viernes, 2 de septiembre de 2016

6 Irak, Parte 1 Serie Naciones y Estados
EL MUNDO:
Geografía, Historia y Algo Más
Capítulo 7
                         Irak (Parte 1)
Danilo Antón

Geografía: un país de dos ríos

Irak está localizado ambos lados de dos ejes fluviales que atraviesan zonas de gran aridez y confluyen para formar un solo curso de agua. Estos dos ríos son el río Tigris y el río Eúfrates. 
El río Tigris tiene una longitud de unos 1900 km. Nace en los montes Tauro de Turquía oriental y fluye hacia el sureste. Recorre 400 km en Turquía, 32 km en la frontera con Siria y 1418 km en territorio iraquí, hasta que se une al Éufrates en el sur de Irak. 
Tigris ha sido una ruta de transporte importante durante mucho tiempo a través de un territorio mayormente desértico. Es navegable hasta Bagdad por embarcaciones de poco calado, pero se requiere de balsas para el transporte hasta la ciudad de Mosul.  El comercio fluvial por el río ha decaído durante el siglo XX debido a que las vías ferroviarias y carreteras entre Basora, Bagdad y Mosul han sustituido una gran parte del tráfico por la zona.
El cauce del río se encuentra interrumpido por numerosas represas, tanto en Irak como en Turquía, para proporcionar agua necesaria para la irrigación de regiones áridas y semidesérticas en el valle atravesado por el río. Las represas también han ayudado a controlar las inundaciones en Irak, en donde históricamente el río ha crecido notablemente después del deshielo en las montañas de Turquía alrededor del mes de abril. Recientemente, la creación de represas sobre el río en Turquía ha sido motivo de controversia, tanto por los efectos ambientales que esto ha tenido en Turquía como por el potencial de reducir el volumen de agua río abajo. La presa más grande de ellas es la presa de Mosul construida para producir energía eléctrica y abastecimiento a la ciudad del mismo nombre.  El caudal medio del Tigris es 1.500 m3/segundo.
El río Eúfrates nace en Turquía fluye por las montañas de Anatolia hacia Siria y aguas abajo hasta el territorio Irakí. Tiene una longitud de 2780 km. La longitud del Éufrates en Turquía es de aproximadamente 526 km mientras que las secciones siria e iraquí se estiman en 604 km y 1159 km, respectivamente. En Hit (150 km al oeste-noroeste de Bagdad), el caudal anual promedio registrado fue 937 m³/s para una superficie drenada de 264.100 km². Su caudal no es abundante en relación al tamaño de su cuenca, ya que atraviesa zonas áridas y desérticas donde sus aguas se utilizan para sistemas de irrigación y abastecimiento urbano, con varias presas en su curso, sobre todo en Turquía. Particularmente en Mesopotamia sus aguas se extraen para riego  desde hace más de 5000 años.
 El caudal medio es de 830 m³/s cuando entra en Siria, pero varía entre los 300 m³/s del periodo de estiaje y 5200 m³/s en sus máximas crecientes.
El río Éufrates es navegable solo por embarcaciones con muy poco calado, que pueden llegar hasta la ciudad iraquí de Hit, situada 1930 km aguas arriba y tan solo 60 metros sobre nivel del mar.

Las principales ciudades de Irak están situadas a orillas de ambos ríos. Sobre el río Tigris se encuentran las ciudades irakíes de Bagdad, Mosul y Tikrit. A orillas del Éufrates están Ar Raqa en Siria y las ciudades de Hit y Najaf en Irak,  El río confluye con el Tigris para formar el río Shat al-Arab que desemboca en el Golfo Pérsico (también llamado Golfo Árabe).  Su longitud es 200 km con una bajísima pendiente (0.002 %) y el caudal medio es 1750 /s.  

