabajos de este autor a través de google.

martes, 8 de diciembre de 2015

El petróleo NO ES de origen fósil
Hipertermobacterias: la biosfera profunda
Danilo Antón 
La presencia de ecosistemas basados en la energía química ha sido observada en varios lugares del planeta a partir de su descu- brimiento por oceanógrafos en el fondo del Océano Pacífico en 1977. En ese año se sumergieron Robert D. Ballard, John B. Corliss y John M. Edmond con el batiscafo « Alvin», y a más de 2,500 metros bajo el nivel del mar, encontraron varios manantiales calientes con un riquísima biodiversidad
Se observaron extrañas formas vivientes, con emergencias de fluidos hidrotérmicos de aspecto lechoso y «humos» que le daban un extraño aspecto al oscuro paisaje submarino.
Desde entonces se han descubierto varias decenas de ambientes hidrotermales con características similares en otros fondos marinos del planeta.

Los ecosistemas hidrotermales

Los ecosistemas  hidrotermales submarinos son complejos sistemas 

biológicos poco conocidos-. 
Muchos de estos ecosistemas se sitúan a gran profundidad, generalmente entre 1,000 y 4,000 metros, asentados a lo largo de las dorsales y en otras zonas volcánicas submarinas.
Son zonas de emergencia de fluidos ricos en hidrocarburos, gases y sales de azufre y otras sustancias minerales.
A pesar de la aparente hostilidad de las condiciones de temperatura, presión y composición química del agua, estos ecosistemas poseen una rica biodiversidad.
Las especies presentes incluyen grandes mejillones y almejas de 30 centímetros de longitud, enormes gusanos tubulares con largos pedúnculos (superando los dos metros de largo), corpulentos cangrejos y otros invertebrados. Todo el ecosistema reposa en una flora bacteriana muy rica que aprovecha la energía química y térmica de las emanaciones para desarrollar su metabolismo y que, a menudo, vive en relación simbiótica con los organismos pluricelulares locales.
Las fuentes de energía en dichos ambientes son sobre todo de tipo químico basadas en la oxidación e hidratación de hidrocarburos (en particular del metano, generando hidratos de metano) y sulfuro de hidrógeno. En algunos casos las emanaciones son calientes, pero también existen sitios donde hay manantiales fríos de petróleo, gases hidrocarbonosos y de azufre.
Muchas de estas bacterias pertenecen al gran grupo de las arqueobacterias (archaea), incluyendo las denominadas genéricamente «hipertermófilas». Las hipertermófilas pueden vivir en temperaturas muy elevadas de 45o. centígrados o más. Algunas incluso se desarrollan mejor con temperaturas por encima de los 80o .  
Señala T. Gold que sus membranas cerosas permiten los intercambios a temperaturas elevadas (a temperaturas más frías se endurecen y no funcionan apropiadamente).
Este autor hace notar que la temperatura de ebullición del agua, que en la superficie es de 100o sube a 300o a tan sólo 876 metros de profundidad en el mar. El punto crítico en donde la fase vapor y agua-líquida aparecen indiferenciadas se encuentra a 2,250 metros de profundidad.
En muchas comunidades hidrotermales submarinas el agua es un fluido «supercrítico» y por lo tanto no hay problemas de ebullición del agua que podría afectar los procesos vitales, como ocurre en la superficie.
Por esa razón, sostiene Gold, es posible imaginar que en los poros de las rocas, a gran profundidad, tal vez hasta 6 o 10 km. exista una abundante población de hipertermófilas que utilicen la energía química disponible, en particular, la que se puede extraer de la oxidación del metano y otros hidrocarburos.
El metano es un combustible biológico particularmente deseable en profundidad porque su densidad aumenta considerablemente. A 6 kilómetros de profundidad el metano es 400 veces más denso que en la superficie. Con esa densidad las chances de que las moléculas de metano atraviesen las membranas de las «arqueas» son muchísimo mayores.
De "¿Inagotables? Petróleo y Gas", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones





sábado, 28 de noviembre de 2015

El petróleo se forma por oxidación del metano ascendente 
gracias a la acción de las hipertermobacterias
Danilo Antón

De acuerdo a la teoría abiogénica del origen mineral de los hidrocarburos se requiere una revisión esencial de TODOS los procesos geológicos de subsuperficie.
Según Thomas Gold (2001) el motor principal de la dinámica interna de la corteza y parte superior del manto terrestre está constituido por la degasificación planetaria, en particular por la formación, ascenso y evolución del metano y otros hidrocarburos (y fluidos carbonosos) derivados. En ese proceso cumple un rol principal la oxidación biológica de los hidrocarburos, concomitantemente con la reducción (también biológica) del azufre y del hierro.
La oxidación del metano
A medida que el metano se desplaza por los poros y fracturas de las formaciones rocosas en profundidad, entra en contacto con varios minerales oxigenados, en especial óxidos férricos y sulfatos.
Como resultado de este contacto las moléculas de metano se oxidan.
Esta oxidación se produce efectivamente gracias al concurso de bacterias que residen en profundidad resistentes a las condiciones de temperatura y presión: la hipertermobacterias.
La disponibilidad de oxígeno es limitada, y por eso son los átomos de hidrógeno, más fácilmente oxidables, los que se combinan con el oxígeno, dando lugar a la formación de agua que facilita la sobrevivencia y reproducción de las bacterias profundas.
A medida que las moléculas de metano van perdiendo su hidrógeno, se produce una concentración del carbono. Las valencias libres del carbono permiten su encadenamiento generando moléculas con proporciones C/H cada vez mayores: etano (C2H6 ), propano (C3H8), butano (C4H10), pentano (C5H12), etc.
Estos nuevos compuestos dan lugar a una mezcla de hidrocarburos gaseosos y líquidos (dependiendo de la presión y temperatura) que normalmente recibe el nombre de «petróleo».
El proceso de oxidación del hidrógeno y de concentración del carbono puede continuar hasta la casi total eliminación del hidrógeno formando acumulaciones de carbón (carbono casi puro).
Por esa razón, es común que existan acumulaciones de gas (sobre todo metano) subyacentes a los yacimientos de petróleo, los que a su vez son coronados por vetas de carbón.
El proceso de oxidación del hidrógeno produce sobre todo agua y la oxidación del carbono, dependiendo de la disponibilidad de oxígeno, genera monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO2).
Por otra parte, la pérdida de oxígeno de los sulfatos (reducción), produce sulfuros de diverso tipo incluyendo gases sulfurados (ver sección «Formación de yacimientos minerales metálicos» en este mismo capítulo).
El conjunto de fluidos, incluyendo líquidos y gases carbonosos, metano y otros hidrocarburos, vapores sulfurosos, dióxido y monóxido de carbono y agua, tiende a ascender envolviendo e impregnando las capas superiores, y localmente emanando en la superficie bajo la forma de volcanes de barro, solfataras, géyseres, varias surgencias hidrotermales submarinas y otras emisiones análogas.
Del libro "¿Inagotables? Gas y Petróleo", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones