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lunes, 25 de enero de 2021

 ¿El gas natural y el petróleo son inagotables? Una teoría geológica revolucionaria que se ajusta a los datos de la realidad



La teoría acerca del origen del petróleo y el gas natural de Thomas Gold es revolucionaria. En profundidad, tal vez a unos 200-400 kilómetros por debajo de la superficie de La Tierra se dan las condiciones para la formación de metano (CH4). Por su menor densidad el metano tiende a ascender cuando las fracturas del manto rocoso que lo cubre lo permiten. Es un proceso lento, que puede llevar millones de años (incluso cientos de millones) hasta que se acerca a la superficie. En su ascenso el metano se oxida. Utilizando el oxígeno de los óxidos de Fe (hematita), sulfatos (anhidrita) y de otros óxidos y sales oxigenadas, el H (hidrógeno) se convierte en H2O (agua) y el carbono en CO2 (dióxido de carbono). El hidrógeno se oxida mas fácilmente por lo que el carbono se va concentrando, el CH4 se convierte en C2H6 (etano) este a su vez en C3H8 (propano), este en C4H10 (butano) y así sucesivamente, hasta llegar a los hidrocarburos líquidos (p.ej. naftas), viscosos (alquitranes y bitúmenes) y sólidos (lignitos, hullas y antracitas),
Este proceso se da naturalmente, pero a profundidades menores (menos de 10 km), es ayudado por la acción metabólica de las hipertermobacterias (que viven en los poros de las rocas a grandes presiones y temperaturas de 100 grados o más).
La oxidación de sulfatos metálicos genera sulfuros metálicos que son transportados por los fluidos carbonosos hasta que se precipitan formando yacimientos metalíferos (p.ej. sulfuros de plomo-galena, de hierro-pirita, de cobre-calcopirita, de zinc-blenda, etc).
En su ascenso los hidrocarburos pueden ser retenidos por mantos rocosos o capas impermeables dando lugar a su acumulación formando yacimientos de petróleo y/o gas.
Por esa razón, contrarrestando las teorías ortodoxas, Thomas Gold sostiene que los yacimientos de hidrocarburos son de origen mineral abiótico con colaboración bacteriana (pero no son de origen fósil) y muchos yacimientos metalíferos son de origen biótico.
De acuerdo a Gold los volúmenes existentes de petróleo y gas son muchísimo más abundantes de lo que se sostiene habitualmente (la caída de los precios muestra en los hechos la sobreoferta que se relaciona con la abundancia).
A los geólogos y científicos ortodoxos se les plantea un problema: van a tener que rediseñar sus estrategias de búsqueda y explotación de hidrocarburos, y por supuesto, reescribir sus libros. Lógicamente, se oponen, como suele suceder en cualquier cambio abrupto de paradigma. Pero como de costumbre, la realidad se impone y, tarde o temprano, la teoría del petróleo fósil, para mí absurda, pero que es sostenida por la inmensa mayoría de geólogos, ingenieros, académicos, burócratas y políticos, como tantas otras falsedades, terminará por derrumbarse.
Ref. "The Deep Hot Biosphere",Thomas Gold, 2001“; "¿Inagotables? Patróleo y Gas”, D.Antón, 2006, Piriguazú Ediciones.)

miércoles, 24 de febrero de 2016

Los hidrocarburos y la materia orgánica en el espacio

Danilo Antón
Los estudios espectroscópicos de los nubes interestelares de polvo cósmico llevados a cabo por varios observatorios astronómicos en los últimos años han permitido comprobar que los hidrocarburos son muy abundantes en el universo.

En particular, las investigaciones del astrónomo inglés Fred Hoyle y otros miembros de equipo científico del Instituto de Astrobiofísica de Cardiff en Gran Bretaña aportaron datos trascendentes acerca de varias moléculas orgánicas encontradas en estas nubes, incluyendo algunas que presentaban comportamientos espectrales sorprendentes, similares a los de las esporas de ciertas bacterias.
En 1968 se realizaron estudios del polvo interestelar donde fueron detectadas moléculas de aromáticos policíclicos (Donn, 1968 1).
Cuatro años después, en otra investigación (Johnson, 1972), se obtuvieron elementos que confirmarían la presencia de porfirinas en este polvo espacial2.
En 1974 Wickramasinghe probó la existencia de polímeros orgánicos complejos en condiciones espaciales, en particular poliformaldehidos3. Se hace notar que estas moléculas están emparentadas con las celulosas que son muy abundantes en la bioquímica terrestre.
Finalmente, ya en 1975, Hoyle y Wickramasinghe llegaron a la conclusión de que los polímeros orgánicos constituían una importante proporción del material del polvo.
En ese momento las conclusiones de ambos autores fueron consideradas altamente especulativas.

