jueves, 20 de septiembre de 2018

El origen del agua en la Tierra

El tema del origen del agua terrestre está sujeto a especulaciones. Tradicionalmente se pensaba que el agua formaba parte de la composición «original» del planeta y que su volumen había permanecido relativamente incambiado.
De acuerdo a ciertos enfoques más recientes (Fred Hoyle y otros), se sostiene que la cantidad de agua ha aumentado con el tiempo debido al aporte de cometas y meteoroides.
Thomas Gold va más lejos, argumentando que una parte importante del agua es el resultado de la oxidación bacteriana del gas metano ascendente en el proceso de desgasificación del planeta. El hidrógeno del metano sería oxidado por las hipertermobacterias que viven en profundidad formándose CO2 y H2O como resultado de su metabolismo.
Si bien no se ha encontrado aún agua líquida en la superficie de ningún planeta conocido es probable que exista en volúmenes considerables en profundidad en muchos planetas y satélites..
De todos modos, el agua en forma de hielo fue identificada en la superficie de muchos astros del Sistema Solar.
Se sabe que hay hielo de agua en Marte, varios satélites de Jupiter y Saturno y en los astros más alejados del sistema, por ejemplo, Tritón (un satélite de Neptuno), Plutón y en la mayoría de los cometas.
A partir del agua traida por cometas, asteroides y meteoritos, y la formada por el proceso metabólico bacteriano y/o debido a otros procesos de oxidación del hidrógeno, se fueron formando mares y lagos en las depresiones de la corteza, una parte permaneció o se infiltró dentro de las formaciones rocosas y el resto se congeló en las zonas más frías cercanas a los polos o montañosas elevadas.
Las aguas oceánicas quedaron expuestas a la radiación solar dando lugar a procesos de evaporación generalizados a lo largo de su superficie de contacto con la atmósfera.
El calentamiento del agua y de las superficies continentales provocó, y aún provoca, fenómenos de convección de las capas troposféricas inferiores, elevando el vapor de agua hasta los niveles de condensación, formando nubes.
La circulación atmosférica generada por las diferencias de temperatura empuja las nubes hacia los continentes, donde parte del agua cae bajo la forma de lluvia.
Este proceso, que nos resulta tan familiar, es el producto de las condiciones térmicas y de presión atmosférica particulares de La Tierra, que permiten que la mayor parte del agua se encuentre en estado líquido y que se desarrollen fenómenos de evaporación y condensación, con formación de nubes y su caida en forma de lluvia.
En los hechos, este proceso ocurrió simultáneamente con la expansión de la vida. Ya sea a partir de formas bacterianas subterráneas o extraterrestres, los mares fueron “colonizados” por innumerables organismos, más tarde se extendieron a los
cuerpos de agua continentales, y finalmente al resto de los ambientes subaéreos.
El ciclo del agua fue (y aún es) influenciado por la vida. Los organismos modifican las propiedades físico-químicas de las aguas en donde viven. No hay parámetro hidrológico que no se vea modificado por la presencia de seres vivos en el agua el albedo (reflectividad), la tensión superficial, la viscosidad, la turbidez, , los
tenores en sales y gases disueltos, la composición química, etc.
Debido a la complejidad del proceso es muy difícil reconstruir el proceso que dio lugar a la evolución planetaria, y en particular a los cambios a nivel de la hidrósfera.
El registro geológico nos presenta una información fragmentaria. Las dimensiones y forma de los océanos cambiaron. Hubieron épocas en que parte del agua permaneció congelada en las zonas más frías (épocas glaciares) descendiendo el nivel y extensión de los océanos, y otras en que todo el hielo se fundió subiendo
el mar a sus niveles máximos.
La forma de los continentes, y por ende de las cubetas oceánicas, también varió.
Algunos continentes se dividieron, los fragmentos así formados migraron lentamente y, en algunos casos, se fusionaron con otros fragmentos formando nuevas masas continentales de contornos diferentes. Concomitantemente cambiaron de forma los oceános. Algunas depresiones oceánicas, como el océano Atlántico,
se formaron en tiempos geológicos relativamente recientes (hace unos 100 millones de años). Otros son mucho más antiguos (el océano Pacífico, cuya época de formación se desconoce.
Durante los miles de millones de años transcurridos, las aguas oceánicas recibieron enormes volúmenes de sales hasta estabilizarse en la composición actual.
Parte de estas sales fueron inmovilizadas y sepultadas en el fondo del mar por  mucho tiempo. Algunas reaparecerieron en las nuevas montañas formadas en las márgenes orogenéticas de los continentes.
También desde el principio, las aguas subterráneas estuvieron expuestas a las fuentes de gas y calor del interior del planeta. Estas corrientes ascendentes de origen predominantemente radiactivo1 , fueron un factor principal en la dinámica terrestre. Muchos procesos geológicos se dan en presencia de agua. El registro mineralógico incluye numerosos minerales hidratados originados en ambientes
acuosos subterráneos: las micas, los anfíboles, las arcillas y yesos, etc. El agua líquida o gaseosa se introduce por las fisuras arrastrando solutos variados que finalmente van a cristalizar bajo la forma de minerales. Una gran parte de los minerales de las rocas se originan de esa forma (p.ej. los feldespatos y el cuarzo).
Los fenómenos volcánicos también se dan en presencia de agua. Una causa desencadenante de algunas erupciones volcánicas puede ser la vaporización del agua caliente al descender la presión que la mantenía en estado líquido. Las “burbujas” de vapor liberadas del agua en ebullición, junto con otros gases, actúan como “pistón” que empuja las lavas y clastos volcánicos a lo largo de fracturas y chimeneas, y termina derramándolas en el exterior. A la vez, la mezcla de vapor de agua y otros gases con el agua líquida, tiene un efecto lubricante que facilita el flujo de las lavas. De no ser así, éstas, cuya viscosidad es muy elevada no podrían escurrirse
por los estrechos conductos de efusión. Las grandes columnas de “humo” que salen de los cráteres volcánicos, están formadas, entre otros componentes, por vapor de agua emitido durante los procesos efusivos. Del mismo modo, los géyseres y fumarolas son eyecciones acuosas y gaseosas calientes comunes en las
zonas volcánicas. El agua es también el factor principal en la génesis de las rocas sedimentarias. Con muy pocas excepciones, los sedimentos se forman debido al arrastre de las partículas y materiales por las corrientes de agua líquida (ríos, corrientes marinas y lacunares, etc) o sólida (glaciares).
Cuando los sedimentos son sepultados, sufren procesos de compactación y deshidratación. Parte del agua, sometida a condiciones de elevadas presiones y temperaturas, migra fuera de los sedimentos, reduciendo el contenido hídrico de
los mismos. 
A pesar de ello, el material sedimentario retiene un contenido importante de agua, parte del cual puede incorporarse a los nuevos minerales que se forman durante los procesos diagenéticos.
Como se ve, el agua juega un rol fundamental en la dinámica de la corteza terrestre y en la formación de las rocas. No sólo es el agua el factor central en el ciclo hidrológico, sino también lo es en el ciclo petrogenético.
Introducción al llibro "Acuíferos de América Latina". Danilo Antòn, Piriguazú Ediciones

miércoles, 19 de septiembre de 2018


El dominio colonial francés en el Congo fue un sistema de explotación brutal y continuas atrocidades contra la población local

"...Claras indicaciones de esas atrocidades surgieron durante un extraño "baile nativo" organizado para el beneficio de los europeos. Brazza vio en esa danza "una representación simbólica del Calvario que los habitantes de esta región tuvieron que sufrir". Curiosamente, Challaye no menciona un elemento de esta escena reportado por otro miembro de la comisión, un inspector de colonias llamado Saurin. Según él, Brazza también entendió por el baile que muchos aldeanos habían sido tomados cautivos recientemente. Al preguntar al administrador local, que esperaba ocultar este crimen, Brazza encontró evidencia de un "campo de concentración" cercano con 119 mujeres y niños secuestrados en condiciones miserables. Las mujeres parecían haber sido violadas, y los informes de prensa mostraban que padecían enfermedades venéreas contraídas por sus captores.
La escena de la danza, que tuvo lugar el 30 de junio de 1905, constituye el punto de inflexión de la historia de Challaye [53]. Durante las siguientes seis semanas, Brazza descubriría la magnitud de los crímenes y horrores que convirtieron a su colonia, una vez pacífica, en un grotesco infierno en la tierra. Los 119 rehenes representados en el baile estaban al menos todavía vivos; descendiendo aún más hacia Bangui, Brazza desenterró una historia que no había terminado tan bien. En la ciudad de Mongoumba, justo al sur de Bangui, los comisionados descubrieron que los miembros de la guardia regional paramilitar de la colonia habían "embrutecido a los nativos y se habían aprovechado de las mujeres que deseaban". Aterrorizados, los aldeanos comenzaron a huir a través del río hacia el Estado Libre del Congo.
Desesperado por recoger una cantidad de caucho antes de que todos se fueran, el principal funcionario colonial de la región hizo que sus guardias capturaran a cincuenta y ocho mujeres y diez niños de las diferentes aldeas. Acordó liberarlos solo después de que sus esposos y padres pagaran los elevados impuestos que les había impuesto en forma de caucho. El jefe de una aldea hizo que su madre, dos esposas y dos niños fueran tomados por los guardias, quienes los encerraron junto con otros sesenta y tres rehenes en un edificio en Mongoumba. Luego, los aldeanos hombres comenzaron a entregar el caucho que se les exigía, que el funcionario colonial entregó de inmediato a un agente de la compañía concesionaria local. (Las empresas le dieron dinero al gobierno colonial a cambio de goma). Pesando el producto recolectado, el agente del gobierno juzgó la cantidad demasiado pequeña; decidió no liberar a los rehenes y llevarlos de vuelta a Bangui. Allí, encerró a los sesenta y ocho en una cabaña sin ventanas de seis metros de largo por cuatro de ancho. Durante sus primeros doce días en cautiverio, veinticinco rehenes murieron, sus cuerpos arrojados al río. Varios días después, un médico, recién llegado a la ciudad, escuchó gritos y gemidos provenientes de la cabaña. Abrió la puerta y, para su horror, encontró a un pequeño número de mujeres esqueléticamente delgadas y niños apenas vivos entre el hedor de cadáveres y excrementos humanos. "La piel se estaba pelando", escribió el Dr. Fulconis, "los músculos se atrofiaron, la inteligencia desapareció, el movimiento y el habla ya no son posibles" [55]. De los sesenta y ocho rehenes originalmente exprimidos en la prisión improvisada, solo veintiún habían sobrevivido. Una de las mujeres dio a luz antes de morir, y una mujer sobreviviente adoptó a su hijo. "En este horrible drama", escribió Challaye, "fueron las mujeres caníbales las que dieron a los crueles hombres blancos una lección de humanidad".
Después de liberar a los sobrevivientes, el joven doctor notificó a la administración colonial las atrocidades que había visto. El tribunal de Brazzaville se hizo cargo del caso, solo para desestimarlo por falta de pruebas. La única acción que se tomó fue transferir al administrador responsable de la toma de rehenes. Sin embargo, fue trasladado del interior de Bangui a la ciudad capital de Brazzaville, donde todos querían estar. Habiendo descubierto esta atrocidad, Brazza y sus colegas procedieron a acumular evidencia de un abuso escalofriante después del otro. "El libro que uno debe volver a leer aquí", remarcó Challaye, "es el Infierno de Dante". Poco antes de que la comisión de Brazza se marchara a África, el ministerio colonial envió a Toqué a Brazzaville, con la esperanza de que los procedimientos en su contra ocurrieran fuera del escenario, fuera del alcance de la prensa francesa. Los funcionarios no esperaban que Challaye, como corresponsal especial de Le Temps, estuviera en el lugar. El joven filósofo fue, de hecho, el único periodista que cubrió el juicio; sus despachos eran la única cuenta pública del evento...."
(continua).
Reproducido y traducido de La política de la atrocidad: el escándalo en el Congo francés (1905), Edward Berenson, New York University



Colonial history produced two very different countries

In the Congolese region, colonial history produced two very differente countries. On the one hand the Republique du Congo,, on the other hand the Republique Democratique du Congo, known for a short period as Republique Zaire.
While the much larger Republique Democratique du Congo was colonized by the Belges, and practically was treated as a personal property by King Leopold of Belgium, the smaller Republique du Congo was colonized by the French, and probably because of the important role of a explorer and first governor, Pierre Savorgnan de Brazza, became a much more organized society, before and after independence. Precisely because of that, on the RDC side Leopoldville became Kinshasa and on the RC side, Brazzaville did not change its name.
In present time, after half a century of independence, “Brazzaville and Kinshasa, which stare each other down from opposite banks of the Congo River, are famed as the two national capitals closest to one another, but they are hardly sister cities.
The streets of Kinshasa are a disaster, and whatever colonial-era grid there ever was has been submerged beneath a layer of mud, grime and neglect. Packs of young men fight their way into crude minibuses with holes drilled in the sides for ventilation, while in Brazzaville shiny green taxis cruise clean streets, gliding to a stop for their fares.
On hot days, Kinshasa reeks of fermenting fruit and urine. In Brazzaville, the whiff of freshly baked croissants creeps from under the doors of the city’s patisseries, as people in smart suits and enviable shoes sip café au lait. Brazzaville’s relative prosperity is due to oil money and the country’s small population, estimated at three million, with about a third in the capital.
It is here that the statue of Mr. Brazza towers over town, the pose inspired by a famous photograph of the explorer wearing a Lawrence of Arabia outfit.
And this may be just the beginning. Mr. Kamba, the head of the Brazza Foundation, wants a Brazza library, a Brazza traveling exhibit, even a Brazza theme park.
He remembered with a smile the soiree in October, when the bones were returned from Algeria — where Mr. Brazza had retired — and top diplomats gathered to swig Champagne and eat crepes.
“It was huge,” he said. “And the party didn’t end until dawn.”
Partially reproduced from The New York Times.

martes, 18 de septiembre de 2018


Las aguas subterráneas y las aguas superficiales

Es imposible establecer una diferenciación clara y permanente de las «aguas superficiales» de las «aguas subterráneas». La principal distinción es el lugar donde se encuentran y los procesos a los que se ven sometidas en dicha situación.
Las aguas llamadas «superficiales» se encuentran en la superficie de contacto entre la atmósfera y la corteza sólida de la tierra: aguas de escurrimiento en los interfluvios, cursos de agua, lagos, pantanos, mares.
Las aguas subterráneas están contenidas dentro de las formaciones geológicas sólidas de la corteza: poros, intersticios, fracturas, anfractuosidades, cavernas y otras oquedades de variados tamaños que existen en las porciones superiores de la litósfera terrestre.
Los diversos sistemas geológicos de ocurrencia de las aguas subterráneas se llaman sistemas acuíferos, y la disciplina que los estudia «hidrogeología».
Las aguas superficiales pueden infiltrarse en el interior de las formaciones geológicas pasando a formar parte del ámbito subterráneo, nutriendo los acuíferos, y las aguas subterráneas de los acuíferos pueden alumbrar en la superficie transformándose
en aguas superficiales.
Este pasaje de aguas subterráneas a superficiales y/o viceversa, es frecuente, y forma parte de la dinámica natural del ciclo hídrico.
Por esa razón, las aguas superficiales y subterráneas deben ser estudiadas en forma integrada, teniendo en cuenta la «recarga» a partir de las superficie, y las descargas de las aguas de los acuíferos en las zonas de manantiales.
Los sistemas subterráneos o acuíferos pueden ser deliminados geométrica e hidráulicamente de acuerdo a ciertos criterios que permiten su consideración y gestión en forma rigurosa y práctica.
Generalmente los acuíferos son unidades geológicas más permeables limitadas por encima, por debajo y lateralmente por unidades geológicas menos permeables.
Los acuíferos reciben agua a partir de la superficie (recarga) o a partir de formaciones geológicas contiguas ( que pueden estar por encima, por debajo o a los costados del sistema acuífero  considerado).
A su vez, evacúan sus caudales hacia la superficie (descarga) o hacia otras formaciones contiguas.
Del mismo modo, los acuíferos pueden ser caracterizados o incluso divididos de acuerdo a la composición de sus aguas, en particular su salinidad (aguas saladas, salobres, dulces, y gradaciones intermedias), presencia de ciertos aniones (carbonatadas, sulfatadas, cloruradas) o cationes (cálcicas, magnesianas, sódicas, etc).
A los efectos de su consideración, los acuíferos pueden ser considerados como unidades de gestión, con su situación, geometría particular, estructura hidrogeológica, volúmenes almacenados, influjos, eflujos, dinámicas hidráulicas e hidroquímicas, potencial de utilización, vulnerabilidad, etc
Consideramos que a partir de estos criterios es posible describir y evaluar en forma comparativa los distintos acuíferos tanto a nivel mundial como de América Latina.
Del libro "Los Acuíferos de América Latina", D.Antón, Piriguazú Ediciones



Capítulo 4 Sangre y coraje   (de la novela histórica "De todas partes vienen").
Desde la distancia, Aratá Guanoá comprendió que no podía hacer nada para defender a su padre, que ya era demasiado tarde. Procurando salvar al resto de la tribu encabezó una rápida retirada con media docena de guerreros, unas pocas mujeres que quedaban y una veintena de niños.
Terminó de ponerse el sol y la mermada comunidad logró escabullirse refugiándose en los montes del Arapey.  
En ese momento, las tolderías guanoás eran una sombra de lo que habían sido en el pasado. Luego de la derrota del ejército artiguista quedaban apenas tres grupos pequeños y dispersos que no excedían el centenar de personas.
Los campos de la Banda Oriental se habían despoblado. Se notaba la ausencia de ganado cimarrón. 
Charrúas y guanoás sufrieron fuertemente su participación en los conflictos
militares. La falta de ganado cimarrón dificultaba la sobrevivencia.
La toldería guanoá de Aratá logró sobrevivir muchas dificultades pero ahora la situación era más grave. Requeriría nuevas estrategias. .
Habían pasado varios años desde la muerte de Isa–istaut. Luego de la derrota del Salto Chico habían optado por desplazarse a los montes del Arapey, y por ellos hasta la confluencia del arroyo Arerunguá. La comunidad estaba compuesta por cinco guerreros y apenas treinta personas. Tenían solo una decena de caballos.
Bajo el dominio portugués era mejor pasar desapercibidos, De todas maneras, no había más remedio que acercarse a las estancias con el fin de conseguir reses para la alimentación.
Cuando trataron de hacerlo fueron rechazados y debieron retirarse. Para obtener alimentos recurrían a la pesca, a la utilización de trampas para cazar pequeños mamíferos, huevos y frutas silvestres, y solo esporádicamente carneaban algún vacuno. Por esa época fue que se produjo el cruce del río grande por los criollos artiguistas que convocaban nuevamente a la lucha revolucionaria contra los portugueses. En esos momentos se consolidaba la rebelión oriental en el sur, desde Mercedes a San José, y de Florida al sitio de Montevideo. En el norte no quedaban más de 500 “indios bravos” repartidos en seis tolderías, tres comunidades guanoás y tres de nación charrúa. Ya no sobrevivía ningún grupo de la parcialidad bohán. Los pocos sobrevivientes bohanes se habían integrado a la toldería de Polidoro, cuya madre era de origen bohán.
Las comunidades aborígenes resistentes decidieron reunirse en las puntas del Arerunguá, para definir una estrategia común en su lucha contra los ocupantes brasileros y sus relaciones con los criollos rebeldes.
Allí llegaron todos. Estaban las tolderías charrúasn de Vaimaca, Venado y Polidoro. También se hicieron presentes las grupos guanoás de El Adivino, Juan Pedro y Aratá. Si bien había escasez de tropillas en la campaña, los “indios bravos” habían reunido una cantidad suficiente para asistir al encuentro.
Las ceremonias duraron varios días. Había tabaco, yerba mate y aguardiente. Invocaron a los espíritus del jaguar, de Quarahy y la diosa lunar a través de sonidos de tambores y danzas y cantos. Luego de prolongadas discusiones, los principales shamanes incorporaron las almas de los antepasados. Entre los guanoás el hombre medicinal principal era llamado El Adivino precisamente por esa razón. Entre los charrúas, el guía espiritual era Senaqué, que pertenecía a la toldería de Vaimaca.
Los ancestros les aconsejaron apoyar a los criollos rebeldes pero tener cuidado porque entre ellos había enemigos traicioneros.
Luego de la reunión se retiraron en varias direcciones, los grupos charrúas hacia los montes del Queguay, y las tolderías guanoás a las quebradas de las sierras de Tacuarembó.
Pasaron varios años desde la ajaba del Arerunguá. Los criollos habían logrado el control político de la Banda Oriental. Montevideo fue desocupada por los brasileros que también se habían retirado del país. A la vez habían llegado miles de guaraníes de la Misiones Orientales que se establecieron cerca de la boca del Cuareim. Los criollos de Montevideo eligieron a Fructuoso Rivera como su presidente. Los jefes charrúas y guanoás pensaban que Rivera era su amigo. Él estaba al mando de sus guayakises, así llamados por estar constituidos por indígenas y mestizos que eran considerados “salvajes”
en su comportamiento guerrero, similar, según creencias de la época, a la ferocidad de la etnia guayakí de las selvas paraguayas.
Probablemente guanoás y charrúas podrían tener derecho a territorios propios sin agresiones de ejércitos extranjeros.
Más tarde, los hechos habrían de mostrar que Don Frutos no era su amigo.
En abril de 1831 el presidente del nuevo estado de Montevideo los invitó a reunirse con él para organizar la posible recuperación de las estancias del norte del Cuareim, que habían sido otorgadas a Brasil por la Convención Preliminar de Paz. Allí habían, decía Rivera, miles de cabezas de ganado en las estancias y muchas tropas cimarronas que permitirían que las comunidades nativas se alimentaran sin problemas en el futuro.
El encuentro tendría lugar en las puntas del Salsipuedes. Varios jefes que tenían particular confianza en don Frutos concurrieron a la cita mientras que otros, más desconfiados prefirieron permanecer lejos. Entre estos últimos estaban Venado, Polidoro y Aratá.
La cita era una trampa. Ante una señal de Don Frutos, los charrúas, que habían desmontado, fueron atacados, varios de ellos muertos y el resto reducidos.
Después de Salsipuedes, los charrúas quedaron disminuidos a unas pocas decenas, el resto fue trasladado a Montevideo. Mujeres y niños se distribuyeron entre los vecinos criollos en condiciones de semi-esclavitud.  Mientras esto ocurría, las tropas gubernamentales al mando de Bernabé Rivera trataban de neutralizar al cacique Venado y varios guerreros que lo acompañaban, así como de apresar a las familias sobrevivientes de su toldería.
Se preparó una emboscada que terminó con la muerte de Venado y sus guerreros, y el apresamiento del resto de la toldería. Debemos recordar que Bernabé, a pesar de ser considerado el hermano menor de Fructuoso Rivera, era en realidad su sobrino, pues era hijo natural no reconocido de una hermana de Don Frutos, de nombre María Luisa,
con un brasileño de apellido Duval. Luego de la muerte de Venado, se encargó a Bernabé la persecución de guaraníes misioneros rebeldes. Éstos habían llegado de las Misiones Orientales unos años antes con Rivera y se habían establecido en Santa Rosa del Cuareim. Estaban liderados por Agustín Napacá, quien al mando de cuarenta hombres se había rebelado contra el nuevo gobierno del estado oriental.
Con unos sesenta soldados Bernabé logró localizar a los rebeldes en la costa del río Cuareim. Los atacó y los obligó a cruzar el río hacia la Sierra del Yarao.
En ese momento se enteró que a unas cuatro leguas se encontraba una toldería charrúa y Bernabé decidió ir a combatirla, tal como lo había hecho anteriormente con Venado.
Era la comunidad charrúa de Polidoro que estaba acampada en la zona de Yacaré Cururú. Bernabé decidió culminar la tarea comenzada por su tío Frutos eliminando los remanentes de la tribu.
Transcurría el día 20 de junio de 1832. Allí, en el arroyo Yacaré Cururú, se produjo el nuevo enfrentamiento que terminó con la captura y muerte de Bernabé Rivera en manos de los charrúas.

