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miércoles, 12 de febrero de 2020

Irak: o la maldición de la riqueza petrolera


Si había alguna duda acerca del objetivo de los EEUU al invadir Irak, en las dos sucesivas guerras del Golfo, basta decir que Irak tiene reservas de petróleo conocidas que ascienden a 150,000 millones de barriles (tal vez puedan llegar al doble de dichos volúmenes) y una capacidad potencial de producción diaria de más de 7 millones de barriles. Una vez explotadas Irak puede pasar a ser el cuarto productor y el segundo exportador mundial de petróleo acercándose a los niveles productivos de Arabia Saudita.
En los últimos años se pudo apreciar la influencia de estas
enormes riquezas en las decisiones geopolíticas de los gobiernos mundiales y regionales, así como el desarrollo de movimientos políticos y militares de diversa índole enfrentándose directa o indirectamente por el control de los millonarios recursos.
En las diferentes guerras y enfrentamientos de las guerras
de Irak hubo màs de 1 millòn de muertos y varios millones de refugiados.
En los últimos meses la situación se ha agravado con el asesinato del general iraní Soleimani. 
La población del sur de Irak, mayoritariamente shiita exige el retiro de las tropas de ocupación de los EEUU que permanecen en el país desde hace 16 años con doble fin de controlar las cuencas petroleras noroccidentales del Golfo geopolítica y económicamente.
En la actualidad Irak bombea más de 5 millones de barriles diarios, y podría llegar a aumentar esa cifra e incluso a duplicarla si el país pudiera disponer de sus propios recursos.
Los yacimientos
Irak tiene varios yacimientos de grandes dimensiones, incluyendo el gigantesco Majnoon, el antiguo y altamente productivo campo de Kirkuk y los yacimientos petrolíferos Halfaya y West Quma, entre otros.
El yacimiento Majnoon está ubicado al sur de Irak, a 60 kilòmetros de la ciudad de Basora.
Es uno de los campos petroleros más grandes del mundo, con unos 38,000 millones de barriles recuperables. Fue descubierto por Braspetro (compañía brasilera) en 1975 en formaciones de edad Cretácica constituidas por calizas (formación Mishrif) y areniscas (formaciones Nahr Umr y Zubali). Su desarrollo fue detenido debido a la guerra Iran- Irak, en el transcurso de la cual las perforaciones en curso fueron destruidas por el ejército iraní.
Ya había 20 pozos y 13 perforadoras en el lugar.
Luego de la guerra y ocupación de Irak el nuevo gobierno
irakí firmó un contrato con las empresas Shell y Petronas, que incluyen la perforación de 40 pozos de producción, estaciones de separación de gas y refinerías para procesar 100,000 barriles por día. Se prevé que el yacimiento puede llegar a producir hasta 1.8 millones de barriles por día.
El campo Halfay, también altamente productivo, está
situado al esta de la ciudad de Amarah y tiene reservas
estimadas en 4,100 millones de barriles recuperables y un
potencial de producción de unos 300 a 400,000 barriles
diarios. La concesión para el desarrollo del campo fue
otorgada a un consorcio lilderado por China National Petroleum Corporation que en estos momentos está operando las actividades de perforación y extracción.
Otro yacimiento importante de Irak es el West Qurna
que también se encuentra cerca de Basora (al oeste) y se
estima que posee 43,000 millones de reservas recuperables.
Como se ve la mayor parte de los recursos petroleros están cerca de Basora, considerada la capital del sur del país.
En el área metropolitana Basora tiene 3.800.000 habitantes y últimamente ha habido gran desconformidad por las carencias de los servicios para una población tan importante, generando problemas sociales y políticos que parecen agravarse día a día.
Los yacimientos del Norte
En el norte de Irak se encuentra el antiguo yacimiento
de Kirkuk con reservas de 10,000 millones de barriles y
una producción de 1 millón de barriles por día. El yacimiento ha sido perjudicado por operaciónes de reinyección en la época de Sadam Hussein disminuyendo su potencial futuro.
Hay otros yacimientos menores y probablemente reservas
recuperables que dupliquen los volúmenes conocidos,
con lo cual Irak puede llegar a ser en el futuro cercano el
segundo exportador de crudo, después de Arabia Saudita.

domingo, 11 de marzo de 2018



Irak: o la maldición de la riqueza petrolera

Si había alguna duda acerca del objetivo de los EEUU al invadir Irak, en las dos sucesivas guerras del Golfo, basta decir que Irak tiene reservas de petróleo conocidas que ascienden a 150,000 millones de barriles (tal vez puedan llegar al doble de dichos volúmenes) y una capacidad potencial de producción diaria de más de 7 millones de barriles. Una vez explotadas Irak puede pasar a ser el cuarto productor y el segundo exportador mundial de petróleo acercándose a los niveles productivos de Arabia Saudita.

En los últimos años se pudo apreciar la influencia de estas enormes riquezas en las decisiones geopolíticas de los gobiernos mundiales y regionales, así como el desarrollo de movimientos políticos y militares de diversa índole enfrentándose directa o indirectamente por el control de los millonarios recursos.
En las diferentes guerras y enfrentamientos de las guerras de Irak hubo màs de 1 millòn de muertos y varios millones de refugiados.
Los yacimientos
Irak tiene varios yacimientos de grandes dimensiones, incluyendo el gigantesco Majnoon, el antiguo y altamente productivo campo de Kirkuk y los yacimientos  petrolíferos Halfaya y West Quma, entre otros.
El yacimiento  Majnoon está ubicado al sur de Irak, a 60 kilòmetros de la ciudad de Basora.
Es uno de los campos petroleros más grandes del mundo, con unos 38,000 millones de barriles recuperables. Fue descubierto por Braspetro (compañía brasilera) en 1975 en formaciones de edad Cretácica constituidas por calizas (formación Mishrif)  y areniscas (formaciones Nahr Umr y Zubali). Su desarrollo fue detenido debido a la guerra Iran- Irak, en el transcurso de la cual las perforaciones en curso fueron destruidas por el ejército iraní. Ya había 20 pozos y 13 perforadoras en el lugar.
Luego de la guerra y ocupación de Irak el nuevo gobierno irakí firmó un contrato con las empresas Shell y Petrobras, que incluyen la perforación de 40 pozos de producción, estaciones de separación de gas y refinerías para procesar 100,000 barriles por día.  Se prevé que el yacimiento puede llegar a producir hasta 1.8 millones de barriles por día.
El campo Halfay, también altamente productivo, está situado al esta de la ciudad de Amarah y tiene reservas estimadas en 4,100 millones de barriles recuperables y un potencial de producción de unos 300 a 400,000 barriles diarios. La concesión para el desarrollo del campo fue otorgada a un consorcio lilderado por China National Petroleum Corporation que en estos momentos está operando las actividades de perforación y extracción.
Otro yacimiento importante de Irak es el West Qurna que también se encuentra cerca de Basora (al oeste) y se estima que posee 43,000 millones de reservas recuperables.
En el norte de Irak se encuentra el antiguo yacimiento de Kirkuk con reservas de 10,000 millones de barriles y una producción de 1 millón de barriles por día. El yacimiento ha sido perjudicado por operaciónes de reinyección en la época de Sadam Hussein disminuyendo su potencial futuro.
Hay otros yacimientos menores y probablemente reservas recuperables que dupliquen los volúmenes conocidos, con lo cual Irak puede llegar a ser en el futuro cercano el segundo exportador de crudo, después de Arabia Saudita.

martes, 20 de junio de 2017

Destrucción y muerte en el país de los dos ríos
Reflexiones acerca de la guerra en Irak y la aparición del Estado Islámico (ISIS)
D,Antón
La situación en el norte de Iraq es extremadamente compleja. Al noreste predomina la población de origen kurdo. 
El Kurdistán iraquì está constituido por unos 8 millones de habitantes en 78,000 km2, con capital en la ciudad de Erbil que posee 1.5 millones de habitantes. La mayoría de esta población es bilingüe en idiomas kurdo y árabe. También se hablan el arameo (neo-arameo asirio), el turkomano y el armenio por sus respectivas comunidades.
El Islam de afiliación sunita es la principal religión con escasa expresión de los musulmanes shiitas (que son mayoría en el sur de Iraq). Existen otros grupos religiosos de diversa importancia. Los  asirios de lengua aramea (unas  80,000 personas) son cristianos, los yezidis,  que étnicamente son kurdos pero no son musulmanes (estimados en unos 500,000) tienen su propia religión que se emparenta con el antiguo zoroastrismo persa. 
Para hacer más compleja la situación se sabe que en el Kurdistán iraquí existen vastos yacimientos de hidrocarburos (por lo menos 45,000 millones de barriles) que lo hacen la sexta reserva petrolífera del mundo. Varias compañías han firmado acuerdos con el gobierno kurdo (generalmente con oposición de Bagdad) entre ellas Exxon, Total, Chevron, Talisman, GenEnergy, Hunt Oil, Gulf Keystone Petroleum y Marathon Oil. La extracción efectiva bajo control kurdo comenzó en el año 2007. Debido a su poder económico y posición geopolítica el estado kurdo (que no es reconocido internacionalmente) en los hechos está funcionando como tal.
El sector noroccidental de Iraq (fuera del Kurdistán) está constituido por zonas montañosas y áridas, y es atravesado por el río Tigris cuyos sedimentos dan lugar a las principales tierras agrícolas. La población de esta zona es predominantemente sunita con pequeñas minorías shiitas, asirio-cristianas y yazidis. La principal ciudad de esta zona es Mosul con más de 1.5 millones de habitantes.
Las sucesivas guerras en Iraq, la invasión de los EEUU, el derrocamiento y la muerte de Saddam Hussein, dieron lugar a una profunda  inestabilidad política desencadenando contradicciones que estaban controladas durante la dictadura d Hussein. 
Los kurdos aprovecharon la situación creando una zona controlada (con el apoyo de los EEUU e intereses petroleros) que prácticamente se ha transformado en un estado independiente.
Por otro lado la continua intervención militar, política y cultural de las potencias occidentales en Medio Oriente llevó a una reacción enérgica de los sectores radicales del Islam, en particular los iraquís y los sirios sunitas, que los llevó a conectarse con los grupos violentistas de Al Qaeda. De esta alianza surgió un movimiento ultra-radical que busca construir un estado islámico (que llaman “califato”) el E.I, en el norte de Iraq y Siria  Este grupo es extremadamente fundamentalista, cargado de un proselitismo autoritario que busca convertir por las buenas o por las malas a los grupos no-islámicos. Estas comunidades (principalmente asirio-cristianas y yasidís) que han logrado conservar sus religiones por muchos siglos no se convierten al Islam fácilmente. En los hechos la estrategia de forzar la conversión llevó a medidas de extrema crueldad con estas poblaciones. No se conocen los detalles de estos atropellos y hay imágenes perturbadoras que han aparecido en los medios. Aùn restando las exageraciones que pueda haber, es claro que EI está violando sistemáticamente los derechos humanos de los asirio-cristianos y yasidís y probablemente de las comunidades kurdas en el territorio que controlan. La única fuerza capaz de detener este avance del EI parece ser el ejército kurdo de los peshmergas. Con el apoyo de EEUU y países europeos occidentales los kurdos han recuperado parte de las àreas previamente bajo poder del EI. La complejidad de la situación hace difícil pronunciarse en forma definitiva. Sin embargo no cabe duda que hay dos causas étnico-religiosas que merecen respeto:  la sobrevivencia de los grupos minoritarios religiosos y el derecho de los kurdos de tener su propio estado. Para que ello ocurra las comunidades kurdas se han comprometido íntegramente en la lucha autonomista. En particular, se hacen notar las brigadas femeninas peshmergas que combaten a la par de los hombres defendiendo los derechos de su pueblo. Este hecho, en sociedades violentamente patriarcales, muestra un aspecto social, político y militar que llama la atención y permite abrigar esperanzas de que en el futuro esta situación discriminatoria puede empezar a cambiar.  El Estado Islámico,  por el contrario, representa la reacción desaforada, discriminadora y fundamentalista a los cambios culturales y políticos que se han dado en la región iraquí.
En los  hechos el sectarismo extremo del Estado Islámico ha logrado unir los protagonistas políticos en su contra. El ejército iraquí, los peshmergas kurdos, el ejército Sirio, los EEUU, Turquía, Irán y Rusia, se han unido en los hechos para eliminar este núcleo de subversión ultra-fundamentalista del EI.  Todas estas fuerzas habrán de debilitar y finalmente destruir este auto-denominado califato. 
Con este desenlace, prácticamente inevitable, no se habrán resuelto los problemas y conflictos de la region sirio-iraquí. Muy por el contrario, al desaparecer el EI las fuerzas en pugna comenzarán a luchar por el control territorial y lamentablemente, es probable que la guerra continúe.
En esta complejidad política, religiosa y cultural no caben las interpretaciones maniqueas simples y esquemáticas. Solo podemos esperar que el desarrollo de la situación lleve a que los diferentes pueblos de Irak y Siria sean respetados en sus culturas y religiones más allá de los intereses geopolíticos y económicos en juego.