En la actualidad, aunque con reservas, son en general aceptadas. Incluso en un trabajo reciente de Wickramasinghe se describe el hallazgo de polímeros hetero-aromáticos en polvos interestelares por los instrumentos de la sonda Stardust que de acuerdo a la interpretación de los autores constituirían fragmentos de paredes celulares rotas luego de impactos a 30 km por segundo contra las superficies de los detectores.4
Luego de sus primeros trabajos a mediados de la década de 1970, Hoyle y Wickramasinghe continuaron sus investigaciones y concluyeron que el espectro de absorción luminosa del polvo interestelar contenía una inflexión que podía ser explicada si los granos tuvieran un cierto tamaño y fueran huecos.
En 1979, luego de intentar comparaciones con numerosas substancias estos autores encontraron una gran similitud con esporas bacterianas secas. Estas últimas refractan la luz como esfera huecas irregulares y tienen una gama de tamaño de grano apropiada. En función de estos datos concluyeron que una proporción importante de los granos de polvo interestelar podía estar constituida por esporas de bacterias congeladas.
5
Este hallazgo fue considerado ridículo en su época y aún hoy es generalmente ignorado. Incluso hubo quienes pensaron que «el pobre Fred Hoyle había perdido la brújula».
En los últimos 15 años de su vida, hasta su muerte en 2001, Hoyle se dedicó a estudiar las implicaciones de esta hipótesis. Su alumno y sucesor, Chandra Wickramasinghe y los discípulos del Centro de Astrobiología de Cardiff continúan explorando estos aspectos audaces e innovativos de la vida en el espacio.

Referencias
1 Bertram Donn, v 152 L129 Astrophysics J. Lett. 1968 ref. de «Hoyle and Wickramasinghe’s Analysis of Interstellar Dust» fuente: http://www.panspermia.org/astronmy.htm
2 Fred M. Johnson, 1972; Interstellar Matter II: Diffuse Interstellar Lines and Porphyrins; p 186-206 v 187 Annals of the New York Academy of Sciences. 25 January 1972.

3 N.C. Wickramasinghe, 1974; Polyformaldehyde polymers in interstellar space; p 462-463 v 252 n 5483, Nature. December 6, 1974.

jueves, 18 de febrero de 2016

Origen del petróleo, el gas natural y carbonatos

D.A,
Hay dos teorías principales sobre el origen de los compuestos de carbono en el planeta Tierra. Estos compuestos son diversos pero predominantemente se expresan en los compuestos oxidados (p.ej.el dióxido de carbono y los carbonatos) y los compuestos no oxidados (p.ej. los hidrocarburos).  Una hipótesis mayoritaria en la actualidad sostiene que originalmente los compuestos de carbono provienen de una atmósfera muy rica en dióxido de carbono, mientras que la otra teoría considera que estos compuestos se originaron en la profundidad  de la corteza y el manto superior y luego ascendieron en un proceso lento y generalizado de desgasificación.
Acá transcribimos un texto del libro "The Deep Hot Biosphere" de Thomas Gold (2001).