lunes, 17 de septiembre de 2018


El control de las semillas y de los cultivos
Cuando un agricultor de la India planta sus cultivos de algodón, hay al menos un 75% de posibilidades de que las semillas las haya tenido que comprar a una empresa propiedad de Monsanto. Si un agricultor latinoamericano rocía insecticida a sus granos de soja transgénica, es más que probable que los productos químicos se los haya vendido la empresa farmacéutica alemana Bayer o la estadounidense Dupont. Y cuando un granjero africano le pone productos químicos a su campo de maíz, es muy probable que estos productos provengan de la empresa suiza Syngenta.
Hasta hace poco, seis o siete empresas agroalimentarias competían por el mercado de las semillas y los productos químicos. Pero si los entes reguladores de Estados Unidos y la UE permiten que se concreten una serie de fusiones, en pocos meses sólo tres empresas controlarán casi el 60% de las semillas del mundo, casi el 70% de los pesticidas y productos químicos necesarios para cultivar alimentos y casi todas las patentes de los alimentos transgénicos del mundo.
Las mega-fusiones que en este momento están analizando los gobiernos y la Unión Europea incluyen la compra por 59.000 millones de euros de Monsanto, la empresa de productos químicos, semillas y biotecnología de Estados Unidos, por la alemana Bayer; la intención de la empresa química estadounidense Dow de fusionarse con su rival, el conglomerado DuPont; y el plan de ChemChina de comprar el grupo suizo de semillas y genética Syngenta por 38.000 millones de euros.
Si tenemos en cuenta las fusiones de algunas de las empresas de fertilizantes más grandes del mundo, y las intenciones de las empresas de equipamiento agrícola más grandes del mundo de invertir en big data, robótica y tecnología agrícola, todos estos movimientos empresariales llevarán a la agricultura global a una nueva era.
Grupos antimonopolio, medioambientales y de consumidores de Estados Unidos, Europa y América Latina se han mostrado alarmados esta semana al advertir que las tres mega-fusiones podrían potencialmente concentrar el poder financiero y político de una forma muy peligrosa y obligarían a más países a adoptar un solo modelo agrícola que excluye y empobrece a los pequeños agricultores.
Con las semillas, los productos químicos, la investigación y el poder de presión política en manos de un pequeño grupo de empresas súper poderosas, dicen, los pequeños productores desaparecerían, se reduciría la competencia y los precios de los alimentos y los insumos agrícolas aumentarían.
Información genética crucial para el crecimiento
Dentro de poco se publicará un informe sobre la creciente concentración de poder en la industria agroalimentaria en el que el Panel Internacional de Expertos en Sistemas Alimentarios Sostenibles (Ipes, por sus siglas en inglés) afirma que "está en camino una ola de consolidación corporativa sin precedentes".
"La concentración de nuevas tecnologías e información podrían llevar a que tres empresas controlen el 60% de las semillas y el 70% de los agroquímicos a nivel mundial, en un oligopolio de gran alcance. Significaría un cambio histórico y global en lo que respecta al acceso a insumos agrícolas y haría vulnerable todo el sistema de cosechas y ganado por su uniformidad", asegura un borrador del informe al que ha tenido acceso the Guardian.
La consolidación de la que habla el informe se refiere a que cada una de las tres grandes corporaciones tendrá acceso a grandes bancos de información genética que son cruciales para el crecimiento en lugares como el África sub-sahariana, que sufren escasez de alimentos y tienen una población en crecimiento.
"Las fusiones permitirán que las empresas farmacéuticas y agrícolas se conviertan en empresas de big data", explica Catherine Wood, CEO de Ark Investment Management. "Cuando se secuencia un genoma humano o una semilla, lo que se obtiene es información".
Olivier De Schutter, antiguo relator especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación y copresidente de Ipes, señala que las fusiones harán que los países en desarrollo se conviertan aún más en objetivos para la agricultura corporativa.
"La frontera de la agricultura industrial se está moviendo hacia el África sub-sahariana. Allí hay un gran mercado y las empresas semilleras dicen que crecerá aún más en los próximos años".
"Estarán en una posición dominante en el mercado. África sub-sahariana se está convirtiendo en el campo de batalla de las grandes corporaciones", indica De Schutter.
Colin Hamilton es el jefe de investigación sobre bienes de consumo en el banco Maquarie, en Londres. "Estas fusiones muestran cómo las corporaciones buscan el avance tecnológico y la mejora de las cosechas", opina Hamilton. "China produce la mitad de maíz que Estados Unidos, así que quiere ponerse al día. Quiere tecnología de Syngenta".
Los jóvenes ya no quieren campo
Parte del cambio de la consolidación corporativa y del sistema agrícola estadounidense basado en la ingeniería genética está generado a su vez por cambios demográficos y tecnológicos. "La mayoría de los agricultores en países como China son mayores de 50 años. Los jóvenes ya no quieren trabajar en el campo".
El grupo de vigilancia tecnológica y agrícola ETC argumenta que el furor ya no se limita a adquirir semillas y pesticidas, sino a controlar los insumos agrícolas y la seguridad alimentaria a nivel mundial.
"Los entes regulatorios anti-monopolios deberían prohibir estas fusiones en todo el mundo, y especialmente en mercados emergentes del hemisferio sur, ya que estas nuevas mega-corporaciones van a expandir su poder y eliminar de la competencia a las pequeñas empresas locales", afirma Pat Mooney, director de ETC, un grupo que supervisa los negocios y las tecnologías agrícolas mundiales.
Mooney dice que las fusiones responden al deseo de las corporaciones de controlar el big data y el acceso a las patentes, los transgénicos y la propiedad intelectual.
"Estos acuerdos no son sólo sobre el control de las semillas y los pesticidas, sino también sobre quién controlará el big data en la agricultura. Las empresas que puedan controlar la información sobre las semillas, la tierra y el clima y calculen nueva información genómica tendrán inevitablemente el control sobre los insumos agrícolas: semillas, pesticidas, fertilizantes y maquinaria".
"El control lo tendrán las grandes corporaciones que manejen mejor la información y el ADN en beneficio propio", explica.
Las fusiones han hecho sonar las alarmas en América Latina, y preocupan porque producirán aumentos de precios, más privatización de la investigación y presión política, afirma Silvia Ribeiro, directora de la oficina de asuntos latinoamericanos de ETC en México.
"Estas grandes corporaciones presionan para que nuestros países tengan leyes y normativas que les permitan dominar el mercado, aplastar los derechos de los pequeños agricultores e ilegalizar las semillas campesinas", señala.
Precios más altos, mayor empobrecimiento
"Todas juntas, estas fusiones van a modificar el mundo agrícola, probablemente elevando los precios para productores y consumidores de todo el mundo", advierte Adrian Bebb, responsable de alimentación, agricultura y biodiversidad de Amigos de la Tierra Europa, que describió la fusión de Monsanto y Bayer como un "matrimonio infernal".
Al concentrarse el control del mercado y el acceso a las semillas y la tierra entre unas pocas corporaciones, Bebb dice que millones de pequeños agricultores en países en desarrollo se empobrecerán: "Desde África y Asia hasta América Latina y Europa, el control corporativo de los mercados y las cadenas de suministros está desplazando a millones de pequeños productores agrícolas". Cree que "esta dinámica ha generado uno de los índices más altos de pobreza y hambre entre pequeños productores de alimentos y comunidades rurales de todo el mundo".
Bebb y otros argumentan que las fusiones no buscan resolver el hambre mundial. "Las investigaciones han demostrado que el hambre en el mundo no es un problema de abastecimiento, sino de pobreza, de ausencia de democracia y de acceso desigual a la tierra, el agua y otros recursos, especialmente para las mujeres.
Para evitar que unas pocas empresas controlen absolutamente el abastecimiento mundial de alimentos, se debería invertir mucho dinero en agricultura de bases, afirma.
"Los pequeños agricultores son la columna vertebral del abastecimiento alimentario del mundo. Representan al 90% de los agricultores de todo el mundo y proveen más del 80% de los alimentos consumidos por los países en desarrollo, especialmente en Asia y el África sub-sahariana", explica Bebb.
La lucha por detener las fusiones no sólo está en manos de entes regulatorios. Poderosos movimientos agrícolas en muchos países en desarrollo, aterrorizados por el inmenso poder que tendrían las corporaciones, planean llevar sus preocupaciones a la ONU y a las conferencias internacionales que se llevarán a cabo en los próximos meses en Indonesia, México y otros lugares del mundo.
Una de las convocatorias más importantes será el mes que viene en Roma, donde se reunirá el comité sobre seguridad alimentaria mundial de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura.
"Prácticamente todos los gobiernos del mundo, las organizaciones y muchas de las empresas agrícolas estarán reunidos en el mismo lugar durante una semana, tratando temas de la seguridad alimentaria. Va a haber mucha gente enfadada intentando detener estas fusiones", asegura Ribeiro.
https://www.eldiario.es/theguardian/alimentario-grandes-empresas-acaparen-semillas_0_564493892.html