De "Pueblos de Pocas Lluvias y Mucha Sangre", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.





martes, 25 de octubre de 2016

Una estrategia para promover el terrorismo, la guerra y la venta de armas
Danilo Antón
La influyente revista británica The Economist está sugiriendo, que en Mosul, en vez de acorralar ISIL y derrotarlo completamente, habría que dejarles una vía de escape. 
En los hechos, una "vía de escape" NO es posible hacia el este porque los kurdos están afirmados allí con un poderoso ejército de peshmergas.  En cambio si sería posible hacia el oeste, rumbo a Siria. De esa manera el ISIL concretará el sueño de E.E.U.U. y el Reino Unido de combatir y tal vez derrotar al gobierno de Siria (con la ayuda inconfesable de ISIL) que es su objetivo final. 
En ese caso lo que podría pasar es que ISIL tomara poder en Siria generando un régimen terrorista que proporcionaría una linda excusa para continuar la guerra ocntra el terrorismo y vender armas.
Estos imperialistas ingleses (y yanquis, why not) son increibles. 
Pero no hay que preocuparse, eso no va a pasar... pero alcanza para conocer como piensan y lo que son capaces en la defensa de sus intereses.
Más info en Tierras de Pocas Lluvias y Mucha Sangre, Piriguazú Ediciones, reservar en dantonster@gmail.com
Quienes se benefician de la batalla de Mosul

Reflexiones sobre la violenta batalla de Mosul, que seguramente empeorará cada día.

Se trata de "recuperar" el control de Mosul que está en mano de los crueles y sádicos integrantes de ISIL (Ejército Islámico de Irak y Levante).
En esta ofensiva están TODOS, nadie se quiere perder la posible recompensa territorial y política que se pueda obtener después de la toma de la ciudad.
Resumiendo, quienes esperan beneficiarse:
1) El gobierno de Irak, predominantemente shiita que trata de recuperar control del territorio irakí. Este gobierno está muy debilitado porque es lo que quedó después de la torpe y sangrienta invasión de EEUU y sus aliados más fieles (UK, la España de Aznar y reinos petroleros).
2) Los kurdos, pueblo sin estado, que ya tienen un énclave basado en Erbil (rico en petróleo) y que buscan extenderlo. Con su poderoso ejército de peshmergas, que incluye mujeres, están estableciendo un poder difícil de desafiar. Ya controlan Kirkuk (donde los kurdos no son mayoría) y ambicionan extender su territorio hacia las orillas del río Tigris (donde está la ciudad de Mosul):
3) Irán, que tiene gran influencia en el propio gobierno de Irak, constituido por shiitas y controla grupos paramilitares shiitas que participan en la batalla.
4) EEUU y sus aliados que bombardean con escasa precisión pero quieren mantener su influencia. Los EEUU y sus aliados apoyan a los kurdos y al gobierno de Irak y tienen una presencia limitada en tierra. Su principal ganancia es vender armas.
5) Arabia Saudita y otros estados monárquicos del Golfo que financiaron a Al Qaeda y ISIL y ahora están financiando los "rebeldes" jihadistas en Siria. Están presentes tratando de evitar la creciente influencia de Irán y los shiitas.
6) Turquía, que está entre la espada y la pared. Comenzó a particiipar en la batalla pero corre el riesgo que el fortalecimiento de los Kurdos afecte su control de sus propias provincias kurdas en el sureste del país.
7) Rusia, que está embarcada en la guerra de Siria, defendiendo al gobierno de Assad y sus instalaciones portuarias en Tartus. Rusia tiene una alianza estratégica con Irán. "El enemigo de mi enemigo es mi amigo" y considera esta batalla una oportunidad de eliminar el jihadismo en Siria y en su propio territorio (p. ej..en Chechenia)
8) Los intereses de las corporaciones productoras de armas en los EEUU que pueden colocar sus productos.
9) Israel, que solapadamente trató de ayudar a promover el jihadismo en Siria (contra el gobierno de Assad) y observa con satisfacción como se enfrentan los árabes entre sí debilitándose sus enemigos más cercanos. 
10) Al Qaeda y otras organizaciones jihadistas sunitas que se verán beneficiadas con la derrota de su adversario en el fundamentalismo islámico. Muchos combatientes terminarán plegándose a estos grupos ya presentes en Siria, Irak, Libia y otros países arabes y/o musulmanes.
Los principales perjudicados en esta batalla, como en otras que se desarrollan en Irak, Siria, Afganistán y Libia, son las poblaciones civiles que solo tienen perjuicios. Cientos de miles de muertes y heridos, destrucción, pérdidas económicas incalculables e irreparables. A pesar de la sangre, la guerra continúa.
Más info en el libro "Tierras de pocas lluvias y mucha sangre", D.Antón, Piriguazú Ediciones, reclamarlo en dantonster@gmail.com

viernes, 21 de octubre de 2016

Mosul, de la diversidad tolerante y pacífica a la guerra implacable

Danilo Antón
Mosul es una ciudad de Irak capital de la provincia (Gobernorato) de Ninive en la orilla occidental del río Tigris, en una zona semidesértica donde se han aprovechado las aguas del río para la producción agrícola irrigada, en particular mediante el represamiento de las aguas fluviales. Además la ciudad está cerca de las zonas petroleras de gran productividad.  
Antes de la  ocupación por el Ejército Islámico tenía alrededor de dos millones y medio de personas. Desde el punto de vista poblacional es la segunda ciudad de Irak, la más importante de la región norte del país (a 400 km de Bagdad) . Es la heredera de la antiquísima ciudad de Nínive, capital del imperio asirio en el primer milenio A.C. cuyas ruinas se encuentran en la orilla oriental del río  Tigris, actualmente abarcadas por el crecimiento metropolitano de Mosul.
Hasta hace poco, apenas unas pocas décadas, Mosul y sus alrededores tenía una población étnica y religiosamente diversa. Árabes, asirios, armenios, kurdos, turcomanos, yazidíes, shabakis, mandeos, kawliyas, circasianos y otras minorías étnicas vivían una coexistencia pacífica en la ciudad. También había varias orientaciones religiosas: sunitas, salafitas, chiitas, sufitas, cristianos armenios y asirios, yazidies, shabakitas, yarsanitas y  mandaeistas. La comunidad judía antiguamente numerosa había emigrado (mayormente a Israel) a partir de la década de 1950 debido al conflicto árabe israelí.
Al llegar ISIS, con sus políticas de persecución e intolerancia, en el año 2014, más de medio millón de personas huyeron de la ciudad, el resto quedó prisionero de un régimen dogmático, profundamente intolerante y cruel.
Ahora, finalmente, luego de muchas vacilaciones y discusiones
diplomáticas, un nutrido ejército está avanzando sobre la ciudad. Las fuerzas invasores incluyen al gobierno irakí, los peshmerga kurdos y otros aliados, con el apoyo aéreo de los EEUU y países de Europa occidental. Seguramente ésta será finalmente conquistada pero no sin librar sangrientas batallas para el control de todos sus barrios. Probablemente, al igual que Homs y Alepo en Siria, Mosul será destruida, reducida a ruinas.

