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jueves, 18 de febrero de 2021

 El dogma del calentamiento global y el manejo interesado de las incertidumbres climáticas

Danilo Antón
La teoría del calentamiento global, así como sus supuestas consecuencias catastróficas, se basa en datos incompletos y parciales y parece tener como fin favorecer los intereses personales e institucionales de las empresas, universidades y ONGs que se beneficiarían con los recursos financieros volcados para resolver estos hipotéticos problemas.
Durante los últimos años se ha extendido la teoría de que se está produciendo un calentamiento global, provocado, de acuerdo a la opinión de algunos, por la emisión de dióxido de carbono de origen antrópico producto de la combustión de hidrocarburos y otros combustibles.
Al mismo tiempo, se señala que, debido a dicho calentamiento, se generan profundos cambios climáticos a nivel global con fusión de los hielos polares y ascenso continuado de los niveles oceánicos creando una grave amenaza para las zonas costeras.
La conclusión lógica de este modelo hipotético es que nos estamos aproximando a la ocurrencia de un desastre de carácter dramático e irreversible. Esta creencia, que prácticamente se ha elevado al rango de dogma, ha provocado una alarma generalizada a muchos niveles desencadenando todo tipo de iniciativas y proyectos, así como decisiones políticas y económicas en muchos gobiernos y agencias internacionales.
Sin embargo, cuando se analizan los datos rigurosos y fríos, sin preseleccionarlos para acomodarlos a las conveniencias, este modelo teórico no parece confirmado por la realidad.
Cuando se habla de calentamiento global se señala que ello está probado por los incrementos registrados de las temperaturas en los numerosos observatorios instalados a través del mundo. Sin embargo, cuando se analizan los datos meteorológicos sin prejuicios, ese aumento generalizado de la temperatura no parece tan obvio. Disponemos de un conjunto de series térmicas ubicadas en las más variadas localizaciones geográficas, excluyendo los datos de zonas urbanizadas que deformarían los resultados, que no muestran ningún aumento claro de la temperatura. A los efectos de ilustrar esta incertidumbre nos remitimos a las investigaciones de John Daly, hace unos 15 años, y que están profusamente inventariadas en el sitio www.john-daly.com
Si bien en ciertos estudios se han logrado demostrar procesos de disminución de glaciares y calotas polares en contextos locales, su fusión generalizada tampoco ha sido demostrada. Por el contrario, hay varios trabajos científicos que concluyen que ni en la Antártida ni en Groenlandia se ha producido una disminución de los volúmenes congelados. Hay numerosas referencias al respecto entre las cuales destacamos los trabajos de Thompson, D.W.J. and Solomon, S.  2002,  Rohling et al. (2003), Dahl-Jensen et al (1998), Wagner and Melles (2001) Lassen et al. (2004), Chylek et al.(2004), Taurisano et al. (2004), Hanna and Cappelen (2003), Laidre and Heide-Jorgensen (2005).
Con relación a los niveles marinos, que se supone estarían ascendiendo, sucede algo similar. Hay muchas incertidumbres que se relacionan con la dificultad que existe para medir apropiadamente dichos niveles con precisión. En efecto, las oscilaciones periódicas que producen las mareas, vientos, etc, y el dinamismo de los bloques continentales que están permanentemente hundiéndose o elevándose por motivos tectónicos y geológicos varios, impiden obtener certezas. Las cifras de elevación del nivel oceánico que se manejan no exceden los 2 milímetros anuales, lo cual parece demostrar lo exagerado de algunas afirmaciones que pronostican la sumersión futura de algunas áreas urbanas costeras.. También en este tema abundan las referencias en donde se presentan gran diversidad de datos y opiniones mostrando el carácter dudoso de las estimaciones (ver S. J. Holgate, 2006, Russel S.Hannon et al, 1981)
Por su parte, el aumento del C02 en la atmósfera, que ha sido registrado durante las últimas décadas, es en realidad poco significante al considerar las cifras globales atmosféricas (apenas dos millonésimos por año), existiendo fuertes discrepancias acerca de su rol efectivo como gas invernadero frente a otros factores que parecen más importantes (p.ej. la presencia de vapor de agua y condensaciones en nubes, aerosoles, etc). También en este tema una revisión de la bibliografía permite apreciar una diversidad de opiniones (ver en Wikipedia: Global Warming and Carbon Dioxide, también en C. R. de Freitas, 2002 y Thomas Gold, 1999).
En cuanto la idea del “cambio climático” no se trata de ninguna anomalía. Los climas planetarios han “cambiado” durante toda la historia geológica y, por supuesto, siguen cambiando. Se encuentran numerosos testimonios sedimentarios y fosilíferos que representan los vestigios de los diversos climas que se han sucedido desde tiempos primigenios. En cuanto al tipo de cambio que se estaría produciendo y su intensidad, considero que no tenemos elementos todavía para definirlo. En todo caso, los cambios que se han producido (aún no confirmados) parecen pequeños frente a las grandes modificaciones climáticas que ocurrieron en la historia planetaria.
Resumiendo podemos decir que las temperaturas de la atmósfera muestran aumentos en las zonas urbanizadas (que es una pequeña parte del área planetaria) y prácticamente ninguna en el resto de la superficie terrestre. Tampoco se ha contabilizado un balance negativo del volumen de agua inmobilizada como hielo en las zonas polares. Por el contrario hay quien sostiene, con datos serios, que la cantidad de hielo está aumentando. Los supuestos incrementos de los niveles marinos a nivel global tampoco han sido demostrados, alejando la alarma de presuntos riesgos catastróficos en las zonas costeras.
En los hechos, hemos asistido a una campaña mediática, impulsada por intereses económicos y políticos, tendiente a demostrar que se aproxima un desastre para la humanidad debido al consumo exorbitante de combustibles (a nuestro juicio mal llamados “fósiles”) de origen mineral.
Estaríamos en presencia de otro gran pecado humano que se va a manifestar a través de un castigo ecológico que “nos” merecemos por nuestra irresponsabilidad ambiental.
Tal vez hay algunos, incluso muchos, “pecados” humanos que están causando daños y sufrimientos, pero no estoy de acuerdo que para identificarlos o explicarlos se modifiquen los datos de la realidad dándoles un carácter científico que no tienen.
Este supuesto desastre que nos augura la elite académico-política mundial podrá venir o no, tal vez ocurra algún otro desastre que ni siquiera imaginamos, pero lo que no se puede aceptar es la deshonestidad en la argumentación y en el manejo de la información.
Parece cada vez más claro que, en los hechos, esta campaña alarmista y seudocientífica tiene como fin principal beneficiar los intereses personales e institucionales de las empresas, universidades y ONGs que recogen los beneficios financieros volcados para solucionar estos supuestos problemas aún no demostrados.

Referencias
  1. Chylek, P., Box, J.E. and Lesins, G.  2004.  Global warming and the Greenland ice sheet.  Climatic Change 63: 201-221.
  2. C. R. de Freitas, 2002; Are observed changes in the concentration of carbon dioxide in the atmosphere really dangerous? School of Geography and Environmental Science, University of Auckland, PB 92019, Auckland, New Zealand, Bulletin of Canadian Petroleum Geology; June 2002; v. 50; no. 2; p. 297-327
  3. Dahl-Jensen, D., Mosegaard, K., Gundestrup, N., Clow, G.D., Johnsen, S.J., Hansen, A.W. and Balling, N.  1998.  Past temperatures directly from the Greenland Ice Sheet.  Science 282: 268-271.
  4. Daly, John L., Still Waiting for Greenhouse; A lukewarm view of global warming, mainly 2004; www.john-daly.com
  5. Gold, Thomas, 1999; The deep hot biosphere; Copernicus Books
  6. Hanna, E. and Cappelen, J.  2003.  Recent cooling in coastal southern Greenland and relation with the North Atlantic Oscillation.  Geophysical Research Letters 30: 1132.
  7. S. J. Holgate, 2006, On the decadal rates of sea level change during the twentieth century; Proudman Oceanographic Laboratory, Liverpool, UK, Geophysical Research Letters, Vol. 34, 2007
  8. Laidre, K.L. and Heide-Jorgensen, M.P.  2005.  Arctic sea ice trends and narwhal vulnerability.  Biological Conservation 121: 509-517.
  9. Lassen, S.J., Kuijpers, A., Kunzendorf, H., Hoffmann-Wieck, G., Mikkelsen, N. and Konradi, P.  2004.  Late-Holocene Atlantic bottom-water variability in Igaliku Fjord, South Greenland, reconstructed from foraminifera faunas.  
  10. The Holocene 14: 165-171.Russel S. Harmon* et al, 1981, Bermuda sea level during the last interglacial.
  11. Nature 289, 481 - 483
  12. Taurisano, A., Boggild, C.E. and Karlsen, H.G.  2004.  A century of climate variability and climate gradients from coast to ice sheet in West Greenland.  Geografiska Annaler 86A: 217-224.
  13. Thompson, D.W.J. and Solomon, S.  2002.  Interpretation of recent Southern Hemisphere climate change.  Science 296: 895-899.
  14. Wagner, B. and Melles, M.  2001.  A Holocene seabird record from Raffles So sediments, East Greenland, in response to climatic and oceanic changes.  Boreas 30: 228-239.
  15. Wikipedia, 2007; Global Warming and Carbon Dioxide


martes, 11 de junio de 2019

Injustificado alarmismo por el aumento de CO2

La presencia de dióxido de carbono (que desde ningún punto de vista puede ser considerado un contaminante) en la atmósfera es muy escasa cuando se la compara con el porcentaje de oxígeno y nitrógeno.
El contenido de CO2 es de 0.04% mientras que el porcentaje de nitrógeno es de 78 % y de oxígeno 20.9%. O sea que hay hay 2000 veces más nitrógeno molecular y 500 veces más oxígeno molecular que dióxido de carbono. Las plantas debieron adaptarse a este bajísimo nivel que originalmente era muchísimo mayor en tiempos arqueozoicos y proterozoicos. El efecto del aumento del CO2 que se señala en la actualidad es muy pequeño y tendrá como principal efecto el aumento de la productividad vegetal en océanos (p.ej. algas) y continentes (selvas, praderas. estepas, cultivos).
Por su parte el hipotético efecto invernadero del CO2 es pequeño y casi seguramente no tiene influencia en un supuesto calentamiento global que no está probado y que no ha sido ratificado por los últimos datos. De allí que el alarmismo por el aumento del CO2 no tiene apoyo en los datos de la realidad y los efectos de ese incremento serán los opuestos a los señalados. Un artículo que reproduzco explica algunos aspectos de este supuesto problema que injustificadamente se señala como crítico.
D.A.

Aumento del contenido de CO2 e incremento de la productividad
Las emisiones de dióxido de carbono de la sociedad industrial han impulsado un enorme crecimiento en los árboles y otras plantas.
Un nuevo estudio dice que si las hojas verdes adicionales provocadas por el aumento de los niveles de CO2 se colocaran en una alfombra, cubriría el doble de los EE. UU. Continentales.
Los escépticos del clima sostienen que los hallazgos muestran que el CO2 adicional realmente beneficia al planeta.
Pero los investigadores dicen que el efecto de la fertilización disminuye con el tiempo.
Advierten que los aspectos positivos del CO2 probablemente sean superados por los negativos.
El autor principal, el profesor Ranga Myneni de la Universidad de Boston, dijo a BBC News que el crecimiento adicional de los árboles no compensaría el calentamiento global, el aumento del nivel del mar, la fusión de los glaciares, la acidificación del océano, la pérdida de hielo marino en el Ártico y la predicción de tormentas tropicales más severas .
El nuevo estudio es publicado en la revista Nature ´Climate Çhange por un equipo de 32 autores de 24 instituciones en ocho países.
Se llama Greening of the Earth y sus controladores, y se basa en datos de los instrumentos Modis y AVHRR que se han llevado en satélites estadounidenses durante los últimos 33 años. Los sensores muestran una importante ecologización de entre el 25% y el 50% de La tierra con vegetación de la Tierra, que a su vez está desacelerando el ritmo del cambio climático a medida que las plantas extraen CO2 de la atmósfera.
Por Roger Harrabin´
BBC.co.uk

domingo, 28 de abril de 2019


Estado del clima 2018: el calentamiento
global no se está acelerando
Fuente: State of the Climate 2018
GWPF
Abril 4, 2019