Un país antiguo

El territorio que actualmente ocupa Irak ha sido habitado por sociedades constituidas en estados desde tiempos muy remotos.
Tal vez por su clima árido y presencia de ríos caudalosos,  las comunidades agrícolas que se encontraban a orillas de dichos ríos se organizaron para llevar adelante proyectos de irrigación que requerían esfuerzos mayores a lo que podían las comunidades en forma individual.
Una de las primeras indicaciones de ocupación organizada del territorio fue lo que se llama el período de Uruk.
Este es un período arqueológico de la historia de Mesopotamia comprendido entre el año 3800 AC y el año 3200 AC. Los hallazgos más importantes de esta etapa se centran en la ciudad de Uruk, una localidad situada en el curso bajo del Éufrates.  Generalmente se asume que esta sociedad estaba estratificada, gobernada por un ensi, o en, quien habría tenido poderes políticos y religiosos.  Otros autores han defendido la hipótesis que la sociedad estaba organizada de forma relativamente igualitaria, siendo los dirigentes poco más que administradores de los bienes comunes. Esto coincidiría con el hecho de que las ciudades del período Uruk no muestran jerarquización, no existen viviendas de un estatus superior a otras y no se han encontrado joyas o fortunas privadas
Con la cultura Uruk se experimentaron nuevos materiales y formas, como el uso de la piedra caliza y la decoración con mosaicos. La caliza debía ser transportada en pesados bloques desde la cantera hasta la obra y los mosaicos debían ser elaborados a mano en grandes cantidades. Esto demuestra que ya había una importante organización.
En ese momento también se registró el nacimiento de la escritura pictográfica que se utilizó exclusivamente para asuntos administrativos y de contabilidad.
En el período de Uruk los relieves de los sellos incluían dibujos de animales y escenas de oficios, no siempre relacionados con la mercancía que marcaban.
También se han hallado inscripciones es en tablillas de arcilla que se utilizaban para contabilizar el movimiento de mercancías. Los símbolos que contenían eran bien numéricos. El tipo de mercancía se conocía a través del sistema numérico utilizado, que era distinto para cada una de ellas. La escritura en arcilla blanda era difícil, especialmente cuando se trataba de representar líneas curvas. Esto hizo que los trazos se fuesen  alejando del objeto representado volviéndose más abstractos.
También en este período aparece la rueda como medio de transporte agregándose al transporte por embarcaciones que era el predominante hasta ese momento. La rueda también fue utilizada por primera vez en alfarería permitiendo la aparición de un nuevo tipo de cerámica.
En los niveles arqueológicos superiores hay pruebas de los primeros escritos siguiendo un sistema fonético. El idioma que representan es el sumerio, por lo que es posible que ésta fuese la lengua empleada población y esto sería un índice del advenimiento de pueblos y estados sumerios