En pocas décadas, la ciudad donde una gran diversidad de etnias, religiones y culturas, con variadas costumbres vivían en paz, pasó a ser un lugar de dogmatismo, perversa intolerancia, guerra y destrucción. 
Más info en el libro "Tierras de Pocas Lluvias y Mucha Sangre", se solicita por dantonster@gmail.com

viernes, 23 de septiembre de 2016


Tierras de Pocas Lluvias y Mucha Sangre. 



Un análisis del drama que están viviendo varios países del Medio Oriente. Bombardeos, destrucción, muerte, pobreza, cientos de miles de refugiados. ¿Cual es la razón histórica de esta tragedia?. ¿Que rol cumplen las potencias? En el libro se plantean respuestas para estas interrogantes. 
Sale el 10/10. Se reserva en dantonster@gmail.com

domingo, 18 de septiembre de 2016

Reflexiones acerca de la guerra en Irak y la aparición del Estado Islámico (ISIS)

Danilo Antón
La situación en el norte de Iraq es extremadamente compleja. Al noreste predomina la población de origen kurdo. El Kurdistán iraquì está constituido por unos 8 millones de habitantes en 78,000 km2 con capital en la ciudad de Erbil que posee 1.5 millones de habitantes. La mayoría de esta población es bilingüe en idioma kurdo y árabe. También se hablan el arameo (neo-arameo asirio), el turkomano y el armenio por sus respectivas comunidades.
El Islam de afiliación sunita es la principal religión con escasa expresión de los musulmanes shiitas (que son mayoría en el sur de Iraq). Existen otros grupos religiosos de diversa importancia. Los  asirios de lengua aramea (unas  80,000 personas) son cristianos, los yezidis,  que étnicamente son kurdos pero no son musulmanes (estimados en unos 500,000) tienen su propia religión que se emparenta con el antiguo zoroastrismo persa.
Para hacer más compleja la situación se estima que el Kurdistán iraquí contiene vastos yacimientos de hidrocarburos (por lo menos 45,000 millones de barriles) que lo hacen la sexta reserva petrolífera del mundo. Varias compañías han firmado acuerdos con el gobierno kurdo (generalmente con oposición de Bagdad) entre ellas Exxon, Total, Chevron, Talisman, GenEnergy, Hunt Oil, Gulf Keystone Petroleum y Marathon Oil. La extracción efectiva bajo control kurdo comenzó en el año 2007. Debido a su poder económico y posición geopolítica el estado kurdo (que no es reconocido internacionalmente) en los hechos está funcionando como tal.
El sector noroccidental de Iraq (fuera del Kurdistán) constituido por zonas montañosas y áridas está atravesado por el río Tigris cuyos sedimentos dan lugar a las principales tierras agrícolas. La población de esta zona es predominantemente sunita con pequeñas minorías shiitas, asirio-cristianas y yazidis. La principal ciudad de este sector es Mosul con más de 1.5 millones de habitantes.
Las sucesivas guerras en Iraq, la invasión de los EEUU, el derrocamiento y la muerte de Saddam Hussein, dieron lugar a una profunda  inestabilidad desencadenando contradicciones que estaban controladas durante la dictadura d Hussein.
Los kurdos aprovecharon la situación creando una zona controlada (con el apoyo de los EEUU e intereses petroleros) que prácticamente se ha transformado en un estado independiente.
Por otro lado la continua intervención militar, política y cultural de las potencias occidentales en Medio Oriente llevó a una reacción enérgica de los sectores radicales del Islam, en particular los iraquís y los sirios sunitas, que los llevó a conectarse con los grupos violentistas de Al Qaeda. De esta alianza surgió un movimiento ultra-radical que busca construir un estado islámico (que llaman “califato”) el E.I, en el norte de Iraq y Siria  Este grupo es extremadamente fundamentalista, cargado de un proselitismo autoritario que busca convertir por las buenas o por las malas a los grupos no-islámicos. Estas comunidades (principalmente asirio-cristianas y yasidís) que han logrado conservar sus religiones por muchos siglos no se convierten al Islam fácilmente. En los hechos la estrategia de forzar la conversión llevó a medidas de extrema crueldad con estas poblaciones. No se conocen los detalles de estos atropellos y hay imágenes perturbadoras que han aparecido en los medios. Aùn restando las exageraciones que pueda haber, es claro que EI está violando sistemáticamente los derechos humanos de los asirio-cristianos y yasidís y probablemente de las comunidades kurdas en el territorio que controlan. La única fuerza capaz de detener este avance del EI parece ser el ejército kurdo de los peshmergas. Con el apoyo de EEUU y países europeos occidentales los kurdos han recuperado parte de las àreas previamente bajo poder del EI. La complejidad de la situación hace difícil pronunciarse en forma definitiva. Sin embargo no cabe duda que hay dos causas étnico-religiosas que merecen respeto:  la sobrevivencia de los grupos minoritarios religiosos y el derecho de los kurdos de tener su propio estado. El Estado Islámico,  por el contrario, representa la reacción desaforada, discriminadora y fundamentalista a los cambios culturales y políticos que se han dado en la región iraquí.Reflexiones acerca de la guerra en Irak y la aparición del Estado Islámico (ISIS)