La Organización Meteorológica Mundial está engañando al público al sugerir que el calentamiento global y sus impactos se están acelerando. De hecho, desde 2016 la temperatura media global ha seguido disminuyendo.
Eso es según el profesor noruego Ole Humlum, cuya revisión anual del clima mundial es publicada hoy por la Fundación para la Política del Calentamiento Global.
La semana pasada, la OMM publicó su propia revisión del clima, que insinuaba que el calentamiento global estaba empeorando. Sin embargo, el profesor Humlum señala que los datos cuentan una historia muy diferente:
“Al leer el informe de la OMM, uno pensaría que el calentamiento global estaba empeorando. Pero, de hecho, está cuidadosamente redactado para dar una impresión falsa. Los datos son mucho más sugerentes de una mejora que de un deterioro".
Y la falta de cualquier motivo de alarma es clara en una serie de medidas, dice el profesor Humlum:
“Después del año cálido de 2016, las temperaturas del año pasado continuaron retrocediendo a los niveles de la llamada "pausa"de 2000-2015. No hay signos de aceleración en la temperatura global, los huracanes o el aumento del nivel del mar. Estas observaciones empíricas no muestran signos de aceleración alguna”.
Los principales hallazgos del profesor Humlum:
En 2018, la temperatura promedio global de la superficie continuó un descenso gradual hacia el nivel que caracteriza los años anteriores al fuerte episodio de El Niño 2015–16.
Desde 2004, cuando los flotadores Argo entraron en operación, los océanos globales por encima de los 1900 m de profundidad se han calentado un poco en promedio. El calentamiento máximo (entre la superficie y 120 m de profundidad) afecta principalmente a los océanos cerca del ecuador, donde la radiación solar entrante es máxima. En contraste, el enfriamiento neto se ha pronunciado para el Atlántico Norte desde 2004.
Los datos de las mareas en todo el mundo sugieren un aumento promedio del nivel del mar global de 1 a 1.5 mm / año, mientras que el registro satelital sugiere un aumento de aproximadamente 3.2 mm / año. La gran diferencia entre los dos conjuntos de datos aún no tiene una explicación ampliamente aceptada.
La extensión de la cobertura de nieve en el hemisferio norte ha experimentado importantes variaciones loca-les y regionales de un año a otro. Sin embargo, la tendencia global global desde 1972 es para la extensión total de la nieve estable.
Los valores de energía de ciclones (ACE) de tormentas tropicales y huracanes acumulados desde 1970 han mostrado grandes variaciones de un año a otro, pero ninguna tendencia general hacia una actividad más baja o más alta. Lo mismo se aplica para la cantidad de huracanes en los Estados Unidos continentales, para los cuales el registro comienza en 1851.


viernes, 22 de febrero de 2019

Cambio climático: la deshonestidad científica con el fin de confirmar una agenda política
Un profesor alemán ha confirmado lo que los escépticos de todo el mundo han sospechado desde hace mucho tiempo: que el NASA/GISS, o Instituto Goddard de Estudios Espaciales ha inventad, en gran medida, al “calentamiento global” manipulando y alterando a los datos originales de los registros para hacer que se ajusten a su agenda política alarmista.
El profesor Dr. Friedrich Karl Ewert es un geólogo retirado y un experto en información computarizada. Ewert examinó de manera cuidadosa y tabuló todas las series de temperatura de NASA/GISS, tomada de 1153 esta-ciones hasta 1881. Su conclusión cubre de sospechas y bochorno a NASA/GISS: cuando se miran a los datos “crudos” originales, y se los compara con las “revisiones” uno se encuentra con que desde 1940 el planeta se estuvo enfriando, no calentando.
De acuerdo con Gunther Ederer, el periodista alemán que informó los descubrimientos de Ewert:
A partir de la información que está públicamente disponible, 
Ewert hizo un descubrimiento increíble: Entre los años 2010 y 2012 los datos medidos desde 1881 fueron alterados de manera que los registros muestran un calentamiento significativo, especialmente después de 1950. […] Una comparación de los datos desde 2010 hasta 2012 muestra que NASA/GISSS alteró sus propios registros de tal manera que después de la Segunda Guerra Mundial aparece un claro calentamiento –algo que jamás ha existido.
Con excepción de Australia, todo el planeta el planeta estuvo enfriándose.
Usando la información de 2010 la temperatura de superficie desde 1940 hasta hoy a descendido en 1º C, y desde 2000 ha descendido 0,4223º C […] El enfriamiento ha golpeado a cada continente, excepto Australia que se calentó 0,6339º C desde 2000. Las cifras para Europa: desde 1940 hasta 2010, usando los datos de 2010, hubo un enfria-miento de 0,5465º C y un enfriamiento de 0,3730 desde 2999.
Pero los científicos activistas en NASA/GISS –inicialmente liderad por James Hansen y más  tarde por su sucesor Gavin Schmidt– querían que los registros que están a su cargo mostrasen un calentamiento, no un enfriamiento. Con ese fin comenzaron a ajustarlos de manera sistemática mediante varias técnicas espurias usando diez méto-dos diferentes. Los métodos usados de manera más frecuente eran los siguientes:
Reducir a la temperatura media anual en la fase temprana.
Reducir los valores altos en la primera fase de calentamiento.
Aumentar los valores individuales durante la segunda fase de calentamiento.
Suprimir a la segunda fase de enfriamiento comenzando en 1955.
Acortando las primeras décadas de los conjuntos de datos.
Con los conjuntos de datos de largo plazo, aún los del primer siglo, fueron acortados.
Los hallazgos se hacen eco de lo que los meteorólogos Joseph D’Aleo y Anthony Watts, quienes examinaron unas 6.000 estaciones meteorológicas de la NASA descubriendo una gran cantidad de irregularidades tanto en la mane-ra en que estaban ubicadas, y la manea en los datos “crudos” fueron ajustados para reflejar tales influencias como el efecto de Isla de Calor Urbano.
Paul Homewood, de gran Bretaña, también está detrás del caso de NASA/GISS. Acá está la muestra del vergonzoso del ajuste que ellos hicieron a varios registros de temperatura de Brasil, Paraguay, Argentina, e innumerables otras estaciones del mundo, incluidas las de Siberia, que fueron alterados de manera que reflejan un calentamiento en vez de una tendencia al enfriamiento como muestran los registros originales.




