jueves, 10 de agosto de 2017


Obra póstuma del Profesor Geólogo Vicente Sánchez Cela

"Geología Global; Expansión Granítica vs Tectónica de Placas”


Prólogo de Danilo Antón

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Por esas ironías del destino, el nuevo libro del Profesor Vicente Sánchez Cela: “Geología Global; Expansión Granítica vs. Tectónica de Placas”, se transformó en su obra póstuma.
Del mismo modo, este prólogo, se transforma en un sentido homenaje a un hombre íntegro, investigador incansable de los misterios de las ciencias geológicas y explorador sagaz de los orígenes de este planeta que se resiste a ser estudiado a través de dogmas preestablecidos.
Y sí, Don Vicente, practicaba la ciencia con sabiduría. humildad y generosidad como lo atestiguan sus alumnos.
Desde las cátedras de Madrid y Zaragoza, este geólogo gallego está sacudiendo las raíces del pensamiento geológico oficial tanto en España como en el resto del mundo.
Se atrevíó a discutir el dogma, casi unánimemente aceptado, de la tectónica de placas, y todavía más, introdujo nuevos conceptos sobre las fuentes de energía científicamente posibles, para explicar la formación y dinámica de la corteza terrestre en forma holística e integral.

Esta obra que se publica en un momento particularmente triste, surge a la luz pública como resultado de numerosos estudios y valiosísimas publicaciones que este autor realizó a lo largo de una prolífica carrera de más de 50 años. El trabajo permite obtener una visión integral sobre  las ideas e hipótesis originales e innovativas desarrolladas por Sánchez Cela durante su productiva vida académica.

En primer lugar, debemos reconocer que su modelo es revolucionario. Sánchez Cela se enfrentó a varios aspectos contradictorios de la teoría –dogma- en boga sobre el origen y evolución de la corteza terrestre y los continentes, la “Teoría de las Placas Tectónicas”  y, frente a una oposición casi unánime, tuvo el valor de exponer otras alternativas, explicando en forma satisfactoria la mayor parte de los fenómenos geológicos y petrogenéticos observados, que habían sido ignorados por los defensores de la teoría oficial.
En primer lugar, Sánchez analizó la abundancia de los granitos, tanto en continentes como en áreas insulares y oceánicas. Por otro lado, concibió la idea de que el planeta Tierra almacenó una enorme energía interior como consecuencia de los impactos innumerables de planetesimales durante su formación. Esta energía se conservó, sobre todo, en las fases densas de los silicatos que permanecieron estables en la profundidad del manto durante largos períodos de tiempo.
De acuerdo a Sánchez, el cuarzo y los feldespatos, componentes básicos de los granitos, tendrían sus equivalentes de mayor densidad en el manto: la coesita, la stishovita, las holanditas y otros minerales análogos. En las zonas del manto contiguas a la corteza y en la propia corteza estos minerales pierden su estabilidad y experimentan cambios de fase, con aumento de volumen dando lugar a la aparición de los típicos minerales graníticos corticales (p.ej. cuarzos y feldespatos).
Estos procesos se dan con generación de calor, causando fusiones magmáticas locales y compresiones laterales y verticales, que culminan en orogénesis y vulcanismo en los continentes y dorsales oceánicas. Asume Sánchez que cuando la fusión se da en la base de cuencas oceánicas profundas, constituidas por rocas calcáreas (calizas y margas), las rocas graníticas iniciales se enriquecen en calcio, magnesio y otros elementos, dando lugar a la mayor parte de los basaltos.
Es muy difícil explicar en detalle, en este prólogo, el complejo modelo expuesto con claridad por Sánchez en este libro, debido a la cantidad de datos petrográficos, petrológicos, tectónicos y geofísicos que sirven de base a su importante teoría.  Baste decir que el lector se lleva la impresión que ningún aspecto fue descuidado.  Las experiencias y conocimientos geológicos de Sánchez Cela eran muy extensos y profundos. Dominaba todas las ciencias de la tierra y sobre esa base construyó un nuevo enfoque para la interpretación de los principales fenómenos geológicos de la corteza.
En lo personal, estoy muy honrado de poder escribir este prólogo, a la vez que obituario, de un libro que estoy seguro, cambiará radicalmente nuestra interpretación de la geología global del Planeta Tierra.
Y finalmente, al querido profesor Don Vicente, dondequiera que se encuentre, le decimos que sus ideas perdurarán. Ellas han sido sembradas en muchas mentes jóvenes que florecerán más temprano que tarde generando nuevas formas de percibir e interpretar los orígenes y futuros de este planeta hospitalario que consideramos nuestro hogar."
Danilo Antón

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