La situación en el norte de Iraq es extremadamente compleja. Al noreste predomina la población de origen kurdo. El Kurdistán iraquì está constituido por unos 8 millones de habitantes en 78,000 km2 con capital en la ciudad de Erbil que posee 1.5 millones de habitantes. La mayoría de esta población es bilingüe en idioma kurdo y árabe. También se hablan el arameo (neo-arameo asirio), el turkomano y el armenio por sus respectivas comunidades.
El Islam de afiliación sunita es la principal religión con escasa expresión de los musulmanes shiitas (que son mayoría en el sur de Iraq). Existen otros grupos religiosos de diversa importancia. Los  asirios de lengua aramea (unas  80,000 personas) son cristianos, los yezidis,  que étnicamente son kurdos pero no son musulmanes (estimados en unos 500,000) tienen su propia religión que se emparenta con el antiguo zoroastrismo persa.
Para hacer más compleja la situación se estima que el Kurdistán iraquí contiene vastos yacimientos de hidrocarburos (por lo menos 45,000 millones de barriles) que lo hacen la sexta reserva petrolífera del mundo. Varias compañías han firmado acuerdos con el gobierno kurdo (generalmente con oposición de Bagdad) entre ellas Exxon, Total, Chevron, Talisman, GenEnergy, Hunt Oil, Gulf Keystone Petroleum y Marathon Oil. La extracción efectiva bajo control kurdo comenzó en el año 2007. Debido a su poder económico y posición geopolítica el estado kurdo (que no es reconocido internacionalmente) en los hechos está funcionando como tal.
El sector noroccidental de Iraq (fuera del Kurdistán) constituido por zonas montañosas y áridas está atravesado por el río Tigris cuyos sedimentos dan lugar a las principales tierras agrícolas. La población de esta zona es predominantemente sunita con pequeñas minorías shiitas, asirio-cristianas y yazidis. La principal ciudad de este sector es Mosul con más de 1.5 millones de habitantes.
Las sucesivas guerras en Iraq, la invasión de los EEUU, el derrocamiento y la muerte de Saddam Hussein, dieron lugar a una profunda  inestabilidad desencadenando contradicciones que estaban controladas durante la dictadura d Hussein.
Los kurdos aprovecharon la situación creando una zona controlada (con el apoyo de los EEUU e intereses petroleros) que prácticamente se ha transformado en un estado independiente.
Por otro lado la continua intervención militar, política y cultural de las potencias occidentales en Medio Oriente llevó a una reacción enérgica de los sectores radicales del Islam, en particular los iraquís y los sirios sunitas, que los llevó a conectarse con los grupos violentistas de Al Qaeda. De esta alianza surgió un movimiento ultra-radical que busca construir un estado islámico (que llaman “califato”) el E.I, en el norte de Iraq y Siria  Este grupo es extremadamente fundamentalista, cargado de un proselitismo autoritario que busca convertir por las buenas o por las malas a los grupos no-islámicos. Estas comunidades (principalmente asirio-cristianas y yasidís) que han logrado conservar sus religiones por muchos siglos no se convierten al Islam fácilmente. En los hechos la estrategia de forzar la conversión llevó a medidas de extrema crueldad con estas poblaciones. No se conocen los detalles de estos atropellos y hay imágenes perturbadoras que han aparecido en los medios. Aùn restando las exageraciones que pueda haber, es claro que EI está violando sistemáticamente los derechos humanos de los asirio-cristianos y yasidís y probablemente de las comunidades kurdas en el territorio que controlan. La única fuerza capaz de detener este avance del EI parece ser el ejército kurdo de los peshmergas. Con el apoyo de EEUU y países europeos occidentales los kurdos han recuperado parte de las àreas previamente bajo poder del EI. La complejidad de la situación hace difícil pronunciarse en forma definitiva. Sin embargo no cabe duda que hay dos causas étnico-religiosas que merecen respeto:  la sobrevivencia de los grupos minoritarios religiosos y el derecho de los kurdos de tener su propio estado. Para que ello ocurra las comunidades kurdas se han comprometido íntegramente en la lucha autonomista. En particular, se hacen notar las brigadas femeninas peshmergas que combaten a la par de los hombres defendiendo los derechos de su pueblo. Este hecho, en sociedades violentamente patriarcales, muestra un aspecto social, político y militar que llama la atención y permite abrigar esperanzas de que en el futuro esta situación discriminatoria puede empezar a cambiar.  El Estado Islámico,  por el contrario, representa la reacción desaforada, discriminadora y fundamentalista a los cambios culturales y políticos que se han dado en la región iraquí.
En esta complejidad política, religiosa y cultural no caben maniqueísmos simples y esquemáticos. Solo podemos esperar que el desarrollo de la situación lleve a que los diferentes pueblos del norte iraquí sean respetados en sus culturas y religiones  más allá de los intereses geopolíticos y económicos en juego.
En esta complejidad política, religiosa y cultural no caben maniqueísmos simples y esquemáticos. Solo podemos esperar que el desarrollo de la situación lleve a que los diferentes pueblos del norte iraquí sean respetados en sus culturas y religiones  más allá de los intereses geopolíticos y económicos en juego.

Reflexiones acerca de la guerra en Irak y la aparición del Estado Islámico (ISIS)

Danilo Antón
La situación en el norte de Iraq es extremadamente compleja. Al noreste predomina la población de origen kurdo. El Kurdistán iraquì está constituido por unos 8 millones de habitantes en 78,000 km2 con capital en la ciudad de Erbil que posee 1.5 millones de habitantes. La mayoría de esta población es bilingüe en idioma kurdo y árabe. También se hablan el arameo (neo-arameo asirio), el turkomano y el armenio por sus respectivas comunidades.
El Islam de afiliación sunita es la principal religión con escasa expresión de los musulmanes shiitas (que son mayoría en el sur de Iraq). Existen otros grupos religiosos de diversa importancia. Los  asirios de lengua aramea (unas  80,000 personas) son cristianos, los yezidis,  que étnicamente son kurdos pero no son musulmanes (estimados en unos 500,000) tienen su propia religión que se emparenta con el antiguo zoroastrismo persa.
Para hacer más compleja la situación se estima que el Kurdistán iraquí contiene vastos yacimientos de hidrocarburos (por lo menos 45,000 millones de barriles) que lo hacen la sexta reserva petrolífera del mundo. Varias compañías han firmado acuerdos con el gobierno kurdo (generalmente con oposición de Bagdad) entre ellas Exxon, Total, Chevron, Talisman, GenEnergy, Hunt Oil, Gulf Keystone Petroleum y Marathon Oil. La extracción efectiva bajo control kurdo comenzó en el año 2007. Debido a su poder económico y posición geopolítica el estado kurdo (que no es reconocido internacionalmente) en los hechos está funcionando como tal.
El sector noroccidental de Iraq (fuera del Kurdistán) constituido por zonas montañosas y áridas está atravesado por el río Tigris cuyos sedimentos dan lugar a las principales tierras agrícolas. La población de esta zona es predominantemente sunita con pequeñas minorías shiitas, asirio-cristianas y yazidis. La principal ciudad de este sector es Mosul con más de 1.5 millones de habitantes.
Las sucesivas guerras en Iraq, la invasión de los EEUU, el derrocamiento y la muerte de Saddam Hussein, dieron lugar a una profunda  inestabilidad desencadenando contradicciones que estaban controladas durante la dictadura d Hussein.
Los kurdos aprovecharon la situación creando una zona controlada (con el apoyo de los EEUU e intereses petroleros) que prácticamente se ha transformado en un estado independiente.
Por otro lado la continua intervención militar, política y cultural de las potencias occidentales en Medio Oriente llevó a una reacción enérgica de los sectores radicales del Islam, en particular los iraquís y los sirios sunitas, que los llevó a conectarse con los grupos violentistas de Al Qaeda. De esta alianza surgió un movimiento ultra-radical que busca construir un estado islámico (que llaman “califato”) el E.I, en el norte de Iraq y Siria  Este grupo es extremadamente fundamentalista, cargado de un proselitismo autoritario que busca convertir por las buenas o por las malas a los grupos no-islámicos. Estas comunidades (principalmente asirio-cristianas y yasidís) que han logrado conservar sus religiones por muchos siglos no se convierten al Islam fácilmente. En los hechos la estrategia de forzar la conversión llevó a medidas de extrema crueldad con estas poblaciones. No se conocen los detalles de estos atropellos y hay imágenes perturbadoras que han aparecido en los medios. Aùn restando las exageraciones que pueda haber, es claro que EI está violando sistemáticamente los derechos humanos de los asirio-cristianos y yasidís y probablemente de las comunidades kurdas en el territorio que controlan. La única fuerza capaz de detener este avance del EI parece ser el ejército kurdo de los peshmergas. Con el apoyo de EEUU y países europeos occidentales los kurdos han recuperado parte de las àreas previamente bajo poder del EI. La complejidad de la situación hace difícil pronunciarse en forma definitiva. Sin embargo no cabe duda que hay dos causas étnico-religiosas que merecen respeto:  la sobrevivencia de los grupos minoritarios religiosos y el derecho de los kurdos de tener su propio estado. El Estado Islámico,  por el contrario, representa la reacción desaforada, discriminadora y fundamentalista a los cambios culturales y políticos que se han dado en la región iraquí.Reflexiones acerca de la guerra en Irak y la aparición del Estado Islámico (ISIS)