Las pruebas están a la vista. Son innegables porque, a pesar de que en NASA/GISS han borrado los antiguos registros de sus bases de datos accesibles desde la internet, esos registros siguen estando disponibles en el famoso sitio “WaubackMachine”, donde están almacenadas todas las páginas web que alguna vez hayan sido publicadas, por más viejas que puedan ser. Es lo que políticos y corruptos de toda clase, incluidos científicos de NASA y NOAA temen, y que se conoce como el popular dicho: “Nadie resiste un archivo”. Los archivos de NASA/GISS y NOOA y de todas las agencias de diversos gobiernos no resisten los archivos que siguen vivos y acusadores en WaybackMachine.
Es hora de comenzar a preguntar “¿Hasta cuándo esas agencias seguirán falseando la verdad para lograr imponer su agenda antihumana que permitirá el ascenso del Nuevo Orden Mundial y un gobierno único a cargo de un organismo de las Naciones Unidas, al estilo de una Agencia Mundial del Ambiente donde todas las naciones del mundo tendrán que rendir sus soberanías y aceptar de manera incondicional las políticas económicas que se les impondrán de manera selectiva.
¿Cuándo la gente comenzará a reaccionar pública y masivamente contra esta manera en que se está organizando al mundo para llevarnos a un mundo peor del que imaginó George Orwell en su “1984”?



lunes, 17 de septiembre de 2018


Los dogmas no son buenos para el avance de la ciencia
Desde hace un tiempo, y como observador imparcial de algunos de los principales paradigmas científicos de las últimas décadas procuré analizar estas concepciones a la luz de mis experiencias y conocimientos.
Como todos sabemos el conocimiento científico es relativo. Lo que hoy se acepta como una gran verdad, mañana será desmentida por otras “verdades”  y lo que es más contundente , por los propios datos de la realidad.
Un paradigma que se impuso en los últimos 25 años es que se está produciendo un calentamiento climático, y que la causa del mismo es la acción humana a través de la combustión de hidrocarburos, lo que se ha dado en llamar (con un apelativo por lo menos dudoso) “combustibles fósiles”.
Tiene lógica. La necesidad o la codicia, ha llevado a utilizar los hidrocarburos disponibles en la corteza (petróleo, carbón, gas natural, etc) para proporcionar energía a las industrias, hogares, automóviles, ferrocarriles, navíos y otros medios tecnológicos característicos de las sociedades industriales globalizadas.
Debido al consumo incontrolado se generan enormes cantidades de dióxido de carbono que se acumula en la atmósfera produciendo un efecto invernadero que aumenta la temperatura, generando un cambio climático, que, de acuerdo a este enfoque “muy lógico”  es culpa de los seres humanos (o del  “hombre” si usamos la terminología patriarcal dominante).
Es todo muy lógico. Sin embargo la realidad es terca. Los datos concretos (crudos, NO modificados) muestran que este razonamiento falla en varios aspectos.
En primer lugar, como todos los geólogos sabemos, hablar d4e cambio climático es equivalente a no decir nada. En La Tierra los climas han cambiado durante toda su historia. En diferentes épocas y lugares han habido climas cálidos húmedos, áridos, fríos, edades glaciares, en sucesivos períodos geológicos y hay numerosas formaciones rocosas que dan testimonio de ellos. Por lo tanto hablar de “cambio climático” es como no decir nada nuevo.
En cuanto a la terminología también utilizada, aunque en menor grado, se habla de calentamiento global, deshielo de la Antártida, ascenso del nivel de los océanos, tropicalización de climas templados, aumento del número de huracanes y otros fenomenos análogos producto de ese calentamiento que se afirma.
En cada uno de estos fenómenos se encuentran datos contradictorios. Para empezar es muy difícil demostrar el calentamiento con los métodos tradicionales de medir la temperatura (estaciones meteorológicas de distribución heterogénea que tienden a medir la influencia de las islas urbanas). La temperatura de los océanos, ha demostrado tener variaciones periódicas, y en los últimos años NO se ha apreciado un calentamiento generalizado. Las mediciones de los satélites tamboco han sido concluyentes. La temperatura de la atmósfera inferior no ha aumentado significativamente.
En cuanto al CO2, es de notar que el contenido de la atmósfera es muy pequeño, apenas del 0.04 %. Como las plantas (sustento de toda la vida en el planeta) requieren imprescindiblemente CO2 para realizar su metabolismo, su aumento, que en la actualidad es del orden de 0.0001 %  por año, tiene como principal efecto ayudar al crecimiento de los ecosistemas vegetales (como selvas, praderas o formaciones de algas).
En cuanto al C02 como gas de “invernadero”, no parece que pueda tener influencia cuando se le compara con el efecto invernadero del vapor de agua (muchísimo más abundante y con efecto más intenso) y sobre todo con la influencia de las variaciones de la radiación solar (que es, absolutamente, y casi única, la principal fuente de energía de atmósfera).
O sea, que no es probable que los minúsculos aumentos del CO2 en la atmósfera, puedan tener efecto en la temperatura global, y que sus principales efectos SON POSITIVOS, o sea el aumento de la productividad de los ecosistemas vegetales.
Claro, que esto es irrelevante para los poderes fácticos, que no se interesan en la verdad científica (verdaderamente, más allá de sus discursos) los datos de la realidad son irrelevantes.
Esto incluye por supuesto, a las autoridades académicas (que no pueden apartarse del paradigma so pena de perder sus subvenciones o cargos), las dirigencias políticas (que no saben mucho del tema y tratan de acomodar sus afirmaciones a lo que se espera de ellos desde el punto de vista de la conveniencia) y los dirigentes de empresas (que en general lograr extraer ganancias de cualquier paradigma imperante, sea cual sea).
Y por otro lado están los herejes.  Aquellos que analizan los datos de la realidad sin prejuicios ni preconceptos.  En este mundo globalizado hay muchos científicos (y no científicos) herejes.
Por supuesto que quienes discrepan con  la absurda idea del cambio climático no tienen buena prensa.  Son criticados como acientíficos, procurando no llevar la discusión al terreno de los argumentos porque los herejes tienen (tenemos) muchas dudas.
No hay certeza de que está produciendo un calentamiento global de la atmósfera (lo datos NO son concluyentes), no hay certeza que se están derritiendo los inlandsis de Antártida y Groenlandia. Los ascensos de los niveles de los océanos son muy lentos (un par de milímetros por año) y pueden ser el resultado de la inercia geológica posterior a la deglaciación reciente.
Las cosas NO están claras.
Cuando no hay certeza sobre los procesos, las decisiones políticas (y económicas) apresuradas pueden ser un arma de doble filo.
No es razonable dogmatizar los argumentos. No hay que olvidar que en gran medida los avances científicos de la humanidad fueron el resultado de las ideas y concepciones de los grandes herejes. Copérnico, Galileo, Newton, Lamark, Darwin y muchos otros han permitido generar nuevos jalones en el conocimiento humano que pueden servirnos de antecedente ilustrativos.
Los dogmas no son buenos para el avance de la ciencia.

lunes, 6 de agosto de 2018

Cambio climático: la deshonestidad científica con el fin de confirmar una agenda política