Los dogmas no son buenos para el avance de la ciencia
Desde hace un tiempo, y como observador imparcial de algunos de los principales paradigmas científicos de las últimas décadas procuré analizar estas concepciones a la luz de mis experiencias y conocimientos.
Como todos sabemos el conocimiento científico es relativo. Lo que hoy se acepta como una gran verdad, mañana será desmentida por otras “verdades”  y lo que es más contundente , por los propios datos de la realidad.
Un paradigma que se impuso en los últimos 25 años es que se está produciendo un calentamiento climático, y que la causa del mismo es la acción humana a través de la combustión de hidrocarburos, lo que se ha dado en llamar (con un apelativo por lo menos dudoso) “combustibles fósiles”.
Tiene lógica. La necesidad o la codicia, ha llevado a utilizar los hidrocarburos disponibles en la corteza (petróleo, carbón, gas natural, etc) para proporcionar energía a las industrias, hogares, automóviles, ferrocarriles, navíos y otros medios tecnológicos característicos de las sociedades industriales globalizadas.
Debido al consumo incontrolado se generan enormes cantidades de dióxido de carbono que se acumula en la atmósfera produciendo un efecto invernadero que aumenta la temperatura, generando un cambio climático, que, de acuerdo a este enfoque “muy lógico”  es culpa de los seres humanos (o del  “hombre” si usamos la terminología patriarcal dominante).
Es todo muy lógico. Sin embargo la realidad es terca. Los datos concretos (crudos, NO modificados) muestran que este razonamiento falla en varios aspectos.
En primer lugar, como todos los geólogos sabemos, hablar d4e cambio climático es equivalente a no decir nada. En La Tierra los climas han cambiado durante toda su historia. En diferentes épocas y lugares han habido climas cálidos húmedos, áridos, fríos, edades glaciares, en sucesivos períodos geológicos y hay numerosas formaciones rocosas que dan testimonio de ellos. Por lo tanto hablar de “cambio climático” es como no decir nada nuevo.
En cuanto a la terminología también utilizada, aunque en menor grado, se habla de calentamiento global, deshielo de la Antártida, ascenso del nivel de los océanos, tropicalización de climas templados, aumento del número de huracanes y otros fenomenos análogos producto de ese calentamiento que se afirma.
En cada uno de estos fenómenos se encuentran datos contradictorios. Para empezar es muy difícil demostrar el calentamiento con los métodos tradicionales de medir la temperatura (estaciones meteorológicas de distribución heterogénea que tienden a medir la influencia de las islas urbanas). La temperatura de los océanos, ha demostrado tener variaciones periódicas, y en los últimos años NO se ha apreciado un calentamiento generalizado. Las mediciones de los satélites tamboco han sido concluyentes. La temperatura de la atmósfera inferior no ha aumentado significativamente.
En cuanto al CO2, es de notar que el contenido de la atmósfera es muy pequeño, apenas del 0.04 %. Como las plantas (sustento de toda la vida en el planeta) requieren imprescindiblemente CO2 para realizar su metabolismo, su aumento, que en la actualidad es del orden de 0.0001 %  por año, tiene como principal efecto ayudar al crecimiento de los ecosistemas vegetales (como selvas, praderas o formaciones de algas).
En cuanto al C02 como gas de “invernadero”, no parece que pueda tener influencia cuando se le compara con el efecto invernadero del vapor de agua (muchísimo más abundante y con efecto más intenso) y sobre todo con la influencia de las variaciones de la radiación solar (que es, absolutamente, y casi única, la principal fuente de energía de atmósfera).
O sea, que no es probable que los minúsculos aumentos del CO2 en la atmósfera, puedan tener efecto en la temperatura global, y que sus principales efectos SON POSITIVOS, o sea el aumento de la productividad de los ecosistemas vegetales.
Claro, que esto es irrelevante para los poderes fácticos, que no se interesan en la verdad científica (verdaderamente, más allá de sus discursos) los datos de la realidad son irrelevantes.
Esto incluye por supuesto, a las autoridades académicas (que no pueden apartarse del paradigma so pena de perder sus subvenciones o cargos), las dirigencias políticas (que no saben mucho del tema y tratan de acomodar sus afirmaciones a lo que se espera de ellos desde el punto de vista de la conveniencia) y los dirigentes de empresas (que en general lograr extraer ganancias de cualquier paradigma imperante, sea cual sea).
Y por otro lado están los herejes.  Aquellos que analizan los datos de la realidad sin prejuicios ni preconceptos.  En este mundo globalizado hay muchos científicos (y no científicos) herejes.
Por supuesto que quienes discrepan con  la absurda idea del cambio climático no tienen buena prensa.  Son criticados como acientíficos, procurando no llevar la discusión al terreno de los argumentos porque los herejes tienen (tenemos) muchas dudas.
No hay certeza de que está produciendo un calentamiento global de la atmósfera (lo datos NO son concluyentes), no hay certeza que se están derritiendo los inlandsis de Antártida y Groenlandia. Los ascensos de los niveles de los océanos son muy lentos (un par de milímetros por año) y pueden ser el resultado de la inercia geológica posterior a la deglaciación reciente.
Las cosas NO están claras.
Cuando no hay certeza sobre los procesos, las decisiones políticas (y económicas) apresuradas pueden ser un arma de doble filo.
No es razonable dogmatizar los argumentos. No hay que olvidar que en gran medida los avances científicos de la humanidad fueron el resultado de las ideas y concepciones de los grandes herejes. Copérnico, Galileo, Newton, Lamark, Darwin y muchos otros han permitido generar nuevos jalones en el conocimiento humano que pueden servirnos de antecedente ilustrativos.
Los dogmas no son buenos para el avance de la ciencia.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Karachi (Pakistán): un caso extremo de escasez de agua provocada por corrupción generalizada

