domingo, 14 de febrero de 2016

El mundo de los yakutos
D.Antón
En Siberia Oriental, más allá del río Ienisei, se extienden amplios relieves ondulados y llanuras que reciben el nombre genérico de Yakutia.
Los yakutos, principal etnia de Yakutia, se adaptaron a las condiciones climáticas extremas desde tiempos inmemoriales. Su cultura social y tecnológica así como sus prácticas productivas les permitieron sobrellevar temperaturas extremas muy bajas durante prolongados períodos y máximos térmicos relativamente elevados en el verano.
Las mínimas absolutas del invierno pueden ser inferiores a -60ºC que pueden ascender a más de 30ºC en los días calurosos de verano. En Verkhoyansk, ciudad yakuta de 1,400 habitantes ubicada en el centro-norte del país, la temperatura promedio de enero es de -45.8ºC mientras que la media de julio se ubica en 16.9ºC. La amplitud térmica es de las mayores del planeta: 62.5ºC.
La localidad de Oymyakon, también ubicada en el centro-norte de Yakutia, presenta temperaturas de invierno aún más extremas: -46.0ºC en enero con una mínima absoluta de -71.2ºC (registrada el 26 de enero de 1926). Estas marcas térmicas hacen que Oymyakon sea considerado el polo del frío en el hemisferio norte. Paradójicamente, el nombre Oymyakon proviene de una palabra yakuta que quiere decir “agua líquida” debido a las termas que se encuentran en su cercanía,
A pesar del extremo frío invernal reinante en el lugar, el pueblo de Oymyakon (que posee unos 500 habitantes) tenía hasta hace poco un solo hotel sin agua caliente y con el baño afuera. La única escuela de Oymyakon sólo cierra cuando la temperatura es inferior a -52ºC. La mayor parte de los hogares del pueblo calientan sus hogares con carbón y madera. La temperatura excesivamente baja obliga a mantener prendidos los motores de automóviles y camiones en forma permanente. Los teléfonos celulares no funcionan (tampoco hay señal). No se pueden usar lentes de contacto al aire libre porque pueden congelarse y pegarse a los ojos. Todas las provisiones se obtienen en un único almacén y como no hay muchos empleos disponibles la mayoría de los lugareños se dedican a la cría de renos, a la caza y a la pesca a través del hielo.

La vida en el pueblo más frío de Yakutia
Nikolay N. Krivoshapkin, un conductor de 50 años de edad, que nació, creció y vivió toda su vida en el pueblo de Oymyakon describía su vida en el pueblo de esta forma.
No sé siquiera como explicarlo. Para mí es una lucha sin fin conmigo y la naturaleza. En el corto período de verano debemos acumular heno para las vacas y leña para calentar las casas. Las vacas permanecen todo el invierno en pequeños establos. Diariamente debemos llevar heno y agua para ellas y limpiarlos tres veces por día.
En invierno debemos cortar leña para mantener surtida la estufa. Debemos combinar las tareas domésticas con el trabajo principal. Todo el trabajo en la casa lo hacemos manualmente. Nuestra vida es trabajo constante. Corremos en redondo como una ardilla en una jaula.
La colonización rusa de Yakutia
La historia de la colonización rusa en Yakutia es dramática. En 1620 los rusos invadieron el territorio estableciendo un tributo a las pieles, que constituían el comercio más importante del país. Esta imposición provocó sangrientas rebeliones de 1634 a 1642 que dieron lugar a un verdadero genocidio de los yakutos por parte de los rusos.
El jefe militar ruso Golovin implantó una atmósfera de terror, las aldeas yakutas fueron incendiadas y cientos de personas fueron torturadas y ejecutadas. En cuarenta años (entre 1642 y 1682) la población yakuta descendió en 70%.
El descubrimiento de oro y la implantación del ferrocarril transiberiano aceleró la inmigración rusa que en la actualidad representa más de 40% de la población de la República.
En la actualidad, la República Sakhá o Yakutia, con 3,103,200 km2, es la unidad política sub-estatal más extensa del mundo. Su población total es inferior al millón de habitantes (950,000) por lo que su densidad es inferior a 0.3 hab/km2. La capital, Yakutsk, tiene una población de 270,000. Los yakutos, que son los pueblos que habitaron ancestralmente este ambiente riguroso, constituyen aproximadamente la mitad de la población de la República. En el norte del país la caza, la pesca y la cría de renos son las actividades principales. En el sur se dedican a la cría de caballos y de ganado. 
De "Crónicas de la Peripecia Humana", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones

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