"De acuerdo a la primera explicación los volúmenes iniciales de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra tendrían que haber sido muy importante. Para explicar los volúmenes de formaciones carbonatadas (calizas, margas, mármoles) se requeriría una masa de dióxido de carbono en la atmósfera primitiva ochenta veces mayor que toda la atmósfera actual y tan masiva como la del planeta Venus. Por el contrario, la proporción actual de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra es de sólo 3,5/10,000 en volumen.
Sin embargo, hay buenas razones para creer que la tierra primitiva no adquirió la cantidad de material en forma de gases como lo propone dicha hipótesis porque hay escasa abundancia de gases como el neón, el argón no radiogénico, criptón y xenón en la atmósfera hoy en día. Ningún proceso físico podría haber disminuido los voluménes de estos gases inertes de la mezcla gaseosa del sistema solar, donde se sabe que son considerablemente más abundantes.
Estos gases no han escapado de la gravedad terrestre porque sus átomos son pesados permaneciendo en la atmósfera desde los orígenes planetarios.
La única explicación razonable, en mi opinión, es que los gases atmosféricos hayan derivado principalmente de la desgasificación de volátiles provenientes de niveles profundos.
La teoría de que la tierra comenzó con una abundancia masiva de CO2, falla en otro aspecto.-el patrón de deposición de carbonatos a través del tiempo geológico es contradictorio con los datos conocidos. En lugar de una mayor deposición de carbonato en los Períodos y Eras más antiguos, los registros sedimentarios muestran una acumulación permanente de dicho carbón oxidado, (así como de carbono no oxidado) en los últimos dos mil millones de años, que es el período de tiempo durante el cual el registro sedimentario está relativamente completo. De hecho, el exceso de carbono total de las capas superficiales terrestres ha ido en aumento desde los primeros tiempos. El reciclaje no puede dar cuenta de eso. En su lugar, una adición contínua a partir de fuentes de surgencia desde el interior de la tierra debe ser considerado como la causa y proceso original
Curiosamente, aunque la mayor parte del carbono oxidado que se encuentra en los depósitos de carbonato se deriva de los volúmenes existentes en el sistema atmosférica-oceánico de dióxido de carbono, el contenido actual de carbono en esta piscina representa sólo alrededor una parte en 740 de los depósitos de compuestos de conocidos (calculando el total estimado carbón depositado durante dos mil millones de años y el contenido de CO2 medido en la atmósfera y los océanos). ¿Cuál es el origen del aporte de CO2 atmosférico que lo mantienen a los niveles actuales y que al mismo tiempo puedan resultar en la deposición of carbonatos a través de todas las épocas geológicas y que mantiene un suministro constante para mantener las plantas vivas?

Si la degasificación de las sustancias volátiles que contienen carbono de las profundidades de la tierra fuera responsable de contribuir con este insumo, la tasa media de desgasificación tendría que ser suficiente para reemplazar el dióxido de carbono contenido en el sistema atmosférico-oceánico cada 2,7 millones de años. En otras palabras, el carbono atmoférico-océanico debe haber sido sustituido unas 740 veces en 2,000 millones de años.
El análisis químico de meteoritos indica que los carbonatos u otras formas de carbono oxidado no eran constituyentes de los materiales con los que se formaron los planetas sólidos. La mayor parte del carbono existió inicialmente en forma no oxidada, principalmente como hidrocarburos. Las muestras de los pozos profundos que no estén demasiado cerca de las regiones volcánicas activas muestran que en ellos los hidrocarburos son los compuestos de carbono más importantesallí. A niveles aún más profundos, donde la presión es tan grande que la forma estable del carbono es el diamante, el carbono no oxidado es predominante lo que permite la formación de cristales de carbono puro.
Algunos de estos fluidos carbonosos surgentes, que están constituidos en gran parte en forma de CH4 y otras moléculas de hidrocarburos ligeros, se oxidan durante el ascenso. la relación metano/dióxido de carbono depende de la disponibilidad de oxígeno, la temperatura y la presión a lo largo de las vías de flujo, y de la acción microbiana que en ella tenga lugar. 
El metano que llega a la atmósfera sin ser oxidado se transforma en dióxido de carbono en la atmósfera rica en oxígeno uniéndose al sistema atmosférico-oceánico de CO2.
 ¿Qué porcentaje de todos los volátiles de carbono aflorantes llega como metano y cual como dióxido de carbono? El dióxido de carbono procedente de los volcanes está bien estudiado, mientras que los considerables volúmenes de metano que emergen del suelo no volcánicos mayormente pasaan desapercibidos. La impresión superficial creada es que el dióxido de carbono es la principal fuente de carbono en la superficie.
Sin embargo, un estudio de la relativa abundancia de los isótopos de carbono muestra que esto no es así. 
(continúa)