Un profesor alemán ha confirmado lo que los escépticos de todo el mundo han sospechado desde hace mucho tiempo: que el NASA/GISS, o Instituto Goddard de Estudios Espaciales ha inventad, en gran medida, al “calenta-miento global" manipulando y alterando a los datos originales de los registros para hacer que se ajusten a su agenda política alarmista.
El profesor Dr. Friedrich Karl Ewert es un geólogo retirado y un experto en información computarizada. Ewert examinó de manera cuidadosa y tabuló todas las series de temperatura de NASA/GISS, tomada de 1153 esta-ciones hasta 1881. Su conclusión cubre de sospechas y bochorno a NASA/GISS: cuando se miran a los datos “crudos” originales, y se los compara con las “revisiones” uno se encuentra con que desde 1940 el planeta se estuvo enfriando, no calentando.
De acuerdo con Gunther Ederer, el periodista alemán que informó los descubrimientos de Ewert:
A partir de la información que está públicamente disponible, Ewert hizo un descubrimiento increíble: Entre los años 2010 y 2012 los datos medidos desde 1881 fueron alterados de manera que los registros muestran un calentamiento significativo, especialmente después de 1950. […] Una comparación de los datos desde 2010 hasta 2012 muestra que NASA/GISSS alteró sus propios registros de tal manera que después de la Segunda Guerra Mundial aparece un claro calentamiento –algo que jamás ha existido.
Con excepción de Australia, todo el planeta el planeta estuvo enfriándose.
Usando la información de 2010 la temperatura de superficie desde 1940 hasta hoy a descendido en 1º C, y desde 2000 ha descendido 0,4223º C […] El enfriamiento ha golpeado a cada continente, excepto Australia que se calentó 0,6339º C desde 2000. Las cifras para Europa: desde 1940 hasta 2010, usando los datos de 2010, hubo un enfria-miento de 0,5465º C y un enfriamiento de 0,3730 desde 2999.
Pero los científicos activistas en NASA/GISS –inicialmente liderad por James Hansen y más  tarde por su sucesor Gavin Schmidt– querían que los registros que están a su cargo mostrasen un calentamiento, no un enfriamiento. Con ese fin comenzaron a ajustarlos de manera sistemática mediante varias técnicas espurias usando diez méto-dos diferentes. Los métodos usados de manera más frecuente eran los siguientes:
Reducir a la temperatura media anual en la fase temprana.
Reducir los valores altos en la primera fase de calentamiento.
Aumentar los valores individuales durante la segunda fase de calentamiento.
Suprimir a la segunda fase de enfriamiento comenzando en 1955.
Acortando las primeras décadas de los conjuntos de datos.
Con los conjuntos de datos de largo plazo, aún los del primer siglo, fueron acortados.
Los hallazgos se hacen eco de lo que los meteorólogos Joseph D’Aleo y Anthony Watts, quienes examinaron unas 6.000 estaciones meteorológicas de la NASA descubriendo una gran cantidad de irregularidades tanto en la mane-ra en que estaban ubicadas, y la manea en los datos “crudos” fueron ajustados para reflejar tales influencias como el efecto de Isla de Calor Urbano.
Paul Homewood, de gran Bretaña, también está detrás del caso de NASA/GISS. Acá está la muestra del vergonzoso del ajuste que ellos hicieron a varios registros de temperatura de Brasil, Paraguay, Argentina, e innumerables otras estaciones del mundo, incluidas las de Siberia, que fueron alterados de manera que reflejan un calentamiento en vez de una tendencia al enfriamiento como muestran los registros originales.




Las pruebas están a la vista. Son innegables porque, a pesar de que en NASA/GISS han borrado los antiguos registros de sus bases de datos accesibles desde la internet, esos registros siguen estando disponibles en el famoso sitio “WaubackMachine”, donde están almacenadas todas las páginas web que alguna vez hayan sido publicadas, por más viejas que puedan ser. Es lo que políticos y corruptos de toda clase, incluidos científicos de NASA y NOAA temen, y que se conoce como el popular dicho: “Nadie resiste un archivo”. Los archivos de NASA/GISS y NOOA y de todas las agencias de diversos gobiernos no resisten los archivos que siguen vivos y acusadores en WaybackMachine.
Es hora de comenzar a preguntar “¿Hasta cuándo esas agencias seguirán falseando la verdad para lograr imponer su agenda antihumana que permitirá el ascenso del Nuevo Orden Mundial y un gobierno único a cargo de un organismo de las Naciones Unidas, al estilo de una Agencia Mundial del Ambiente donde todas las naciones del mundo tendrán que rendir sus soberanías y aceptar de manera incondicional las políticas económicas que se les impondrán de manera selectiva.
¿Cuándo la gente comenzará a reaccionar pública y masivamente contra esta manera en que se está organizando al mundo para llevarnos a un mundo peor del que imaginó George Orwell en su “1984”?


sábado, 29 de julio de 2017

Cinco científicos escépticos del llamado "cambio climático"