Karachi es la ciudad más populosa de Pakistán y la capital de la provincia de Sind. 
Era la ciudad portuaria más importante en la India británica y ahora es el principal centro financiero, comercial y portuario de Pakistán. 
Su población excede los 15 millones de habitantes.
A pesar de estar a orillas de Mar Arábigo está situada en una zona árida con 220 mm de lluvia por año concentrados en dos meses (régimen monzónico).
La ciudad está cerca de la desembocadura del río Indus que tiene una longitud de 3,000 km, desagua una cuenca de más de 1 millón de km2  y tiene un caudal de 6700 m3 por segundo en su desembocadura. Antes de llegar al mar el río Indus es utilizado para agricultura irrigada en una inmensa red de canales de riego (que es la más extensa del mundo). El sistema del Indus comprende tres embalses mayores, 16 reoresas y 56,000 km de cursos de agua, los canales y acequias asociadas se extienden por 1.6 millones de kilómetros.canales.
Debido a ese intensivo uso para irrigación el río, en sus últimos tramos se carga de sales y contaminantes. Karachi recibe su abastecimiento de un embalse localizado en este río.
Si bien el agua disponible sería suficiente para las necesidades de la ciudad la red está en poder de varias organizaciones criminales que extraen agua de las cañerías con el fin de dejar amplios sectores de la población sin agua y luego vendérselas con pingües ganancias.  
La compañía de agua de Karachi (Karachi Water and Sewerage Board) no impide esta situación en gran medida debido a que sus propios empleados están involucrados en el tráfico de agua.
Señala uno de los antiguos directores de KWSB: "La mafia es muy fuerte ... No hay duda de que las conexiones ilegales que se realizan, el delegado de KWSB lo sabe. Incluso si se trata de una conexión [ilegal] dentro de un edificio, sabrá que se ha instalado una conexión por la noche ", dice.
"El funcionario a cargo de la válvula toma su dinero, el ingeniero asistente toma su dinero ... Nunca podría decir que no hay corrupción en el KWSB. Pero también sé que el constructor tiene tanta influencia, que no importa quién sea [el jefe del KWSB] ... él recibirá una llamada de [un] ministro [o burócrata] para que lo haga".
El ex jefe dijo que él mismo había recibido llamadas telefónicas de esta naturaleza. Otro alto funcionario actual de KWSB que pidió permanecer en el anonimato confirmó que él también había recibido llamadas telefónicas de miembros del gobierno, pidiéndole que frenara las operaciones contra los hidrantes ilegales.
El resultado es un sistema en el que el agua se roba, comercializa y luego se vende a los ciudadanos a través del mercado libre. Un mercado, dicen los analistas, que inherentemente favorece a los ricos sobre los pobres.
"El contrato social, con respecto a cuál es el papel del estado con respecto a la gente, que ahora está mediado a través del dinero y la privatización", dice Daanish Mustafa, profesor de geografía en el Kings College de Londres, que estudia el sector . "El enfoque del agua basado en los derechos, que el agua es un derecho fundamental de las personas y una responsabilidad fundamental del estado, ha terminado.
"¿Quién va a ganar dinero para llevar agua a un hombre pobre? Donde hay dinero, el agua llegará muy rápido, y muy fácilmente ".
Cuando se le preguntó sobre el personal de KWSB involucrado en el robo de agua, Hyder de KWSB le dijo a Al Jazeera: "Nunca ha sido nuestra posición que ningún miembro de nuestra organización esté involucrado [en el robo de agua]. Pero en el momento en que alguien es encontrado [involucrado] en esto, son despedidos y acusados ​​bajo la ley. Hemos cargado a nuestro propio personal ... tenemos tolerancia cero para esto ".
Hay unidades periódicas para cerrar estas operaciones ilegales. Pero ninguno dura por mucho tiempo.
"Si hay alguna vez una ofensiva, si hay presión, no cortan [hidrantes] en la red pública, solo destruyen un poco la infraestructura [de robo], y luego, cuatro días después, vuelve a funcionar. ", Dice Rashid.
Parcialmente tomado de:
https://interactive.aljazeera.com/aje/2017/parched-for-price/index.html