lunes, 1 de febrero de 2016

Poco razonable (casi absurda) teoría oficial sobre las fuentes de metano en La Tierra.
Danilo Antón
Debe haber pocos temas en las teorías geológicas oficiales que estén tan poco relacionados con los datos de la realidad como el ciclo del metano en la corteza, en la superficie y en la atmósfera terrestre.
Se señala generalmente que las fuentes de metano son de tipo orgánico (pantanos, flatulencias de herbívoros, etc).  De acuerdo a este enfoque, si se quiere reducir las emisiones de metano hay que limitar la cría de ganado y desecar pantanos. El aporte de gas natural no es considerado especialmente.
Por el contrario, de acuerdo a la teoría abiótica del origen de los hidrocarburos el metano es el principal gas que se forma a nivel del manto terrestre a 200-300 km de profundidad y luego asciende emanándose a partir de la superficie, acumulándose localmente, u oxidándose en dióxido de carbono y agua.
De acuerdo a esta teoría las fuentes de metano son muy numerosas, en particular en los fondos oceánicos y en las zonas volcánicas. En el mapa adjunto se registran las fuentes de metano identificadas a nivel global. Probablemente solo se registran una pequeña porción de las emergencias de metano e hidratos de metano existentes. Habría muchísimas más mostrando la enorme importancia del metano en la dinámica de la corteza terrestre (como se aprecia a nivel astronómico, p.ej en Titán, el satélite de Saturno)..

Limitar la formación de metano a pantanos y gases de herbívoros parece totalmente irracional, casi disparatado, pero a pesar de ello, aunque es difícil de creer, esta es la teoría “aceptada” que conduce a la definición y aplicación de políticas (!!!!) .
Para comprender el funcionamiento de los fluidos internos planetarios hay que tener en cuenta el ciclo del metano, uno de los gases más importantes de los cuerpos planetarios del Sistema Solar.
Para más información consultar el libro:  "Inagotables? Petróleo y Gas Natural

lunes, 25 de enero de 2016

¿El gas natural y el petróleo son inagotables? 
Una teoría geológica revolucionaria que se ajusta a los datos de la realidad

D.Antón
La teoría acerca del origen del petróleo y el gas natural de Thomas Gold es revolucionaria. En profundidad, tal vez a unos 200-400 kilómetros por debajo de la superficie de La Tierra se dan las condiciones para la formación de metano (CH4). Por su menor densidad el metano tiende a ascender cuando las fracturas del manto rocoso que lo cubre lo permite. Es un proceso lento, que puede llevar millones de años (incluso cientos de millones) hasta que se acerca a la superficie. En su ascenso el metano se oxida. Utilizando el oxígeno de los óxidos de Fe (hematita), sulfatos (anhidrita) y de otros oxidos y sales oxigenadas, el H (hidrógeno) se convierte en H2O (agua) y el carbono en CO2 (dióxido de carbono). El hidrógeno se oxida mas fácilmente por lo que el carbono se va concentrando, el CH4 se convierte en C2H6 (etano) este a su vez en C3H8 (propano), este en C4H10 (butano) y así sucesivamente, hasta llegar a los hidrocarburos líquidos (p.ej. Naftas), viscosos (alquitranes y bitúmenes) y sólidos (lignitos, hullas y antracitas).
Este proceso se da naturalmente pero a profundidades menores (menos de 10 km) es ayudado por la acción metabólica de las hipertermobacterias (que viven en los poros de las rocas a grandes presiones y temperaturas de 100 grados o más).
La reducción de sulfatos metálicos genera sulfuros metálicos que son transportados por los fluidos carbonosos hasta que se precipitan formando yacimientos metalíferos (p.ej. sulfuros de plomo-galena, de hierro-pirita, de cobre-calcopirita, de zinc-blenda, etc).
En su ascenso los hidrocarburos pueden ser retenidos por mantos rocosos o capas impermeables dando lugar a su acumulación formando yacimientos de petróleo y/o gas.
Por esa razón, contrarrestando las teorías ortodoxas, Thomas Gold sostiene que los yacimientos de hidrocarburos son de origen mineral abiótico con colaboración bacteriana (pero no son de origen fósil) y muchos yacimientos metalíferos son de origen biótico.
De acuerdo a Gold los volúmenes existentes de petróleo y gas son muchísimo más abundantes de lo que se sostiene habitualmente (la caida de los precios muestra en los hechos la sobreoferta que se relaciona con la abundancia).
A los geólogos y científicos ortodoxos se les plantea un problema: van a tener que rediseñar sus estrategias de búsqueda y explotación de hidrocarburos, y por supuesto, reescribir sus libros. Lógicamente se oponen, como suele suceder en cualquier cambio abrupto de paradigma. Pero como de costumbre, la realidad se impone y, tarde o temprano, la teoría del petróleo fósil (para mí absurda) pero que es sostenida por la inmensa mayoría de geólogos, ingenieros, académicos, burócratas y políticos, como tantas otras falsedades, terminará por derrumbarse.
(para complementar información en este tema conviene leer el libro de Thomas Gold, “The Deep Hot Biosphere” o un resumen que publiqué titulado “¿Inagotables? Patróleo y Gas”, D.Antón, 2006, Piriguazú Ediciones.)