A menudo se nos dice que la ciencia del calentamiento global está “establecida”, “asentada”, “sin discusión”. Afirman que nuestro planeta se está calentando, los humanos somos la causa principal, y que tenemos que hacer algo o la tierra muy pronto se parecerá a esto:
Pero realmente es así? Como resulta ser, muchos distinguidos científicos no están a bordo del barco del alarmismo climático. Acá tienen a 5 distinguidos científicos que no están de acuerdo con la ridiculez de la “ciencia establecida”:
1.    Richard Lindzen, M.I.T.
El Dr Rixhard Lindzen es Profesor Emérito de Meteorología en el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Adquirió su Ph.D. en matemáticas aplicadas en la Universidad de Harvard en 1964 y desde entonces ha publicado unos 200 libros y artículos.
En 2009 el Dr. Lindzen declaró en la conferencia Internacional del Cambio climático, “No hay una base sustan-cial para la predicción de un gran calentamiento global debido al aumento observado en algunos gases inver-nadero como el dióxido de carbono, el metano y los clorofluorocarbonos.”
Más tarde, en 2016 el Dr. Lindzen le comentó al The Daily Caller.:
“Se trata de propaganda. Todos los científicos están de acuerdo en que ahora es probablemente más cálido que al final de la Pequeña Edad de hielo. Casi todos los científicos están de acuerdo, también, que si se añade CO2 se tendrá un poco más de calor. Quizás un pequeño calentamiento. Pero es propaganda para traducir eso a que es peligroso y tenemos que reducir las emisiones de CO2.”
2.    Harrison Schmitt, Ph.D.
Además de su doctorado en geología de la Universidad de Harvard, servir como Senador de los Estados Unidos, y ser el último hombre que camión en la luna (como parte de la misión Apolo 17), el Dr. Schmitt enseñó en Harvard y ha servido en las agencias nacionales de geología norteamericana y de Noruega.
Además, ha servido en Subcomité de ciencia, tecnología y Espacio del Senado, presidió al Consejo Asesor de la NASA, fue nombrado en el gabinete del gobernador de Nueva México en el Departamento de Recursos Naturales, y fue presidente del Centro de Calidad Ambiental Annapolis.
El Dr. Schmitt expuso sus preocupaciones con el cambio climático en 2013.
“El cese del calentamiento global observado durante la década pasada ha mostrado cuán exageradas son las predicciones de la NASA y de otros modelos computarizados sobre el calentamiento supuestamente causado por el hombre –y que poca correlación tiene el calentamiento con las concentraciones del dióxi-do de carbono atmosférico. Como muchos científicos lo hicieron notar, las variaciones en la temperatura global correlacionan mucho mejor con la actividad solar y con complicados ciclos oceánicos y atmosféri-cos. No existe ni la más mínima evidencia de que una mayor cantidad de dióxido de carbono haya causado más tiempo extremo.”
En 2016 el Dr. Schmitt expresó similares comentarios en im artículo separado en The Wall Street Journal.:
“El miedo por un excesivo calentamiento a partir de más CO2 en la atmósfera, incluyendo al liberado por la actividad humana, hizo que mucha gente abogara por sustanciales y costosas reducciones en la emisiones de CO2. … Los costos de las regulaciones para las emisiones, que serán pagadas por todos, serán sumamente altos y no proveerán ningún beneficio a la mayoría de la población del mundo.”
Will Happer, Princeton
Happer, Profesor Emérito de física en la Universidad de Princeton, obtuvo su Ph.D. en física de su alma mater. Trabajó como profesor en la Universidad de Columbia y sirvió como Director de la Oficina de Ciencia del Departamento de Energía bajo George Bush antes de regresar a Princeton.
A principios de este año 2017, el Dr. Happer le comentó al The Guardian que él piensa “Hay un área completa de la así llamada ciencia del clima que realmente es más un culto que ciencia. Es como el Hare Krishna o algo como eso. Tienen los ojos vidriosos y cantan. Potencialmente causarán un gran daño a toda la ciencia.”
En una entrevista en enero 2017, el Dr. Happer expresó dudas similares en relación a los peligros del cambio climático. Predijo que el calentamiento planetario será modesto u en realidad muy beneficioso para el planeta y la gente.
“El calentamiento predicho por más CO2 está groseramente exagerado. El equilibrio del calentamiento por una duplicación del CO2 no será de 3º C, que podría considerado marginalmente como un problema, pero más cercano a 1º C, que será muy beneficioso. No se debe olvidar que el 'calentamiento global' es un valor promedio. … De manera que el resultado neto de más CO2 será fuertemente beneficioso para la humanidad,”
3.    Neil Frank, Ph.D.
Después de servir en la fuerza Aérea de Estados Unidos como oficial del tiempo, el Dr. Frank trabajó para el Centro Nacional de Huracanes. Y después de obtener su Ph.D. en meteorología de la Universidad del Estado de Florida, más tarde se convirtió en el director del Centro. También sirvió como Meteorólogo en Jefe de la CBS en Houston durante dos décadas como también en la Sociedad Americana de Meteorología.
En un escrito de opinión escrito pera el The Daily Center en 2016, en respuesta a comentarios hechos por la candidata presidencial Hillary Clinton durante la campaña, el Dr. Frank dijo lo siguiente.
“Sí, la atmósfera de la Tierra se calienta. Lo ha sido, de hecho, durante 150 años. ¿Qué lo causa? ¿El CO2, ciclos naturales, o alguna combinación? El sol y los ciclos de las corrientes oceánicas correlacionan mejor con las temperaturas que el CO2. Si el CO2 no controla a la temperatura de la tierra, ¿por qué nuestro gobierno ha gastado más de $150 mil millones de dólares sólo en “energía verde” –sin mencio-nar miles de millones más en investigaciones para asegurar la creencia en el calentamiento antropogé-nico- durante los últimos 15 años? ¿Qué tenemos para mostrar por ello? … Los costos futuros son estremecedores.
En 2010 el Dr. Happer había ya expresado preocupaciones similares en un editorial para el Houston Chronicle.
“Tercero, y más importante, los escépticos creen que los modelos del clima están exagerando la predic-ción del futuro calentamiento por las crecientes concentraciones de dióxido de carbono. Se nos está diciendo que los modelos numéricos, que no pueden hacer pronósticos del tiempo precisos a 5 y 10 días, pueden ser simplificados y corridos hacia adelante 100 años con resultados tan confiables que nos pueden imponer un desastre económico a los Estados Unidos y al mundo entero.”
4.    Roy Spencer, ex científico de NASA
El Dr.Spencer es un meteorólogo de la Universidad de Alabama-Huntsville. Antes de sus estudios en la universidad, él trabajó para la NASA como Científico Senior para Estudios del clima en el Centro de Vuelos Espaciales Marshall. Además, fue el desarrollador del sistema de mediciones de temperatura por satélites. Recibió su doctorado en meteorología de la Universidad de Wisconsin, Madison.
En 2007 el Dr. Spencer declaró públicamente su opinión a través de un editorial que apareció en el The New York Post.:
“Contrariando los relatos populares, muy pocos científicos en el mundo –posiblemente ninguno- tienen una suficiente compresión del sistema climático para resultar confiable en una predicción de la magnitud del calentamiento global. Para el público, podemos vernos como expertos, pero la vasta mayoría de nosotros trabajamos solamente en una pequeña porción del problema.
Además, el Dr. Spencer elaboró sobre sus sentimientos acerca del cambio climático durante una entrevista con Rush Limbaugh:
“La gente que ha construido modelos del clima que predicen calentamiento global creen que tienen la suficiente física en esos modelos que les permite predecir el futuro. Yo creo que no la tienen. Creo que el sistema climático, el tiempo al como es hoy en el mundo real muestra una estabilidad que ellos no tienen en esos modelos.”
(#) Artículo de Eduardo Fereyra, tomado del sitio mitosyfraudes.org

lunes, 5 de junio de 2017

La gran estafa del calentamiento global (video)
D.A.
Recomiendo ver este video donde se explica como se llegó al alarmismo catastrófico del "calentamiento global", cuando en la década de 1970 la gran preocupación era el posible enfriamiento global. 
Se explica de que manera influyeron las decisiones políticas de Margaret Thatcher, para encontrar argumentos que le permitieran neutralizar la huelga de los mineros del carbón y a la vez combatir la creciente influencia de los países productores de petróleo (OPEC). Para lograrlo destinó importantes sumas de dinero para proyectos que permitieran demostrarlo. En una extraña alianza ciertos sectores antiglobalización y ambientalistas encontraron en el calentamiento global un argumento para para sus campañas. Desde entonces las elites, tanto económicas, como burocráticas y académicas se volcaron a buscar justificaciones para este nuevo dogma.
Los datos científicos pasaron a segundo lugar..