Los sumerios
La cultura sumeria, surgida alrededor del año 3000 AC es considerada por muchos historiadores y arqueólogos como la civilización más antigua del mundo.
Según las hipótesis más aceptadas los sumerios serían autóctonos de la baja Mesopotamia, señalándose que no ha ocurrido ninguna ruptura cultural con el período anterior (Período Uruk) descartándose en principio que correspondan a migraciones o invasiones desde territorios lejanos.
El término "sumerio" también se aplica a todos los hablantes de la lengua sumeria. En dicha lengua, en Sumer el país era denominado Kengi (ki), equivalente al acadio mat Sumeri, esto es, "tierra de Súmer".
El poder de Sumer termina con el ascenso del Imperio acadio en el siglo XXIV AC.
Desde el año 3000 AC, los semitas se habían ido extendiendo desde sus orígenes en Arabia hacia el norte, junto con otros grupos diferentes (los amorreos). No hay muestras de que estas migraciones se produjesen de forma traumática, sino que parece tratarse más bien de un proceso gradual. 
En Mesopotamia los pueblos que jugaron el rol más importante fueron los acadios, provenientes del norte, donde había sido fundada su principal centro urbano, la ciudad de Kish.  A mediados del siglo XXIV AC  el rey acadio Sargón se lanzó a la conquista de las ciudades sumerias del sur. Las conquistas anteriores de Lugalzagesi (rey de la cudad de Umma), que había tomado a Kish, Ur y otras ciudades sumerias vecinas, pudieron facilitar el camino del conquistador acadio, al debilitarse la resistencia sumeria posible. El primero de los objetivos de Sargón fue Uruk, ciudad célebre por sus grandes murallas y donde en el momento del ataque se encontraba Lugalzagesi. Sargón no sólo conquistó la ciudad, sino que hizo prisionero al rey, obligándole a caminar hasta el templo de Enlil en Nippur con una argolla al cuello. Tras esto se lanzó a la conquista del resto de ciudades sumerias. Tomó Ur, Lagash y Umma.  Con el dominio de toda la Baja Mesopotamia asegurado, continuó sus campañas atacando a los Elamitas de los montes Zagros, en el actual Irán, y realizó incursiones en la ciudad de Mari (en la actual Siria) y Ebla, ya a pocos kilómetros del Mediterráneo, llegando, según las inscripciones, a las montañas de los cedros: esto es, al actual Líbano, y tal vez hasta Anatolia. 
Sargón se convirtió así en el primer monarca histórico que consiguió unificar toda la cuenca de la Mesopotamia bajo un mismo mandato. Pese a que es probable que esta unidad fuese más teórica que real, la figura de Sargón fue un referente constante para los monarcas que, posteriormente, tratarían de repetir su hazaña.                                                                                                                                                                                                                                                                                           Naram-Sin
Durante el reinado de su nieto y sucesor, Naram-Sin (2260- 2223), el imperio alcanzó su máxima extensión territorial: en los límites occidentales incorporó las regiones de Alepo, en la actual Siria, y el entorno de Trípoli, en la costa mediterránea cananea del Líbano actual; al oriente conquistó Susa y en el norte se expandió por Anatolia. Al mismo tiempo Naram-Sim proclamó su propia deificación por encima de los dioses sumerios y acadios tradicionales. Estas medidas de culto a su persona debilitaron el poder de la dinastía creando las condiciones para la decadencia del imperio que finalmente se derrumbó bajo el reinado de Sharkalisharri (2223- 2196) sucesor e hijo de Naram-Sim.
Un pueblo que Naram-Sin no había podido conquistar fueron los gutis que habitaban los montes Zagros. Se trataba de un pueblo que bajando de las montañas logró conquistar la mayor parte de las ciudades del imperio acadio.
Se puede notar que en ese momento los acadios ya estaban en franca decadencia, ese ejército que había sojuzgado pueblos enteros durante la expansión, no era tan numeroso, ni tan organizado. A ello se suma que los últimos reyes acadios habían profanado ritos, costumbres y templos sumerios.  La caída solo era cuestión de tiempo y finalmente llegó, allá por el año 2200 AC.

Babilonia
Babilonia era un estado de Baja Mesopotamia con Babilonia como capital. Fue fundada como un estado independiente por un rey amorreo llamado Sumuabum en el año 1894 AC. Durante el 3er milenio AC se desarrolló una simbiosis cultural, muy íntima entre  sumerios y los acadios, que incluyó el bilingüismo generalizado.
La historia de Babilonia se divide en dos etapas principales, separadas entre sí por el período de dominación asiria asiria el imperio paleobabilónico o amorrita (1792- 1595 AC) y el imperio neobabilónico o caldeo (625- 539 AC).
El surgimiento de Babilonia está relacionado a la aparición de las dinastías de los amorreos (c. 1900 AC), cuando Hammurabi (1792-1750 AC), unificó los territorios de los antiguos reinos de Sumer y Acad.
Durante los primeros siglos de lo que se llama el "período amorreo", las más poderosas ciudades-estado eran Isin y Larsa, aunque el rey Shamshiadad I había desarrollado su poder alrededor de las ciudades de Assur y Mari. Una de estas dinastías amorreas se estableció en la ciudad-estado de Babilonia,  formando lo que se llama el primer imperio de Babilonia.
En Babilonia se hablaba el acadio (lengua semítica) y por lo que se mantuvo el lenguaje escrito acadio para uso oficial (el idioma de su población nativa). Sin embargo, se conservó la lengua suumeria para un uso religioso, a pesar de que en el momento en que fue fundada Babilonia, probablemente ya no era una lengua hablada.
Las antiguas tradiciones acadias y sumerias jugaron un papel importante en la cultura babilonia (y  más tarde en la cultura asiria), y la región habría de seguir siendo un importante centro cultural, incluso en los períodos prolongados de gobiernos externos.