domingo, 17 de enero de 2016

Derrumbe de los precios de petróleo

Los precios del petróleo no están relacionados con su disponibilidad a mediano y largo plazo
D.Antón
Los precios del petróleo suben y bajan en forme rápida y sorpresiva, a veces parece que hay  exceso de oferta, seguramente influyen las guerras y las cuestiones geopolíticas. Otro factor inevitable es la especulación. Todo esto provoca imprevisibilidad de precios y perspectivas económicas a corto mediano plazo
Cuando se analiza la tabla de precios medios del petróleo, está claro que sus tendencias de precios no se relacionan con el agotamiento de los yacimientos. Las variaciones son tan bruscas y marcadas que otras causas deben ser consideradas. Una razón importante para un primer ascenso dramático de precios fue el acuerdo de los países exportadores de petróleo (OPEC) para limitar la producción en 1973. En ese momento el precio del barril se elevó de US$ 19 dólares a U$S 50 (marzo de 1974) en menos de un año. Sin embargo, seis años después (marzo de 1980) volvió a aumentar a 115 dólares, probablemente en relación con la guerra entre Irán e Irak,
El subibaja continuó.  En 1986 el precio bajó a 28.08 dólares (¿exceso de oferta?) Y de nuevo en mayo de 2008 pasó a 145,31 dólares tal vez debido a la ocurrencia de una serie de acontecimientos,  entre los que se contó Venezuela cortando sus ventas a Exxon Mobil, voladura de dos gasoductos principales en Irak, huelgas de los trabajadores del petróleo en Nigeria y Escocia, etc. Sin embargo, estos hechos no explican por completo la caída aguda en los precios. Lo más probable es que la especulación haya jugado un papel más importante.
Ocho meses más tarde, en febrero de 2009, los precios cayeron a 44 dólares, probablemente de nuevo debido a un exceso de oferta liderada por la enorme producción de los campos petroleros de Arabia Saudita.
Después de dos años el precio nuevamente se incrementó a 109 dólares permaneciendo alto hasta diciembre de 2013 (103 dólares). La última caida ocurrió durante 2014 y 2015 (en relación a la producción de aceites de esquisto en Estados Unidos y Canadá) hasta llegar a 29 dólares en enero 2016.
Como se puede observar, es difícil predecir los precios futuros debido a los cambios dramáticos en cortos períodos de tiempo.
Hay muchos factores que influyen en estas variaciones. Algunos ya hemos mencionado: el exceso de oferta, la disminución de producción en los países de alta producción debido a las guerras, huelgas, situaciones políticas, etc,
Y por supuesto las maniobras especulativas omnipresentes.
En el fondo, siempre hay algo, que podriamos definir como un "fantasma", una amenaza permanente en el futuro inmediato y no tan immediato, el "fantasma" de que los campos petrolíferos se agotarán en el futuro. Hasta ahora es una amenaza que no se ha confirmado en la práctica.
Se argumenta que, debido a que son combustibles "fósiles", sólo se pueden encontrar en las cuencas sedimentarias y por ello sus existencias son limitadas. Hay que notar que el espesor promedio  de las cuencas sedimentarias es sólo 1/20000 del diámetro de la Tierra. Por causa de las distintas historias geológicas no hay hidrocarburos en todas las formaciones sedimentarias, y cuando los hay se les halla sólo en los poros o huecos de las rocas. Por ello los hidrocarburos representarían menos de 1 / 1.000 de toda la masa contenida en formaciones sedimentarias y por lo tanto menos (o mucho menos) que 1/10000000. de la masa total de la Tierra.
Sin embargo, de acuerdo con la hipótesis abiótica son mucho más abundantes. Si se compara la Tierra con otros planetas, satélites, cometas y meteoritos, podemos suponer que los hidrocarburos pueden constituir, por lo menos, 1/100 de la masa de la Tierra y probablemente mucho más (hasta 10%). Esto significa que, incluso aceptando bajos niveles de porosidad, el petróleo y el gas contenido en la corteza terrestre y en el manto superior (sin contar el manto inferior y el núcleo), podría alcanzar de 1/1.000 a 1/10.000 de la masa de la Tierra.
Conclusión: de acuerdo a la teoría de origen mineral de hidrocarburos hay mucho más petróleo y gas que los que acepta la teoría del combustible "fósil".
Estos niveles de existencias serían suficientes para satisfacer las demandas de la humanidad durante varios milenios.
De todos modos podemos estar seguros que en menos tiempo, antes que se agoten los hidrocarburos, la tecnología va a cambiar y su utilización puede llegar a ser totalmente diferente.
Desde el punto de vista de su utilización como fuente de energía se puede afirmar con bastante certeza que, en forma relativa, el petróleo y el gas son inagotables..
Danilo Antón, en "Inagotables, Petróleo y Gas", segunda edición.