La situación en el norte de Iraq es extremadamente compleja. Al noreste predomina la población de origen kurdo. El Kurdistán iraquì está constituido por unos 8 millones de habitantes en 78,000 km2 con capital en la ciudad de Erbil que posee 1.5 millones de habitantes. La mayoría de esta población es bilingüe en idioma kurdo y árabe. También se hablan el arameo (neo-arameo asirio), el turkomano y el armenio por sus respectivas comunidades.
El Islam de afiliación sunita es la principal religión con escasa expresión de los musulmanes shiitas (que son mayoría en el sur de Iraq). Existen otros grupos religiosos de diversa importancia. Los  asirios de lengua aramea (unas  80,000 personas) son cristianos, los yezidis,  que étnicamente son kurdos pero no son musulmanes (estimados en unos 500,000) tienen su propia religión que se emparenta con el antiguo zoroastrismo persa.
Para hacer más compleja la situación se estima que el Kurdistán iraquí contiene vastos yacimientos de hidrocarburos (por lo menos 45,000 millones de barriles) que lo hacen la sexta reserva petrolífera del mundo. Varias compañías han firmado acuerdos con el gobierno kurdo (generalmente con oposición de Bagdad) entre ellas Exxon, Total, Chevron, Talisman, GenEnergy, Hunt Oil, Gulf Keystone Petroleum y Marathon Oil. La extracción efectiva bajo control kurdo comenzó en el año 2007. Debido a su poder económico y posición geopolítica el estado kurdo (que no es reconocido internacionalmente) en los hechos está funcionando como tal.
El sector noroccidental de Iraq (fuera del Kurdistán) constituido por zonas montañosas y áridas está atravesado por el río Tigris cuyos sedimentos dan lugar a las principales tierras agrícolas. La población de esta zona es predominantemente sunita con pequeñas minorías shiitas, asirio-cristianas y yazidis. La principal ciudad de este sector es Mosul con más de 1.5 millones de habitantes.
Las sucesivas guerras en Iraq, la invasión de los EEUU, el derrocamiento y la muerte de Saddam Hussein, dieron lugar a una profunda  inestabilidad desencadenando contradicciones que estaban controladas durante la dictadura d Hussein.
Los kurdos aprovecharon la situación creando una zona controlada (con el apoyo de los EEUU e intereses petroleros) que prácticamente se ha transformado en un estado independiente.
Por otro lado la continua intervención militar, política y cultural de las potencias occidentales en Medio Oriente llevó a una reacción enérgica de los sectores radicales del Islam, en particular los iraquís y los sirios sunitas, que los llevó a conectarse con los grupos violentistas de Al Qaeda. De esta alianza surgió un movimiento ultra-radical que busca construir un estado islámico (que llaman “califato”) el E.I, en el norte de Iraq y Siria  Este grupo es extremadamente fundamentalista, cargado de un proselitismo autoritario que busca convertir por las buenas o por las malas a los grupos no-islámicos. Estas comunidades (principalmente asirio-cristianas y yasidís) que han logrado conservar sus religiones por muchos siglos no se convierten al Islam fácilmente. En los hechos la estrategia de forzar la conversión llevó a medidas de extrema crueldad con estas poblaciones. No se conocen los detalles de estos atropellos y hay imágenes perturbadoras que han aparecido en los medios. Aùn restando las exageraciones que pueda haber, es claro que EI está violando sistemáticamente los derechos humanos de los asirio-cristianos y yasidís y probablemente de las comunidades kurdas en el territorio que controlan. La única fuerza capaz de detener este avance del EI parece ser el ejército kurdo de los peshmergas. Con el apoyo de EEUU y países europeos occidentales los kurdos han recuperado parte de las àreas previamente bajo poder del EI. La complejidad de la situación hace difícil pronunciarse en forma definitiva. Sin embargo no cabe duda que hay dos causas étnico-religiosas que merecen respeto:  la sobrevivencia de los grupos minoritarios religiosos y el derecho de los kurdos de tener su propio estado. Para que ello ocurra las comunidades kurdas se han comprometido íntegramente en la lucha autonomista. En particular, se hacen notar las brigadas femeninas peshmergas que combaten a la par de los hombres defendiendo los derechos de su pueblo. Este hecho, en sociedades violentamente patriarcales, muestra un aspecto social, político y militar que llama la atención y permite abrigar esperanzas de que en el futuro esta situación discriminatoria puede empezar a cambiar.  El Estado Islámico,  por el contrario, representa la reacción desaforada, discriminadora y fundamentalista a los cambios culturales y políticos que se han dado en la región iraquí.
En esta complejidad política, religiosa y cultural no caben maniqueísmos simples y esquemáticos. Solo podemos esperar que el desarrollo de la situación lleve a que los diferentes pueblos del norte iraquí sean respetados en sus culturas y religiones  más allá de los intereses geopolíticos y económicos en juego.
En esta complejidad política, religiosa y cultural no caben maniqueísmos simples y esquemáticos. Solo podemos esperar que el desarrollo de la situación lleve a que los diferentes pueblos del norte iraquí sean respetados en sus culturas y religiones  más allá de los intereses geopolíticos y económicos en juego.

domingo, 4 de septiembre de 2016

6 Irak, Parte 4 Serie Naciones y Estados
EL MUNDO:
Geografía, Historia y Algo Más

Capítulo 7
                                            Irak (Parte 4)
Danilo Antón

El gobierno de Sadam Husein

En julio de 1979, el presidente Ahmed Hassan al-Bakr fue obligado a renunciar por Sadam Husein, que asumió los cargos de Presidente y Presidente del Consejo de Mando de la Revolución.  A partir de ese momento Irak ingresó en una espiral militar y guerrerista que habría de condenado como estado viable.