https://www.youtube.com/watch?v=NWmMOoyCNYs




viernes, 2 de junio de 2017

El cambio climático
Incertidumbres científicas manipuladas para crear certezas políticas

A nivel internacional los organismos multilaterales se han puesto de acuerdo en una serie de medidas, supuestamente para combatir el cambio climático, a través de la reducción de las emisiones de carbono.y otras medidas que incluyen compromisos para limitar el tipo de actividades que contribuyen a aumentar el CO2 en el aire.,
Es de hacer notar que el cambio climático es una frase sin contenido porque el "cambio climático" siempre ha existido y seguirá existiendo. Quienes trabajamos en geología lo sabemos muy bien. No se puede imaginar la atmósfera terrestre sin "cambio" climático..
Más complejo es confirmar el tipo de cambio climático que hay o habrá..
Las estrategias desarrolladas en el contexto del acuerdo de París asumen que sabemos que es lo que va a pasar en materia climatica, y esta creencia es por lo menos aventurada. Los datos (los datos crudos no filtrados) en que se apoyan estas estrategias prometidas no tienen confirmación definitiva. 

De todas maneras se puede pensar que valdría la pena implementarlas como un principio precautorio.
Claro que siempre hay algún riesgo, el calentamiento global, del que se habla con total certeza, no está probado por la información disponible. Puede suceder que, a mediano y largo plazo, la tendencia sea, no a un aumento de la temperatura, sino a su disminución. En ese caso podríamos estar ayudando al "enfriamiento global".
Pienso que la emisión de dióxido de carbono, que se considera un elemento de riesgo (por ser un gas de invernadero), en realidad no parece representar ningún peligro para los seres humanos, porque el dióxido de carbono es el "gas de la vida". Es el gas que permite que las plantas crezcan, e indirectamente sostiene la vida animal, y, por supuesto, nuestra propia vida.
Sin embargo, al reducir las actividades que producen dióxido de carbono también se reducen emisiones de otras sustancias, esas sí nocivas, como los .gases sulfurosos, los óxidos de nitrógeno, o las partículas de aerosoles (hollín). Por esa razón pienso que estos acuerdos pueden tener efectos positivos en lo que se refiere a la contaminación de la atmósfera, aunque no sea tan claro que tipo de consecuencias tendrán con relación al "cambio climático"
Desafortunamente. el presidente de los EEUU,.Donald Trump, ha generado mucho ruido mediático al decidir que los EEUU se retiren del acuerdo de París porque, según dijo, él es enemigo de las medidas tomadas para combatir el cambio climático que también, según él, afectan la economía y las fuentes de trabajo de los EEUU.
Obviamente a él no le importa si hay cambio climático o calentamiento global o lo que sea, lo que le importa es que no se impidan una serie de proyectos corporativos billonarios que por razones ambientales varias están trancados.
Pero a mí en lo personal, no me importa lo que piense o diga Donald Trump,
Hasta que no se pruebe lo contrario habrá que continuar investigando unas cuantas cosas que despiertan muchas incertidumbres:
1) ¿Que papel juegan las variaciones de la radiación solar en los cambios de clima (calentamiento, enfriamiento, lluvias, tormentas, etc)?
2) ¿Que rol juega el CO2, y en particular las emisiones antrópicas de CO2 en la dinámica atmosférica?
3) ¿Que rol juega el vapor de agua en el balance térmico y la dinámica atmosférica?
3) ¿Que rol juegan los aerosoles en los balances térmicos y en la dinámica atmosférica?
4) ¿Cual es la tendencia a largo plazo de los niveles oceánicos?
5) ¿Cual es la tendencia a largo plazo de la temperatura oceánica (y en forma concomitante, las temperaturas troposféricas y estratosféricas)?
Estas interrogantes no han sido zanjadas. A nivel oficial se insiste en sostener que está todo resuelto y que hay unanimidad científica. Pero no es así. Ni está todo resuelto ni hay unanimidad científica.
Por lo tanto no corresponde enfocar el tema con dogmatismo militante. Sobre todo porque podemos estar equivocados..
Finalmente, no me interesa lo que piense o diga el impresentable presidente Donald Trump al respecto. Se puede intuir que este señor va a durar poco al frente del sistema de megacapitalismo corporativo y va a dejar de ser protagonista en la seudopolítica ambiental de las elites..
Pero no podemos transformar gratuitamente las incertidumbres científicas en certezas políticas. El futuro puede terminar pasándonos la cuenta...

domingo, 21 de mayo de 2017

¿Cambio Climático?
Comentario de indio007 en el sitio http://www.mitosyfraudes.org

En las últimas décadas hubo un aumento de temperaturas a nivel global, eso es innegable.
Cambio climático es una marca registrada por Naciones Unidas que se define como el aumento de temperatura por efecto invernadero radiativo debido fundamentalmente a la emisión de CO2. Pero teniendo en cuenta la figura 7.1 en el siguiente informe del IPCC se puede concluir que no cualquier calentamiento puede atribuirse a la emisión de CO2:
https://www.ipcc.ch/ipccrep...
Como es de suponer la concentración atmosférica de CO2 no es homogénea. Si bien la gran velocidad de la difusión gaseosa origina gradientes reducidos, la concentración es mayor donde más se emite. El siguiente artículo de la NASA muestra un mapa de concentraciones de CO2. Para sorpresa de los que pretenden culpar a los combustibles fósiles, donde más se hace uso de ellos la concentración es menor.
https://science.nasa.gov/sc...
Otra cuestión es que mientras las emisiones fueron estables con una pequeña tendencia a disminuir, la concentración atmosférica continuó aumentando con la misma tendencia anterior. Un pequeño detalle que deja sin sustento los reclamos ambientalistas.
Aún sobre la base de que la hipótesis del Cambio Climático tenga un porcentaje de verdad, la realidad está demostrando lo que los denominados escépticos siempre afirmaron: La concentración atmosférica de CO2 responde a equilibrios fisicoquímicos y biológicos y no a las emisiones relacionadas a la energía
http://www.thegwpf.com/glob...
La explicación del por qué las emisiones por quema de combustibles fósiles no “pesan” se encuentra en la relatividad frente a la emisión natural.
https://www.eia.gov/oiaf/16...
(Compruebo que la Energy Information Administration hizo desaparecer el artículo del enlace que hace unos días funcionaba - casualmente luego que lo enlace en otro artículo.
Mostraba que la emisión humana de CO2 es de aprox, 2% frente a la natural)

Acerca de los niveles actuales de CO2 en la atmósfera

.