miércoles, 6 de enero de 2016

La teoría del petróleo  de origen "fosil" es insostenible
D.Antón 
Más argumentos a favor del origen mineral del petróleo 
La teoría abiótica o mineral del origen del petróleo considera que los hidrocarburos son abundantes a nivel galáctico y planetario pudiéndose deducir que en nuestro planeta también lo son. Las observaciones astronómicas obtenidas a través del estudio de las rayas de absorción luminosa en las nubes de polvo y gas de la galaxia y en los cuerpos del sistema solar (planetas, satélites, cometas, meteoritos) permitieron comprobar la abundancia de los hidrocarburos. Obviamente, estos compuestos hidrocarbonosos no se originaron a partir de organismos fósiles. La pregunta que se nos aparece es: ¿Porqué habrían de serlo en La Tierra?

Esta teoría tiene en cuenta en forma mucho más adecuada los datos de la realidad, sostiene que el petróleo, el gas natural y las formaciones carbonosas asociadas son de origen mineral y sus existencias son prácticamente inagotables en el corto plazo. Los conocimientos obtenidos a partir de las exploraciones espaciales recientes, con imágenes y mediciones aportadas por las sondas interplanetarias, incluyendo los datos del telescopio espacial Hubble y de los nuevos telescopios de base terrestre, permiten mirar a nuestro planeta y los procesos que en él ocurren con una óptica diferente. La información obtenida hasta el presente muestra el parentesco de los diversos cuerpos del Sistema Solar y la similitud de los procesos que les dieron origen. De acuerdo a estos nuevos datos, tiende a confirmarse la teoría de la formación de planetas, planetoides y cometas. por aglomeración de planetesimales.
También se considera que el calentamiento de estos cuerpos ocurrió, a posteriori de su constitución inicial, por efecto de la contracción gravitatoria, la radioactividad de ciertos elementos y en tiempos posteriores `por procesos de cambios de fase de minerales en el interior de dichos astros. En todos ellos se ha constatado gran abundancia de carbono, generalmente bajo la forma de hidrocarburos u óxidos de carbono.
De la información disponible se deduce también que la estructura interna de los astros antedichos fue originalmente heterogénea, y que, si bien se pueden haber producido procesos de homogeneización, muchos componentes de la heterogeneidad original debe estar aún presentes en el interior de los cuerpos planetarios.
Uno de los principales procesos del dinamismo interno de estos astros parece ser la desgasificación. Ésta implica el ascenso gradual de ciertos elementos o compuestos relativamente livianos, que asumen estado gaseoso en rangos de presión y temperatura subsuperficiales y superficiales. Las principales moléculas que forman parte de las envolturas gaseosas de los planetas son de nitrógeno, de metano, de dióxido de carbono y de agua. El nitrógeno es relativamente abundante a nivel astronómico y por lo tanto al contraerse y calentarse el interior planetario tiende a exudarse hacia el exterior formando «atmósferas nitrogenadas» en aquellos cuerpos en que la masa y gravedad son suficientes para retenerlas. Debido a su carácter químicamente estable no se combina mayormente en su ascenso o en su estancia en la atmósfera.
El carbono y sus compuestos hidrogenados, por el contrario, suelen tener un comportamiento químico mucho más activo, particularmente en presencia de algunos (tal vez todos) minerales oxigenados, como son los óxidos metálicos y los sulfatos. Las fracturas producidas en el interior de los astros planetarios por la compresión y distención y calentamiento focalizado así como por las mareas astronómicas, solares y planetarias, facilitan el ascenso.

