miércoles, 3 de mayo de 2017

El tabaco nativo en el sur de América
El cultivo y utilización del tabaco (Nicotiana tabacum) estaba (y aún está) ampliamente difundido en la mayoría de las Primeras Naciones del continente americano. Original del continente americano, la plantación y consumo dek tabaco formaba parte de las prácticas productivas y ceremoniales.
Se plantaba tabaco desde los bosques templados de América del Norte y territorios isleños del Caribe hasta los bosques subtropicales de América del Sur. Se le consumía de varias formas: masticándolo, bebiéndolo en infusiones y sobre todo fumándolo. 
El tabaco, junto con el maíz, los zapallos y los frijjoles, contsituía uno de los cultivos más extendidos en el continente         
Alimento espiritual
Fumar tabaco era frecuentemente un acto de contenido espiritual que se relacionaba con la necesidad de obtener visiones, comunicarse con los espíritus, proyectar fuerza y energía y otros fines rituales semejantes. El consumo del tabaco también estaba extendido entre las comunidades de muchas Primeras Naciones del cono sur, que podían plantarlo u obtenerlo a través del comercio. Aún hoy, su cultivo y uso es común en casi todos los pueblos autóctonos, desde los yekwana (caribes) del Alto Orinoco y los mascoy-lengua del Chaco a los m’bya guaraní , como nos consta personalmente.
Los mascoy-lengua generalmente fuman su tabaco en pipa (no lo mastican). Las pipas que usan actualmente pueden ser de barro o de madera, aunque parece que antiguamente casi todas las pipas se hacían de barro, ya que en el idioma mascoy «tierra» y «pipa» son la misma palabra.. Las tabaqueras «lengua», en cambio, son hechas generalmente de madera.
Según Bargbrooke Brubb, entre los mascoy «La caña de la pipa se hace del corazón de cierto tipo de cactus, y cuando se agota el tabaco, los indígenas cortan en pedazos las cañas saturadas de nicotina y las fuman como sustituto».
De acuerdo a múltiples hallazgos arqueológicos, las Primeras Naciones del Uruguay, del Paraná inferior y del Plata también fabricaban pipas de barro cocido para fumar su tabaco. A diferencia de los mascoy, los charrúas usaban tabaqueras de piel de animal.
Hay muchos documentos que registran las prácticas de consumo de tabaco por las comunidades nativas del Sur. De acuerdo al General Antonio Díaz, acostumbraban fumar sus cigarros cubriéndose la cabeza con una manta para aumentar los efectos de la inhalación. Es probable que el tabaco se usara también para prácticas ceremoniales con el fin de obtener visiones al igual que ocurre en muchas otras Primeras Naciones del continente.
A diferencia de ciertos pueblos chaqueños los charrúas también mascaban el tabaco. Para ello preparaban una mezcla de hueso y tabaco que ubicaban bajo el labio superior, que según parece tenía el efecto de proporcionar calorías en invierno y favorecer la conservación de la dentadura.
Entre los mascoy del chaco, los yekwana del alto Orinoco y los m’bya guaraní entre otros, el tabaco se cultiva en pequeñas cantidades en las chacras. Las mujeres mascoy arrancan las hojas, y mientras están todavía verdes se encargan de quitar la vaina, y de machacarlas en un tocón de palmera ahuecado. Luego forman la pulpa en pequeñas tortas redondas, las mojan con saliva y la aprietan entre las manos. Más tarde las dejan cocinar al sol hasta que están bastante duras. Se hace un agujero en el centro de cada torta, y varias de ellas se enhebran todas juntas según la conveniencia... “no fuman excesivamente, ya que cada uno aspira solamente unas pocas veces antes de pasar la pipa a su vecino, y raras veces una sola persona fuma toda una pipa...»
En la actualidad, el tabaco, frecuentemente modificado y a menudo desnaturalizado, se ha extendido a nivel global, e incluso su consumo inapropiado ha dado lugar a comportamientos adictivos con efectos negativos sobre la salud.

De "Los pueblos del jaguar", Danilo Antón, Piriguazú Ediciones.

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