La guerra Irak- Irán

Debido al proceso de movilizaciones ocurridas en Irán en 1979 que desembocaron en el derrocamiento del Sha Mohammad Reza Pahle y la consiguiente instauración de la república islámica bajo el liderazgo del Ayatola Jomeini, ese país se encontraba en un período de inestabilidad social y, desde el punto de vista de Sadam Hussein, en situación muy vulnerable militarmente.  El líder iraquí aprovechó la situación y decidió atacar Irán con el fin de conquistar territorios ocupados por Irán en la desembocadura de los ríos mesopotámicos. En el sur de Irak los ríos Éufrates y Tigris confluyen para formar un solo río: el Shat el Arab que desembocan en el Golfo Pérsico. 
La guerra comenzó cuando Irak lanzó una invasión simultánea por aire y tierra en territorio iraní el 22 de septiembre 1980, después de una larga historia de disputas fronterizas, y los temores irakíes de que la insurgencia chiita en el sur, influenciada por la revolución iraní pudiera hacerse fuerte y amenazar el poder del baath (mayoritariamente de orientación sunita). Irak también pretendía sustituir a Irán como el estado dominante en el Golfo Pérsico.  Sadam tomó la decisión porque sabía que  además tenía el apoyo de los Estados Unidos que habían tenido serios problemas diplomáticos con el gobierno islámico de Irán Aunque Irak esperaba tomar ventaja del caos revolucionario en Irán y atacaron sin advertencia formal, hicieron pocos progresos en Irán y dentro de varios meses fueron repelidos por los iraníes que recuperó casi todo perdido territorio en junio de 1982.
Los cálculos de Sadam Husein no tuvieron en cuenta la capacidad del pueblo iraní para reorganizarse. Estimulados por sentimientos nacionalistas y la fe religiosa chiita que pone énfasis en el martirilogio, los iraníes lograron estabilizar las líneas del frente de combate y luego de 8 años de guerra, con las consiguientes muertes y destrucción, la confrontación terminó manteniéndose las antiguas fronteras.
El conflicto es a menudo comparado a la Primera Guerra Mundial, con oleadas humanas, trincheras a cada lado de la línea del frente, puestos de ametralladoras, cargas de bayoneta, alambres de púas, campos minados y un amplio uso de armas químicas como el gas mostaza por el gobierno iraquí contra las tropas y civiles iraníes, así como contra los kurdos iraquíes.
Durante los siguientes seis años, Irán pasó a la ofensiva. A pesar de las llamadas para un alto  fuego por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la guerra continuó hasta el 20 de agosto de 1988. El alto al fuego fue negociado por las Naciones Unidas en la forma de resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 598, que fue aceptada por ambos países. Tomó varias semanas para que las fuerzas armadas iraníes evacuaran el territorio iraquí volviendo a las fronteras anteriores. Los últimos prisioneros de guerra fueron intercambiados en 2003.
La guerra terminó con un gran costo en vidas (tal vez medio millón de soldados iraquíes e iraníes) y numerosos civiles y económico. El conflicto es a menudo comparado a la Primera Guerra Mundial, con oleadas humanas, trincheras a cada lado de la línea del frente, puestos de ametralladoras, cargas de bayoneta, alambres de púas, campos minados y un amplio uso de armas químicas como el gas mostaza por el gobierno iraquí contra las tropas y civiles iraníes, así como contra los kurdos iraquíes.

La invasión de Kuwait y la primera Guerra del Golfo

En 1990, tal vez para utilizar su numeroso ejército después de terminada la guerra con Irán, Sadam Husein decidió invadir Kuwait basado en una antigua disputa territorial de larga data.
En noviembre de ese mismo año, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la Resolución 678, que autorizaba la acción militar contra las fuerzas iraquíes en Kuwait exigiendo una retirada completa antes del 15 de enero de 1991. Cuando Sadam Husein no cumplió con esta exigencia los EEUU y sus aliados iniciaron la operación "Tormenta del Desierto" (Primera Guerra del Golfo) que culminó en la derrota del ejército iraquí y el establecimiento de zonas de exclusión aérea al norte y al sur del país
En marzo de 1991 los chiitas del sur de Irak se rebelaron, al igual que los kurdos en el norte del país. A pesar que representaban una seria amenaza para el régimen del Partido Baas iraquí, Sadam Husein consiguió reprimir las rebeliones con fuerza masiva e indiscriminada y logró mantenerse en el poder. Durante las pocas semanas de disturbios murieron varios miles de personas. En la secuela, el gobierno intensificó la reubicación forzada de árabes de los pantanos y su desecación.

Las sanciones económicas

El 6 de agosto de 1990, después de la invasión iraquí de Kuwait, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la Resolución 661, que impuso sanciones económicas a Irak, que preveía un embargo comercial excluyendo suministros médicos, alimentos y otros artículos de primera necesidad. Tras el final de la Guerra del Golfo y después de la retirada iraquí de Kuwait, las sanciones estaban vinculados a la eliminación de las armas de destrucción masiva que se suponía tenía el gobierno de Sadam Husein. Este conjunto de situaciones llevó a hiperinflación, el aumento de la pobreza y desnutrición de la población.
En diversos grados, los efectos de la política del gobierno, las secuelas de la Guerra del Golfo y el régimen de sanciones se han culpado de estas condiciones.
En 1996 se estableció un programa “petróleo por alimentos” para aliviar los efectos de las sanciones.
Varias inspecciones fueron realizadas por la UNSCOM de las Naciones Unidas (United Nations Special Commission) para controlar la existencia de armas de destrucción masiva en Irak con poca cooperación del gobierno de Irak. En 1998 el principal responsable de las tareas de control Richard Butler retiró el equipo de inspección debido a la falta de cooperación del gobierno iraquí. En ese mismo año, basado en el informe presentado por el grupo inspector el presidente de EEUU autorizó ataques aéreos a blancos gubernamentales y militares.  Estos bombardeos continuaron hasta el año 
2002.