Autor Asad Hahim


miércoles, 12 de septiembre de 2018


Irak: o la maldición de la riqueza petrolera

Si había alguna duda acerca del objetivo de los EEUU al invadir Irak, en las dos sucesivas guerras del Golfo, basta decir que Irak tiene reservas de petróleo conocidas que ascienden a 150,000 millones de barriles (tal vez puedan llegar al doble de dichos volúmenes) y una capacidad potencial de producción diaria de más de 7 millones de barriles. Una vez explotadas Irak puede pasar a ser el cuarto productor y el segundo exportador mundial de petróleo acercándose a los niveles productivos de Arabia Saudita.
En los últimos años se pudo apreciar la influencia de estas
enormes riquezas en las decisiones geopolíticas de los gobiernos mundiales y regionales, así como el desarrollo de movimientos políticos y militares de diversa índole enfrentándose directa o indirectamente por el control de los millonarios recursos.
En las diferentes guerras y enfrentamientos de las guerras
de Irak hubo màs de 1 millòn de muertos y varios millones de refugiados.
Los yacimientos
Irak tiene varios yacimientos de grandes dimensiones, incluyendo el gigantesco Majnoon, el antiguo y altamente productivo campo de Kirkuk y los yacimientos petrolíferos Halfaya y West Quma, entre otros.
El yacimiento Majnoon está ubicado al sur de Irak, a 60 kilòmetros de la ciudad de Basora.
Es uno de los campos petroleros más grandes del mundo, con unos 38,000 millones de barriles recuperables. Fue descubierto por Braspetro (compañía brasilera) en 1975 en formaciones de edad Cretácica constituidas por calizas (formación Mishrif) y areniscas (formaciones Nahr Umr y Zubali). Su desarrollo fue detenido debido a la guerra Iran- Irak, en el transcurso de la cual las perforaciones en curso fueron destruidas por el ejército iraní.
Ya había 20 pozos y 13 perforadoras en el lugar.
Luego de la guerra y ocupación de Irak el nuevo gobierno
irakí firmó un contrato con las empresas Shell y Petronas, que incluyen la perforación de 40 pozos de producción, estaciones de separación de gas y refinerías para procesar 100,000 barriles por día. Se prevé que el yacimiento puede llegar a producir hasta 1.8 millones de barriles por día.
El campo Halfay, también altamente productivo, está
situado al esta de la ciudad de Amarah y tiene reservas
estimadas en 4,100 millones de barriles recuperables y un
potencial de producción de unos 300 a 400,000 barriles
diarios. La concesión para el desarrollo del campo fue
otorgada a un consorcio lilderado por China National Petroleum Corporation que en estos momentos está operando las actividades de perforación y extracción.
Otro yacimiento importante de Irak es el West Qurna
que también se encuentra cerca de Basora (al oeste) y se
estima que posee 43,000 millones de reservas recuperables.
Como se ve la mayor parte de los recursos petroleros están cerca de Basora, considerada la capital del sur del país.
En el área metropolitana Basora tiene 3.800.000 habitantes y últimamente ha habido gran desconformidad por las carencias de los servicios para una población tan importante, generando problemas sociales y políticos que parecen agravarse día a día.
Los yacimientos del Norte
En el norte de Irak se encuentra el antiguo yacimiento
de Kirkuk con reservas de 10,000 millones de barriles y
una producción de 1 millón de barriles por día. El yacimiento ha sido perjudicado por operaciónes de reinyección en la época de Sadam Hussein disminuyendo su potencial futuro.
Hay otros yacimientos menores y probablemente reservas
recuperables que dupliquen los volúmenes conocidos,
con lo cual Irak puede llegar a ser en el futuro cercano el
segundo exportador de crudo, después de Arabia Saudita.