"400 ppm de CO2 es un valor como cualquier otro y es la primera vez en alcanzarse desde que se hacen las mediciones en Mauna Loa con métodos instrumentales, pero de ninguna manera en la historia de la humanidad y del planeta o en otros lugares.
Las afirmaciones sobre que los niveles de CO2 siempre fueron menores se basan en análisis de aire atrapado en hielos, desechando los análisis directos por métodos químicos con el argumento de que no son confiables.
Sin embargo, y adicionando un poco de ciencia, en el hielo siempre hay agua líquida en la que se disuelven los gases y, por otra parte, el CO2 a baja temperatura y altas presiones (hielo profundo) forma compuestos denominados clatratos. Estas dos cuestiones han originado grandes cuestionamientos a los valores de CO2 preindustriales en los que se basa la ciencia calentóloga que lógicamente hace oídos sordos.
Los análisis por métodos químicos lejos de no ser confiables pueden no ser precisos, pero además de ser “palpables” tienen la suficiente exactitud como para poder aseverar que 400 ppm no es un valor inédito. Los aficionados que no entienden este último concepto científico pueden buscar en Google: Precisión y exactitud."

miércoles, 1 de febrero de 2017



Deshonestidad científica

Parece mentira. Pero los datos efectivos sobre las temperaturas globales son "ajustados" fraudulentamente para demostrar que existe un calentamiento global. Un minucioso análisis de Mike van Biezen muestra las maniobras en el manejo de los datos climáticos para probar algo que NO ha sido posible probar todavía.
Desenmascarando el manejo fraudulento de la información para "probar" el supuesto calentamiento global
Por Mike van Biezen del Daily Wire (extraido del sitio "Mitos y fraudes"). Diciembre 28, 2016
Se usa el “Ajuste de datos” para continuar con la ilusión del calentamiento global.
Durante los primeros años de mi investigación me basé en los bancos de datos climáticos de NASA y GISS, dos de los cuerpos científicos más prestigiosos de nuestro país. Después de muchos años de minuciosa recolección de datos, y de incansable representación gráfica de esos datos, descubrí que no estaba mirando a la información recogida originalmente, sino a información que había sido “ajustada” por lo que serían “razones científicas”. La información original ya no está disponible en esos bancos de datos. Afortunadamente fui capaz de obtener la información original de esas estaciones de unas 7000 estaciones meteorológicas del mundo en la base de datos de KNMI (Royal Dutch Meteorological Institute). Allí pude revisar ambas informaciones, la antigua sin ajustes y la “ajustada”, así como el desglose de los datos diurnos y nocturnos. Los resultados fueron asombrosos. Descubrí que la información de muchas estaciones en el mundo había sido “ajustada” de manera sistemática para hacerla aparecer como apoyando la afirmación de que el calentamiento global estaba ocurriendo cuando, de hecho, en muchos lugares del mundo estaba sucediendo lo contrario.
A continuación presentaré unos pocos de los miles de ejemplos de este ajuste de datos. Cuando hago presentaciones de mi material en universidades y colegios locales, estos gráficos son los que tienen el mayor impacto afectando la opinión de los estudiantes, especialmente cuando se da cuenta de que existe un esfuerzo concentrado de falsificar lo que está ocurriendo en la realidad. Otro resultado impactante es cuando se hacen gráficos de las máximas diurnas del país, surge una imagen muy diferente de la información histórica de la temperatura.
Hay muchas más áreas específicas que he investigado y de la que he compilado información y material de presentación, igualmente convincente en relación a exponer las falacias del calentamiento global. Últimamente una nueva vuelta está barriendo al movimiento del calentamiento global, especialmente desde que han tenido que admitir que su propia información mostró que existía un “hiato”, o una pausa en el calentamiento como lo mostraba el Informe del IPCC de 2014; su propia información demostró la existencia de un enfriamiento en los últimos 10 años

domingo, 11 de diciembre de 2016

Los datos la desmienten.
El origen de la teoría alarmista del calentamiento global y la campaña mediática para imponerla

En el video adjunto, John Coleman, fundador del Weather Channel describe la sucesión de hechos que dieron lugar a la campaña alarmista acerca del supuesto calentamiento global.
Como se originó en la teoría debido a las investigaciones de un eminente científico llamado Roger Revelle y fue promocionada por un alumno de Revelle: Al Gore que a través de libros y conferencias logró promover la teoría. En sus últimos años Revelle sostenía que no había ninguna seguridad que el calentamiento global fuera cierto, pero se dijo, por parte de Al Gore, que Revelle estaba senil. John Coleman explica porque él no considera que esta teoría debe ser aceptada y en cambio hay que ser excéptico sobre la misma.

https://www.youtube.com/watch?v=SyUDGfCNC-k

domingo, 20 de noviembre de 2016

El Gran Engaño del Calentamiento Global (video)

Un excelente video donde varios científicos demuestran que la teoría del "man-made global warming", calentamiento global antrópico, es una gran construcción político-burocrática que se basa en interpretaciones unilaterales de los datos existentes.
Básicamente, en el vldeo se demuestra que el aumento de porcentaje de CO2 no produce incremento de temperatura, sino que el aumento de temperatura es el que da lugar al incremento del CO2 (probablemente porque al calentarse los océanos liberan el CO2 disuelto en ellos). O sea que si hubiera calentamiento global (que no está demostrado que lo haya) aumentaría el CO2 y no al revés. 
Los supuestos 2000 científicos en que se apoya el IPCC de las Naciones Unidas (Intergovernmental Panel on Climate Change) para demostrar que su teoría es correcta, resulta que no son todos "científicos", un buen número son políticos. 
Por otra parte se señala que gran parte de las personas incluidas en la lista no fueron consultadas si están de acuerdo o no con las declaraciones del IPCC. Muchos tan solo figuran en las bibliografías y otros tantos ni siquiera están de acuerdo. 
En otras palabras, el IPCC trata de convencer a la gente de su monopólica teoría haciendo valer las "unanimidades". Unanimidades que NO existen.
La ciencia climática está en manos de una elite burocrática, dogmática y autoritaria. Lamentable. 
D.Antón