La Segunda Guerra del Golfo

 Después de los ataques terroristas en Nueva York y Washington en el año 2001 relacionado con el grupo terrorista islámico Al Qaeda, y ya bajo la presidencia de George W. Bush, la política exterior de Estados Unidos comenzó a exigir la remoción del gobierno Ba'ath en Irak. Los grupos neoconservadores en Washington habían estado instando a que EEUU promoviera un cambio de régimen en Bagdad, pero hasta 1998, la política oficial de Estados Unidos había sido simplemente mantener el cumplimiento de sanciones de la ONU.
En el año 2003, el gobierno de los EE.UU. propuso en las Naciones Unidas el emprendimiento de una acción militar contra Irak.  George W. Bush declaró que Sadam había violado en repetidas ocasiones resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. El gobierno iraquí rechazó las afirmaciones de Bush.
Un equipo de inspectores U.N., encabezados por el diplomático sueco Hans Blix fue admitido, en el país; su informe final señaló que la capacidad de los iraquíes en la producción de "armas de destrucción masiva" no fue significativamente diferente de 1992, cuando el país desmanteló la mayor parte de sus arsenales restantes bajo los términos del acuerdo de alto el fuego con las fuerzas de la ONU, pero no se descartaba definitivamente la posibilidad de que Sadam todavía tuviera armas de destrucción masiva. Los Estados Unidos y el Reino Unido concordaron en que Irak estaba ocultando armas de destrucción masiva y se opusieron a las peticiones del equipo de inspección de tener más tiempo para investigar a fondo este tema.
El 8 de noviembre de 2002 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la resolución 1441 ofreciendo a Irak "una última oportunidad para cumplir con sus obligaciones de desarme" amenazando con "graves consecuencias" si las obligaciones no eran cumplidas. De todos modos, el Consejo de Seguridad de la ONU no emitió una resolución expresa que autorizara el uso de la fuerza contra Irak.
De todos modos, a pesar de no tener una autorización del Consejo de Seguridad en marzo de 2003, los Estados Unidos y el Reino Unido, con la ayuda militar de otras naciones, invadieron Irak en marzo del 2003. La invasión fue precedida por bombardeos generalizados de instalaciones militares,  gubernamentales y otros blancos estratégicos y culminó el 20 de marzo del 2003 con la invasión por tierra de las tropas de EEUU y sus aliados. El ejército de Irak, debilitado económica, moral y militarmente por las sucesivas guerras y restricciones económicas fue derrotado rápidamente y la coalición invasora ocupó el país. Los combates principales cesaron el 1º de mayo de ese mismo año (2003).
El 23 de mayo de 2003, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad una resolución levantando todas las sanciones económicas contra Irak.
Los EEUU nombraron a Jay Garner (21 de abril de 2003) como administrador civil provisional del país. Garner fue reemplazado en mayo del mismo año por L. Paul Bremer, que fue a su vez reemplazado por John Negroponte, el 19 de abril de 2004. Negroponte fue el último administrador interino de Estados Unidos y salió de Irak en 2005.
Una elección parlamentaria se llevó a cabo en enero de 2005, seguida de la redacción y ratificación de una constitución y una elección parlamentaria, A partir de ese momento se estableció un gobierno iraquí sustituyendo la administración de los gestores estadounidenses.
A medida que las fuerzas de ocupación trataron administrar el país que estaba desangrado económica y humanamente, se enfrentaron con una resistencia muy fuerte, incluyendo acciones de grupos de guerrilla (con participación de militares del desbandado ejército iraquí), explosión de bombas, emboscadas, atentados varios, que hicieron difícil el gobierno del país por las fuerzas de ocupación. El propio Sadam Husein, que desapareció en abril, fue capturado el 13 de diciembre de 2003 y ejecutado. 

Los grupos jihadistas se establecen en Irak

Poco después de la invasión de 2003 el grupo Al Qaeda logró establecer presencia en el país,. Muchos combatientes extranjeros y ex funcionarios del partido Baath también se unieron a la insurgencia, que fue dirigida principalmente a atacar a las fuerzas estadounidenses e iraquíes que trabajaban con ellos, particularmente en el llamado “triángulo sunita”, un área de mayoría sunita, al norte de Bagdad.
Las fuerzas jihadistas sunitas continuaron atacando a civiles chiíes, incluyendo un ataque a la mezquita de Al Askari en Samarra (23 de febrero de 2006), uno de los sitios más sagrados del Islam chiíta.
Se sugirió que el ataque fue coordinado por dos organizaciones jihadistas (el Consejo Mujahideen Shura y Al-Qaeda). A mediados de octubre de 2006 se conoció una declaración del Consejo Mujahideen Shura que anunciaba su disolución y su reemplazo por el "Estado Islámico de Irak". Continuaron los ataques insurgentes sunitas seguidos por represalias de las milicias chiíes.  En 2007 y 2008, la violencia comenzó a disminuir y los EEUU anunciaron la retirada de un contingente principal de sus tropas. En 2011, sin embargo, se reinicia una nueva escalada en la guerra civil.
El gobierno de Irak instalado por los ocupantes tuvo enormes dificultades para controlar el país, particularmente en la zona sunita al norte de Bagdad. Las provincias kurdas del noreste, gobernadas autónomamente por las organizaciones kurdas también estaban fuera del controld del gobierno de Bagdad. En 2013, la insurgencia se extendió al noroeste, particularemente en cerca de la frontera con Siria donde ya hacía unos años había estallado una violenta guerra civil (con participación directa o indirecta de varios estados extranjeros, incluyendo EEUU, potencias europeas occidentales y Rusia).  En ese momento se produjo la constitución de una fuerza militar con base religiosa que logró el control territorial de una extensa zona al noroeste de Irak y al noreste de Siria, autodeclarado “Califato” con la denominación “Estado Islámico de Irak y el Levante”. luego conocido por sus siglas ISIS. La expansión de ISIS se desarrolló en los años 2013-14 apoderándose de la mayor parte de la provincia de Anbar, las ciudades de Faluya (luego recuperada por el ejército iraquí), Al Qaim, Abu Ghraib , Ramadi, Mosul y la mayor parte de la provincia de Nínive.
ISIS desarrolló métodos muy cruentas y mediáticos incluyendo fusilamientos, degüellos, ahogamientos, lapidación y otros  métodos de ejecución diversos, filmados en efectivos y aterrorizantes videos que fueron exhibidos públicamente.
Si bien ISIS atrajo jihadistas de países musulmanes, de Europa y de otras regiones del mundo, sus tácticas inhumanas lograron el repudio generalizado de la opinión pública mundial y como consecuencia estimularon la coordinación de sus numerosos enemigos en su contra.
En los últimos años (2015 y 2016) ISIS ha sufrido el ataque combinado de los ejércitos Sirio e Iraquí, así como la resistencia y avance de los peshmergas kurdos. Al mismo tiempo las potencias occidentales y Rusia han realizado numerosos ataques aéreos que debilitaron las infraestructuras y logística del autodeclarado califato..

Un país fragmentado

La situación de Irak en el año 2016 continúa inestable. El gobierno controla solo una parte del territorio, el resto está en manos de ISIS y el gobierno autónomo kurdo. Los atentados y la violencia se suceden diariamente.  Probablemente esta situación evolucionará hacia una fragmentación del estado iraquí, con las provincias kurdas manteniendo su independencia, la mayoría chiita del sur y centro del país, controlando Bagdad, Basra y otras ciudades del sur y del este, mientras que las provincias dominantemente sunitas en el centro-norte y noreste del país habrán de tener su propia administración.
Las guerras de fin y principio del milenio habrán provocado la desaparición efectiva del estado iraquí tal como era conocido anteriormente.