Elaine Morgan; una revoluciòn paradigmática en antropología

Elaine Morgan fue una estudiosa británica, nacida en Gales en noviembre de 1920, que dedicó gran parte de su vida a investigar los orígenes de la humanidad. A pesar de que su profesión, periodista, puede parecer alejada de la biología evolutiva o la antropología, esta sorprendente mujer ha sido capaz, a lo largo de más de treinta años, de realizar un trabajo de gran rigor científico y, en opinión de algunos expertos en el tema, «sus escritos no muestran señal alguna de amateurismo. Elaine Morgan ha realizado una genuina contribución a la teoría de la evolución».
El modelo evolutivo defendido por Morgan, sin embargo, ha sido muy poco valorado por la comunidad científica en general. Las razones de este rechazo son tan difíciles de entender que ciertos autores sostienen que «el coste de dar la razón a Elaine Morgan provocaría una profunda crisis en la Paleoantropología. Su marginación bien podría ser el precio por su heterodoxia.»
Dicho esto, para aproximarnos brevemente al modelo propuesto por esta investigadora, conviene empezar por una cuestión crucial que atañe a los comienzos de nuestra evolución, y que no tiene como fin realzar nuestras similitudes con los grandes simios, sino que por el contrario centra la atención en lo que nos distingue. Esto es: ¿Por qué los humanos y los simios muestran llamativas diferencias entre ellos a pesar de su estrecha semejanza genética?
Desde un punto de vista darwiniano, los evolucionistas usualmente atribuyen tales diferencias a los efectos de distintas presiones ambientales. Siguiendo este razonamiento, puede suponerse que, a partir de una población antecesora común, la línea evolutiva que dio origen a los homínidos se escindió de la que originó a los chimpancés y a los gorilas, y ocuparon hábitats distintos que explicarían sus divergencias.
Durante casi todo el siglo XX, mayoritariamente se ha asumido que el entorno que propició la evolución humana fue considerablemente más seco que aquel en que vivieron nuestros parientes africanos. En otras palabras, los expertos han considerado que las principales diferencias simio/humano pueden justificarse por el alejamiento de una población ancestral desde la selva o el bosque húmedo hacia los espacios abiertos y secos de las praderas africanas. Conocido como hipótesis de la sabana, este modelo evolutivo fue rápidamente admitido y ejerció una poderosa influencia sobre la Paleoantropología.
No obstante, el modelo de la sabana no ha sido el único propuesto. Algunos evolucionistas, entre los que destaca Elaine Morgan, han sugerido que los primeros homínidos, tras abandonar los bosques, recorrieron un inusual camino evolutivo conectado al ambiente acuático (de agua dulce o marina). Este entorno, al someterlos a presiones ambientales distintas a las de sus primos africanos, habría propiciado el surgimiento de características anatómicas singulares propias de nuestro linaje.
Gorilas caminando erguidos.
En defensa del escenario acuático Elaine Morgan llevó a cabo una relación rigurosamente elaborada de los caracteres que hacen que los humanos seamos llamativamente distintos de los simios y también de los otros mamíferos de la sabana. La autora se está refiriendo a: el andar bípedo, la pérdida del pelo corporal, la presencia de una capa de grasa subcutánea o el desarrollo de un cerebro grande.
Según Morgan, los antepasados de los homínidos habrían vivido durante un prolongado período de tiempo en un hábitat inundado semi-acuático –entendiendo por semi-cuático alternancia de periodos en tierra y periodos en el agua para huir de depredadores o buscar alimentos– antes de retornar a un estilo de vida predominantemente terrestre. Así, cuando llegaron a la sabana los homínidos eran ya diferentes de los simios: presentaban características anatómico-fisiológicas que se detectan con frecuencia en los animales acuáticos.
Entre los defensores de una fase acuática en la evolución humana anteriores a Morgan, destaca el médico patólogo alemán Max Westenhofer (1871-1957) quien, en un artículo publicado en 1923, señalaba que en los órganos humanos se detectan aspectos que también están presentes en los animales acuáticos. Sus argumentos, sin embargo, nunca fueron tenidos en cuenta ni discutidos por otros autores, y apenas se conocieron.
El biólogo marino británico y profesor de Oxford sir Alister Hardy (1896-1985) retomó nuevamente ese modelo en 1960. Después de haber estudiado las capas de grasa subcutánea de las ballenas y las focas, cuya función en el agua es de aislante térmico, Hardy se planteó la posibilidad de que el ser humano, que también presenta grasa subcutánea, hubiese estado en el pasado estrechamente relacionado a un medio acuoso. Pero la recepción entre sus pares del modelo fue muy escasa. Sólo un científico en aquellos años la consideró públicamente como «muy convincente», y pronto la teoría fue relegada al olvido.
Unos años más tarde, en 1967 y en su celebrado libro El mono desnudo,  Desmond Morris (1928) dedicó sólo un par de páginas a resumir los argumentos de Hardy. Despreció su hipótesis por considerar que no estaba demostrada, y que si fuera cierta su importancia sería mínima.
Elaine Morgan, por el contrario, ha señalado que cuando ella leyó sobre la hipótesis del medio acuático en nuestro remoto pasado sintió «como si todo el paisaje evolutivo se hubiese transformado […]. Me dejó atónita que una clave como esta se hubiera puesto en manos de los expertos y que ellos continuasen escribiendo sobre el descenso de los árboles a las llanuras como si nada hubiese pasado». La científica dedicó más de treinta años a defender y modernizar la hipótesis de Hardy, y hasta su fallecimiento en julio de 2013 ha sido su principal, aunque no única, mentora.
Desde finales del siglo XX, y al calor de los últimos descubrimientos, el relato tradicional sobre cómo evolucionaron algunas de las características que hoy nos distinguen de los simios se ha sometido a un duro escrutinio. Uno de sus resultados ha sido constatar que gran parte de las adaptaciones propias de los homínidos ya existían cuando éstos se desplazaron a las planicies abiertas africanas. Así por ejemplo, el carácter que define a los homínidos, andar únicamente sobre las extremidades posteriores, hoy se admite que surgió un millón de años antes de lo supuesto, lo que ha debilitado considerablemente la hipótesis de la sabana.
Los últimos descubrimientos desconcertaron a los paleoantropólogos, y algunos, aunque pocos, pensaron que la hipótesis acuática podría discutirse con mayor cuidado. Por ejemplo en 1995, el prestigioso investigador Philips Tobias (1925-2012), en una conferencia científica celebrada el University College de Londres, apuntaba que «debemos gratitud a Elaine Morgan por la manera rigurosa con la que ha reunido y encajado un cuerpo enorme de evidencias». Asimismo, advertía que «ahora, al menos, los estudiosos deberían ser capaces de examinar el modelo acuático con la mente más abierta que antes, cuando todo estaba cubierto por la hipótesis de la sabana».
Sin embargo, muy pocos científicos se tomaron el modelo acuático lo suficientemente en serio como para comenzar un debate académico de gran alcance. La mayor parte permaneció ajena al tema, a pesar de que no han hecho públicas con claridad las razones concretas de su rechazo. Acerca de esto, el conocido científico Daniel Dennett (1942), en su celebrado libro La peligrosa idea de Darwin, 1999, ha comentado: «Durante los últimos años, cuando me he encontrado en compañía de distinguidos biólogos, evolucionistas teóricos, paleoantropólogos y otros expertos, a menudo les he pedido que me expliquen, por favor, exactamente por qué Elaine Morgan está equivocada respecto a la teoría acuática. Hasta ahora no he obtenido una respuesta que merezca la pena mencionar, además de las de aquellos que admiten, con una chispa en sus ojos, que también se han hecho la misma pregunta».
Con todo, el registro fósil está ofreciendo llamativas señales. A título sólo de ejemplo señalemos que en 1994 el prestigioso paleoantropólogo Tim White y su equipo descubrieron en Afar, Etiopía, a Ardipithecus ramidus, de unos 4,4 millones de años. El notable hallazgo se publicó en la revista Nature bajo el título Los humanos más antiguos vinieron de Afar y sus autores afirmaban que los fósiles descubiertos pertenecían a «criaturas semejantes a simios que vivieron en una llanura forestal inundada». Este trascendente descubrimiento se ha revelado compatible con la hipótesis acuática, tanto en términos de localización como en ecología.
Ciertamente, en un escenario acuático un grupo de simios podría haberse enderezado sobre sus patas traseras con el fin de desplazarse. Al respecto, Elaine Morgan ha subrayado: «Me parece probable que el ser humano aprendiese a mantenerse erguido primero en el agua y luego, a medida que su equilibrio mejoraba, descubriese al salir que se había vuelto mejor equipado para permanecer de pie en la costa». El bipedismo tuvo gran importancia evolutiva, como tan bien describiera la científica: «fue la forma en que caminamos, más que la forma en que pensamos, la que primero no separó de nuestros primos los simios».
En apoyo del modelo acuático, también hay que tener en cuenta, y Elaine Morgan lo recordado con frecuencia, las diversas ocasiones en que se han observado a los chimpancés caminar erguidos cuando los suelos de su hábitat se encharcan, por ejemplo durante o después de lluvias copiosas. Igualmente, existen fotografías que muestran a gorilas erguidos desplazándose de un sitio a otro con el agua llegándoles hasta las caderas.
Por su parte, los bonobos (otra especie de chimpancé, considerada la más próxima a nosotros) habitan principalmente en zonas boscosas del Zaire; se trata de regiones que se inundan estacionalmente e incluso en la época más favorable mantienen el aspecto de un pantano. Y se ha observado que, de manera espontánea, estos simios se desplazan bípedamente con cierta frecuencia. Según Elaine Morgan, «el caminar a través del agua es la única circunstancia conocida que lleva a una locomoción bípeda constante en los primates en condiciones naturales. Sin embargo […] ningún artículo científico ha destacado el hecho de que el bonobo vive en áreas forestales inundadas».
Con todo, en los últimos años parece que la situación está empezando a cambiar. Así por ejemplo, el ecólogo marino y profesor de investigación del CSIC, Carlos Duarte Quesada, ha defendido la hipótesis acuática. Admitiendo el modelo de Hardy, actualizado por Morgan, el científico sostiene que «en este nuevo hábitat los homínidos adquirieron el hábito bípedo para poder adentrarse en el agua manteniendo la cabeza fuera de ella para respirar; y también obtuvieron algunas otras características que compartimos con los mamíferos marinos, como la piel desprovista de pelo o la distribución de grasa subcutánea».
Otro importante carácter humano destacado es el desarrollo de un cerebro grande, un hecho que está estrechamente relacionado con la alimentación. En este aspecto, Morgan ha apuntado su sorpresa porque en todas las especulaciones acerca de la nutrición de los homínidos «los recursos acuáticos se mencionen con tan poca frecuencia».
La científica apunta con este comentario en la dirección correcta: los recursos alimenticios de las zonas costeras pueden ser explotados con relativa facilidad por los homínidos, por ejemplo, cangrejos, huevos de tortuga, lapas de las rocas o peces muertos u otros animales arrojados a la costa. A la luz de estudios recientes, se ha evidenciado que estos alimentos son una rica fuente nutritiva para los homínidos. Tengamos en cuenta que la rápida expansión del cerebro humano exigió no sólo un rico suplemento alimenticio, sino que también necesitó nutrientes específicos, como el yodo, hierro, zinc, etc., que suelen ser abundantes en los alimentos procedentes de zonas costeras o marinas.
El citado investigador del CSIC, Carlos Duarte, ha indicado que la dependencia humana de ciertos ácidos grasos, los omega-3 presentes en diversos pescados, es una característica que compartimos con los mamíferos marinos. La necesidad de una dieta rica en este tipo se ácidos grasos, fundamentales para el desarrollo del cerebro, resulta coherente con una etapa de vida acuática o semiacuática.
Ante lo expuesto no podemos dejar de preguntarnos: ¿Fue Elaine Morgan una adelantada a su tiempo, o simplemente se dejó llevar por su brillante imaginación? Son los expertos los que podrán responder a esta pregunta. Aquí sólo podemos sumarnos a quienes afirman que su pensamiento ofrece gran rigor científico y se apoya en muchos años de serio trabajo y de un profundo conocimiento del tema.
Reproducido de Mujeres con ciencia
https://mujeresconciencia.com/2016/01/18/elaine-morgan-un-ambiente-acuatico-en-nuestros-origenes/