Asiria                                                                                                 Pared  asiria
Por su parte, Asiria, que habría de transformarse también en una potencia, había formado unn reino acadio (semítico oriental) en la Alta Mesopotamia.  Fue nombrado para su capital original, la antigua ciudad de Assur (en acadio “Aššūrāyu”). Sus límites eran, al norte, los montes Tauro, al sur Caldea (Babilonia), al este la Media (el país de los Medos) y al oeste Mesopotamia.
Fue también conocida como Subartu y, tras su declive, como Alhura, Siria (griego antiguoactual , Assyria (latín) y Assouristán.
Su capital, Assur, a orillas del Tigris, al lado del templo de su principal divinidad, Assur, dio lugar al nombre del país. Otras ciudades importantes fueron Nínive (destruida en el año 612 AC), Harrán, Calakh y Dur Sharrukin  (actualmente Jorsabad).
Entre los años 1813 y 1780 a. C., los asirios desarrollaron su imperio bajo el reinado de Shamshiadad I,  hasta que en el año 1760 a. C., Hammurabi de Babilonia  lo derrotó y conquistó a los asirios que pasaron a formar parte del Imperio de Babilonia.
El siglo XVI AC fue un periodo de invasiones y gran confusión por toda Mesopotamia. Asiria se vio bajo el control de varios invasores (los mitani y los hititas sobre todo), hasta el siglo XIV en que el rey asirio Ashur-iballit se liberó de sus opresores e incluso llegó a agrandar los límites de sus tierras. Los sucesores de este rey ampliaron más las fronteras y supieron enfrentarse a los pueblos de alrededor: urarteos, hititas, babilonios y lullubis.

Los hititas
Hatti fue un reino de la antigüedad situado en Anatolia Central que se desarrolló entre los siglos XVII y XII a. C. y cuya capital fue Hattusa. Los hititas, también llamados hetitas o heteos,1 fueron una población de origen indoeuropeo. Hablaban una lengua indoeuropea escrita con jeroglíficos o caracteres cuneiformes tomados de Asiria. Su reino reunió a numerosas ciudades-estado de culturas muy distintas entre ellas y llegó a crear un influyente imperio gracias a su superioridad militar y a su gran habilidad diplomática, por lo que fue la «tercera» potencia en Oriente Próximo, junto con Babilonia y Egipto. Perfeccionaron el carro de combate ligero y lo emplearon con gran éxito. Se les atribuye una de las primeras utilizaciones del hierro en Oriente Próximo para elaborar armas y objetos de lujo. Tras su declive, cayeron en el olvido hasta el siglo XIX.
Hacia el año 1200 AC, una oleada de pueblos procedentes de la península balcánica, conocidos como los  Pueblos del Mar, fueron los causantes del final del Imperio hitita y del debilitamiento del imperio  egipcio. Uno de estos pueblos, llamado mushki, se asentó al este de Anatolia y fue una constante amenaza para Asiria. Otro pueblo nómada y semita, el arameo, hostigaba continuamente a los asirios por el oeste. Asiria se hizo fuerte y resistió el empuje de estos pueblos, y endureció su ejército que a partir de entonces fue famoso por su crueldad y temido por sus enemigos, de tal manera que al verse amenazados y ante su proximidad no les quedaba más remedio que huir; la gente que quedaba en las aldeas o las ciudades atacadas era masacrada o llevada a Asiria como esclavos. Las ciudades eran saqueadas y después arrasadas, pero no se anexionaban al Estado asirio.
El  Imperio neoasirio (911-609 AC) fue la fuerza política dominante en el Antiguo Oriente eclipsando a otros reinos como Babilonia, Egipto, Urartu y Elam.  Durante este período, el arameo se hizo también una lengua oficial del imperio, junto con la lengua acadia.

Imperio neobabilónico
El Imperio neobabilónico (626 aC-539 AC) marca el período final de la historia de la Mesopotamia anterior a la conquista persa. Un año después de la muerte del último gobernante fuerte asirio, Asurbanipal, en el 627 AC el imperio asirio se desangró en una serie de guerras civiles. Babilonia se rebeló bajo Nabopolasar, un miembro de la tribu caldea que había emigrado desde el Levante al sudeste de Babilonia en el siglo IX AC. En alianza con los medos, persas, escitas y cimerios, que saquearon la ciudad de Nínive en el año 612 AC, logrando trasladar la sede del imperio se transfirió a Babilonia por primera vez desde la muerte de Hammurabi a mediados del siglo XVIII AC. En este período se produjo una mejora general en la vida económica y la producción agrícola, y un gran florecimiento de proyectos de arquitectura, las artes y las ciencias.