Al combinarse con el oxígeno, el metano o CH4 (que es la molécula más común en los interiores planetarios) genera CO2, CO y H2O, dependiendo de la disponibilidad de oxígeno. Los fluidos carbonosos así formados se inyectan en las masas sólidas generando presiones laterales en las fracturas, ensanchándolas y lubricándolas. De esa forma se posibilita el movimiento de los bloques rocosos, con producción de sismos y eyecciones de gases. 
Cuando el metano y otros gases carbonosos ven obstruido su ascenso por capas impermeables pueden acumularse formando yacimientos de gas natural. Si continúan en su ascenso pierden parte de su hidrógeno por oxidación y se tranforman en hidrocarburos líquidos o "petróleo". También éste se acumula si su ascenso se ve interrumpido y da lugar a los yacimientos de "petróleo". La teoría biótica, por el contrario, atribuye todos estos hidrocarburos a organismos antiguos que fueron enterrados en períodos pretétitos y luego "maduraron" formando gas y petróleo. Personalmente, esta hipótesis, aunque aceptada generalmente, me parece que no se ajusta para nada a la realidad geológica y extractiva.
De "Inagotables? Gas  y Petróleo", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones
Blog in English: dnailoanton-en.blogspot.com

sábado, 2 de enero de 2016

No se puede seguir hablando del petróleo y los combustibles "fósiles". 
¡Por favor cambien el discurso!