Imperio aqueménida
El período neobabilónico terminó con el reinado de Nabonidus en el 539 AC. Hacia el este, los persas habían ido creciendo en fuerza, y, finalmente, los aqueménidas de Ciro el Grande establecieron su dominio sobre sobre Babilonia y regiones vecinas. Permaneció en su poder durante dos siglos.

Imperio seléucida
El Imperio Persa cayó derrotado por el avance de Alejandro de Macedonia en el año 331 AD y a partir de entonces estuvo bajo el dominio griego como parte del Imperio seléucida.
Babilonia redujo su importancia después de la fundación de Seleucia en el Tigris, la nueva capital del imperio seléucida.  El Imperio seléucida en el apogeo de su poder se extendía desde el Egeo en el oeste a la India en el este. Fue un importante centro de la cultura helenística que mantuvo la preeminencia de las costumbres griegas, donde una élite política griega dominada, sobre todo en las zonas urbanas. La población griega de las ciudades que formaban la élite dominantes fueron reforzados por la inmigración procedente de Grecia.  Gran parte de la región oriental del imperio fue conquistada por los partos bajo Mitrídates I de Partia a mediados de siglo II AC.

Romanos y partos
A principios del siglo II DC, los romanos, dirigidos por el emperador Trajano, invadieron Partia y conquistaron Mesopotamia, transformándola en una provincia imperial. Este dominio duró hasta el año 141 DC en que pasó al poder de los partos que habían forjado un extenso imperio en el actual Irán.
El cristianismo llegó a Mesopotamia en el siglo I DC,  y se convirtió en el centro del cristianismo de los ritos orientales. La tradición religiosa sumeria-acadia desapareció durante este período, al igual que los últimos restos de la alfabetización cuneiforme, aunque los templos siguieron siendo un espacio dedicado al dios nacional asirio Ashur en su ciudad natal (por lo menos hasta el siglo IV AC)

Imperio sasánida
En el siglo III DC, los partos fueron a su vez sucedidos por la dinastía sasánida persa, que gobernó Mesopotamia hasta la invasión islámica en el siglo VII.
Los sasánidas conquistaron los estados neoasirios independientes de Adiabena, Osroene, Hatra y finalmente Assur durante el siglo III DC. En la mitad del siglo VI, el Imperio persa bajo la dinastía sasánida, fue dividido por Cosroes I en cuatro cuartos, de los cuales el occidental, llamado Khvārvarān, incluía la mayor parte del Irak moderno. El término Irak es ampliamente utilizado en las fuentes árabes medievales de la zona en el centro y sur de la república moderna como una referencia geográfica más que como un término político. Desde ese punto de vista no implicaba ninguna precisión de los límites al igual que el término "Mesopotamia".
En el período sasánida hubo una gran afluencia de árabes. La Alta Mesopotamia llegó a ser conocido como Al-Yazira en árabe (que significa "La isla", en referencia a la "isla" entre los ríos Tigris y Éufrates), y la Baja Mesopotamia denominada Irak-i Arab, que significa "la escarpa de los árabes "(es decir. al sur y al este de" la isla ". [12]
Hasta 602 AC, la frontera del desierto del imperio persa había sido controlada por los reyes Lakhmid árabes de Al-Hira. En ese año, Shahanshah Khosrow II Aparviz abolió el reino Lakhmid y abrió la frontera abierta a las incursiones nómadas. Más al norte, la región del oeste lindaba con el Imperio bizantino. La frontera continuaba más o menos por la moderna frontera entre Siria e Irak y continuaba hacia el norte, pasando entre Nísibis (Nusaybin moderna) y Dara y Amida (Diyarbakır moderna) en poder de los bizantinos.  Estaban dadas las condiciones para que se produjera el avance de las tropas musulmanas que venían desde el sur con un mensaje religioso y un ejército de gran poder.  (sigue)


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