El aumento de la producción de  petróleo en todo el mundo explica los precios más bajos y apoya la teoría abiótica sobre su origen
D, Antón
Hay una creencia generalizada en el mundo de la política energética y de la geología del petróleo que los combustibles minerales, generalmente considerados como "fósiles", están casi agotadas.
Lo que varíaría es la fecha límite de su agotamiento. Algunas personas especializadas en el tema piensan que la escasez va a hacerse notar en 10 o 15 años. Otras afirman que los combustibles minerales (“fósiles”) van a durar más de 50 años, e incluso un siglo.
La incertidumbre sobre las perspectivas futuras de suministro son muy importantes desde el punto de vista tecnológico, económico y político. Sin embargo, estas diferentes previsiones son demostrativas de la falta de un modelo único para analizar el tema.
En la década de 1950, un geólogo de Texas, M. King Hubbert desarrolló una curva como herramienta de análisis para predecir el rendimiento de los campos de petróleo desde el descubrimiento hasta la explotación, el agotamiento y abandono. Esta curva, ahora conocida como "curva de Hubbert", permite analizar todos los campos petrolíferos y de pronosticar la capacidad de producción. Algunas de las predicciones de Hubbert se cumplieron.
Durante las últimas décadas del siglo XX su curva fue muy eficaz en la predicción de la incapacidad de los campos de petróleo de Estados Unidos para satisfacer la creciente demanda del país. De acuerdo con la curva se esperaba que a partir de 1970 el país dejaría de ser autosuficiente. En realidad, esto sucedió. En los últimos años, varios especialistas en cuestiones petroleras han intentado aplicar la curva de Hubbert en los EE.UU. y en el resto del mundo pero no tuvieron éxito. La curva de Hubbert no parece encajar más en la realidad.
Durante los últimos 15-20 años nuevos métodos de desarrollos tecnológicos, perforación y fracturación (fracking) revirtieron las tendencias anteriores, los Estados Unidos se convirtieron en autosuficientes de nuevo y el exceso de petróleo afectó el mercado
La previsión de Hubbert se basaba en la creencia generalizada de que el petróleo tiene un origen "fósil", y sólo se puede extraer de las cuencas sedimentarias. Como las cuencas sedimentarias tienen volúmenes limitados (no se encuentran en todas partes y no se extienden más allá de 8 a 10 km de profundidad), los combustibles "fósiles" también estarán limitados a dichas áreas.
Este escenario de petróleo "fósil" implicaba aumento acelerado de los precios del petróleo, desequilibrios económicos masivos relacionados con la producción de energía, y la creciente inestabilidad social y política.
Esta situación no tenía solución aparente a la vista, ya que hubiera sido muy difícil, incluso imposible, lograr una reducción sustancial del consumo mundial de energía, y no había fuentes alternativas a corto plazo para satisfacer las crecientes necesidades de un planeta superpoblado cuyas economías están basadas en uso intenso de la energía.
Sin embargo, si aceptamos la teoría del petróleo abiótico, incluidos los procesos de desgasificación planetaria y la evolución de hidrocarburos a través de la profundidad de la biosfera (Thomas Gold, 2001), las conclusiones serían muy diferentes.
En primer lugar, debido a la presencia de hidrocarburos en todas las formaciones geológicas, incluyendo rocas ígneas y metamórficas, los inventarios (reservas) de petróleo a nivel regional y global deben ser recalculados.
Además, como se produce la formación de petróleo y gas natural en profundidad, habría volúmenes muchísimo más grandes de hidrocarburos contenidos en las capas profundas de la corteza de la Tierra e incluso en el manto superior.
Según la hipótesis abiótica es posible que la cantidad de hidrocarburos disponibles en el planeta es varios órdenes de magnitud mayor que las predichas. Tal vez hay petróleo y gas natural en volúmenes suficientes para abastecer a la humanidad durante muchos siglos, incluso milenios.
Como el petróleo líquido (de acuerdo con T. Gold) es derivado de los hidrocarburos gaseosos sus cantidades sólo están limitadas por las condiciones físico-químicas necesarias para su formación. Sin embargo, teniendo en cuenta las reservas de gas natural disponibles (particularmente de metano), que son enormes, miles o cientos de miles de veces más altas que las que normalmente consideradas, los petróleos líquidos también serían muy abundantes y su agotamiento no ocurriría ni en el corto ni en el mediano plazo.
A estas reservas hay que añadir el contenido de hidratos de metano en los fondos oceánicos, que también son muy voluminosas y contienen altas proporciones de gas natural (168 litros de gas metano por litro de hidrato de metano sólido, a presión normal).
Por todas estas razones, no debemos sorprendernos de que los precios del petróleo han disminuido sustancialmente en los últimos años a partir de un máximo de 140 dólares por barril hace unos 5 años con el precio actual de 35 dólares (2016).
Los datos anteriores muestran que la teoría biótica no explica el aumento mundial sostenido de la producción en los últimos años. La teoría de origen mineral de petróleo puede proporcionar las respuestas necesarias.
De "¿'Inagotables? Petróleo y Gas", Danilo Antón, Piriguazu Ediciones.
Blog in English: daniloanton-en.blogspot.com

martes, 22 de diciembre de 2015

Una prueba indiscutible del origen mineral del petróleo: las porfirinas metálicas

Las porfirinas son una clase de moléculas pesadas y aplanadas que se encuentran tanto en sistemas abióticos como en sistemas biológicos. Algunas moléculas de porfirinas tienen especial significado biológico: la vitamina  B12 , la clorofila (unaporfirina que es agente de la fotosíntesis en las plantas), y la molécula heme, que es el componente porfirínico de la hemoglobina (sustancia que permite el transporte del oxígeno en la sangre de los mamíferos).  A los efectos de ilustrar el elevado peso molecular de las porfirinas transcribimos la fórmula quimica empírica de la hemoglobina:     [C738H1166O208N203S2Fe].
Sin embargo, ni la vitamina B12, ni la clorofila  ni la hemoglobina, ni ninguna porfirina biótica han sido observadas como componentes naturales del petróleo.
Las porfirinas del petróleo natural poseen notorias diferencias  con las que se encuentran en la clorofila o en la heme. Por ejemplo, el  elemento metálico central de la clorofila es siempre magnesio, en heme es el hierro.  En las porfirinas del petróleo el elemento metálico central es vanadio o níquel, cuya procedencia del interior profundo de la Tierra (manto y corteza profunda) es muy probable.
De acuerdo a Thomas Gold las porfirinas son uno de los tantos «vehículos  moleculares» existentes en los fluidos carbonosos que permiten transportar metales y posibilitar su concentración en yacimientos.
Del libro "Inagotables? Petróleo y Gas", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones
Blog en inglés:  daniloanton-en-blogspot.com